Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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Independencia y Socialismo, ahora en versión impresa

In Actualidad on 31 agosto, 2009 at 0:01

iyssept2009Cumpliendo con el Plan de Trabajo del Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias para 2009, desde mañana estará en la en la calle el nº 1 de la edición impresa de Independencia y Socialismo. La edición en papel tendrá una periodicidad mensual, correspondiendo este primer número a septiembre, con artículos como A la calle que ya es hora (editorial), Etiquetas para todos los gustos, El independentismo fascista y La unificación de los comunistas en torno a la consigna de la República Socialista Canaria.

Desde su fundación, el PRCC ha dado especial prioridad al periodismo revolucionario y a la batalla de ideas. Esta importancia se inscribe en la línea marcada por Lenin que, en su obra ¿Qué hacer? diseñaba la construcción del partido, precisamente, en torno a un periódico para toda Rusia. Pero ya antes de que lo hiciera Lenin, Marx y Engels habían centrado su actividad en la batalla de ideas.

En un mundo en el que la propaganda capitalista es omnímoda y actúa a todos los niveles, con una descomunal potencia de sus medios de comunicación de masas, es prioritario establecer un altavoz revolucionario para combatir la falsificación burguesa de la realidad. Y, a la vez, para organizar el debate y los mensajes del partido revolucionario en el maremagnum y la confusión de una sociedad manipulada.

Somos conscientes de que la batalla de las ideas no es la única que hay que dar, pero sí de que es imprescindible librarla. En otras palabras: sin victorias ideológicas no hay victorias políticas.

Seguiremos trabajando como hasta ahora en esta edición digital que tienen ustedes en pantalla. Y nos comprometemos a ampliar y mejorar nuestro trabajo periodístico. La práctica dirá si lo conseguimos.


papelIndependencia y Socialismo Septiembre 2009. Versión impresa (en PDF)

Los presos canarios, a casa

In Actualidad, Represión on 30 agosto, 2009 at 0:01

presoUna de las características del colonialismo es su afán uniformizador de los territorios, ignorando a posta la realidad del país colonizado. Y no solo la geográfica: el galopante deterioro de la economía canaria, con más de 600.000 personas bajo el umbral de la pobreza y cerca del 30% de la población activa en paro, multiplica los casos de pequeña delincuencia, sobre la que el Estado actúa de forma implacable. Si sumamos a eso un sistema judicial represor e incompetente, heredado del fascismo e insensible a la realidad social de nuestro país, se comprende que en la actualidad haya más de 3.200 presos en las cuatro cárceles que el Estado español mantiene en Canarias, la mayoría preventivos. Evidentemente, esos presos pertenecen, prácticamente en su totalidad, a los sectores más humildes y con menos recursos de la sociedad canaria.

Esta cantidad de presos supone que las cárceles en el Archipiélago estén a más del doble de su capacidad. La solución que adopta sistemáticamente Instituciones Penitenciarias es el traslado de presos canarios a España. A la vez, y “casualmente”, presos españoles cuyo arraigo familiar y social está en otros territorios de la metrópoli son mantenidos en las prisiones del Archipiélago.

El argumento es que la mayoría de los presos españoles son preventivos en espera de juicio. Buena cosa sería que pudieran esperar el juicio en centros cercanos a su lugar de origen. O que, dado que en la mayoría de los casos se trata de pequeños delitos, esperaran el juicio en libertad, sin tener que cargar con las deficiencia de una justicia lenta e inoperante. En cualquier caso, muchos de los canarios trasladados a España son también presos preventivos, con lo que el argumento no se sostiene.

El colonialismo hace caso omiso de lo que supone desterrar a las personas más indefensas a otro continente, a 2.000 kilómetros de su familia y de su país. Y el castigo añadido que supone no sólo para ellos, sino para sus familiares. No hay piedad. Madres que no pueden pagarse un pasaje -más el alojamiento- a una remota localidad española para estar un rato con sus hijos. Y que encima ni siquiera son informadas de estos traslados. Tampoco los presos, que se enteran el día antes del destierro, sin posibilidad siquiera de avisar a sus familias el día de visita. Y para completar el abuso, ni siquiera se les permite llamar por teléfono para avisar.

En España los presos canarios no sólo están desarraigados de su entorno familiar y afectivo, sino que encuentran muchas más dificultades para ser atendidos por sus abogados o para conseguir permisos de salida de dos o tres días. La maquinaria del Estado actúa contra ellos con una crueldad inusitada, incumpliendo descaradamente sus propias leyes sobre rehabilitación. Puro papel mojado en el caso de pobres africanos.

En lo que va de año, ya se han realizado cuatro traslados, alcanzando al 20% de la presos canarios. Por si fuera poco, el Estado español no da cuenta de los criterios por el que se confeccionan las listas negras de presos a trasladar. Por ejemplo, se llevan a Galicia a un canario que tiene a su madre enferma en un hospital tinerfeño y, sin embargo, a un español que pide voluntariamente el traslado a su tierra lo tienen más de cinco meses esperando. Está claro que no se trata de construir más cárceles, sino de acabar con una política penitenciaria hecha a posta.

El constante traslado de presos canarios a España es una de las manifestaciones más obscenas y oprobiosas del colonialismo. Y una realidad de la que la prensa burguesa y las ONGs “humanitarias” se hacen poco o ningún eco. Una realidad intolerable contra la que movilizarse para acabar con ella cuanto antes. Por nuestra propia dignidad como pueblo.

El asalto a IUC

In Actualidad on 29 agosto, 2009 at 0:01

asaltoaiucSegundo Martínez, Coordinador General de IU en Canarias, y María Puig, Secretaria General del PCC (PCE), concitan el odio de distintos sectores. Por una parte, de los antiguos miembros del PCE que se pasaron a Coalición Canaria, para los que la obstinada permanencia de ambos en IU y el PCE es un recordatorio de su propia defección, amén de frustrar el intento de José Carlos Mauricio y su corte de liquidar ambas organizaciones en Canarias.

Para la vieja izquierda pequeñoburguesa, es inconcebible que estos “don nadie” (Martínez es un pequeño comerciante y Puig una asalariada) se hayan quedado con una marca electoral, mientras que otros con “ilustres” apellidos anden perdidos entre rastrojos políticos, sin ser los “jefes” (y menudos son ellos para aceptar una disciplina partidaria). De manera que culpan a estos dos dirigentes del retroceso de IU en el Archipiélago. Y les dirigen un hosco desprecio que se manifiesta en el epíteto de “matrimonio Ceaucescu” lanzado contra ellos (aunque no sean pareja y este insulto sea claramente machista).

Pero Martínez y Puig no son más responsables de los malos resultados de IU en Canarias que cualquier otro miembro de IU en todo el Estado. De hecho, son perfectos representantes de lo que supone ese partido: socialdemocracia teñida de ecologismo, españolismo y electoralismo puro y duro. Ni mejores ni peores que sus compañeros españoles. Su mayor o menor capacidad personal o simpatía no han sido decisivas a la hora del descalabro de esa franquicia. Incluso, hilando muy fino, habría que reconocer que en las disputas estatales se han alineado siempre en las posiciones más a la “izquierda”, en sintonía con el PCE (reducido a “corriente de opinión” en IU).

Por todo ello, no sorprende que la izquierda pequeñoburguesa y “aristocrática”, aglutinada detrás de un despacho de abogados, intente de nuevo apoderarse de la marca electoral de la franquicia, en un movimiento de pinza que incluye a IU-Tenerife, siempre más a la derecha que la dirección “regional”, y siempre descontenta con su papel secundario en la organización. Ya lo intentó Joaquín Sagaseta y sus leales en el pasado, con las mismas cartas y los mismos contactos en la dirección estatal de IU, aunque, de momento, sin éxito.

Pero se van acercando las elecciones y esa vieja izquierda pequeñoburguesa, que ha venido pidiendo el voto para el PSOE sin ninguna recompensa (¡qué desagradecidos y cuánta lista de espera!), vuelve a intentar de nuevo el asalto a la franquicia. Todo depende del juego de equilibrios y las respectivas influencias de unos y otros en Madrid. Poco deciden los afiliados de IU en Canarias, porque en estos asuntos poco importa tener la mayoría o la minoría, sino tener el copyrigth.

La forma que adopta ahora ese asalto es el de una “Plataforma por el encuentro de los comunistas canarios” que dice pretender reconstruir el PCC (PCE), en “colaboración directa” con Asamblea por Tenerife y Otra Canarias es posible (plataforma en la que, “casualmente”, Sagaseta y los suyos avalan el que se prohíba la presencia de partidos, específicamente los comunistas). Por supuesto, quedan descartados los comunistas organizados (PCPC y PRCC), ni falta que hace. Y aunque dicen que “la Plataforma no se constituye en un primer momento para competir en procesos electorales”, dejan claro que si “con el tiempo consideran que están preparados y tienen capacidad para ello”, darán la “batalla electoral”.

Los comunistas no podemos sino ver con cierto humor ese combate por apoderarse de una marca socialdemócrata española, este “quítate tú para ponerme yo”. Sinceramente, nos da igual que IU la lidere en nuestro país unos que otros. Constatamos, eso sí, la falta de programa y de rigor políticos, y la querencia sucursalista. Que para tan penosa maniobra electoral se envuelvan en la bandera comunista, viene a demostrar que el comunismo vuelve a estar de moda. Aunque tanto estropicio sea para terminar pactando con el PSOE.

Frente a esa batalla por el control de unas siglas, y frente al ambiguo llamado a  personas que estén “ligadas de algún modo a la ideología marxista”, los militantes del PRCC consideramos un objetivo irrenunciable la unificación de los comunistas (es decir, de los revolucionarios marxista-leninistas), partiendo de la base de la unidad en la agitación y en las movilizaciones, así como del debate franco y riguroso sobre el camino de Canarias al socialismo. Ah, y sin urgencias electorales.


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Las piedras de Tegucigalpa

In Actualidad on 28 agosto, 2009 at 0:01

ivan_pinheiroHONDURAS: LA REVOLUCIÓN NACIONAL LIBERTARA TARDÍA


Ivan Pinheiro
Secretario General del Partido Comunista Brasileiro (PCB)

Los días que pasé en Honduras, en la fraterna compañía De Amauri Soares y Marcelo Buzetto, sirvieron para consolidar las impresiones que, desde Brasil, expuse en el artículo En contra la maniobra del pacto de las élites.

Definitivamente, el golpe no solamente ha contado como todavía cuenta con el apoyo material y político del imperialismo estadounidense, que fue obligado a disimular su participación en razón de los errores cometidos en la ejecución del golpe, sobre todo el hecho del mundo haber sido sorprendido por la prisión y la retirada forzada de Manuel Zelaya del país sin una satanización previa.

El golpe en Honduras es parte del plan imperialista para intentar frenar el ALBA y los procesos de cambio sociales en América Latina. Honduras está ubicada entre Nicaragua y El salvador, vecinos hoy gobernados por antiguos movimientos guerrilleros de liberación nacional, ahora en versión moderada, que se desmilitarizaron en los años 90. El Frente Sandinista y el Frente Farabundo Martí.

Además, el país posee grandes reservas no explotadas de petróleo, abundantes recursos mineros y otros recursos naturales, además de la base de Soto Cano, la más importante y estratégica para los yanquis en Centroamérica. Zelaya es el detalle del golpe, que es mucho más contra el ALBA, contra Cuba, Venezuela, ecuador, Bolivia y los dos vecinos limítrofes.

Por lo visto está a punto de ser consumado el plan B que el imperio adoptó a partir de la repulsa mundial en el inicio del golpe: su legitimación y en seguida legalización.

Cada día que pasa se hace más difícil el retorno de Zelaya al gobierno, aunque solamente para presidir las elecciones generales de noviembre con las manos atadas, sin el ALBA, sin Constituyente, ni siquiera el derecho de candidatearse al cargo electivo más simple.

Uno de los más importantes lances de este plan B ocurrió el 12 de agosto, cuando los miembros de la Corte Suprema y del Tribunal Superior Electoral anunciaron oficialmente la manutención de la elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. Luego, en una simulación de sorpresa, el presidente golpista reconoce la decisión del judiciario, como se estuviera sometiéndose a un poder autónomo, al “imperio de la ley y da la justicia, al estado democrático de derecho”.

Todo eso en cadena nacional de televisión. En el horario noble, como conviene a una buena novela. Enseguida, aun en vivo, Honduras gana cuatro a cero a la rival Costa Rica, por las eliminatorias de la Copa del Mundo.

La señalización es obvia: hasta la pose del nuevo Presidente, en enero, Michaletti preside el país, el TSE realiza las elecciones, la Corte Suprema las preside, las Fuerzas Armadas las garantizan y los observadores internacionales escogidos a dedo las legitiman. Todo para dar un aire de legalidad. Si sucede de esa manera, Zelaya no vuelve ni para pasar la faja al futuro presidente.

El mismo día, en entrevista colectiva después de una cúpula del Nafta, entre sonrientes presidentes de Canadá y de México, Obama hizo una gran jugada y abandona Zelaya a la propia suerte. Aprovechándose de las ilusiones alimentadas por este, de volver al poder por iniciativa de los EUA, Obama se lava las manos, y señala la incoherencia de las presiones para que intervenga en Honduras por parte de los que piden el fin de la intervención de los EUA en los países de Latinoamérica.

En el mismo evento trilateral, Felipe Calderón – electo presidente en un monumental fraude contra López Obrador – anuncia el reconocimiento de México al gobierno Micheletti, siguiendo el ejemplo pionero de Canadá, cuyas empresas de mineración transnacionales con sede en el país ocupan casi un tercio del territorio hondureño. Para los que aún no se dieron cuenta de que el capitalismo brasileño es parte del sistema imperialista, la más poderosa de esas empresas dichas canadienses (la INCO) fue recién comprada por “nuestra” Vale do Rio Doce.

Todo lleva a creer que el núcleo duro de la oligarquía y de la cúpula militar que asumió el gobierno en Honduras hace más de cincuenta días – ahora hablando por mayor por el decurso del plazo en el poder – está con fuerza para imponer su propio proyecto de pacto de élites para superar la crisis y legitimar el golpe. No solamente rechazó las propuestas conciliadoras hechas por el Presidente de Costa Rica, como, el 10 de agosto, no recibió una delegación de chancilleres latinoamericanos que, en nombre de la OEA, iban a Teguciagalpa hacer un intento de mediar la crisis. Y eran representantes apenas de gobiernos moderados o pro imperialistas: Argentina, Canadá, Costa Rica, Jamaica, México e República Dominicana. Los golpistas solamente admitieron recibir a la Comisión de la OEA el próximo 24 de agosto, y ganan más dos semanas sin “mediaciones”.

Los golpistas consiguieron unificar todas las instituciones y personalidades de las clases dominantes: las cúpulas de las Fuerzas Armadas, de la Iglesia Católica, de las entidades empresariales, del Judiciario, la gran mayoría del Congreso Nacional, que incluye parlamentares del propio partido de Zelaya, que es el mismo de Micheletti, el centenario Partido Liberal, una especie de PMDB hondureño.

Esta unificación se expresa en la prensa. Están con el golpe todos los cuatro periódicos diarios y, con la intervención militar en el canal 36 y la represión a periodistas independientes, todas las emisoras de televisión. Solamente una estación de radio resistía todavía, pero cuando escribo, debe de estar fuera del aire.

Creo que presenciamos en Honduras los momentos cruciales para el desenlace de esta batalla, un capítulo de la lucha de clases que se expresa en el país. Los días 11 y 12 de agosto, no por coincidencia, llegaron al auge la movilización popular y la represión. Siento expresar la impresión de que los golpistas salieron más fortalecidos de esas dramáticas 48 horas.

El día 11, las protestas en Tegucigalpa, San Pedro de Sula y otras localidades envolvieron casi cien mil manifestantes. En la capital, la marcha hizo un intento de ir hasta la Casa Presidencial, sede del gobierno federal, ubicada en un barrio de élite alejado del centro, y fue reprimida por miles de soldados de la Policía nacional y del ejército. En la dispersión, como expresión de la revuelta popular, las piedras de las mal pavimentadas calles de TeguciNalpa se transformaron en armas contra símbolos del capital: los cristales de bancos y redes multifuncionales de comida rápida.

La noche del día 11, el gobierno retoma el toque de queda. En la madrugada, vehículos sin placa recorren la capital con tiradores en trajes civiles ametrallando los dos principales locales de reunión de la dirección del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado: las sedes del Sindicato de los Trabajadores de Bebidas e de la Vía Campesina.

En la mañana del día 12, cuando nueva manifestación pacífica se dirigía al centro de la ciudad para una protesta delante del Congreso Nacional, la represión ya había montado un aparato impresionante, destinado a evacuar todo el centro de la ciudad con violencia contra quien estuviera en las calles, fueran o no manifestantes.

Soy testigo ocular de que el pretexto para justificar la violenta represión fue montado por agentes provocadores que, en una acción combinada, simularon una agresión y enseguida la protección del Vicepresidente del Congreso Nacional, uno de los principales articuladores del golpe. Exactamente la hora en que pasaban los manifestantes, él salió solo a la puerta del Parlamento en plena sesión legislativa. Estas escenas, horas después, fueron exhibidas exhaustivamente en todas las emisoras de televisión hondureñas y posiblemente en todo el mundo.

En la dispersión desordenada, gran parte de los manifestantes se dirigió al cuartel general de la resistencia desde el inicio de las movilizaciones, el campus de la Universidad Pedagógica, hasta entonces inviolable, donde se realizaban las Asambleas de la resistencia y se alojaban los militantes que viven fuera de la capital. Pero el campus ya estaba tomado por las tropas, que siquiera permitieron a los alojados retiraren sus pertenencias personales, cuya incautación, incluso, sirvió para manipular la “descubierta” de cócteles molotov.

Es impresionante la combatividad, el coraje y la determinación del pueblo hondureño. Es digna de registro la unidad de las fuerzas que impulsan hasta aquí la resistencia, organizadas en el Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, a pesar de las debilidades políticas, materiales y organizativas de los movimientos sociales y grupos de izquierda. Si no fueran estas debilidades, la historia podría ser otra. En los momentos siguientes al golpe había un conjunto de factores que podrían configurar una situación pre revolucionaria.

Los sindicatos aún no tienen la fuerza deseada, sobre todo en la iniciativa privada, donde la huelga general no prosperó. Las agrupaciones revolucionarias solamente ahora están reorganizándose, recuperándose de la desarticulación de las décadas de los 80 y 90, en función de la derrota de la lucha armada, de la represión y de la crisis en la construcción del socialismo. Para que se tenga una idea, dos partidos que se reivindicaban comunistas se disolvieron en aquel periodo y solamente ahora algunos comunistas están refundando el partido.

Pero las clases dominantes, para allá del Estado, poseen un arma decisiva en una batalla como esta: la prensa, sobre todo la televisión. Fue por este medio que los golpistas lograron callar, encuadrar y cooptar la gran mayoría de la pequeña burguesía, restringiendo la resistencia a los sectores proletarios y parte minoritaria de las camadas medianas.

Con mucha competencia, diuturnamente, todos los canales de televisión legitiman el golpe y satanizan a la resistencia. Juegan con el miedo, y muestran escenas de violencia en las calles, en que las tropas solo atacan para defenderse de los “violentos” manifestantes, llamados bárbaros y terroristas. Juegan con el riesgo de se perdieren empleos y negocios, por cuenta de la paralización de parte importante de la economía del país. Juegan con el sentimiento de autodeterminación, y acusan la resistencia de ser dirigida y financiada por Venezuela y Nicaragua.

Todos los medios de comunicación se utilizan del mismo patrón de manipulación. Los manifestantes son “vándalos, terroristas”; el golpe es una “sucesión constitucional”. No hay cualquier debate en la prensa electrónica, en qua haya espacio para lo contradictorio. Como aquí en Brasil, todos los “especialistas” llamados a comentar los hechos tienen la misma visión del mundo. La manipulación mediática no es solamente lo que notician, pero también lo que no notician. La solidaridad internacional no es conocida por el pueblo hondureño. Zelaya viene siendo satanizado como un maleante político, que quería rasgar la Constitución, a servicio de Hugo Chávez. En esta fase de legitimación del golpe, el noticiero acerca de Honduras va sumiendo en la prensa mundial.

Confieso que fue imposible resistir a la atracción de vivenciar personalmente las confrontaciones del centro de la ciudad, al lado de los manifestantes y del pueblo, para ayudar en lo que fuera posible. Confieso que fue difícil reprimir el impulso que las manos suplicaban, cuando las piedras me miraban del suelo.

La ofensiva de la derecha puede llevar a un natural reflujo del movimiento de masas, sobre todo frente al cansancio, a la falta de resultados, al aislamiento social y de unos tiempos para acá, a una cierta desconfianza sobre la determinación de Zelaya. Y además, la prensa legitimó la represión, y eso da al gobierno golpista manos libres para radicalizar aun más en las próximas escaramuzas.

Hay muchos indicios de que el imperialismo ya selló el destino a Zelaya: la posibilidad de un retorno al país, “amnistiado”, después de la pose del nuevo Presidente. No hay cualquier señal de la salida de Micheletti antes de eso, ni con la asunción de un tertius para disfrazar el golpe. Si no ocurre un hecho nuevo, Micheletti pasa la faja para el nuevo Presidente, en enero, ciertamente un ciudadano “ilibado, por encima de las clases, de unión nacional”, o sea, de absoluta confianza del imperialismo y de las clases dominantes locales.

Sinceramente, me gustaría traer de Honduras análisis diferentes,

Un ejemplo de este plan es que, el 13 de agosto, partió de Honduras para los EUA una comisión de “notables” indicados por el gobierno golpista, para explicar las razones del golpe al Departamento de Estado, invitada por éste. ¿Se acuerdan del compromiso de Obama de no recibir delegaciones del gobierno golpista?

Los golpistas están cambiando los representantes diplomáticos hondureños en todo el mundo, como la Cónsul Gioconda Perla, de Rio de Janeiro, que permaneció fiel a Zelaya. Salvo los que adhirieron al golpe. Ocuparon todos los cargos federales. El gobierno funciona a pleno vapor. Las carreteras van siendo desobstruidas, para escurrir la circulación de bienes y la exportación, y reactivar la economía. Los defensores de Zelaya en la élite política se callaron, con raras excepciones. El caso más emblemático del oportunismo político es del Embajador hondureño en Brasil, que había sido nombrado por Zelaya. Como ya percibió para donde los vientos soplan, simuló un ingreso en el hospital por problema cardiaco el día que llegó Zelaya a Brasilia, cuando este fue recibido por el Presidente Lula.

Como se puede ver, va viento en popa la táctica de legitimación del golpe, ayudada por el casi fin del mandato de Zelaya y, ahora, por una agenda electoral que dominará la escena política hondureña de aquí a pocos días. Para que se tenga una idea del proceso electoral, habrá más de 20.000 candidatos para cerca de 2.850 cargos (Presidente, Diputados, Alcaldes, Concejales), incluso del único Partido considerado de izquierda entre los cinco registrados, el social demócrata UD (Unificación Demócrata), que tiene seis diputados – ni todos con participación activa en la resistencia – en una Cámara de poco más de cien.

A partir del 31 de agosto, los partidos y los candidatos registrados ya podrán hacer la divulgación de sus campañas en materias pagadas, incluso, en la televisión. Esto cambiará la pauta nacional.

Además, la participación o no en el proceso electoral puede ser un factor de división del Frente contra el golpe, que reúne la Unificación Democrática y el Bloque Popular, en los cuales están las organizaciones sociales y políticas más a la izquierda. La UD ya lanzó públicamente un candidato a Presidente, mientras el Bloque Popular defiende la no participación en las elecciones, con el argumento de no legitimar el golpe.

Mientras tanto, Zelaya, en un comportamiento pendular, abandonó su puesto en territorio nicaragüense, en Ocotal, en la frontera con su país, de donde había anunciado que iría comandar personalmente la resistencia popular, exactamente los días 11 y 12 de agosto, para los cuales estaba convocada la jornada de lucha. En esos días, Zelaya optó por una gira por Sudamérica, donde visitó Brasil y Chile, para señalizar una inflexión del eje Chávez/Ortega para Lula/Bachelet.

Pero, ayer, el presidente depuesto había vuelto a su puesto en la frontera, de donde divulgó un comunicado en que convoca al pueblo hondureño a la manutención de la lucha de resistencia en contra el golpe y al no reconocimiento del proceso electoral convocado, ni de sus resultados. Y las manifestaciones continúan, aunque con participación menor- En este domingo, habrá un gran concierto musical en contra el golpe.

En verdad, aun así, parece que llega al fin uno de los últimos capítulos de la ilusión de la revolución nacional libertadora, que ya hace algunas décadas pasó del plazo de validad.

Zelaya, electo por un partido del orden, representaba lo que aún resta de sectores de la burguesía hondureña, pequeños y medianos empresarios, que tienen algún nivel de contradicción con el imperialismo. Su acercamiento con el ALBA y la Petrocaribe no tenía un sentido de transición al socialismo, aunque el difuso “socialismo del siglo XXI”. Se trataba del interese de esos sectores no monopolistas de la burguesía hondureña de hacer crecer el mercado interno y tener acceso al mercado de los países del ALBA. Para ello, necesitaban nacionalizar algunas riquezas nacionales, participar de una integración no imperialista para importar petróleo y otros insumos más baratos y mitigar las injusticias para aumentar el poder de consumo popular, a través de políticas compensatorias y aumento del salario mínimo.

La realidad demuestra que esos sectores residuales de la burguesía no tienen la mínima condición de disputar con los sectores monopolistas. En la fase imperialista del capitalismo, principalmente en medio a su crisis, la hegemonía en el estado burgués pertenece a los segmentos asociados a los grandes monopolios. Quien manda en Honduras son los bancos, el agronegocio, los exportadores de materia prima, y las industrias maquiladoras volteadas, como en el caso de la Nike, para el mercado externo.

Pero, en Honduras, nada será como antes, principalmente la izquierda y su vanguardia. Maduran y se forman en esta legendaria lucha miles de militantes y cuadros. El comando del Frente, en especial del Bloque Popular, ya ajustó correctamente la línea política y la organización popular a las necesidades de esta nueva fase de lucha. La bandera de la convocación de la Constituyente, libre y soberana, con o sin Zelaya, es uno de los ejes políticos principales. En Asamblea en este domingo, la resistencia resolvió priorizar la organización popular, desde las bases.

La gran lección que los militantes hondureños aprendieron es que los proletarios solo pueden contar con ellos mismos. Para la gran parte de esta heroica vanguardia, se acabaron las ilusiones de alianzas con la burguesía, de posibilidades de humanización del capitalismo y de transición al socialismo en los marcos de la institucionalidad burguesa.

Y la certeza de que no bastan las piedras de Tegucigalpa.

Nacionalización de la banca, inversión pública y consumo

In Actualidad, Economía on 27 agosto, 2009 at 0:01

davidDavid Delgado



Las economías de los países capitalistas, que sufren una prolongada recesión, continúan su escalada negativa. Los efectos devastadores sobre la vida de las familias trabajadoras son cada día más visibles. La economía de la China socialista, en cambio, a pesar de no ser ajena a las consecuencias de la recesión económica de los Estados imperialistas, volverá a crecer este año. La previsión es que el Producto Interior Bruto (PIB) aumente alrededor del 8,5%.

El Banco de Comunicaciones de Beijing divulgó una serie de datos que preveen un crecimiento del 9% en el tercer trimestre y 9,8% en el cuarto. 13 de las 27 provincias, municipalidades y regiones autónomas del país, van más allá de estas cifras y en los primeros seis meses del año tuvieron un crecimiento superior al 10%.

¿Cómo ha obtenido China estos magníficos resultados en medio de un escenario internacional de crisis económica? Según el Centro de Información Estatal, la clave está en los diversos programas de estímulo económico puestos en marcha por el gobierno socialista, encaminados a la expansión de la inversión y el aumento de los préstamos.

Estos planes han posibilitado el impulso de la inversión nacional y la producción industrial, además de detener el aumento del desempleo y permitir grandes ganancias a las empresas.

Todo lo contrario de lo que acontece en los países capitalistas, donde los “programas de estímulo económico”, en realidad sólo han sido un robo monumental del dinero del erario público para entregárselo a la banca y salvaguardar así los intereses de la gran burguesía financiera.

El paquete de estímulos gubernamentales de China, que fueron entregados por los bancos en el último septiembre, alcanzó unos 585.000 millones de dólares y, a diferencia de los gobiernos capitalistas, el dinero fue empleado para obras de infraestructura, en la red de seguridad social, en atención sanitaria y en proyectos rurales de desarrollo para disminuir las diferencias entre el campo y la ciudad, entre otros proyectos.

En la primera mitad del año los bancos ofrecieron préstamos por un valor de 7,37 billones de yuanes (aproximadamente 1,3 billones de dólares), todo un récord sin duda. Y, por si fuera poco, la corporación China Internacional Capital señala que la cantidad puede alcanzar los 10 billones de yuanes, el doble de lo previsto por las autoridades para la totalidad del año 2009.

En el occidente capitalista, donde el imperialismo euronorteamericano se encuentra en plena fase de descomposición, el panorama no puede ser más desolador.

En el Estado español un millón de trabajadores necesitan recibir alimentos de ONG’s. Esta cifra ha experimentado un crecimiento tan grande que el presidente de la Federación Española de Bancos de Alimentos (Fesbal), José Antonio Busto, reconoció que no se le puede hacer frente “ni remotamente”. Ya veremos que sucederá después del verano.

Diez países del antiguo campo socalista, del este europeo, se encuentran en quiebra y han pedido ayuda urgente al Fondo Monetario Internacional (FMI), institución imperialista que más que ayudar lo que provocará será un mayor endeudamiento y una mayor dependencia política y económica a estos países, cuyas poblaciones están “saboreando” las mieles del capitalismo que les vendieron.

La banca española, a pesar de las cantidades multimillonarias de dinero que ha recibido, ha despedido a más de 10.600 empleados, cerrando casi mil oficinas en un año. Y esto es sólo el principio, pues en los próximos meses continuará el goteo de cierres y despidos.

En Canarias las condiciones objetivas son sencillamente propias de una situación pre-revolucionaria. Una colonia que alcanzará a finales de año un paro superior al 30%, con unos índices de pobreza extremadamente elevados y un modelo económico productivo totalmente agotado, no sugiere más que el fracaso histórico de un sistema capitalista y colonial cada vez más dependiente de la Unión Europea que de España.

Entre octubre de 2008 y mediados de julio de 2009, la Comisión Europea aprobó planes de ayuda a los Estados miembros para salvar a las bancas nacionales, por un valor de 2.900 millones de euros en garantías bancarias y de 313.000 millones de euros en ayudas para recapitalizar bancos.

El gobierno español, al igual que sus homólogos imperialistas, financia y protege a la alta burguesía, destinando miles de millones de euros y creando un fondo con 9.000 millones para ayudar a los bancos, mientras la clase obrera es desangrada y condenada al paro, la pobreza y la exclusión.

En la China socialista, como comprobamos, la realidad es bien distinta: gracias al control estatal directo sobre los bancos, que disponen de grandes volúmenes de dinero, es posible dirigir adecuadamente los préstamos multimillonarios ya citados, a la vez de ser depositarios de los ahorros de los empleados y trabajadores.

En el Estado español, un trabajador o una pequeña empresa, no tienen ninguna oportunidad de ser beneficiarios de préstamos, a pesar del dinero regalado a los bancos, que tampoco se ha invertido eficazmente en planes de inversión productiva. Todo lo contrario de lo que sucede en China.

La crisis económica que soportan EEUU y la Unión Europea, provocó que disminuyeran las importaciones desde China, pero el gigante asiático actuó adecuadamente manteniendo el salario a quienes conservaron sus puestos de trabajo y reubicando a quienes perdieron sus empleos.

Los trabajadores chinos de las ciudades industriales costeras, afectados por la diminución de las exportaciones del país, se colocaron en los proyectos de infraestructura fomentados por las inversiones del Estado a través de la banca: regresaron a trabajar en el campo o fueron ubicados en nuevas tareas industriales. Gracias a estas medidas el paro es sólo del 4,2%.

La producción industrial no ha aflojado ni se ha estancado, sino que ha aumentado más de un 10% en el mes de junio, principalmente por la demanda del mercado interno, lo cual es un indicador de la salud económica de las masas del país. De hecho, los ingresos monetarios en las urbes crecieron un 11,2% por persona, y en el campo un 8,1%, en comparación con el 2008.

Desde el año 2001 el PIB de China creció un promedio de 11,8%, y la nación cuenta con las mayores reservas de divisas del mundo,: 2,13 billones de dólares, el doble que Japón, segundo país en esa lista.

El PRCC defiende desde su creación, las medidas encaminadas a la nacionalización de la banca, la financiación pública de infraestructuras productivas y la incentivación del consumo. Medidas que a día de hoy son impensables en Europa, donde la hegemonía política y económica la detenta la burguesía y, que como ha quedado patente en China, son efectivas tanto para los intereses de los trabajadores (mantenimiento o aumento de los empleos y salarios), como para el conjunto de la economía nacional con el aumento del consumo interno, la materialización de proyectos productivos de caracter público y el desarrollo de la producción industrial.

No quiere decir esto que debamos copiar a China. Simplemente decimos que las medidas inmediatas que defendemos los comunistas, han sido llevadas a la práctica por este país, y su conveniencia y necesidad han quedado demostradas.

Llamamiento a la acción Mundial contra el Golpe de Estado en Honduras

In Actualidad, Comunicado on 26 agosto, 2009 at 16:30

hondurasfngeFrente Nacional contra el golpe de Estado en Honduras

El Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, hace un llamado a todas las organizaciones y personas solidarias y comprometidas con la democracia en el Mundo, para que se sumen a la protesta contra la dictadura instaurada por la oligarquía hondureña en complicidad con los sectores internacionales más conservadores y fascistas.

El día 28 de agosto se realizarán en embajadas de los Estados Unidos alrededor del mundo, plantones de protesta con los siguientes objetivos:

1. Manifestar el rechazo de la humanidad al golpe de Estado militar llevado a cabo en Honduras el día 28 de junio de 2009.

2. Exigir el inmediato retorno a la institucionalidad democrática del país, que incluye la restitución incondicional del Presidente legítimo Manuel Zelaya Rosales.

3. Exigir el castigo a los violadores de los derechos humanos.

4. Denunciar el apoyo y la complicidad de organismos de inteligencia nortemearicanos en el Golpe.

5. Exigir de la presidencia de Estados Unidos, una posición contundente en contra de la dictadura de Micheletti. Que incluye la interrupción inmediata de todo tipo de cooperación militar, diplomática y económica.

Tegucigalpa 24 de agosto de 2009