Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

A Saavedra le molestan los empleados públicos (y la democracia)

In Actualidad on 30 abril, 2010 at 0:00

El pasado lunes el alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Jerónimo Saavedra (PSOE), en una conferencia en el metropolitano Club Siglo XXI, pidió que a partir de mayo de 2011, los alcaldes de las ciudades más pobladas puedan designar miembros de la Junta de Gobierno a personas que no hayan formado parte de las listas electorales.

Se trataría de que lo que ya se hace con la Ley de Grandes Ciudades (aprobada por PP y PSOE), esto es, poder nombrar Directores Generales con rango de concejales, diera un paso más, lo que sólo puede significar que puedan votar en los Plenos y las comisiones de gobierno.

Respira así el factotum de la socialdemocracia española en las Islas por la herida, reconociendo de hecho que no le gusta nada la lista de “incompetentes” del PSOE que le acompañaron en la candidatura electoral en los pasados comicios municipales. El prefiere designar mediante su aristocrático dedo a sus “favoritos”.

O, directamente, a los representantes de los grupos de presión capitalistas, ya que, según afirmó, «los criterios de empresa, en fin, deberán entrar en la futura Carta Local». Al fin y al cabo, Saavedra no es más que el muñidor glamouroso de los intereses de un puñado de capitalistas dentro de la corporación municipal. Lo que quiere ahora es hacerlo aún más “libremente”.

Por eso no sólo quiere nombrar a dedo a los concejales: también quiere hacerlo con los empleados públicos. Ya puestos, Saavedra reivindicó “un cambio radical de la legislación local y del empleado público”, porque la actual «no sirve» porque, según él, «sólo estrangula y asfixia al ejecutivo». Se trata, ni más ni menos, de poder despedir a los trabajadores que no le gusten y enchufar a los de su gusto, volviendo al sistema monárquico de finales del siglo XIX.

Eso sí, anuncia grandes “hitos” para “construir la ciudad del futuro”. Entre esos hitos no se encuentran ni la instalación de una red moderna de alcantarillado en la ciudad, ni la atención a los barrios obreros, ni la creación de suficientes guarderías, ni el remozamiento de los colegios públicos de la ciudad, ni un transporte operativo y eficaz.

Las maravillas que Saavedra anuncia para Las Palmas son la celebración de Mundobasket 2014 (cien millones de euros para dos o tres partidos de baloncesto, de los que el ayuntamiento no pone un euro), la candidatura a Capital Europea (!) de la Cultura 2016 (dinero para enchufar a unas pocas personas y hacer mucha publicidad, mientras se mantiene el desierto cultural de la ciudad) y el impulso de la llamada Expocanarias 2023 (nuevo invento para desviar dinero público hacia actividades de propaganda y enchufismo).

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