Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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Unidad obrera, organización y ofensiva

In Actualidad, Laboral on 7 abril, 2009 at 0:01

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David Delgado

Es necesario que el movimiento obrero cuente con la participación activa de los asalariados en el proceso de superación del actual régimen colonial e imperialista impuesto en Canarias.

Los trabajadores y las trabajadoras no debemos permanecer como sujetos pasivos y candorosos a la espera de que la clase política remedie nuestros problemas, porque los políticos burgueses son incapaces de ello y además gestionan los intereses de la clase social dominante.

Tampoco podemos delegar esta responsabilidad a las organizaciones políticas y sindicales opuestas al capitalismo, y confiar en que surgirá como reacción a la crisis un movimiento alternativo, el cual con votarle en las próximas elecciones acabará de golpe con la crisis.

La democracia burguesa del régimen monárquico, colonialista e imperialista español no contempla la aceptación democrática de una hipotética victoria de las fuerzas populares antimonopolistas e independentistas. Cualquier posible victoria de una organización que entre sus objetivos se encuentre la descolonización e independencia y/o la construcción de un sistema socialista conducirán a la “democracia” española a obstaculizar el proceso empleando todos los métodos que estén a su alcance.

Además, no basta con respaldar iniciativas, hay que participar en las mismas. La unidad, organización y la ofensiva necesaria frente a la crisis no debe darse sólo entre el movimiento político de las fuerzas populares, sino entre la propia clase trabajadora.

La grave crisis que sufrimos especialmente en las colonias europeas -Canarias, Martinica, Guadalupe, etc.- debemos asumirla como una consecuencia de la dependencia político-económica que tenemos con respecto a la metrópoli, y por lo tanto entender que la vía para un futuro mejor pasa por la independencia y el socialismo.

Antes de que la crisis se reconociese hasta por quienes la han provocado, en Canarias ya estábamos en una crisis más o menos permanente.

El paro, la pobreza, la explotación, las deficiencias del modelo educativo y el sistema sanitario y la opresión nacional no son problemas que emergiesen hace poco.

Concienciarnos de que la permanencia en el proyecto de la oligarquía europea, ignorando que existe otro camino, sólo traerá consecuencias nefastas, es vital para que los canarios en un futuro a corto plazo no vivamos un drama de mucho mayor que el que actualmente padecemos.

España y la Unión Europea circulan en la dirección de un imperialismo feroz, donde se desmantelarán los servicios públicos básicos como la educación y la sanidad y los trabajadores perderán los derechos que aun les quedan y serán sometidos a unas condiciones de explotación salvajes.

Alternativas y soluciones al capitalismo y la dependencia existen. La independencia nacional y el socialismo nos permitirían desarrollar nuestro propio modelo económico donde la mayoría de la sociedad canaria, excluida desde hace siglos por el Pacto Colonial, sea quien gestione los intereses de la clase trabajadora y los sectores populares.

Pero insisto, la participación decidida y contundente de los trabajadores es un paso fundamental que debe producirse antes de que pueda cambiar nada. Los trabajadores deben organizarse en asambleas obreras y combatir a la burocracia sindical, advertir el peligro del reformismo y asistir a las manifestaciones y actividades populares críticamente, exigiendo que cuenten con ellos y no que les convoquen a toque de pito. Organizarse y actuar con conciencia de clase.

El 1º de mayo que se avecina es una oportunidad para manifestar nuestro descontento y exigir nuestras propuestas. Las organizaciones políticas, sindicales y vecinales tienen que actuar con responsabilidad y encauzar este día hacia una manifestación unitaria y combativa donde los trabajadores expresen sus consignas.

Este día no se celebra como si de un funeral se tratase, un pasacalle de víctimas del capitalismo, sino una jornada de lucha, un día por y para la clase obrera, y por lo tanto nuestras ideas deben estar en primera línea.

No hay que limitarse a protestar contra los banqueros, hay que exigir la nacionalización de la banca. No hay que quejarse sin más porque se nos acaben las prestaciones por desempleo, debemos exigir la prolongación indefinida de estas.

Así debe encararse el 1º de mayo, proponiendo alternativas y exigiendo y no lloriqueando. Es una ocasión histórica para la unidad obrera, la organización y pasar a la ofensiva. Debe ser el principio de un proceso, no una culminación. Por lo tanto trabajadores y trabajadoras de Canarias, de nosotros únicamente depende transformar este decadente sistema dependiente en una patria socialista a la altura de nuestras necesidades.