Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Elecciones europeas: realismo o derrotismo

In Actualidad on 20 mayo, 2009 at 0:01

eleccioneseuropeasLa convocatoria de elecciones al parlamento europeo coloca a las distintas fuerzas políticas en posiciones bien diferentes. De un lado, las grandes maquinarias electorales, que cuentan con todo a su favor, salvo las ganas de votar de la gente. Conscientes de la escasa importancia del europarlamento, para PSOE y PP estos comicios son un simple test en su carrera hacia las generales. De otro lado, las organizaciones nacionalistas y regionalistas que, dada la circunscripción única estatal, se ven obligadas a participar aliados con partidos de otras partes del Estado, y para los que supone un enorme esfuerzo conseguir resultados presentables.

En el mundo de la izquierda española, fragmentada y débil, prima el someterse a la trampa de la democracia burguesa en contra de la realidad de los hechos. Si bien, a pesar de su descomposición, es bastante probable que Izquierda Unida obtenga representación, otras candidaturas acuden a estos comicios a favor de inventario y de forma puramente testimonial, con un enorme esfuerzo y un gran desgaste, pero con objetivos poco claros.

De una parte, la candidatura comunista del PCPE, cuya presentación obedece a razones partidarias y a su necesidad de buscar un hueco al sol y competir en términos de “igualdad” (es un decir) con los grandes partidos. De otra parte, Izquierda Anticapitalista, con gente escindida de IU y que tratan de capitalizar el ascenso del partido trotskista homónimo en Francia.

Y por último, la ahora ilegalizada Iniciativa Internacionalista, una amalgama que va desde la izquierda independentista vasca a Izquierda Castellana, pasando por la escisión de IU Corriente Roja. Al margen que su prohibición es una prueba más del verdadero rostro de la “democracia” española, lo cierto es que no consta que hubieran contado ni alcanzado acuerdo con ningún partido canario, a pesar de que en su candidatura aparezca en el número 8 el socialcristiano Antonio Sardá (Intersindical Canaria).

Ya lejos de Europa, en nuestro país Coalición Canaria va en un puesto subordinado en la lista que presentan CiU y PNV, más bien para que no se diga que no se presentan. Nueva Canarias no se presenta, y tampoco pide el voto a ninguna lista, ni la abstención. El mismo papel hacen ANC y UP, si bien este último grupo (vinculado a IC-FSOC) hace propaganda de Iniciativa Internacionalista en su digital, aunque sin pedir expresamente el voto. El CNC de Antonio Cubillo pide directamente la abstención. Y como ya es conocido, el PRCC llama a boicotear las elecciones europeas y pide que no se vote.

Bien podría decirse que hacemos de la necesidad virtud, ya que es previsible una abstención abrumadora. Podríamos hacer lo que hacen otros: adoptar una postura derrotista y esconder la cabeza hasta que escampe. O apoyar vergonzantemente una candidatura española. Es verdad que aún no podemos competir con los recursos económicos y mediáticos de las grandes maquinarias electorales. Pero esa es solo una parte de la realidad. La otra parte es que muchas trabajadoras y trabajadores se nos acercan y nos dicen que no piensan votar en las elecciones europeas: “conmigo no cuenten”, “lo de Europa no sirve para nada”, “no voy a votar a esa puta mierda”…

Una buena parte de la abstención no va a producirse por pasotismo o dejadez. Por el contrario, refleja una creciente desconfianza de la Unión Europea, de sus leyes y de las políticas que practica. De forma creciente, la mayoría de las trabajadoras y trabajadores va entendiendo que, tras la mística europeísta y las promesas de un paraíso terrenal europeo, sólo hay ayudas a los bancos y las grandes corporaciones, mientras el paro y la miseria se extienden entre nosotros. Es nuestra responsabilidad comenzar a dar a ese descontento una expresión política, una orientación de lucha y unos objetivos revolucionarios. El boicot razonado a las elecciones europeas es un primer paso en esa dirección.

Presentarse o no a unas elecciones no es un asunto de principios, sino una conveniencia táctica. Los comunistas, que no tenemos por costumbre esconder la cabeza bajo tierra, lo decimos claramente. Tampoco vamos a mentir sobre la realidad de las fuerzas que tenemos en cada momento. Ni nos vamos a apuntar como propia la enorme abstención que va a producirse. Pero no somos derrotistas. No tememos posicionarnos, y sí buscamos siempre la manera de transformar las dificultades en oportunidades para avanzar.

Si conseguimos que una parte de quienes se abstengan lo hagan de forma más consciente y aumente su rechazo al imperialismo y al colonialismo, habremos dado un gran paso. Si, a la vez, contribuimos a dejar en evidencia la mascarada de estas elecciones burguesas, mejor que mejor.

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