Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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La inmadurez política de la socialdemocracia independentista

In Actualidad, Opinión on 21 abril, 2009 at 0:01

teo08bTeodoro Santana

Desde el Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias hemos planteado siempre que cada clase social tiende a expresarse históricamente a través de un partido político y que, en consecuencia, los partidos políticos son expresión de la ideología y de los intereses estratégicos de cada una de ellas. Por eso, cuando hablamos de la necesidad de una alianza histórica entre la clase obrera canaria y la pequeña burguesía trabajadora isleña, nos referimos a un Frente político que sea expresión de esa alianza de clases por la República Canaria.

De la misma forma que mantenemos que la clase asalariada debe disponer de un partido comunista que represente sus intereses generales, la pequeña burguesía trabajadora (pequeños y medianos empresarios, profesionales liberales, autónomos, funcionarios de alto nivel, profesores universitarios, pequeños propietarios agrícolas, etc.) necesita un partido que refleje su ideología  y defienda sus planteamientos políticos.

La alianza entre ese partido y el partido de los comunistas en un Frente Nacional de Liberación será, por lo tanto, la expresión política de la alianza entre la clase obrera y la pequeña burguesía trabajadora, es decir, la unidad de todo el pueblo de Canarias por su libertad, por la descolonización y por la creación de la República Canaria democrática y antiimperialista.

Mientras desde el PRCC trabajamos por poner en pie el partido comunista de la clase asalariada canaria, en el territorio de la pequeña burguesía parece que tardan en madurar las condiciones para la unión política y organizativa y la configuración ideológica y programática de ese importante sector del pueblo. Distintos grupos socialistas  independentistas (izquierda nacional canaria, eco-socialistas, socialcristianos, etc.)  siguen compitiendo entre sí, incapaces de llegar a unos mínimos acuerdos que impidan que los votos y las simpatías de la pequeña burguesía trabajadora sigan desviándose a las grandes maquinarias electorales.

Resulta verdaderamente incomprensible que esos grupos, cada uno de los cuales se presenta como “el partido de la izquierda nacional”, que tienen programas indistinguibles, estrategias calcadas unas de otras y que, incluso, han llegado a estar en el mismo proyecto, y que donde uno tiene presencia no la tienen los otros, sean incapaces de unirse en un Partido Socialista Democrático Canario para atraer a quienes deberían representar.

Continuamente hemos oído los lamentos sobre las mezquindades, personalismos, envidias, mediocridades, navajeos y hasta actitudes políticamente suicidas. Pero más allá de los análisis psicologistas, lo cierto es que se echa en falta visión política y capacidad de liderazgo para dar un paso al frente y salir de la paulatina descomposición. Una descomposición que se ve agravada con el desgaste que provocan unas elecciones tras otras.

Evidentemente, esta es una tarea que no nos corresponde a los comunistas, por mucho que valoremos su necesidad. A los integrantes de esos grupos socialdemócratas solo podemos hacerle un llamamiento al patriotismo. Y confiar en que surja un núcleo dirigente con la suficiente madurez, honestidad e inteligencia política.