Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

España al borde de un “rescate” inminente

In Actualidad, Economía on 28 noviembre, 2010 at 0:01

ZAPATERO PROMETE A LOS GRANDES CAPITALISTAS ACELERAR LAS CONTRARREFORMAS

Los gobiernos de España y Portugal trataron de contrarrestar la semana pasada el caudal de información negativa que da por descontado que pronto no podrán hacer frente a sus deudas. Portugal aprobó el viernes los presupuestos más austeros de las últimas décadas, frente a los cuales se produjo el pasado miércoles la mayor huelga general de la historia del país.

El caso del Estado español se presenta como más grave, porque se trata de la cuarta mayor economía del área euro. Y el fondo de salvaguarda europeo, creado en mayo, no tendría fondos suficientes para hacer frente a un rescate español.

La prima de riesgo, medida por el diferencial del bono español a 10 años con el alemán, se ha disparado casi un 30% en sólo una semana, al pasar de 202 puntos básicos (2,02 puntos porcentuales) hasta 260. Ha destrozado así los máximos de la crisis de mayo-junio (221) y alcanza su nivel más alto desde agosto de 1996, cuando España, siguiendo los criterios de Maastricht, trataba de incorporarse a la moneda única europea.

Los CDS (credit default swaps, seguros contra el riesgo de impago), otra forma de medir el riesgo de un país que percibe el mercado, se han disparado también hasta el nivel más alto jamás alcanzado desde que existen estos productos: más de 310 puntos básicos, lo que significa que hacen falta 310.000 euros para asegurar una cartera de 10 millones de deuda pública española. Y el Ibex (índice de la Bolsa española) se ha desplomado un 7,5% en la semana hasta los niveles anteriores a los test de estrés arrastrado por los bancos, en especial los dos grandes (Santander y BBVA), cuyos balances están repletos de bonos del Estado.

Los inversores huyen de todo lo que huela a España, y se da por descontado que el diferencial alcanzará los 300 puntos básicos en las próximas semanas, un nivel que asegura que España tendrá que ser “rescatada”.

Toda la banca de inversión internacional -también la española, pero no lo hace público- está elaborando escenarios y estudios sobre cómo puede terminar esta crisis y cómo sería el rescate de España. Se habla de primer trimestre de 2011 o, como mucho, principios del segundo. Y las cifras van desde 250.000 hasta 500.000 millones de euros. El problema es que el fondo de rescate europeo no tiene tanto dinero después de rescatar a Irlanda y, en breve, a Portugal.

El Fondo está compuesto por 750.000 millones: 440.000 millones los aportan los estados miembros de la zona euro; 60.000 millones, la Comisión Europea y 250.000 millones el Fondo Monetario Internacional (FMI). Si, tras Irlanda, caen Portugal y España, la parte de los países quedaría reducida a unos 300.000 millones.

Citigroup considera que esto permitiría cubrir las necesidades de financiación de Irlanda y Portugal durante tres años, pero que no sería suficiente para cubrir las necesidades españolas. Por eso, desde Bruselas, la ComisiónEuropeaha pedido que los países amplíen su aportación hasta los 880.000 millones (el doble de la cantidad actual).

España es demasiado grande para caer, pero también demasiado grande para ser rescatada. Estos análisis contemplan como única solución préstamos bilaterales de Alemania y Francia, los países con más exposición a la deuda pública y privada española.

El problema es que si no se amplía el Fondo y no hay préstamos bilaterales, sólo queda una salida, precisamente la que más gusta a Angela Merkel: un plan de quiebras ordenadas que se traduciría en que los acreedores de los países en bancarrota (los que tengan bonos y letras de dichos estados) tendrían que aceptar pérdidas (quitas). Es decir, que no se les devolvería todo el dinero.

La traducción de todo esto es una aceleración de las medidas antiobreras para aumentar liquidez en base a reducir los salarios, tanto los directos como los indirectos (educación, sanidad, pensiones, cobertura social, etc.). Algo a lo que, aún sin “rescate”, prometió este sábado a los representantes de los grandes capitalistas del Estado español (dueños del 40% del PIB), en la reunión sostenida en el Palacio de La Moncloa.

La primera medida de Zapatero, que calificó la reunión de “muy útil y positiva”, será solicitar la próxima semana a las organizaciones que integran el llamado Pacto de Toledo un documento que sirva de base para reformar el sistema de pensiones (prolongación de la edad de jubilación, aumento del número de años para tener derecho a una pensión, así como para el cálculo, rebajando la cuantía), un proceso que debería estar listo “en la primera parte del próximo trimestre”.


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