Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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STEC-IC y EA-Canarias convocan huelga en la enseñanza pública del 12 al 16 de abril

In Actualidad, Educación, Laboral on 29 marzo, 2010 at 21:00

Los sindicatos de Enseñantes Asamblearios de Canarias (EA-Canarias) y STEC-Intersindical Canaria han convocado una huelga en la enseñanza pública canaria no universitaria del 12 al 16 de abril próximos, en respuesta al decreto de regulación de los nuevos criterios de procedimiento para las listas de interinos y sustitutos que la Consejería de Educación del gobierno autonómico pretende imponer. El decretazo va a provocar miles de despidos de trabajadoras y trabajadores que prestan sus servicios desde hace muchos años, así como un cambio en las condiciones de trabajo de los que queden con empleo.

Según EA-Canarias y STEC-IC, convocan esta huelga “de acuerdo con los pronunciamientos de las Asambleas del Colectivo en La Palma, Lanzarote y Fuerteventura”. Las jornadas de huelga irán acompañadas de movilizaciones durante toda la semana. Las reivindicaciones que motivan esta convocatoria son:

· Exigencia de la retirada de este Decreto.

· Mantenimiento de las listas actuales y su procedimiento de configuración.

· Mantenimiento de las condiciones de trabajo y la estabilidad en el empleo del colectivo.

· Apertura del proceso de negociación con el comité de huelga y en la Mesa Sectorial.

En el caso de que el ejecutivo canario no accediera a paralizar la aprobación del decreto, tanto EA-Canarias como el STEC-IC han manifestado que se plantearían la continuidad de las movilizaciones, con la convocatoria inmediata de una huelga indefinida.

Durante la semana previa a las fechas previstas para la celebración de la huelga que ya ha sido convocada – del 5 al 9 de abril – estas propuestas se llevarán a las Asambleas Insulares del Colectivo de interinos y sustitutos, cuyas decisiones se han comprometido a respetar, en todo momento, ambas organizaciones sindicales. “No compartimos – aclaran desde el STEC-IC y EA-Canarias “estrategias de movilización que no partan y sean refrendadas por estas asambleas”. En este mismo sentido, los sindicatos de enseñantes han querido dejar constancia de que, en el caso de que se iniciara un proceso negociador con la Administración autonómica, “ambas organizaciones actuarían también en base a lo que decidieran las asambleas llegado el caso”.

La de EA-Canarias y STEC-IC es la segunda convocatoria de huelga provocada por el llamado “decretazo” de las listas de interinos y sustitutos. El pasado lunes 22 de marzo FE.CCOO., FETE-UGT e INSUCAN presentaban también un preaviso de huelga indefinida en la Enseñanza Pública no Universitaria de Canarias, que se iniciará a partir del próximo 5 de abril. Según han expresado estas tres organizaciones, tal convocatoria responde, igualmente, al “sentir de las diferentes asambleas celebradas por el personal docente interino y sustituto, asó como a las exitosas movilizaciones que han venido teniendo lugar en las distintas islas”.


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Se extiende la conciencia unitaria

In Actualidad on 29 marzo, 2010 at 0:01

Pedro Brenes

La idea de la acción común y del agrupamiento de los colectivos y partidos de la izquierda anticapitalista y antiimperialista canaria va ganando, gradualmente, la conciencia de un número cada vez mayor de luchadores populares en los ámbitos político, sindical y social.

Ya se puede apreciar un cambio evidente en las actitudes y en el lenguaje y van desapareciendo paulatinamente ciertos reflejos y expresiones sectarios, hasta hace no mucho tiempo habituales en las relaciones entre los distintos grupos de la izquierda.

Poco a poco, la necesidad de la unificación va ganando terreno y empieza a calar en sectores cada día más amplios, y asistimos a la creación de un ambiente distinto que facilita un nuevo tipo de relaciones y en el que proliferan los contactos y las conversaciones entre protagonistas destacados del atomizado y disperso mundo de la izquierda canaria.

Es cierto, sin embargo, que estos primeros movimientos están claramente bajo la influencia de ciertos planes electoralistas recurrentes y que algunos están todavía lejos de entender la profundidad y la trascendencia de la creación de un proyecto político unitario, que vaya más allá de una simple coalición o acuerdo puntual para presentarse a las elecciones.

Esta tendencia reformista, inevitable en una primera etapa del proceso unitario y liderada, sobre todo, por intelectuales pequeñoburgueses y burócratas sindicales, debe ser compensada por la participación de los comunistas, y sus aliados naturales los socialistas revolucionarios, que, previamente, han de confluir en torno a un programa de transformaciones políticas y económicas que reflejen las necesidades de las amplias masas populares sometidas a los brutales efectos de la crisis económica.

Cualquiera que sea la forma de desarrollo del proceso unitario y al margen de las circunstancias y las modalidades concretas del progresivo reagrupamiento de la multitud de grupos y tendencias de la izquierda anticapitalista, es indudable que la marcha irreversible hacia la constitución del frente nacional-popular de Canarias se ha iniciado con fuerza, impulsada por el entusiasmo y las grandes expectativas que tal movimiento ha generado.

Pero tampoco sería conveniente hacernos ilusiones prematuras o creer que todo se desarrollará como un camino de rosas. El proceso será largo y complejo. Habrá que combatir con determinación y paciencia las inevitables manifestaciones del oportunismo y los restos no completamente superados todavía del individualismo, el pesimismo político y la falta de ambición.

Y habrá que recordarles continuamente a los que no son capaces de ver más allá de sus propias narices electoralistas que, paradójicamente, sólo la construcción de un verdadero proyecto revolucionario, honesto y unitario, de profundas transformaciones sociales, orientadas a la superación del sistema económico capitalista y a la sustitución del régimen político democrático burgués por la nueva república socialista, puede garantizar la obtención de apreciables resultados electorales.

Y tendremos que insistir mucho en la realidad, ya demostrada en la práctica en innumerables ocasiones, de que cuando se pretende limitar la Unidad a operaciones conspiratorias y a negociaciones comerciales sobre listas electorales, obviando el programa revolucionario y los contenidos políticos progresistas, nos quedamos sin proyecto, sin futuro y sin votos.