Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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¡Google, no te conviertas en instrumento de la hegemonía!

In Actualidad, Opinión on 28 enero, 2010 at 18:00

He Jiazheng
Presidente de Pueblo en Línea

La polémica alrededor de Google demuestra los cambios estratégicos de Estados Unidos. En el pasado, EEUU mantuvo su hegemonía global con el uso de la fuerza. Pero su poderío nacional se ha visto considerablemente disminuido por la crisis financiera internacional y las dos guerras antiterroristas que ha desatado. Así las cosas, ahora traslada su foco estratégico del área militar a Internet. Es en este contexto que Google se convierte en instrumento de la hegemonía en Internet.

¿Qué podría llevar a una empresa multinacional gigante a intervenir en los temas de seguridad y sistemas pertinentes del país que le acoge? Obviamente, no se trata del comportamiento de una empresa, sino de un acto compulsado por motivos ocultos.

Un principio básico que deben observar las compañías internacionales es cumplir con las leyes y sistemas del país donde se ubican. De igual forma, dicho país mantiene un principio al acoger a las empresas extranjeras, es decir, que el proceso se avenga a sus propias leyes y sistemas. Este principio es básico, y no debe ser alterado por ninguna de las partes.

Es normal que el Gobierno administre Internet. Es lo que hacen todos los países, por ejemplo, para contrarrestar la pornografía y el ciberdelito. A la vez, todos los países exigen que el contenido en Internet responda a sus leyes y proteja la seguridad nacional. Google es un buen ejemplo en este sentido. Como compañía de los EEUU, la misma empaña las fotos geográficas de muchos lugares de ese país.

Hablando en términos generales, los métodos principales de administración de Internet son la supervisión, la colocación de filtros y la supresión de contenidos. Algunos países occidentales insisten en que otros países garanticen la libertad de expresión y en Internet, pero cuando hay contenido que amenaza sus propios intereses nacionales, imponen inmediatamente controles estrictos. Por ejemplo, Google ha filtrado muchos textos sobre discriminación racial y contentivas de retórica antiestadounidense. La supervisión de Internet en China responde por completo a la ley y garantiza un alto grado de libertad para las compañías de Internet y los internautas. Según estadísticas, actualmente China tiene más de 200 millones de blogs, con lo cual se ubica como primera en el mundo en ese aspecto. Cada día, más de 100 millones de chinos hablan libremente en Internet.

Como sitio web, Pueblo en línea ha disfrutado de un alto grado de libertad. Nuestro foro “China poderosa”, dedicado a temas de actualidad, ha estado activo por muchos años. El único principio y requerimiento básico para nosotros es cumplir con la ley y mantener el desarrollo sano de Internet. Mientras las observaciones no vayan contra la ley, cualquier cosa puede ser discutida. Hay completa libertad en nuestro sitio.

Otro ejemplo, hemos dispuesto diversas pizarras para mensajes con acceso a todos los niveles de gobiernos locales. Solo en 2009, se discutieron públicamente por medio de ellos más de 7.000 problemas de áreas locales, los cuales fueron solucionados correctamente.

Además, tenemos una columna nombrada EZheng. Todos pueden expresar sugerencias en ella. Y la mayor parte de los problemas presentados también fueron solucionados correctamente. Siempre y cuando Internet se apoye en este concepto, tendrá vitalidad y alma.

Google es una compañía muy creativa con un concepto de desarrollo único, que para muchas compañías resulta difícil de igualar. Creo que se desarrollará bien mientras lo haga como compañía. Espero que no se convierta en instrumento de la hegemonía de EEUU en Internet.

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Los grandes capitalistas de medios de comunicación españoles quieren más subvenciones y menos Internet

In Actualidad, Cultura, Represión on 28 enero, 2010 at 0:01

Las empresas de medios de comunicación españoles, a pesar de las enormes subvenciones que reciben (especialmente los periódicos) siguen cayendo en picado. Según los propios datos de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE), que agrupa a los principales periódicos estatales, además de los regionales, el beneficio conjunto de la prensa escrita cayó en un 95% en 2008 -se quedó en 11,9 millones frente a los 232,9 millones de 2007- y registrará grandes pérdidas cuando se cierren los balanzas de 2009.

El gobierno socialdemócrata metropolitano ya anuncia que, a pesar de la recesión, va a acudir al rescate con dinero público. La vicepresidenta Fernández de la Vega quiere cerrar un plan de subvenciones y otros beneficios en el primer semestre de 2010. Se anuncia una mesa política de negociación con los editores, donde se trazarán las líneas generales, y otra más técnica, donde los especialistas entrarán en los detalles.

El lobby de grandes capitalistas de los medios ya ha conseguido la eliminación de la publicidad en RTVE. El siguiente paso es que quienes no han sabido gestionar la crisis en los medios de comunicación reciban más subvenciones aún. El gobierno Zapatero está más que dispuesto a comprar simpatías con dinero público.

Pero además, la AEDE quiere que se regulen (es decir, que se restrinjan) los agregadores de noticias en Internet (como Google News, por ejemplo, pero también las «revistas de prensa» de portales y blogs), en nombre de los derechos de propiedad intelectual.

Internet es el campo de batalla multimedia en que estas grandes corporaciones mediáticas están perdiendo, y a donde desertan los lectores de periódicos, los oyentes de radio y hasta los teleespectadores. En vez de cambiar sus estrategias y adaptarse a la nueva realidad de la Red, oligarcas mediáticos, monopolios de la edición de discos y extorsionadores legales como la SGAE tratan de ganar tiempo frenando su desarrollo como sea.

Desde el gobierno, totalmente en manos de las compañías discográficas y de su peón SGAE, se pretende el cierre de páginas web de manera administrativa por parte de una comisión censora, con apenas un mínimo barniz pseudojudicial, sin necesidad de demostrar pruebas suficientes (entre otras razones porque la vista debe celebrarse en el plazo improrrogable de cuatro días). La fisura jurídica que se abre en torno a la «propiedad intelectual», abre el camino para el cierre de páginas por motivaciones ideológicas y políticas.

Desde los mismos entresijos del Estado han salido razonamientos demoledores en contra de estas prácticas monopolistas, como el “Informe sobre la gestión colectiva de derechos de propiedad intelectual” de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), que incluso denuncia el establecimiento unilateral de tarifas tanto abusivas como discriminatorias por parte de la SGAE, «sin que exista una justificación objetiva para ello».

La llamada “Ley Sinde” es claramente un intento de controlar Internet y minimizar tanto sus aspectos más democráticos, con la participación directa de los ciudadanos, como su diversidad de fuentes y noticias. La aparición de la imprenta supuso también la inmediata imposición de la censura previa, tanto de la Iglesia como del Estado.

Al «peligro» de opiniones e informaciones que se salgan del discurso unívoco procapitalista y proimperialista, se une ahora la facilidad para crear páginas webs y difundir masivamente sus contenidos de forma casi gratuita, sin la necesidad de las grandes inversiones de capital que requieren montar un periódico en papel o una televisión.

Los intereses económicos e ideológicos de la oligarquía española, de la que son meros lacayos el PSOE y el resto de partidos burgueses, les lleva a intentar amordazar (más aún) la Red. La lucha de clases se manifiesta así, también, como lucha de clases digital.