Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

La conquista de Europa

In Actualidad, Cultura, Opinión on 5 junio, 2009 at 0:01

pedroflores1Pedro Flores


Si mi abuelo, que era gitano, levantara la cabeza, se alegraría mucho de la reciente victoria, conseguida por los suyos, por los nuestros, en las ya míticas Golden Hills. Desde la ya lejana Little Big Horn, no se conocía un éxito igual para nuestras huestes.

Hace unos pocos meses, un elegido cuerpo de élite del ejército calé, en una operación casi de orfebrería militar, con sigilo y precisión de falange espartana, tomó por sorpresa la lujosa, aunque deshabitada, urbanización llamada Golden Hills. Dichas colinas doradas, cuyo nombre quedará en la historia indisolublemente ligado al de otras colinas míticas, tales como la de la Hamburguesa, era, es, una miniciudad de lujo, con sus inevitables campos de golf y sus piscinas construida por arte de pelotazo urbanístico en algún punto privilegiado de la soleada costa española. No se les había ocurrido otra cosa a los rostros pálidos que hacer una exhibición de lujo saudí justo enfrente de un barrio deprimido habitado por los gitanos, cuya determinación y osadía legendarias no fueron tomadas en cuenta a la hora de tal exhibición. Pero como dijo el poeta, las cosas son de quien más las ama, y claro, cuando duermen seis en una habitación y el padre no cobra el paro y te refriegan por las narices tal ostentación de “primermundismo”, la cabra, que antes de ser mascota de legionario fue artista de tinglado gitano, tira al monte, a la colina, dorada, en este caso.

Eso es Europa, entre otras cosas, la convivencia aberrante tenida como normal a fuerza de costumbre y resignación entre el paroxismo económico más ostentoso y un cada vez mayor número de víctimas colaterales de ese crimen que es el capitalismo neo, o menos neo, liberal y depredador. Europa donde, donde las personas son menos libres que las mercancías y los capitales. Donde si juegas al baloncesto, aunque sea evidente y a toda honra que eres un negro de Harlem, te consiguen un pasaporte de Montenegro o un abuelo sueco, pero si, aun siendo igual de negro, llegas en un cayuco huyendo del hambre y la guerra te tratan como a un animal, bueno, como a uno de los chungos, no como a una foquita o a una ballena.

Yo propongo que hagamos como los comandos gitanos de Golden Hills, conquistemos las urbanizaciones de lujo, los campos de golf, los hoteles cuyos cimientos lamen el agua del mar pero son más legales que los barrios de gente humilde que lleva ahí toda la vida conviviendo en sintonía con ese mismo mar.

Ahora hay que votar, si no votas eres menos europeo que un holandés y un francés, pues mira qué casualidad, hace poco los europeísimos franceses y holandeses entre otros le dijeron que ni de coña a la Europa de la directiva Bolkenstein.

Pues no, a esa Europa del Plan Bolonia y de la miseria como mal menor. Yo no voto. Bueno, si los gitanos se presentan me lo pienso.

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