Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Levantemos alternativas

In Actualidad on 13 abril, 2010 at 0:01

David Delgado

El presidente del gobierno autonómico canario, Paulino Rivero, dice que no se imagina a un presidente acudiendo a un acto en taxi. En cambio le sobra imaginación para utilizar los helicópteros del Grupo de Emergencias y Seguridad (GES), para ir desde el aeropuerto Tenerife Norte a donde le da la gana en unas operaciones que cuestan 1.600 euros la hora. O gastar 600.000 euros en comprar 15 coches de gama alta para él, el vicepresidente José Manuel Soria (quien hipócritamente propuso recientemente la reducción de consejerías, altos cargos y coches oficiales), y sus consejeros.

En Canarias no hay dinero para los proyectos y servicios necesarios, pero sobra para el despilfarro. Y para la banca y los grandes capitalistas cuando hay que acudir en su ayuda. Tampoco hay buenas ideas que hayan sido paridas por los gobernantes. Paridas son las cosas que hacen, estos inútiles que no idean ni realizan ninguna acción productiva.

De 23 escuelas de idiomas que hay en Canarias, en menos de tres se imparten clases de chino, árabe y ruso. ¿Se podrían hacer las cosas peor? Nuestros gobernantes y sus estúpidas ideas siempre superan la ficción, y sí que lo pueden hacer peor. De hecho lo hacen y se les ocurre suprimir estas escasas oportunidades de estudiar idiomas como el chino, cuando hasta el más ingenuo sabe que ése es el futuro. ¿Se imaginan un país donde no existan traductores ni intérpretes de chino, ruso y árabe?

Y es que no hay unos gestores del capitalismo más incompetentes, que aquellos que no sólo no garantizan una buena calidad de vida a los trabajadores (esto es lo más común), sino que ponen en peligro el futuro de su propia clase por la torpeza que demuestran con sus ocurrencias y con la visión tan estrecha que tienen para velar por sus propios intereses.

El ejemplo citado anteriormente es desmesurado. Parece propio de una mentalidad pueril. Pero hay muchísimos más que ponen de relieve que los políticos colaboracionistas en esta colonia, no sólo defienden un modelo económico caduco y destructivo, sino que esta tendencia suicida se extiende a sus intereses particulares y de clase.

Por ejemplo, el turismo. La locomotora de la economía canaria, la panacea para todos los que se han enriquecido dentro y fuera de estas islas con su desarrollo, y que insistentemente nos han bombardeado con que se trata de la gran salvación de los canarios, lo que nos alimenta y hace que progresemos. También en este sector se evidencia la ineptitud de los gobernantes y los agentes económicos que más intereses tienen aquí puestos: los capitalistas de las grandes constructoras, hoteles, compañías aéreas, etc.

El turismo ni es el chollo que dicen que es, ni tampoco tiene un gran futuro si se continúa con las políticas que se están llevando a cabo. Ya de por sí,  el primer gran problema es la absoluta dependencia que la economía canaria tiene del sector servicios en su conjunto y del turismo en particular. Los sucesivos monocultivos son un problema que, con diferentes formas, ha predominado en Canarias desde la conquista. Pero la cuestión aquí sería que si los grandes negocios que tienen actualmente los capitalistas y sus administradores políticos en el turismo y que, a decir por la ausencia de planes de diversificación económica, continuarán teniéndolos durante muchos años, ¿no sería lo normal que se hiciesen bien las cosas y con perspectiva de futuro en este sector?

Pues no. Se insiste y profundiza en el modelo de explotación imperante hasta nuestros días. Ése frente al que, aún mostrándose en nuestras narices lo que se nos viene encima, no se hace nada. Que a sabiendas de que la competencia de otros destinos más baratos y con mayores atractivos naturales será cada vez mayor, se sigue actuando de forma que nuestras mayores riquezas naturales acaben desapareciendo y no se haga nada, como sucede con las dunas de Maspalomas, por poner un ejemplo.

Y en los demás sectores sucede más de lo mismo. En materia energética, aparte de permitir que empresas privadas monopolicen un servicio estratégico fundamental como es éste, se repite continuamente que las energías renovables son el futuro, pero no se implementan políticas para que en Canarias se formen y especialicen profesionales en la materia, tales como técnicos, ingenieros, químicos, industriales, etc. Para los técnicos están las academias privadas que cuestan un riñón (puedo dar testimonio de ello por mi experiencia personal), y para la especialización de los ingenieros y demás personal de alta cualificación igual: todo es muy costoso y de poco nivel.

El capitalismo español, cada vez más supeditado a las normas que impone una Unión Europea que se presenta como la auténtica directora de las políticas imperialistas del continente, nos asfixia y ahoga de monocultivo en monocultivo hacia la debacle final. Por su parte, la clase capitalista canaria, volcada cada vez más en proyectos de grandes infraestructuras improductivas y destructivas, está en una etapa de decadencia.

A los comunistas y al conjunto de fuerzas de la izquierda anticapitalista nos toca plantear propuestas e ideas, y tejer un proyecto de futuro. Es el momento de ganarnos a las amplias masas de trabajadores asalariados y a las capas populares que sufren las consecuencias de la recesión económica imperialista. Abandonar la marginalidad y pasar a un primer plano plantándoles cara a nuestros enemigos políticos naturales avanzando por el camino de la unidad.

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