Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Somalia y los “piratas” neocolonialistas

In Actualidad on 24 abril, 2009 at 0:01

david1David Delgado


Los Estados imperialistas declararon hace tiempo la guerra a los piratas somalíes. Concretamente los países que intervienen en el saqueo y la rapiña en el territorio denominado Cuerno de África.

¿Quienes son esos “piratas” de los que tanto se habla? ¿Qué ocurre en Somalia que practicamente cada semana copa las noticias de los grandes medios, cuando hasta hace poco era un pais que no existía para la comunidad internacional?

Los gobiernos capitalistas catalogan como una de las grandes amenazas contemporáneas a estos piratas. Una especie de terroristas de los mares. Pero, ¿son en en realidad una amenaza? En caso afirmativo, ¿para qué intereses lo son?

Según nos han presentado en la prensa y en los medios televisivos el conflicto, se trataría de unos desalmados que saquean a todo aquel barco extranjero que se atreva a navegar por las costas de Somalia, y el problema sería entonces la delincuencia local de las mafias de piratas organizados, y nada tendría que ver la política y mucho menos el imperialismo con todo esto.

Una vez más la propaganda del sistema nos engaña completamente, pues detrás de las acciones emprendidas por ciudadanos somalíes contra buques extranjeros no se encuentran unos piratas ni unos gánsteres, y las implicaciones políticas de los países imperialistas sí que existe.

Somalia, con aproximadamente nueve millones de habitantes, es un país extremadamente pobre cuya población, una de las más homogéneas del continente, ha estado constantemente desolada por el hambre.

En el año 1960 alcanzó su independencia formándose la República de Somalia con la unión de la Somaliland británica y la Somalia colonizada por Italia. Entre el año 1969 y 1991 ostentó el poder el gobierno del general Mohamed Siad Barer tras un golpe de estado. Este gobierno contó con el apoyo de occidente.

Mohamed Siad Barer huyó del país tras el debilitamiento propiciado por la guerra contra Etiopía y la guerra civil posterior a la creación en mayo de 1988 del Movimiento Nacional Somalí (SNM), y desde entonces políticamente el país ha estado en una situación anárquica e inestable.

Tras la caída del gobierno de Siad, numerosos buques europeos de diferentes países aprovecharon la oportunidad para verter sus residuos nucleares en el mar somalí, ante la falta de protección gubernamental.

El propio enviado de Naciones Unidas a Somalia, Ahmedou Ould-Abdallah, denunció que se estaba vertiendo material nuclear, plomo, cadmio y mercurio, pero ningún gobierno hizo nada.

Las enfermedades y los nacimientos de niños con malformaciones, así como la muerte de centenares de personas tras el tsunami de finales de 2004 que condujo cientos de barriles vertidos y con fugas hacia la orilla, es el balance de estas prácticas asesinas.

Pero los imperialistas no se conforman con emplear el mar africano como basurero radioactivo. También esquilman la riqueza pesquera en un país cuyo principal problema es el hambre, robando anualmente cantidades millonarias de marisco, atún, gambas, langostas, etc.

Esto sucedía en los años previos a la popularización de los piratas que tanto condenan los gobiernos. Lo cierto es que ya por aquel entonces, ante la necesidad de organizarse y defender sus costas, los pescadores somalíes se decidieron a luchar por evitar que los palangreros llenasen de residuos el mar y pescasen ilegalmente.

Se autodenominan Guardacostas Voluntarios de Somalia, niegan ser unos bandidos y su existencia es comprensible teniendo en cuenta que ante la falta de un gobierno que los proteja prohibiendo las injerencias extranjeras, no tuvieron más remedio que disuadir a los buques europeos porque a causa del expolio de estos se vieron sin recursos y pasando hambre.

Que en este contexto tan complejo surjan quienes actúan deshonrosamente es inevitable. Están quienes se aprovechan de la autodefensa emprendida por los somalíes conscientes y trabajadores para lucrarse con acciones viles, pero esta minoría no goza del respaldo del pueblo, como si lo tienen quienes luchan contra los imperialistas que por mucho que avance la historia no dejan de ver a África como un continente colonizado donde pueden hacer lo que les dé la gana.

Estados Unidos es uno de los actores principales en el devenir político del país africano. El ejecutivo del fascista George W. Bush, financió una invasión para ocupar Somalia de la mano de un país aliado y vecino como Etiopía, en diciembre de 2006. El ejército etíope finalmente se retiró del país en enero de 2009 por la resistencia inquebrantable con la que se encontró, y la idea de formar una coalición para gobernar fracasó en el intento de incluir a toda la amalgama de grupos políticos.

La Misión de la Unión Africana a Somalia (AMISOM), integrada por tropas de Uganda y Burundi, permanece en la capital de Mogadishu y el principal grupo resistente, Al-Shabab, exige la retirada de estas fuerzas antes de entrar en la coalición de gobierno que encabeza el presidente Sheikh Sharif Ahmed.

El nuevo gobierno, que cuenta con el apoyo de Estados Unidos, se ha pronunciado favorablemente a las intervenciones usamericanas contra la “piratería”, lo cual entre otras cosas explica el clima de entendimiento mutuo y el reconocimiento de los imperialistas. Un gobierno impuesto a sangre y fuego completamente títere, es evidentemente, favorable a los intereses de la Admnistración de Obama.

La presencia militar extranjera se justifica por las acciones organizadas de los somalíes, y en las próximas semanas aumentarán los buques y contingentes militares que se desplegarán por el oceano Índico.

Desde hace aproximadamente dos décadas, cuando los pescadores somalíes personalmente tuvieron que defender sus costas y la riqueza que les mantenía, hasta el presente, el fenómeno se ha complejizado, y ahora también participan para beneficiarse comerciantes adinerados de la zona, el gobierno de la región autónoma Bantlan en el Norte de Somalia y la organización armada islámica al-Shabab según los expertos y diversos medios internacionales.

En cualquier caso, haciendo un repaso a la historia de los últimos cincuenta años tras la independencia formal de Somalia, el neo-colonialismo de EE.UU y los imperialistas europeos y en menor medida asiáticos, han saqueado la riqueza del país, han utilizado el mar como vertedero nuclear y han provocado guerras, condenando a la mayoría del pueblo al hambre, la desolación y la inestabilidad política y social.

¡Fuera los piratas colonialistas de África!

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