Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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Hiperdino: ¡Ñó, que despidos!

In Actualidad, Economía, Laboral on 1 febrero, 2009 at 0:01

hiperdinoLa cadena Hiperdino, una de las que monopolizan la distribución de alimentos y productos de primera necesidad en Canarias, ha despedido, entre cajeras y personal de administración, unas trescientas trabajadoras y trabajadores en nuestro país.

Hiperdino es la marca con que actúa en Canarias la multinacional europea Dinosol Supermercados S.L., fundada en 2004 por la adquisición de la holandesa Royal Ahold en España por la alemana Permira, una multinacional de «capital riesgo».

La noticia de estos despidos, que afectan además a personal muy mal pagado, no sale en las noticias de la prensa burguesa. Es otro más del suma y sigue de un crack de la economía imperialista que repercute con doble gravedad en una economía colonial como la nuestra.

Detrás de ellos está la espectacular bajada en la compra familiar, en la comida. Un síntoma de que se empieza a pasar auténtica necesidad, cuando no pura y simple hambre, entre sectores cada vez más amplios de la población canaria.

Las mismas cifras oficiales situaban, hace ya un año, a más de la cuarta parta de la población canaria por debajo del umbral de la pobreza, Eso representaba entonces más de 540.000 personas, de las cuales unas 60.000 estaban en situación de miseria extrema.

Doce meses despúes, habiéndose duplicado el paro en sólo un año, la situación se ha agravado considerablemente. Sólo el pudor a reconocer la propia situación desesperada (como si la pobreza fuera algo vergonzoso. que es lo que la ideología dominante nos ha inculcado) impide, de momento, un grave estallido social.

Pero ese pudor no va a detener la descomposición del régimen colonial capitalista en Canarias, que ya soporta tasas oficiales de paro superiores al 21% de la población activa, donde a muchos de esos parados se les agotan en breve las prestaciones (incluidas familias donde todos sus miembros están sin empleo), donde las previsiones de más de 300.000 parados a final de 2009 empiezan a quedarse cortas, y donde se soportan los salarios más bajos del Estado (un 20% inferiores a los españoles) y la jornada laboral más larga.

Podemos esperar, junto a los capitalistas, sus representantes políticos y los sindicatos del régimen, a ver si escampa. O podemos organizarnos para iniciar la revolución que abra paso a nuestro futuro como pueblo. Ha llegado el momento de elegir.