Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Zapatero suelta al dóberman de Corbacho

In Actualidad, Laboral on 7 agosto, 2010 at 0:01

David Delgado


De cara a las elecciones generales de 1996, el PSOE presentó un vídeo en el que caracterizó a su rival electoral (PP) como un dóberman rabioso –agraviando, dicho sea de paso, a esta raza de perro– que, frente a la España multicolor, festiva, integradora y progresista de los socialdemócratas, representaría todo lo contrario. Más de una década después, lo que encarnan las animaladas de la política del PP no tiene símil en el reino animal, mientras que lo que representa el PSOE, tras las experiencias de los gobiernos de Felipe González y Zapatero, es la política del desempleo masivo, las contrarreformas laborales reaccionarias, el terrorismo de Estado, las agresiones a los jubilados, la sumisión cobarde al imperialismo euronorteamericano, y muchas otras características que distan de aquella imagen tan idílica que nos quisieron vender.

Ahora, tras aprobar la Comisión de Trabajo del Congreso el proyecto de ley para la contrarreforma laboral, el jueves 29 de julio, con los únicos votos positivos del PSOE y las abstenciones del PNV y de CIU, Zapatero suelta al ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, como si de su perro gendarme se tratase, para intimidar a los trabajadores que están en paro y reciben una prestación, advirtiéndoles que, si por el fuera, cuando rechazan una oferta de empleo deberían inmediatamente perder el derecho que les pertenece tras habérselo ganado con su sudor durante años trabajando y cotizando.

¿Esa es la receta que el gobierno del PSOE tiene para acelerar la incorporación de los parados al mercado de trabajo? ¿Amenazarles con robarles su dinero si no aceptan lo que le ofrezcan, sea lo que sea?

Hay que tener muy en cuenta que no fue un momento cualquiera cuando realizó esta sugerencia el ministro de Trabajo, pues el viernes anterior, el presidente del Gobierno propugnó el abordar este otoño una “intensa modernización” del sistema de políticas activas de empleo, el cual supondrá “un cambio en la gestión de las dotaciones y en la administración del sector”.

Actualmente en el Estado español, teniendo en cuenta las variaciones que hay entre todas las comunidades, la legislación establece que el subsidio de desempleo se le retira a los trabajadores y las trabajadoras que rechacen una oferta “adecuada”, con la ambigüedad que esto implica. En la práctica, esto ofrece cierto margen a los parados para desechar ofertas que no les interesan. Lo que planea el gobierno del PSOE es modificar la legislación para imponer al parado que tenga que aceptar cualquier trabajo o curso de formación, con la conminación de que de lo contrario, perderá su prestación. O sea, pura extorsión.

Eso podría dar lugar, por ejemplo, a que una trabajadora que cotizó durante años hasta que la despidieron, perciba una prestación por desempleo determinada, y que a posteriori se le realice una oferta (del sector que sea) cuyo salario sea inferior a la cantidad que está cobrando porque le corresponde. Esa trabajadora se encontraría en la situación de tener que aceptar el trabajo a pesar de las condiciones, porque de lo contrario se quedaría sin su prestación.

Eso sería una bendición para los capitalistas, que dispondrían de una inmensa reserva de parados que aceptarían cualquier trabajo, por cualquier sueldo, en cualquier condición. Si no que se lo pregunten a la joven informática alemana de 25 años que estando en paro se vio obligada a aceptar un trabajo en un burdel para que el Estado alemán no le recortara su prestación. O a sus compatriotas teleoperadoras que acabaron trabajando en líneas eróticas. Seguro que ellas saben bien de qué va la cosa.

Y es que estos casos no son excepcionales en Alemania, pues la reforma de la legislación en materia de empleo establece que las mujeres menores de 55 años que lleven más de un año en paro están obligadas a aceptar cualquier trabajo (incluido el de prostituta), para que no le recorten su prestación.

No sabemos si en el Estado español la reforma de la que habla Zapatero este otoño llegará tan lejos, pero va por ese camino: el de obligarnos a aceptar lo que nos echen porque no nos quedará otra. ¿Y por qué no? Si hasta los civilizadísimos, democráticos y prósperos alemanes lo hacen.

Hay que recordar, no obstante, que esta iniciativa que CiU (entre otros) lleva meses reclamando, se intentó llevar a cabo por el gobierno del PP en el 2002, endureciendo las condiciones del subsidio de desempleo en la contrarreforma laboral que provocó la última huelga general, cuyo éxito logró echar para atrás la antipopular medida, como ahora podría hacerlo el éxito de la Huelga General del 29 de septiembre y las posteriores movilizaciones. Si no resistimos nos comen vivos.

¿Imaginan como se estarán frotando las manos los grandes capitalistas planeando como aumentarán sus superganancias a costa de disminuir gastos salariales mediante la contratación de mano de obra que tendrá que aceptar sí o sí lo que les pongan en la mesa?

Y para los ingenuos que se preguntan que cómo va a suceder eso si precisamente ahora es cuando menos contratos se realizan y que, si las mercancías no se venden, los trabajadores por muy baratos que salgan siguen siendo innecesarios, les recomiendo que echen un vistazo a la contrarreforma aprobada (y que mucho hay que temerse que sea aun más endurecida en el Senado) para que entiendan desde una perspectiva capitalista el chollo que supone este proyecto de ley combinado con la medida extorsionadora de la que hablamos. Grandes facilidades para despedir pagando un precio muy bajo, y grandes posibilidades de contratar sustitutos mucho más baratos aún. Y no pensemos peor para no darles ideas a estos chupasangres.

Pero, bromas aparte, como ven, se está pergeñando un marco jurídico-laboral en el cual los capitalistas tienen libertad para hacer prácticamente cualquier cosa.

Destacan de las 33 enmiendas que se añadieron al texto de la contrarreforma que, por cierto, mayoritariamente fue endurecido con las propias propuestas del PSOE: la pactada con el PNV, en la que se recoge que se permita como causa de despido procedente (con 20 días por año trabajado) la pretensión de las empresas de “preservar o favorecer su posición competitiva en el mercado”, la previsión de pérdidas en el futuro o la disminución de ingresos. Todo un margen legal totalmente arbitrario en el que los jueces interpretarán si proceden o no los despidos.

Otra de las agresiones contra los derechos de los trabajadores incluida en las enmiendas es la referente a los trabajadores y las trabajadoras que están de baja médica: la inspección de los servicios públicos revisarán las bajas por enfermedad y podrán dictar el alta médica a partir del cuarto día (en la actualidad es en el decimocuarto).

¡Mucho cuidado con faltar al trabajo aunque esté justificado! La nueva legislación incorpora una disposición final que agudiza las penalizaciones por las faltas de asistencia al puesto de trabajo.

Y por si las declaraciones de Zapatero sobre el cambio de normativa en otoño de las prestaciones de desempleo, y el hooligan de Corbacho y su agresividad superior a la de los dóberman no les parecen suficientes, sepan que en la nueva legislación antiobrera se expone textualmente que “en el momento en que el empleo inicie su recuperación, el Gobierno adoptará las medidas necesarias para reformar la normativa que regula las prestaciones por desempleo con el objetivo de aumentar la vinculación de éstas con las políticas activas de empleo”.

Este es el maravilloso mundo del partido de los GAL: despido libre justificándolo cómo le de la gana al capitalista de turno, cobrar una miseria en el paro, aceptar una miseria aún mayor por cualquier trabajo si no quieres que te quiten la prestación que te ganaste vendiendo tu fuerza de trabajo, ir al curro aunque estés enfermo para que no te boten, etc.

Compañeros y compañeras: en la Huelga General del 29 de septiembre nos jugamos demasiado. Por lo tanto, tenemos que estar a la altura de las circunstancias.


A %d blogueros les gusta esto: