Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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Por la Europa de las y los asalariados, frente a la Europa del Capital

In Actualidad, Economía on 21 diciembre, 2010 at 0:01

María Puig Barrios
Secretaria General del
Partido Comunista de Canarias (PCC)


I

(Las clases sociales participan de una concepción del mundo impuesta por las clases dominantes. Y la ideología de las clases dominantes corresponde a sus intereses, no a los de las clases dominadas.)

Desde 1978, se ideó un nuevo modelo de organización empresarial, la “Shamrock Organization” (la Organización Trébol) que tiene tres hojas:

1. Profesionales, técnicos y directivos, bien remunerados que constituyen el núcleo central y más estable de la empresa.

2. Los autónomos o empleados de contratas que trabajan para la empresa, sin formar parte de la plantilla.

3. Los trabajadores temporales o a tiempo parcial cedidos fundamentalmente por las Empresas de Trabajo Temporal (ETT’s).

Puede que las y los trabajadores españoles no hayamos oído hablar de la “shamrock Organization” pero sí conocemos las tres hojas del trébol, fundamentalmente las dos que han ido precarizando el mundo del trabajo:

1. Los autónomos dependientes que, en realidad, trabajan para otras empresas (por ejemplo, los que reparten, en las zonas asignadas por las industrias, productos como el pan, el agua embotellada, etc.)

Las contratas (son famosas por sus conflictos laborales las de Florentino Pérez) que acceden al trabajo en otras empresas (fundamentalmente en las privatizadas como Iberia, Endesa, Telefónica, etc.), por medio de contratas (con trabajadores precarios).

2. Los trabajadores temporales a tiempo parcial cedidos por las ETT´s.

Con esta precariedad ideada, diseñada, planificada, el sistema (capitalista) considera que, ahora, los de la primera hoja del trébol son “privilegiados”. Tiene empleo fijo y bien pagado. “Un privilegio”, aunque no todos/as son iguales. Están los/as trabajadores/as técnicos y profesionales o incluso ciertos directivos que son asalariados y una élite económica, muy selecta y minoritaria. Y es que no se puede comparar, por ejemplo, al director de una sucursal con una directiva y gran accionista como Patricia Botín. La diferencia es notable, aunque el director de la sucursal tenga un empleo fijo y un buen sueldo.

Pero, los asalariados “privilegiados” del sector privado, y también los del sector público, están en el punto de mira de las reformas estructurales neoliberales.

En el sector privado, están sometidos al “Gospel of Efficiency” (el Evangelio de la Eficiencia – del rendimiento, de los réditos) que predica el Management de las grandes empresas multinacionales. La presión de la “Efficiency” ha llevado hasta el suicidio en el puesto de trabajo en empresas como Renault (privatizada en los 90), Peugeot, EDF, y más recientemente en France Télécom. El sistema se atreve a hablar de la “gestión del estrés”, como si el problema fuera del asalariado, de su inadaptación, del sufrimiento psíquico individual, y no del profundo deterioro del modelo empresarial y de la fuerte presión a la que someten a las y los trabajadores.

Durante mucho tiempo, el trabajo ha sido un factor de dignidad, de saber hacer, de satisfacción personal que refuerza el propio autoconcepto. Pero ese modelo ha estallado en mil pedazos. Ya no cuenta el trabajo bien hecho, el sentido profesional, la experiencia, la solidaridad., el compañerismo.

Ahora, reinan una competitividad agresiva, una evaluación individualizada del rendimiento que es un instrumento de desintegración brutal. El trabajador se tiene que vender en la empresa y mantenerse en ella. Fraudes, trampas, controles excesivos, una tensión permanente hacia la “efficiency”, hacia el defecto cero, hacia la calidad total de la empresa, imposible en la producción donde se producen averías y accidentes, y grotesca en el sector servicios donde el trabajador se relaciona con seres humanos. Es la tensión permanente hacia el máximo rendimiento y la exigencia de la entrega total a la empresa (disponibilidad horaria, movilidad y traslados, etc.).

No se valora el trabajo realizado, se cuestiona la capacidad profesional, se termina perdiendo la autoestima.

En el sector público están amenazados por la voracidad de “los mercados” que someten y arruinan a los Estados para enriquecerse.

Frente a esas agresiones, es imprescindible que las y los trabajadores tengamos conciencia y solidaridad de clase.


II

¿Hasta cuándo los países latinoamericanos seguiremos aceptando las órdenes del mercado como si fueran una fatalidad del destino?…¿Por qué no hacemos frente, juntos, a la deuda usurera? ¿Qué poder tendría la soga si no encontrara pescuezo? (Eduardo Galeano) [Nota: aplicable ahora a los países europeos].

El “mercado de deuda”, la “deuda país”, los “creadores de mercados”, los CDS (“Credit Default Swaps”), el “mercado CDS”, todo muy complejo, pero muy sencillo en el fondo: la especulación con la deuda pública de los Estados que destruye la economía real, el empleo público, el gasto social, los derechos de las y los trabajadores públicos, privados, activos o parados, autónomos o asalariados.

El Estado necesita recurrir a la venta de deuda pública (Letras del Tesoro, bonos del Estado) para disponer del suficiente dinero líquido. Los bonos del Estado han sido siempre una inversión segura. Pero ahora, que estamos en el Gran Casino, los mercados compran deuda pública, las entidades crean los CDS (Credit Default Swaps) que son seguros contra el impago de la deuda y todos los mercados y productos son objetos de especulación en el Gran Casino.

El “inversor financiero” pedirá prestado los bonos al Banco. Cuando consigue muchos bonos prestados los vende en el mercado secundario de forma masiva. La señal al mercado es clara: los bonos son de mala calidad y por eso se venden. Otros inversores asustados (comportamiento “rebaño” de los mercados financieros) venderán los suyos. Eso causará un descenso del precio de los bonos. El “inversor financiero” los comprará para poder devolverlos (los cogió prestados) pero habrá obtenido importantes ganancias: venta de los prestados a un precio alto y un precio de compra bajo, más los intereses del préstamo.

También se especula, y con mayor facilidad, según los expertos, en el “mercado del CDS”. Un comprador de CDS busca protección ante el posible impago de los títulos (bonos o letras del Tesoro). Pero el “mercado CDS” también permite que compren protección los “inversores financieros” que no tienen títulos y por lo tanto no necesitan protegerse. Estos “inversores financieros” buscan que aumente la percepción de riesgo con esa compra de seguros de impago. Es la señal para que otros inversores con títulos se sientan asustados y compren también protección. Se producen muchas operaciones y los aseguradores también se asustan porque piensan que hay más riesgo de impago y suben las primas. El “inversor financiero” busca, entonces, ofrecer protección. Ha comprado CDS a bajo precio y los vende con primas mucho más altas, obteniendo así grandes beneficios.

Estas operaciones que suponen altas ganancias para los “inversores financieros” que especulan en los mercados, suponen una presión gravísima sobre los bonos de deuda pública de los países. El incremento de la prima del seguro (CDS) se interpreta como desconfianza hacia el país y una mayor posibilidad de bancarrota, con lo cual los demandantes de deuda pública piden al Estado intereses más elevados que nada tienen que ver con el nivel de riesgo real, pero el país tendrá más dificultades para obtener financiación.

Para eso se han creado los mercados y los productos: los “mercados secundarios” (la reventa), los préstamos de bonos (para venderlos sin haberlos comprado previamente), los “mercados de CDS” que permiten que compren protección inversores financieros que no tienen bonos y por lo tanto, no corren ningún riesgo, los “mercados de la deuda pública” que crean una percepción de riesgo irreal y someten a los países a la especulación de los mercados financieros.

Al final, llegan los salvadores a rescatar los países “en riesgo”: la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). La UE y la FIM proporcionan al país en riesgo (Grecia e Irlanda y otros que vendrán) el dinero para su financiación a un interés inferior al mercado pero deberá acometer las reformas impuestas, la presión ideal para las reformas estructurales que busca el capitalismo.

Las recetas son muy conocidas: aumento de los impuestos indirectos que pagamos todos/as, independientemente de que tengamos rentas altas o bajas y reducción del gasto público que afecta a los trabajadores públicos y privados, y al conjunto de la ciudadanía. El ejemplo de Irlanda es muy ilustrativo:

• Recorte de 3.000 millones en los gastos sociales.

• Despido de 25.000 funcionarios públicos

• Reducción del salario base de las y los trabajadores.

• Subida de la tasa en educación.

• Aumento de la edad de jubilación y reducción de la cuantía de las nuevas pensiones.

Una reducción drástica del gasto público para “calmar los mercados” que como veremos, consiste en adelgazar el Estado, las prestaciones sociales, el empleo, la renta de los trabajadores, para engordar a los mercados, al capital.

En España, el Gobierno de Rodríguez Zapatero le va echando derechos de los trabajadores al mercado “para calmarlo”: la prestación de 426 euros a los parados, aumentos de la edad de jubilación, la privatización de parte de la lotería, la privatización de los aeropuertos. Pero el mercado es insaciable y ya vemos que especula con la deuda pública; con la de España también.


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La Semiótica y Comunicación Social en la Universidad Bolivariana de Venezuela

In Actualidad, Cultura on 21 diciembre, 2010 at 0:00

Docente: Víctor J. Rodríguez Calderón

Durante las décadas de los años sesenta y setenta las facultades de Comunicación social se multiplicaron en las Universidades de Venezuela, como prácticamente en todos los otros países del área Latinoamericana. El interés por dar a conocer de una manera moderna de estudiar el lenguaje o, en otras ocasiones, la necesidad de encontrar una justificación conceptual y teórica a las escuelas de materias que formaban los currículos, la mayoría de las veces improvisados y, sin objetivos precisos, conllevó a que se buscaran materias o líneas metodológicas dentro de las cuales encontrar una respuesta que pudiese mostrarse corno integral.

En este panorama empezó a consignarse la semiótica, junto con otras disciplinas, que parecen redentoras o incluso totalizadoras del sin número de asignaturas que llenaban los planes respectivos. La anterior situación coincide Con lo que por llamarse la –“moda de la semiótica”, fenómeno que consistió en un desmedido afán por presumir un conocimiento de la nueva ciencia de los signos y que llevaba la fatalidad de germinar en cada uno de sus exponentes una terminología difícil y obstrusa que dejaba ver a las claras más que el dominio de tina disciplina, la exhibición de una jerga que hacía exóticos y extraños a sus cultivadores.

Los reproches de tratarse de una ciencia ‘imperialista’ y hasta alienante no se hicieron esperar aún cuando poco a poco se vienen limando tales asperezas y desmedidas expectativas, para perfilar ahora otro momento de la semiótica que se plantea en -una nueva dimensión hermenéutica, que trae también nuevos debates y otra reubicación tanto de la semiótica como de las Ciencias de la Comunicación.

Uno de los primeros pasos en la UBV para su facultad de comunicación social y para la formación del nuevo periodista, fue plantearse el estudio general de las diversas teorías semiológicas para fórmalas como herramientas comprensivas de los sistemas de los signos y como se configuran en el mundo contemporáneo. Hoy día, existe una complejidad de lenguajes y teorías que dan una valorización al fenómeno de las Semiosis individuales y colectivas como elemento fundamental en los cambios de las dinámicas de interacción sociocultural.

La investigación de la semiología como la definió Ferdinand Saussure, es un proceso verdaderamente complejo, aunque fue quien la determino como ciencia, no la ajustó a un esquema rígido, debido a que la realidad no es algo estático , sino dinámico, permanente y cambiante, lo que le abrió el camino a los nuevos estudiosos y teóricos que vinieron después.

Así, que por primera vez una Universidad Latinoamericana en su facultad de comunicación social establece una medida que representan ideologías, formas ontológicas y epistemológicas que sin duda repercuten en las representaciones y construcciones sociales y que el nuevo estudiante de periodismo tiene que conocer.


COMUNICACIÓN SOCIAL: ALDEA SAN FRANCISCO, TOVAR, EDO. MERIDA.VENEZUELA.


(*) El venezolano Víctor Rodríguez Calderón es politólogo, periodista, escritor, poeta, director de empresas y experto en Planeación de Organizaciones. Recomendamos su blog El Victoriano.