Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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A 50 años de su asesinato, Juan Garcia Suárez “Corredera” vive como ejemplo de resistencia, como semilla de futuro

In Actualidad, Efemérides, Opinión on 22 octubre, 2009 at 0:01

JuanRafaelJuan Rafael Lorenzo
Miembro del Comité Nacional del Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC)



Juan García Suárez “El Corredera” (1913 – 1959) fue asesinado a garrote vil por el franquismo hace 50 años. Este 19 de octubre se cumple medio siglo de aquel crimen que sacudió a la sociedad canaria.

El Corredera, en julio de 1936, era un joven vinculado a la organización del Partido Comunista en Telde, municipio de la isla de Gran Canaria. Como tal, participó en las acciones de defensa de la República y de resistencia al golpe de Estado encabezado por el General Franco. Una de esas acciones fue el intento de eliminar a Franco mediante una emboscada en un túnel de la vieja carretera que unía la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria con el aeropuerto. Corredera estaba en el grupo armado que esperaba a Franco en el túnel de La Laja. Bien por la alerta de los servicios militares de información, bien por tener conciencia del estado de determinación que impulsaba a los sectores republicanos más esclarecidos, Franco hace el viaje hacia el aeropuerto por mar, eludiendo la emboscada preparada. Sin duda, en esa participación está una de las razones para que fuera tan tenazmente perseguido durante dos décadas.

La rápida consolidación de los golpistas desata una represión sistemática contra toda la izquierda: asesinatos, encarcelamientos, palizas y todo tipo de ensañamiento y represalias contra el pueblo. Compañeros muy cercanos a El Corredera, miembros del Club de Lucha Canaria, son tirados a la Sima de Jinámar (cueva volcánica de formación vertical a la que fueron lanzados decenas de republicanos por las hordas franco-falangistas –el luchador Florido, al ser empujado, pudo agarrar a dos falangistas, que murieron con él en el fondo de la Sima). En esa situación, Juan García pasa a vivir escondido, moviéndose por distintas partes de la isla para burlar la persecución a que es sometido por falangistas, guardia civil, policía y militares de la dictadura.

Pasado el primer período de persecución, Corredera se traslada clandestinamente a la capital de la isla, donde trabaja, bajo otro nombre, durante siete años en una empresa de conservación de pescado. En este período integra el equipo del Partido encargado de proteger y conservar la máquina de propaganda. Furtivamente, mantiene contacto con su familia y amistades en Telde. Así, conoce los abusos y represalias que los franquistas cometen contra sus familiares (principalmente, contra su madre y hermanas), a quienes visitan con frecuencia en horas de la madrugada. Rebelde y digno, busca al principal responsable, un carnicero falangista, y lo mata a tiros.

Es importante destacar que Juan García estuvo 22 años sin poder ser capturado por los esbirros de la dictadura. Protegido por el pueblo, representó sus ansias de libertad y justicia, luchando para acabar con el franquismo. El aprecio y complicidad del pueblo se mostró en la manifestación de más de 5.000 personas ante el juzgado el día del juicio civil para defender la vida de Juan García. Esa movilización -inmensa teniendo en cuenta la feroz represión franquista- hizo que muchas personas se incorporaran a la lucha por la libertad. El asesinato de Corredera marca un antes y un después del franquismo en Canarias. El rechazo a la dictadura se extendió rápidamente entre importantes sectores juveniles, obreros y de capas medias.

En los meses siguientes nació el Movimiento Canarias Libre, creado por algunas de las personas que más bregaron para impedir el asesinato de Corredera. Bastantes de sus miembros, detenidos y condenados a prisión, ingresaron en el Partido Comunista durante su estancia en la cárcel, como es el caso de Andrés Alvarado Janina y Fernando Sagaseta, que luego fueran dirigentes comunistas. Era la semilla de libertad, justicia y revolución sembrada por Juan García.


estrellarojachicaPrograma de actos

Carta a los verdaderos comunistas

In Actualidad on 22 octubre, 2009 at 0:00

ivan_pinheiroIvan Pinheiro
Secretario General del Partido Comunista Brasileiro (PCB)


El éxito del XIV Congreso Nacional del PCB fue la culminación de una importante fase de la reconstrucción revolucionaria del Partido, que crea las condiciones para los verdaderos comunistas de Brasil se presenten como una alternativa real. Por otra parte, en un gesto sin precedentes, en los debates previos al Congreso entablamos un diálogo con los amigos comunistas del PCB, lo que ha contribuido a actualizar y mejorar las resoluciones adoptadas.

Sin embargo, el PCB tiene que estar a la altura de las posibilidades que la vida le está ofreciendo, para cosechar los frutos del trabajo construido hasta ahora, ayudando a impulsar la unidad comunista, una necesidad histórica.

Cabe a la militancia del PCB -reforzada por la llegada de nuevos compañeros y viejos camaradas que regresan- la responsabilidad de poner en práctica las correctas resoluciones que adoptamos en 2008, en la Conferencia de Organización, y ahora en 2009, en el XIV Congreso. Para ello, es preciso dedicarse al estudio teórico, mejorar la disciplina consciente, el centralismo democrático y la dirección colectiva, insertarse en el movimiento de masas y practicar el internacionalismo proletario.

El Partido tiene que estar preparado para enfrentarse al capital, en cualquier circunstancia. Quién determina el momento y la forma de la lucha de clases no somos nosotros unilateralmente, sino la correlación de fuerzas y la coyuntura. No podemos actuar como un destacamento de guardia esperando el momento revolucionario. La revolución es un proceso complejo y el capitalismo no va a caer de podrido. Podemos y debemos incidir para anticipar la emancipación de la clase trabajadora.

El Partido debe funcionar como un sistema de organizaciones que coordinen y potencien una férrea unidad de acción, en las grandes y en las pequeñas luchas y tareas.

El PCB no se puede juzgar el dueño de la verdad, y mucho menos el partido llamado a dirigir el proceso revolucionario. Hay mucha vida inteligente y revolucionaria fuera de nuestras fronteras, hay un tejido rico y complejo de organizaciones políticas y sociales con tendencia o carácter revolucionario que deben articularse en un frente contra el capital. La revolución brasileña será la obra colectiva de una amplia gama de fuerzas antagónicas al orden burgués y, sobre todo, de la acción de las masas proletarias y sus aliados.

Para convertirse en un estuario y crecer con calidad y eficiencia, el PCB tendrá que estimular el diálogo con los comunistas brasileños, gran parte de los cuales están desperdigados como resultado de una verdadera diáspora, provocada por un conjunto de factores, entre los que destacan los errores teóricos que el PCB cometió en los años 60 y al inicio de los años 90, sobre todo la ilusión de una revolución democrático-burguesa, origen de varias escisiones en el período, la mayoría de ellas, a decir verdad, por la izquierda.

El PCB tiene que estar de corazón con los brazos abiertos para recibir a todos aquellos que,  confiando en los recientes cambios en el partido, vienen a sumarse a los esfuerzos de reconstrucción revolucionaria.

Quién sabe, pronto seremos más voces a gritar:

É FORÇA, AÇÃO; AQUI É O PARTIDÃO!
[¡ES FUERZA, ACCIÓN, AQUÍ ESTÁ EL PARTIDO!]