Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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La “independencia” imperialista de Kosovo: otra lección para los canarios

In Actualidad on 28 julio, 2010 at 0:00

David Delgado


El máximo órgano judicial de la ONU, la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), dictaminó de forma no vinculante el 22 de julio, con los votos favorables de 10 jueces de un total de 14 del Tribunal, que la declaración de independencia de Kosovo del 17 de febrero de 2008 no viola las leyes del derecho internacional porque “no hay norma” que prohíba las declaraciones de independencia. Visto así, da la impresión de que vivimos en un mundo profundamente democrático en el cual el derecho a la independencia está salvaguardado, y que la decisión de Kosovo es fruto de la voluntad mayoritaria popular. Pero no es así ni en un caso ni en otro.

Lo primero que tenemos que tener claro, es que la ONU y el Tribunal de La Haya son dos organismos controlados, dirigidos y manejados a su antojo por las potencias imperialistas, y que por lo tanto, aunque todos los países del mundo tengan representación en mayor o menor medida, las decisiones más importantes las toman EEUU y sus aliados, así como que las resoluciones de la Asamblea General y los dictámenes de la CIJ se cumplen sólo si estas potencias lo permiten. Dos ejemplos elocuentes son el abrumador rechazo al bloqueo estadounidense sobre Cuba y las continuas condenas a la política sionista, que tanto EEUU como su socio Israel las ignoran completamente.

Por lo tanto, lo que habría que analizar es quienes son los instigadores de la independencia de Kosovo, a quien interesa la segregación de este territorio, y traer a colación el carácter clasista que impregna a todos los procesos de liberación nacional, que están siempre impulsados por los intereses de una sola clase social, de varias en alianza o, por la coincidencia eventual del conjunto de la población por razones nacionales, en cuyo caso cada clase vela por sus propios intereses.

La independencia de Kosovo la han reconocido tan sólo 69 de los 192 países de la ONU. Son los EEUU y las principales potencias de la Unión Europea en peso quienes la han reconocido, mientras que la mayoría de África, Asia y Latinoamérica (el conocido como tercer mundo) no lo ha hecho. Serbia y Rusia, obviamente, también rechazaron el dictamen, al igual que otros cinco estados europeos (entre ellos el español) por diferentes razones, aunque con la sincronía de que todos tienen “problemas” internos de reivindicaciones de autodeterminación. O sea, que sólo el 32 por ciento de los miembros de la ONU apoyan la independencia de Kosovo y aplauden la declaración de la CIJ.

La independencia de Kosovo forma parte de la estrategia imperialista de EEUU y la OTAN en la región, como lo fue la genocida invasión que dirigió la organización militar terrorista en 1999. Desde esa sanguinaria invasión hasta hoy, Kosovo no es más que un protectorado extranjero que alberga una extensa red de bases militares, entre las que destaca la de Camp Bondsteel, que representa, desde la derrota en Vietnam, la base más cara y grande de los EEUU, y que fue construida por Halliburton muy cerca de oleoductos tan importantes como el de Trans-Balcanes. Los planes para implantar esta base se remontan a los años previos al bombardeo sobre Yugoslavia.

Tras 74 días de bombardeos incesantes, con el ejército yugoslavo a punto de retirarse de Kosovo y la rúbrica de un acuerdo militar entre Belgrado y la OTAN, EEUU y las potencias de la alianza atlántica promovieron en el Consejo de Seguridad de la ONU la Resolución 1422, que declaraba el mantenimiento del estatus jurídico de Kosovo como parte integrante de Serbia, pero que en la práctica lo ponía bajo la administración de la ONU y los soldados de la OTAN. Con la separación definitiva del territorio kosovar, la hegemonía de EEUU-OTAN sobre la región alcanza ahora su máximo esplendor.

En aquellos días estuvo a punto de desencadenarse una guerra de dimensiones internacionales por la pugna de las diferentes potencias sobre Pristina, capital de Kosovo. Las unidades rusas estacionadas en la vecina Bosnia avanzaron hacia la capital kosovar y las tropas del contingente británico de la KFOR -siglas de la fuerza de ocupación de Kosovo- respondieron apuntándoles con sus cañones hasta que el comandante supremo de la OTAN ordenó un asalto que no se produjo finalmente por la responsable “desobediencia” del comandante británico de la KFOR.

La desintegración y fragmentación total de la antigua Yugoslavia plurinacional y multiétnica interesa enormemente a EEUU y la Unión Europea. Cualquier nación que escape de la influencia de EEUU y la OTAN en el control de los Balcanes es sensible a la organización de movimientos terroristas separatistas.

La realidad es que la independencia de Kosovo, aunque satisface las pretensiones políticas de los albaneses, no será aceptada por los kosovares que viven miserablemente en un recién creado Estado totalmente improductivo, donde reina el desempleo y la pobreza. Se equivocan aquellos que de forma ciega saludan la unilateral declaración de independencia de Kosovo y el dictamen de la CIJ, porque no están aplaudiendo el éxito de un pueblo por la consecución de sus legítimos derechos, sino legitimando una operación orquestada por los imperialistas, que en ningún caso sentará un precedente para los pueblos colonizados y oprimidos que luchan porque se reconozca su derecho a la autodeterminación. Si acaso, se refuerza la estrategia de los imperialistas de fomentar la independencia de las regiones que les interese.

Que los políticos de la burguesía soberanista catalana y vasca salgan a la palestra congratulándose de la independencia kosovar, en unos momentos en los que su poder se resquebraja frente a un poderoso centralismo, es normal, puesto que en ningún caso se trata de sectores antiimperialistas. Que lo hagan sectores de la pequeña burguesía que se dicen de izquierdas, es más lamentable. Pero en ningún caso los comunistas y los anticapitalistas de cualquier ideología política podemos caer en el error de confundir los procesos legítimos de liberación nacional por la soberanía y la independencia de los pueblos con los procesos imperialistas de creación de Estados artificiales por sus mezquinos intereses.

Y esta lección si es muy importante para los canarios que vivimos en un territorio donde la independencia nacional es defendida desde organizaciones comunistas y socialistas hasta sectores de la burguesía, que en un momento determinado, si el ajedrez internacional viese muy alterado su juego, pudiera ser víctima de la misma estrategia estadounidense que conocemos.

Los comunistas tenemos el deber de apoyar todas las luchas revolucionarias de los pueblos de las colonias y las naciones oprimidas por la independencia y el socialismo y, al mismo tiempo, la obligación de combatir todas las maniobras separatistas de los imperialistas que buscan apoderarse de los recursos y las riquezas naturales de todas las regiones del mundo y establecerse militarmente en todas partes.

Si en Canarias se organiza un amplio movimiento social que reivindique la independencia, dirigido por un Frente político de izquierdas anticapitalista y antiimperialista, oponerse a ese proceso sería contrarrevolucionario y absolutamente anticomunista. Como sería igualmente despreciable apoyar un proceso independentista en el que participe la burguesía colaboracionista de la mano de cualquier potencia extranjera.

Por lo tanto, independencia sí, pero la que reivindican los pueblos del mundo y beneficia a las mayorías. La que, como en el caso de Kosovo, está promocionada por el imperialismo por los intereses de la oligarquía, esa falsa independencia nunca la apoyaremos sino que la denunciaremos hasta desgañitarnos.


El Partido Comunista de Venezuela hace un llamamiento a detener la ofensiva guerrerista del imperialismo y luchar por la paz

In Actualidad, Comunicado on 28 julio, 2010 at 0:00

Buró Político del Comité Central del
Partido Comunista de Venezuela (PCV)


ANTE LA PROVOCACIÓN IMPERIALISTA EL PARTIDO COMUNISTA DE VENEZUELA DECLARA:

El Partido Comunista de Venezuela (PCV), ante la ruptura de las relaciones Colombo-venezolanas a causa de la provocación auspiciada por el gobierno estadounidense, a través de la OEA y su secretario general José Miguel Insulza, mediante la cual el embajador neogranadino Luis Alfonso Hoyos (inhabilitado para cargos públicos por la justicia colombiana) presentó ante ese organismo internacional, supuestas pruebas, sin calificación científica alguna, de presencia guerrillera colombiana en territorio venezolano, afirmando temerariamente que están autorizadas por nuestro gobierno.

Que el incidente mencionado, hace parte del plan general de contraofensiva reaccionaria del imperialismo norteamericano, que en su contenido guerrerista, está dirigido a provocar tensiones entre ambos países, propiciar incidentes fronterizos que generen confrontaciones bélicas e intentar instalar y desatar en la población venezolana una “sicosis de guerra”, con el objeto de neutralizar y desmovilizar por la vía del miedo colectivo a franjas importantes del electorado patriótico, y así potenciar la presencia de la derecha fascista de Venezuela en la Asamblea Nacional el próximo 26 de septiembre y, a su vez, crear matrices de opinión que justifiquen la militarización de Latinoamérica, pretextando la posibilidad de acciones directas abiertas y encubiertas contra nuestra integridad territorial.

Que la Venezuela Bolivariana y su gobierno presidido por Hugo Rafael Chávez Frías, son ejemplo de paz y democracia participativa y protagónica que sirve de referente a pueblos y países de este continente y otras latitudes, a la vez que ha emprendido con fuerza iniciativas que promueven la unidad política y a nuevos enfoques en el comercio e intercambio internacionales bajo los principios de la solidaridad, la complementariedad y el mutuo beneficio, además de mitigar el impacto de la actual crisis económica mundial, desarrollando la más amplia solidaridad con los pueblos que sufren las inclemencias de la naturaleza y la pobreza extrema a que los ha conducido el imperialismo.

Que en la actual crisis de relaciones bilaterales, no puede ignorarse que los pueblos de Venezuela y Colombia, desde sus orígenes, han compartido las mismas raíces, han combatido juntos por la independencia, bajo el mando supremo de nuestro Padre común SIMON BOLIVAR y comparten el comercio, el intercambio y la población en la más amplia interrelación fronteriza y que en otras oportunidades, cuando situaciones similares se han presentado, estos pueblos hermanos manifiestan con fuerza su voluntad de luchar por la paz y la armonía y no se han dejado llevar por el canto de sirenas de la guerra, a una confrontación fratricida que sólo beneficia los intereses del imperialismo, especialmente el de EEUU y las oligarquías criollas de ambos lados.

Ante estas circunstancias, el Partido Comunista DECLARA:

1. Rechazar contundentemente el provocador y bochornoso espectáculo de la OEA, que ha terminado por minar la escasa credibilidad de este organismo, demostrando la profundización de su crisis histórica y la necesidad de continuar construyendo alternativas independientes y soberanas que reflejen los intereses de nuestros pueblos y países en el contexto del nuevo clima de cooperación, solidaridad y paz que se abre paso en el continente, a pesar de la contraofensiva guerrerista, divisionista e intervencionista del imperialismo norteamericano.

2. Apoyar la decisión del gobierno del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías de romper relaciones con el actual gobierno de Álvaro Uribe Vélez, en defensa de nuestra soberanía, dignidad patrias y por la integridad territorial de la nación, frente a las actuales reales amenazas de intervención foránea.

3. Reiterar nuestro contundente rechazo a la militarización de Latinoamérica y El Caribe, ahora con la presencia de la IV Flota, 46 barcos de guerra en Costa Rica, bases militares en Colombia y Panamá, todas estadounidenses, el envío de portaviones nuclear a las islas Malvinas, y la utilización del componente militar de la OTAN, presente en áreas extracontinentales.

4. Hacer un llamado a los pueblos del mundo, a los pueblos de América Latina y El Caribe y, en particular, a los pueblos de Venezuela y Colombia a unirnos y manifestarnos masivamente contra la provocación guerrerista y contra las amenazas de intervención del imperialismo norteamericano contra nuestros pueblos. Un llamado que, particularmente, en el caso de los pueblos de Venezuela y Colombia, está dirigido a detener la ofensiva guerrerista en marcha, para procurar la normalización de las relaciones entre nuestros países y mantener LA PAZ, como legado histórico de la humanidad, herencia invaluable de nuestros héroes y mártires de las guerras de independencia, recordando en Bolívar que “Para nosotros, la patria es América”.


Caracas, julio 26 de 2010