Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

No son tiempos para desmovilizar

In Actualidad, Laboral on 8 septiembre, 2010 at 0:01

Corriente para la Unidad de la Izquierda Sindical de Canarias (CUIS Canarias)

 
 

La izquierda sindical canaria se encuentra en una disyuntiva que debe despejar a corto plazo: ¿qué hacer, ante la convocatoria de Huelga General en todo el Estado para el próximo 29 de Septiembre? Desde Cuis-Canarias, entendemos que una respuesta válida a esta cuestión, requiere un análisis sereno, que valore los elementos concurrentes en este concreto momento histórico, así como los pros y los contras que una decisión (en un sentido u otro) acarrearía para el propio sindicalismo alternativo canario; y por extensión, para la del conjunto de las clases trabajadoras de nuestro territorio colonizado.

En tal sentido, partamos de un hecho cierto: la convocatoria a la jornada de Huelga, el señalamiento de día y hora, la han realizado CCOO y UGT; organizaciones corresponsables de la actual situación de postración e indefensión en que se encuentra la clase trabajadora. Son CCOO y UGT, en su calidad de órganos de control paraestatal del movimiento obrero, quienes han facilitado las condiciones subjetivas para que la socialdemocracia (en el Estado español, el Psoe) culmine, una vez más, el papel histórico que viene cumpliendo desde hace más de un Siglo: hacer el trabajo sucio del Capital, en tiempos de crisis de su Sistema, a la hora de tratar de reajustarlo por la vía de despojar de derechos a las clases trabajadoras (utilizando para ello sus lazos de control sobre las mismas, a través de sus “correas de transmisión” sindicales –en el presente caso, UGT y CCOO-), para acto seguido, por lo general, devolverle el poder del Gobierno a la derecha política pura y dura (esa, que es de “derechas” sin complejos), una vez despojados, desmoralizados, desarmados de su capacidad de lucha (y por tanto, inermes) las y los trabajadores.

Constatado esto, añadamos otra cosa: el paquete de medidas antiobreras y antisociales que llevamos soportando en los últimos tiempos, es de una brutalidad tal, que en muchos aspectos retrotrae a las clases trabajadoras, en materia de derechos, a épocas que creíamos definitivamente superadas.

Permítannos no insistir en los aspectos concretos de las medidas ya adoptadas desde la publicación del Decretazo, y las nuevas “vueltas de tuerca” que se dan ya por aprobadas, una vez introducidas en el trámite parlamentario (nuevos varapalos a las prestaciones por desempleo así como a las ayudas sociales de subsistencia, etc…). Permítannos no insistir en las próximas e inmediatas medidas (esta vez dirigidas a la yugular de las y los Pensionistas -presentes y futuros-, así como a la fiscalidad de las clases trabajadoras) ya anunciadas por la pléyade de chupópteros sinvergüenzas que están en el puesto de mando (Gobernador del Banco de España, miembros del Gobierno, etc…). Permítannos no extendernos en los intolerables indicadores de pobreza y miseria social que están evidenciándose en esta colonia canaria, mientras los sectores oligárquicos y el colonialismo siguen obteniendo pingües beneficios a costa de nuestro pueblo. Todas esas concreciones ya están explicadas en diversos trabajos y artículos (algunos de ellos publicados en este Blog), y seguiremos haciéndolo puntualmente en el futuro.

Ahora no se trata de quejarse por el progresivo desmantelamiento del mal llamado “Estado del bienestar” (ese término que, en sí mismo, constituye una auténtica contradictio in terminis), sino de dejar constancia de algo que todo lector o lectora de este Blog sabe, porque lo está viendo y viviendo en tiempo real de la misma manera que nosotros: la conurbación PPSOE, con la inestimable ayuda de las burguesías periféricas (PNV, CiU, CC…), y contando con la timorata oposición de las muy minoritarias expresiones de la izquierda parlamentaria inconsecuente actualmente existente (esa que no está dispuesta a “romper con las reglas del juego” constitucional, aunque se permita hacer aspavientos verbales pseudoradicales), están pisoteando conquistas sociales que han costado mucho sufrimiento y sangre obrera; y lo están haciendo cual caballos desbocados, ciegos y sordos ante cualquier tipo de razonamiento: aquí ya no hay derechos laborales o sociales de tipo alguno que puedan considerarse exentos de peligro de extinción. Ni siquiera el derecho de Huelga.

Y esto, hay que pararlo. Hay que ponerle freno. De alguna manera…

Desde esa perspectiva, a nosotras y nosotros, miembros de Cuis-Canarias, no se nos ocurre otra forma más efectiva, dadas las circunstancias, que llamar a nuestra clase trabajadora a la resistencia y a la lucha; un llamamiento que vaya más allá de la mera formulación teórica o retórica; un llamamiento a la resistencia y la lucha que se concrete en acciones perturbadoras para el Sistema: la Huelga general y el impelir a nuestras clases trabajadoras que salgan a las calles y se sacudan la modorra, el desencanto, la sensación de impotencia y el conformismo alienante, son los instrumentos que nos pueden servir, al menos de momento, a tal fin.

¿A alguien se le ocurre alguna propuesta alternativa concreta que sea mejor, y sobre todo, que sea viable…?. Téngase en cuenta que la colonia africana de Canarias no es Euskadi (donde los Sindicatos vascos son mayoría absoluta, y las sucursales españolas, claramente minoritarias), ni siquiera la relación de fuerzas sindicales de aquí es igual a la de Galiza (donde el Sindicalismo propio ha conseguido la condición legal de “más representativo”). Con los “mimbres que tenemos, tendremos que construir nuestros propios cestos”. Y la verdad sea dicha, sin falsas modestias y rechazando con firmeza, tanto el triunfalismo voluntarista como el derrotismo propio del aquejado por el “complejo del colonizado”: el conjunto de fuerzas sindicales alineadas a la izquierda de CCOO y UGT en Canarias, si Intersindical Canaria es capaz de cumplir con inteligencia y sentido unitario el papel aglutinante que le corresponde en su condición de grupo mayoritario en este sector, tenemos capacidad de desbordar por la izquierda, las previsiones de “control del rebaño” que, a buen seguro, tienen hechas los burócratas de los aparatos sindicales para-estatales. Podemos darles (a ellos y a los poderosos que mueven sus hilos) un susto y una lección que tarden mucho tiempo en olvidar.

¿Qué eso significa sumarnos a una convocatoria de Huelga cuyos convocantes (CCOO y UGT) la pretenden “civilizada” y hasta “florentina” (esto es: domesticada)?: pues bien, tomemos buena nota de esta circunstancia, y agrupemos todas las fuerzas susceptibles de sumar voluntades para que la “jugada” les salga mal.

Hagamos todo lo que esté de nuestra mano, para que el día 30 de septiembre de 2010, la clase trabajadora canaria se despierte con ganas de volver a la calle, de volver a paralizar el sistema productivo y de servicios cuantas veces sean precisas, hasta quebrarle el espinazo a este Sistema que pretende aplastarnos. Se trata de una ineludible cuestión de legítima defensa, y a nosotras y nosotros nos toca ponernos en la vanguardia. Echarse, ahora, a un lado sería un tremendo y suicida error, que entre otras consecuencias situaría a quien protagonizara tal táctica en la más absoluta de las soledades y en la marginalidad.


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