Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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La Plataforma Unitaria Sindical de Canarias hizo público el Manifiesto de la Huelga General del 29 de Septiembre

In Actualidad, Comunicado, Laboral on 30 julio, 2010 at 0:01

Bajo el lema Canarias dice ¡basta!, las nueve organizaciones sindicales que integran la Plataforma Unitaria Sindical de Canarias (UGT Canarias, CCOO Canarias, COBAS Canarias, Convergencia Sindical Canaria, Intersindical Canaria, Confederación Canaria de Trabajadores, Insucan, Coordinadora Canaria de Colectivos y Organización Sindical de Empleados Públicos de Canarias) hicieron público un manifiesto conjunto contra las políticas de ajuste del Gobierno del Estado y de Canarias. Los representantes de los sindicatos subrayaron que, ante la situación de crisis que soporta nuestro Archipiélago, Canarias tiene que decir basta mediante un proceso de movilización social continuado, que se concreta el próximo 16 de septiembre con manifestaciones en todas las Islas y en la Huelga General del 29 de Septiembre. Este es el manifiesto:

CANARIAS DICE ¡BASTA!

La actual crisis del sistema económico capitalista se manifiesta en Canarias con especial dureza. Los indicadores básicos así lo demuestran:

• La mayor tasa de desempleo de todo el Estado: prácticamente el 30% de la población activa (8 puntos más que la media estatal), es decir, más de 300.000 personas en paro, según la última Encuesta de Población Activa)

• Un 50 % de desempleo juvenil, frente al 34,6% de media estatal.

• La tercera parte de la población vive actualmente bajo el umbral de la pobreza: con escasos o ningún recurso.

• Más de un 30% de quienes tienen empleo son trabajadores temporales, sometidos a la inseguridad y permanente entrada y salida del mercado de trabajo.

• El salario medio de Canarias es un 16,39 % inferior al del Estado.

• Canarias lleva más de dos años retrocediendo en número de personas afiliadas a la Seguridad Social (en Junio fueron 2.405 afiliados menos), en tanto que la economía sumergida supone el 28,7 % del Producto Interior Bruto de las islas: sobreexplotación de las personas, sin derechos ni protección social, elusión de impuestos etc.

• Las políticas privatizadoras y los recortes presupuestarios debilitan los servicios públicos esenciales: mayores listas de espera para la atención médica, aumenta el fracaso escolar y abandono de los estudios, retraso en la atención a las personas dependientes etc. Especialmente escandalosa es la falta de recursos públicos en los presupuestos canarios para atender la exclusión social, a los más débiles.

Esta realidad tiene que ver también con el modelo económico de Canarias, basado en el turismo y la construcción, fuertemente dependiente del exterior y dominado en las últimas décadas por una actividad empresarial e inversora muy especulativa que sólo ha buscado el mayor beneficio en el menor espacio de tiempo, sin preocuparse de la economía productiva generadora de tejido industrial y de valor añadido.

Y con este panorama general, se ha desatado en la Unión Europea una feroz y agresiva actuación del poder económico y financiero (los mal llamados “mercados”), es decir, las grandes corporaciones y la banca, para hacer pagar la factura de su crisis a la clase trabajadora, a quienes trabajan como autónomos y a muchas pequeñas y medianas empresas que no pueden soportar las brutales medidas de su ajuste económico.

Desde ese poder dominante se impone a los gobiernos la adopción de medidas que recorten el déficit público para situarlo en el límite del 3% antes del año 2013, lo cual pasa por reducir la inversión pública y el gasto social (ayuda a la natalidad, a la dependencia, pensiones, medicamentos etc.), congelación de salarios –en el caso de los empleados públicos, reducción- y por la puesta en marcha de reformas que presentan como inevitables y hasta beneficiosas, como la reforma laboral que abarata y facilita el despido y debilita la posición jurídica de los trabajadores, o la que se nos anuncia del sistema público de pensiones.

El gobierno del Estado del PSOE ha claudicado ante la dictadura de los mercados y olvidando rápidamente su programa electoral y su discurso social, aplica con mano dura los recortes y las contrarreformas que exige el poder económico y sus instituciones (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo, Agencias de calificación, Bancos centrales, organizaciones empresariales, etc.), ante la desesperación de los dirigentes del Partido Popular que ven cómo les quitan su programa y no saben cómo disimular que ellos irían aún más lejos que el Gobierno a la hora de recortar el déficit público afectando al gasto social, a los servicios públicos esenciales y a los derechos de los ciudadanos.

En Canarias, el gobierno conservador CC-PP ha apostado también por la política de recorte del déficit público, aprobando en los últimos tres años unos Presupuestos muy poco sociales y que se caracterizan por el recorte de la inversión pública y el incremento del gasto corriente, por el recorte del gasto público en sanidad, educación, empleo, política social etc., por el abandono y el desmantelamiento de la formación profesional y por la creciente privatización de los servicios públicos dando entrada a sus amigos de la iniciativa privada. Además, ha jaleado y clamado por una “profunda reforma laboral”, pues le parece insuficiente la aprobada en el Parlamento español en junio pasado y, ¡cómo no!, apoya la reforma del sistema público de pensiones. Sin olvidarnos de su anteproyecto de Ley de la Función Pública Canaria que pretende una función pública alejada de criterios de calidad de los servicios y que afecta a los derechos básicos de los empleados públicos, ni tampoco del desprecio a la ciudadanía que ha supuesto su rechazo a dos iniciativas legislativas populares (Puerto de Granadilla y Catálogo de Especies protegidas) que apoyadas por decenas de miles de firmas no tuvieron tan siquiera la posibilidad de acceder a su trámite en el Parlamento de Canarias. Así es la derechona que gobierna Canarias.

En el marco del neoliberalismos no hay salidas para la mayoría social; sí salidas elitistas al servicio de las minorías; no cabe, por tanto, un capitalismo con rostro humano; es por ello que las organizaciones sindicales firmantes defendemos la necesidad de un cambio profundo en la organización social y en la relación internacional entre los pueblos basado en la colaboración mutua y no en el intercambio desigual.

Otra salida es posible, es urgente aumentar los ingresos públicos a través de una profunda reforma fiscal que permita obtenerlos de quienes más tienen, de las ganancias especulativas, de las grandes fortunas, de la lucha contra el fraude y de la economía sumergida, etc.

Ante estas agresiones, los sindicatos decimos que la crisis capitalista no ha surgido por el coste del despido, ni por los salarios, las pensiones, los convenios colectivos, ni por una supuesta rigidez de la legislación laboral. Hay que recordar a los que orquestan la campaña mediática contra los sindicatos y los trabajadores, contra todo lo público y contra la capacidad de decisión de los ciudadanos, que el origen de esta crisis se encuentra en la irresponsabilidad de los bancos, que han destinado el dinero de la gente a la especulación sin límite, poniendo en riesgo el propio sistema financiero global y que esos mismos bancos que acudieron sin reservas a la protección de los Estados obteniendo ingentes cantidades de fondos públicos para su saneamiento, hoy pretenden imponer su credo neoliberal y seguir campando a sus anchas sin poderes ni órganos reguladores que les controlen.

Ante la grave situación de Canarias que exponencialmente se recrudecerá con las políticas de ajuste del gobierno del Estado y de Canarias y su Reforma Laboral, es por lo que con contundencia DECIMOS:

• No al desmantelamiento del Estado del Bienestar.

• No a las privatizaciones de los servicios públicos y de las empresas públicas.

• No al abaratamiento del despido y a la facilitación de los mismos.

• No a la temporalidad.

• No a la congelación salarial.

• No a la congelación de las pensiones y al alargamiento de la vida laboral.

• No a la flexibilización de la negociación colectiva.

• No más poder al empresariado.

• No al incumplimiento de los acuerdos y de los pactos.

Para evitar una salida a la crisis cuyo coste lo pague la mayoría social, es por lo que invitamos a una movilización social mantenida y continuada, cuyas primeras fechas tendrán concreción el próximo 16 de septiembre con manifestaciones en todas las islas y en la Huelga General del 29 de septiembre.