Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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3.452 maestras y profesoras interinas y sustitutas estarán en la calle en septiembre

In Actualidad, Educación, Laboral on 9 marzo, 2010 at 20:00

LOS SINDICATOS ANUNCIAN UNA HUELGA GENERAL EN LA SANIDAD Y LA EDUCACIÓN PÚBLICA CANARIAS «SI LOS TRABAJADORES LO PIDEN»

Los sindicatos de la enseñanza pública no universitaria de Canarias exigen a la Consejería de Educación la retirada del “decretazo” por el que se establece el procedimiento de constitución de listas de empleo para el nombramiento de funcionarios interinos. Denuncian que tanto la Consejera, Milagros Luis Brito, como la Directora General de Personal, María Teresa Covisa Rubia, son mujeres y no dudan en poner en la calle a un sector mayoritario de la población docente como son las maestras y profesoras de la enseñanza pública no universitaria de Canarias.

Todo esto está motivado por el empecinamiento de la Consejería en no querer negociar, no aceptar las propuestas sindicales y ni siquiera respetar los acuerdos firmados por ella misma con los sindicatos respecto de las listas de reservas de los interinos y sustitutos de Canarias.

El recorte presupuestario de 2010 no debió afectar a la Educación, como así ha ocurrido en los Presupuestos Generales para 2010, pero los sindicatos señalan que, en el mejor de los casos, no se debe seguir contribuyendo a la creación del desempleo, como parece ser la tónica de este “desgobierno” autonómico, aumentando con este Decreto, y de manera “unilateral”, la lista de desempleo (3452 mujeres interinas/sustitutas-un 71,30% en lo que va de curso) poniendo en riesgo, incluso, a miles de familias.

Muchas de estas familias son monoparentales, sin posibilidad de retorno no sólo a la docencia sino, también, al mercado de trabajo, ya que muchas mujeres que actualmente ocupan puestos como docentes, tienen una media de edad próxima a los 47 años de edad y más de 15 años de servicio activo en esta Consejería, siendo, por tanto, las más vulnerables para poder acceder al mercado laboral, dentro o fuera del sistema educativo canario.

Los sindicatos piden «cordura y sensibilidad» a la Administración Educativa Canaria para que sea capaz, al menos por una vez, de respetar los derechos de la clase trabajadora de la que es responsable en estos momentos y retire este “DECRETAZO” que va a destrozar a miles de familias canarias, y si tiene que reducir que lo haga de otras partidas presupuestarias superfluas que, por cierto, hay muchas en los presupuestos generales de Canarias para 2010 y que no afectan a la ciudadanía de manera tan grave y sangrante.

Las mujeres interinas y sustitutas son el 71,30%, del total de profesorado interino y sustituto o lo que es lo mismos, 3.453 mujeres interinas o sustitutas del total de 4.851 nombramientos.

En el cuerpo de maestros las mujeres interinas representa en 82% o lo que es lo mismo 1.599 mujeres interinas o sustitutas del total de 1.950 nombramientos de interinos y sustitutos.

MOVILIZACIONES EN SANIDAD Y EDUCACIÓN

CCOO,UGT, SEPCA, Intersindical Canaria y CEMSATSE- no descartan convocar una huelga general si el Gobierno canario no da marcha atrás en la aprobación del conocido como decretazo, que según las centrales de trabajadores “ponen en riesgo el puesto de trabajo de entre 15.000 y 20.000 personas” que en estos momentos desarrollan su labor de forma interina en el sector de la Sanidad y la Educación.

Las primeras movilizaciones están previstas para el próximo día 16, anunció esta mañana el representante de Comisiones Obreras, José Ramón Barroso, «con la convocatoria de concentraciones en todas las islas» que continuarán tres días más tarde con manifestaciones en todo el Archipiélago.

Silvia Rodríguez, de Intersindical Canaria, recordó que los sindicatos «estaremos por apoyar e impulsar una huelga general si los trabajadores lo piden».

Una parte importante de los trabajadores de los ámbitos de la Sanidad y de la Educación son interinos o sustitutos y, para estas organizaciones sindicales, la estabilidad en el empleo es una prioridad. Al amparo de los últimas propuestas del gobierno (Proyecto de Decreto de Lista de Reservas, sin considerar los méritos de los trabajadores y trabajadoras) los Servicios Públicos están en peligro.

Los sindicatos denuncian que este modo de actuar del gobierno autonómico a base de “decretazos” es propio de administraciones mediocres y antidemocráticas que son incapaces de gestionar los recursos públicos, que no valoran las necesidades asistenciales y educativas de nuestra sociedad, demuestran un enorme desprecio por lo que significa para los canarios y las canarias el deterioro de los servicios públicos y que desprecian la negociación en condiciones de igualdad con las organizaciones más representativas en el ámbito público.

Señalan que «en una sociedad como la canaria actual, que soporta un 26% de paro, un 30% de temporalidad de su empleo, que tiene un 69% de mileuristas en su población activa y la mitad de la población juvenil en paro, que ha pasado de un 19% de su población en el umbral de la pobreza en el año 2005 a un 33% en el año 2009, este gobierno pretende provocar una pérdida de la calidad de los servicios públicos que gestionamos a diario desde nuestros puestos de trabajo».

Los sindicatos explican que el gobierno quiere ahorrarse el dinero a base de eliminar, a través de supuestas propuestas de ordenación de personal, aquel personal interino, indefinido y sustituto con experiencia que son garantía de experiencia. «Ese afán del Gobierno por ahorrar dinero para pagar la mala gestión que han hecho lo van a pagar los empleados públicos que están en situación más precaria (interinos, indefinidos y sustitutos)», subrayan, añadiendo que «lo que ponen en peligro la prestación y la calidad de servicios en la sanidad pública, en la educación púbica canaria y en los servicios sociales».

En cambio, a juicio de los sindicatos, este afán de acabar con los servicios públicos no se aplica al gobierno autonómico, los altos cargos políticos, los altos cargos y responsables de fundaciones, agencias y empresas públicas. Mientras el decretazo de las listas de sustituciones que denuncian las organizaciones sindicales va a significar menos personal en los hospitales y un incremento en las listas de espera, el cierre de muchas escuelas unitarias, mayor ratio de alumnos por clase en nuestras escuelas y un deterioro de los servicios públicos en general, afectando a miles de trabajadores, «los políticos, altos cargos y asesores del gobierno siguen disfrutando de los beneficios que ningún empleado público ni privado tiene en Canarias».


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La recesión alimenta al Ejército. ¿A qué esperamos para levantar una alternativa?

In Actualidad on 9 marzo, 2010 at 0:01

David Delgado

En tiempos de crisis, cuando las cosas van peor que nunca, aumenta de forma exponencial el número de candidatos interesados en incorporarse al Ejército profesional en busca de un puesto de trabajo estable y “seguro”, ante la falta de oportunidades en todas las esferas de la producción. Este fenómeno, por lo tanto, es más acentuado en aquellos territorios en los que la recesión golpea con mayor virulencia, como es el caso de Canarias.

Según la Delegación del ministerio español de Defensa en Canarias, las solicitudes para entrar como militares de tropa o en la Marinería se triplicaron, aumentando de 5.526 en 2007 a 16.000 en 2009.

Podríamos decir que para el Estado español (y para cualquier otro Estado) este escenario brinda una oportunidad inigualable de integrar en sus fuerzas represivas a un gran número de jóvenes y adultos  que, frustrados y completamente desmoralizados por la ineficiencia del sistema de producción capitalista, contemplan seriamente la opción de enrolarse en el Ejército.

Con la promesa de un trabajo fijo (¡qué privilegio en los tiempos que corren!), la posibilidad de complementar su formación académicamente, y  vivir «grandes experiencias» junto a miles de compatriotas, se les convence fácilmente. Si a esto le sumamos una juventud acrítica, despolitizada, precaria, sin conciencia nacional ni de clase, con una alta tasa de abandono escolar, y sin perspectiva revolucionaria, tenemos todos los ingredientes para que se lancen en tromba a alistarse ciegamente creyendo que, tal como pinta el panorama, no es que ésta sea la mejor opción, ¡es que es la única!

Para los Estados, atraer a sus filas en épocas de crisis a las masas desempleadas no es sólo una oportunidad, es también una necesidad. No hay mejor forma de contener el descontento generalizado, y de prevenir que éste se transforme en revueltas o algo aún peor, que ofreciendo la carrera militar como alternativa al paro. De esta manera se refuerza militarmente el Estado por si el ánimo de las masas empeora y hay que ponerse serios, que a fin de cuentas es lo que más preocupa a la clase dominante cuando más peligra su hegemonía (vean si no el envío a Canarias de un destacamento especial de la Guardia Civil de 123 agentes para «concentraciones masivas y graves riesgos»).

Sin embargo, quienes ingresan en el Ejército no tienen, en su mayoría, ni idea de donde se meten, ni saben para quién van a “trabajar” (paradójicamente para quienes provocaron que fuese necesario que se alistaran). Otros sí que lo saben, pero aún así entran por necesidad. Tanto unos como los otros tienen algo muy claro: se pueden jugar la vida en lugares remotos. Pero aún así corren el riesgo, pues no les queda otra. El asunto es muy serio. Tanto como la recesión económica imperialista.

El militar no es un profesional cualquiera. Su trabajo no es producir mercancías o bienes, ni prestar algún tipo de servicio a la sociedad, ni nada por el estilo. Su oficio es el de estar al servicio de la burguesía que detenta el poder del Estado. Es decir, es el peón de banqueros, industriales y demás oligarcas, y deben estar dispuestos, por los intereses de éstos, a morir y matar en cualquier guerra imperialista, sea en Irak, Afganistán o cualquier otro país, o incluso, si fuera pertinente, al pueblo alzado y a los revolucionarios de su propia nación.

En el caso de Canarias, se trata de un hecho especial. Como colonia africana del Estado español, el colonizado pasa a formar parte del Ejército imperialista y colonialista que mantiene oprimido a su nación. El Mando de Canarias no es más que la prolongación en el archipiélago del aparato militar del Poder Colonial. La versión moderna y adaptada de la Capitanía General.

Frente a este interés masivo de la juventud por el Ejército, es imprescindible y urgente la composición de un amplio movimiento juvenil político, estudiantil y social, que venimos reivindicando desde hace tiempo, para articular y organizar una alternativa a este modelo que, por necesidad económica, lleva a miles de jóvenes canarios a plantearse el sumarse a las filas del Ejército de los imperialistas españoles.

No son nuestras tropas, ni nuestro Ejército, como anuncian los medios propagandísticos de la burguesía y el propio Estado. Es el Ejército de los ricos. El Ejército de Juan Carlos I y su corte, de Botín, Francisco Gonzáles y Díaz Ferrán (el mismo que promueve un contrato para jóvenes sin derecho a la prestación por desempleo, sin cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, que dure entre medio año y un año entero y cuyo despido sea libre).

Un movimiento juvenil que conciencie a la juventud canaria de las causas que provocaron la recesión y su relación con el aumento de la demanda para entrar en el Ejército. Un movimiento antimilitarista que abogue por unas Milicias Populares al servicio de los intereses de las capas populares y no de la burguesía. Sin olvidar que los militares canarios que se ven abocados a integrarse en el Ejército español, son nuestros hermanos de clase, no nuestros enemigos.

Y una vez más, la unidad de la juventud comunista es indispensable para construir este bloque del cual aún no se han puesto ni los cimientos.


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