Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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Carta del Nuevo Partido Comunista Rumano al Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

In Comunicado on 25 diciembre, 2008 at 0:22

npcrPublicado en el periodico del nPCR (Nuevo Partido Comunista Rumano) el mensaje de presentación del PRCC

 

En el numero actual de La chispa para el Socialismo, periodico del nPCR, ha sido publicada la carta de presentación del PRCC. Les estamos muy agradecidos por habernos escrito y nos comprometemos a que a partir de ahora nuestros partidos mantengan una relación fraternal.

Aprovechamos esta carta para desearles unas Felices Fiestas, llenas de esperanza y momentos de alegría juntos a sus seres queridos y que el nuevo año nos ayude a acercarnos más a nuestros objetivos, los de los comunistas del mundo entero.

También, no duden en escribirnos para cualquier articulo que les interese leer de nuestro periodico o cualquier otra cosa.

¡Saludos revolucionarios!

Petre Ignat
Secretario General

 

Tabla de contenidos de La chispa para el socialismo, número de Diciembre 2008

1. El avance de la crisis financiera y las perspectivas de la lucha anticapitalista, por Radu M. Florian

2. La revolución de Hungría de 1956 – anticomunista como excusa

3. ¿Porqué Brasov 1987?

4. La niebla comienza a levantarse (articulo sobre la muerte y la tumba del matrimonio Ceausescu)

5. 90 años de la represión “democrática” de las huelgas de las imprentas.

6. La crisis de la democracia occidental y la destrucción del sistema socialista mundial.

7. Respuesta para el lector Andrei Trasca

8. Diccionario marxista – El Capitalismo

9. De la actividad del partido.

10. ¡Guevaristas de Rumanía, únanse!

11. Nace la asociación Simón Bolivar.

12. Izquierda Internacional 

A. CUBA

a). Las reflecciones de Fidel Castro

b). Llamada del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.

c). La declaración de la Comisión Permanente para relaciones Internacionales de la Junta Nacional y del Poder Popular Cubano en el problema de los cinco.

d). Apoyando a Cuba. Llamada internacional hacía los artistas e intelectuales.

B. TURQUÍA

a). Los kurdos defienden a Abdullah Ocealan

b). La conferencia de los trabajadores de la Industrión Textila de Istanbul.

c). De la actividad de los comunistas turcos.

C. ALEMANIA

Se celebra con éxito el VII congreso del MLPD en Hamburgo

D. GRECIA

a). El Partido Comunista Marxista Leninista KKE(ML) propone:

b). Los comunsitas griegos se solidarizan con los profesores rumanos.

c). La llamada de los antifascistas griegos.

d). Llamamiento del camarada Christos Tsintzilonis, presidente de los antifascistas griegos.

e). La posición de la Organización Comunista de Grecia (KOE) respeto a las protestas callejeras del país.

f). Declaración del nPCR con respeto a las protestas populares de Grecia.

E. RUSIA

La guerra de los cinco días.

F. SUECIA

Manifestaciones anticapitalistas con incidentes violentos.

G. COLOMBIA

Los indigenas de Colombia piden sus derechos.

H. Red Internacional en contra de la Ocupación.

Declaración de la Le Feyt.

I. ISLAS CANARIAS

Mensaje del Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias (PRCC).

J. INDIA

Declaración común de los partidos comunistas de la India con respeto a la crisis financiera mundial.

13. Declaración común de la conferencia para el día internacional de la Acción Climatica.

14. Muere otro autentico militante comunista: Paul-Niculescu-Mizil

15. Dialogo con los lectores.

 

Enlace carta PRCC: http://npcr.ro/ziar/2008/noiembrie/insulelecanare.html
Enlace La chispa para el Socialismo: http://npcr.ro/ziar/2008/noiembrie/index.html

Los tagorores de Coalición Canaria

In Actualidad on 24 diciembre, 2008 at 0:14

paulino_borbonDespués de la ascención del presidente del gobierno autonómico canario a las más altas cumbres del colaboracionismo servil y degradante para, ante la incredulidad general y contradiciendo toda la evidencia geográfica e histórica, insistir como un necio en la conocida estulticia de que «Canarias es España».

Y habiendo proclamado, una vez más, su deseo de ser considerado un colonizado ejemplar, merecedor de la plena confianza de los amos imperialistas extranjeros, y luego de dejar establecida su estúpida admiración de mediocre pueblerino acomplejado por cualquier vulgaridad llegada de España o de Europa, el equipo de nuestro patético y decadente presidente Paulino Rivero ha vuelto al guanchismo superficial, folklórico y verbenero proponiendo crear en las Islas un sistema de supuesta participación de los ciudadanos en la gestión de los asuntos públicos, siguiendo el modelo de los «tagorores» municipales de Santa Cruz de Tenerife.

Se busca, según declaran los propios funcionarios encargados de preparar el proyecto, combatir la «desmotivación democrática» que, aseguran, está provocada por un «clima enrarecido hacia la política». Sin embargo, no se les ve mucho interés por explicar las causas de ese clima y de esa desmotivación.

Es lógico que eludan cuidadosamente el debate en profundidad sobre el origen de la falta de credibilidad de las instituciones públicas en Canarias, porque lo primero que tendrían que explicar, si tan interesados están en la participación activa de los ciudadanos en los asuntos públicos, es porqué se empeñan en mantener a toda costa un sistema electoral restrictivo, antidemocrático y discriminatorio que, en la práctica, excluye a la mayoría de las opciones políticas de la representatividad parlamentaria y de la intervención en la toma de  decisiones políticas.

Una ley y un sistema electoral, confeccionados a la medida de Coalición Canaria y del bipartidismo colonialista, que da toda la ventaja a las opciones políticas más localistas e insularistas frente a la población de las grandes ciudades, y que permite con sus mínimos del seis por ciento del total o del ¡treinta por ciento! insular excluir a muchos miles de votantes del reparto de escaños en el parlamento.

Y junto a un sistema electoral impresentable y probablemente único en los anales del parlamentarismo burgués, pretenden crear un formalismo de participación apolítica sin capacidad de decisión que, según ellos mismos reconocen, no consigue reunir en el mejor de los casos ni al diez por ciento de los ciudadanos.

En acusado contraste con este teatrillo guanchista vemos como el parlamento, dominado en exclusiva por los colonialistas y sus colaboradores de Coalición Canaria, rechaza sin rubor el tomar en consideración una iniciativa popular respaldada por decenas de miles de firmas.

Tendrían que explicar también, si tan preocupados están por la desmotivación política de los ciudadanos, el impúdico espectáculo de la corrupción de los cargos públicos de su partido y de sus socios del Partido Popular, desde el alcalde de Santa Cruz al vicepresidente del gobierno.

Difícil será presentar a desvergonzados de la calaña de Soria o Zerolo como ejemplos para estimular la motivación política pues, lejos de renunciar una vez descubiertos sus chanchullos y sus sucios negocios político-urbanísticos, se aferran a sus cargos y a sus poltronas para defender sus intereses personales.

Y tampoco el guanchismo folklorista y simplón va a convencer a nadie para prestarse a justificar la hipocresía democrática de los señoritos de la burguesía canaria vendida al colonialismo español.

Si quisieran realmente facilitar la participación de la mayoría de los ciudadanos en la toma de decisiones y en la gestión de los asuntos públicos, tendrían que plantear el cambio radical de la ley electoral canaria para sustituirla por otra más justa y no discriminatoria, donde prevalezcan los derechos de los ciudadanos sobre los territoriales, y que incluyera el derecho de los votantes a la revocación en cualquier momento de todos los cargos públicos a todos los niveles.

Puede que planteado así, seriamente, el problema de la participación y de la motivación política tuviera algún eco en la ciudadanía. Pero las superficiales ocurrencias guanchistas de los corruptos políticos colaboracionistas no van a motivar a nadie.

Oligarquía

In Opinión on 23 diciembre, 2008 at 0:31

teo08bTeodoro Santana

Oligarquía: gobierno de unos pocos. El grupo de poderosos negociantes que se aúnan para que todos los negocios dependan de su arbitrio. La dictadura de los oligarcas, más allá de formalidades y apariencias. Pongamos una sociedad en la que unos pocos son los grandes beneficiarios de exenciones fiscales desorbitadas, de forma que el Impuesto sobre la Renta sea, en realidad un impuesto sobre los salarios.

Pongamos que hablo de una colonia de una metrópoli europea de segunda fila. Una colonia  incapaz de decidir por sí misma su propio modelo económico, subordinada a las leyes ultracapitalistas de la UE. Pongamos que a esa banda de ricachones coloniales va dirigido el grueso de las subvenciones. Y de las contratas públicas.

Pongamos que los políticos al uso deben sus costosas campañas a las donaciones «anónimas» de ese puñado de potentados. Pongamos que cuando legislan y gobiernan lo hacen en beneficio de esa minoría. Pongamos que ese poderoso trust impone en el mercado sus posiciones de dominio y de favoritismo de las instituciones, asfixiando a los pequeños y medianos competidores y doblegándolos a su arbitrio.

Pongamos que las leyes laborales están redactadas para garantizarles la mayor explotación posible de sus trabajadores. Y que esos trabajadores tienen los salarios más bajos y la jornada más larga de la Unión Europea. Pongamos que el aparato mismo del Estado, la administración de justicia y la policía, están concebidos para que sus propiedades y sus riquezas -y las propiedades y riquezas de las corporaciones metropolitanas- sean intocables. Pongamos que ellos y sus amos son los que deciden quién trabaja y quién se va al paro.

Añadamos a esto que unos y otros dominan los medios de comunicación, la orientación de la enseñanza, y hasta la filosofía de resignación de las organizaciones religiosas. Pongamos que, incluso lo que ha sido público, se pone a su servicio, bien privatizándolo, bien entregándoles su gestión para que se enriquezcan más. Pongamos que sus lloriqueos ante los bwanas europeos no van dirigidos a mejorar la vida de la mayoría de los colonizados, sino a satisfacer su ambición sin límites.

Pongamos que hablo de una sociedad en la que el 0,2% de la población posee el 40% de la riqueza, mientras la cuarta parte de la ciudadanía vive bajo el umbral de la pobreza. Que al 80% no le alcance para llegar a final de mes. Y que para evitar que nada se mueva, se imponen leyes electorales cada vez más restrictivas.

Pongamos que hablo de Canarias.

Paulino Pata-Negra Rivero

In Actualidad on 22 diciembre, 2008 at 0:13

paulinoLos colonos franceses en Argelia, llamados pied-noirs (literalmente, pies negros), proclamaban a los cuatro vientos el eslogan «Argelia francesa». La insistencia en esa consigna no ponía en evidencia otra cosa sino, precisamente, que Argelia no era Francia. Imagínense ustedes al presidente de la comunidad autónoma correspondiente diciendo que «Asturias es España», que «Valencia es España» o que «Castilla-León es España». Lo menos que pensaríamos es que semejante tipo había dejado de tomarse la medicación.

Extrememos el ejemplo hasta el absurdo: imaginen a Ibarretxe diciendo que se va a subir al monte Aitxuri para vociferar que «Euskadi es España». O a Carod Rovira anunciando que va a subir a Montjuic para que todo el mundo le oiga decir que «Catalunya es España».

Pues bien, lo que sería inimaginable en la metrópoli, ocurre en la colonia. El presidente del gobierno autonómico canario, el nacionalista (es un decir) Paulino Rivero Baute, ha declarado, en una entrevista a Onda Cero, que no sabe si subir a la montaña de Arucas o al pico del Teide para decir más alto que «Canarias es España».

Queda claro así, por si alguien albergaba la más mínima duda, que Canarias ni es España, ni la metrópoli tiene asegurada la ocupación de nuestro país. De lo contrario, ninguna falta haría recordarlo a cada paso de forma machacona. Pero también se pone en evidencia el proceso de contradicciones y descomposición en que vive -más bien agoniza- Coalición Canaria.

Rivero Baute manifiesta la obsesión de un colono, de auténtico pied-noir, proclamando su pertenencia a la potencia colonial, su «europeidad», su inocencia ante las acusaciones de independentismo. Nacionalismo, sí, pero nacionalismo español.

No sólo es desvergüenza, don Paulino. No está usted para subir ni a una loma. Ese pie negro que usted exhibe sólo cabe diagnosticarlo como gangrena. Gangrena política, claro. Hágaselo mirar, hombre.

Grisaleña sigue sin entender nada

In Actualidad, Economía on 21 diciembre, 2008 at 0:15

grisalenaSi algo está dejando bien claro la crisis económica es que las empresas son demasiado importantes para dejarlas en manos de los empresarios. No sabemos si habrá consultado este asunto con sus economistas o se le ha ocurrido a él solo, pero es evidente que el señor Grisaleña,  presidente de la Confederación Canaria de Empresarios, cuando dice que si los bancos no dan créditos deberían ser nacionalizados, no comprende en absoluto el mecanismo que profundiza y agrava constantemente la recesión económica.

Limitado por su ideología burguesa, que le impide comprender y aceptar la realidad de los procesos económicos y políticos, y condicionado por su ceguera de empresario individual, considera que los banqueros están obligados a arriesgar sus beneficios prestando dinero sin garantías suficientes en tiempos de recesión económica, para «salir de la crisis», mientras que él mismo en sus propias empresas pretende, nada menos, que «desregular» y «flexibilizar» el mercado laboral y abaratar el despido.

No comprende, o no quiere comprender por la cuenta que le trae, que el origen de la crisis y la recesión está precisamente en el propio sistema económico capitalista, que empuja a cada empresario a garantizar sus beneficios individuales cargando las consecuencias sobre los asalariados por medio de despidos baratos sin indemnización y de la congelación de salarios. Política miope y egoísta que, al recortar el consumo, profundiza la recesión y obliga, en una espiral diabólica, a reducir la producción a todas las empresas ahondando, de esta manera, continuamente el proceso de destrucción de las fuerzas productivas de la sociedad.

Quizá si alguno de sus asesores hubiese leído recientemente a Marx, ahora que dicen que se ha puesto de moda entre los economistas burgueses ante la falta de respuestas de sus teorías atrasadas y simplistas, podría explicarle al insigne dirigente de los empresarios que la contradicción fundamental de la sociedad burguesa capitalista, que ellos en su ignorancia arrogante consideran como la única posible, se establece entre el carácter social de la producción y el carácter privado de la apropiación.

Dicho más claramente, que mientras en la producción, la distribución y el consumo interviene la mayoría de la población, la apropiación de los márgenes de beneficios de todas estas actividades productivas y comerciales se reserva, en el sistema capitalista, a una insignificante minoría social formada por individuos tan obtusos e incompetentes como el propio Grisaleña.

Este sistema, el capitalismo, que hoy aparece claramente como absurdo e irracional, a pesar de que ha marcado en los últimos siglos una importante etapa de desarrollo histórico, debe ser ya superado y transformado en otro sistema social y político, el socialismo, en el que no sólo la producción sino también la apropiación tenga carácter social, es decir, esté bajo el control y la gestión de toda la sociedad.

Y por supuesto que tiene usted razón, señor Grisaleña, aunque, como al burro del cuento, le ha sonado la flauta por casualidad, cuando dice que deben ser nacionalizados los bancos. Pero si bien es cierto que sin crédito es imposible reanimar la economía, no lo es menos que tampoco con despidos masivos se puede reactivar el consumo y, por ende, la producción por lo que, según su propia argumentación, también deberían serle nacionalizadas las empresas a todos aquellos capitalistas que, como usted, pretenden enviar al paro a sus trabajadores.

Pero lo que nunca conseguiremos meterle en la cabeza es que ninguna reforma parcial del sistema capitalista (ni siquiera la nacionalización de los bancos) puede evitar, llegado el término de su ciclo histórico y agotadas ya sus potencialidades de desarrollo, el tránsito hacia la nueva sociedad socialista.

Y tampoco lograremos hacerle entender que esa transición, debido a la resistencia de los propios capitalistas y, en primer lugar, de los banqueros, y de la existencia de un poderoso aparato represor estatal a su servicio, sólo puede hacerse por vía revolucionaria rompiendo, con la participación de todos los trabajadores, las barreras materiales, jurídicas y culturales que hoy sacralizan la propiedad privada de los medios de producción, y que justifican a los gobiernos al servicio de la burguesía su política cobarde de «respeto a la iniciativa privada», a pesar de los terribles efectos económicos y sociales que provoca el mantenimiento del Poder de una minoría de explotadores millonarios sobre el conjunto de la sociedad.

Colapso del modelo autonómico canario

In Actualidad on 20 diciembre, 2008 at 0:18

autonosuyaLa fórmula autonómica, impuesta por el Estado metropolitano, es ya inviable. Cada día los síntomas de su agotamiento se hacen más palpables, y la crisis de las economías imperialistas no ha hecho más que agravar su situación.

Importado del modelo español, la autonomía servía, inicialmente, para abortar el auge de las ideas independentistas e implantar una institucionalidad que acallara las demandas que generaba el centralismo continuista con el Estado fascista. A trancas y a barrancas, se puso en marcha con graves déficits democráticos: ni se debatió entre el pueblo canario, ni fue ratificada por éste, ni se accedió por la vía del máximo techo competencial.

Desde su inicio, la autonomía canaria fue un montaje que ha gozado de poco aprecio popular. El reparto de las zonas de dominio caciquil que se instauró con el procedimiento electoral, con una ley electoral de las más retrógradas del mundo, contribuyó a esta parálisis congénita. Una ley, por cierto, cuya modificación exige una mayoría cualificada superior a la necesaria para reformar el propio Estatuto de Autonomía. Todo atado y bien atado para que, de aquí a la eternidad, las distintas burguesías insulares no puedan perder ni un ápice de su poder.

Mientras la existencia de la administración autonómica suponía el control del reparto de dinero público a espuertas, especialmente de los fondos europeos, el chiringuito autonómico pudo sustentarse y autopublicitarse en medio del derroche en subvenciones, licitaciones de obra pública y regalo de canonjías y empleos a familiares, amigos y conocidos. A la vez, se podían negociar con el Estado y con la Unión Europea prebendas especiales para un reducido número de grandes capitalistas. Es el caso de la Reserva para Inversiones en Canarias (RIC) y del Régimen Específico de Abastecimiento (REA).

La incorporación de buena parte de los países de la Europa del este a la UE y la crisis económica que asola los países imperialistas han abortado la brutal acumulación de capital que se canalizaba a través de la institución autonómica. El acelerado empobrecimiento de la población canaria ha reducido notablemente la capacidad de consumo del mercado interno. Y la incertidumbre sobre el futuro de mecanismos de evasión fiscal como la RIC, así como el hecho de que el prometido tratamiento especial para las colonias europeas (las llamadas RUP) dejan al pairo el Pacto Colonial histórico entre el Estado español y la burguesía dependiente canaria.

Mientras Canarias sigue siendo una enorme fuente de riqueza para las grandes corporaciones españolas y europeas, que saquean los beneficios generados por las trabajadoras y los trabajadores canarios, la inoperancia de la autonomía se percibe de forma notable en la creciente incapacidad para atender necesidades básicas de la población (Educación, Sanidad, servicios sociales…) ante la falta de recursos económicos propios. La reducción de personal en esas áreas esenciales es prueba elocuente de las políticas de «ahorro» que empiezan a implantarse en nuestro país. Eso sí, el dinero público destinado a los grandes capitalistas no mengua.

A la vez, hay que reconocer que es difícil encontrar personajes con menos capacidad para ocupar los altos puestos de la autonomía. La degradación política y moral de los representantes de la burguesía, que se refleja en la descomposición de Coalición Canaria, agudiza la desconsideración popular con respecto a la casta burocrática autonómica y su utilidad para resolver los problemas que sufre el Archipiélago.

Hasta sectores de la burguesía, a través del periódico El Día, empiezan a hacer entrar en juego -eso sí, a su manera alicorta y reaccionaria- la idea de la independencia. Evidentemente, no van en serio, sino que tratan de «mover el muñeco» para renegociar la dependencia de la metrópoli y sacar alguna tajada más. Pero el mismo hecho de que lo planteen pone bien a las claras que la autonomía es incapaz de generar expectativas de futuro.

Cada vez más canarias y canarios van entendiendo que la subordinación de nuestro país a las leyes, las directrices y las políticas del imperialismo europeo, nuestra falta de soberanía para establecer nuestras propias leyes en temas fundamentales y nuestro propio modelo económico, son una soga al cuello que asfixia a Canarias.

El cambio de ciclo político ha comenzado. La charca burguesa de la autonomía colonialista se muere. Y la descolonización y la independencia de Canarias, dirigida por los trabajadores, pasa a ser una tarea a la orden del día.