Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Por el respeto a la soberanía de Cuba. No a la injerencia en los asuntos internos de ese país.

In Actualidad, Comunicado on 21 febrero, 2011 at 17:06

Plataforma Canaria de Solidaridad con los Pueblos

Ante la convocatoria de seis concentraciones consecutivas que tendrán como centro el Consulado General de Cuba en Canarias, del 21 al 26 de febrero de 2011, y que han sido aprobadas por la Delegación del Gobierno en Las Palmas bajo el lema: “Por un levantamiento Popular en Cuba”, la Plataforma Canaria de Solidaridad con los Pueblos expresa , en primer lugar, su rechazo a este tipo de actuaciones que, muy alejadas de la defensa de la democracia y los Derechos Humanos a los que dicen obedecer, lo que muestran es el doble rasero con el que se dirimen las cuestiones relativas dichos preceptos, especialmente cuando el objetivo es el ataque al Gobierno y al proceso revolucionario cubano.

A la anuencia de la Delegación gubernamental en Las Palmas se une la noticia conocida el pasado fin de semana según la cual el Gobierno de España, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), contribuirá este año con más de medio millón de euros al financiamiento de dos webs de contenido anticubano (“Cubaencuentro” y “Diario de Cuba”). Cabe señalar que la información referida hace mención de cantidades anuales similares, así como otras importantes partidas, provenientes de comunidades autónomas, de la Unión Europea, el gobierno de EEUU y de fundaciones políticas de ámbito internacional, que han sido destinadas en los últimos años a los citados y supuestos proyectos informativos.

Convendría en este punto hacer un repaso a algunas realidades del entorno de países con los que el Estado Español mantiene relaciones, en algunos casos, privilegiadas

– En Francia, en el último año decenas de trabajadores y trabajadoras de raza gitana han sido expulsados del país bajo el paraguas vergonzante del racismo.

Marruecos mantiene desaparecidos a más de 500 saharauis desde la época de la guerra con el Frente Polisario, de los que se desconoce su paradero. Hay tres activistas de DDHH, cuyo juicio ha sido una y otra vez pospuesto, desde hace más de un año.

– En las cárceles de Israel hay más de 7 mil presos políticos palestinos, sobre los se aplica sistemáticamente la tortura. El pasado año, cerca de 2 mil palestinos, en su mayoría mujeres y niños de ese pueblo ,fueron masacrados en un ataque militar israelí contra la franja de Gaza en el que se usaron armas prohibidas (fósforo blanco) por la legislación internacional.

– En Colombia se descubrió en febrero de 2010 la mayor fosa común del continente latinoamericano, con más de dos mil cadáveres pertenecientes a personas asesinadas por el ejército y los grupos paramilitares financiados por el Gobierno de ese país, donde existen, además, 50 mil desaparecidos y 4,5 millones de desplazados, víctimas todos ellos del terrorismo de Estado. Las cárceles colombianas mantienen entre rejas a 7.500 presos políticos.

-En Honduras, tras el golpe de Estado contra el Gobierno electo de ese país, han sido asesinadas más de 500 personas. Entre ellas cerca de una decena de periodistas.

-En Guatemala, entre 2009 y 2010, fueron asesinados ocho activistas que se oponían a la política energética la empresa española Unión Fenosa.

Nos preguntamos, a la vista de todo ello: ¿permitiría el Gobierno de España, a través de cualquiera de sus Delegaciones la celebración de seis manifestaciones consecutivas ante las embajadas o consulados de cualquiera de los países mencionados, Francia, Marruecos, Israel, Colombia….?

Los hechos demuestran que tal escenario es más que improbable y que casi con total seguridad las cuestiones de seguridad o de Estado serían convenientemente esgrimidas para impedir tales manifestaciones.

Sin embargo, ninguna de estas realidades forman parte de la vida del pueblo cubano; tampoco el hambre, o la desnutrición infantil y el desamparo infantil. Sólo por citar dos cifras, cincuenta millones de personas han pasado, sólo en el último año, a engrosar la lista de hambrientos en el planeta y 200 millones de niños es el último dato conocido de niños y niñas que en el mundo duermen en las calles, según los datos emanados de la Organización de Naciones Unidas. Pues bien, ninguno de esos hambrientos, ni de esos niños son cubanos.

Por el contrario, Cuba, pese al bloqueo económico aplicado por EEUU desde hace 1961, es el único país de América Latina donde no existe desnutrición infantil y su tasa de mortalidad infantil es de 4,6 por cada mil nacidos vivos, inferior a la estadounidense y a la de muchas potencias occidentales.

Cuba tiene a 45 mil hombres y mujeres trabajando solidariamente en 97 países del mundo. 34 mil son médicos y están presentes en 73 países.

– 47 mil jóvenes de 126 países (incluido EEUU) han sido becados para estudiar en Cuba, a pesar del bloqueo. En 2010 son 6 mil, procedentes de 73 países.

En función de estos hechos:

1. Exigimos el respeto a la soberanía de Cuba y reclamamos la no intromisión en los asuntos políticos internos del país hermano, como pueblo soberano y constructor de su propio proyecto desarrollado a partir del ejercicio real y efectivo de una democrática participativa, cuyo modelo particular nada tiene que envidiar, más bien los supera, a aquellos que se arrogan la legitimidad de juzgarla.

2. Exigimos el fin del hostigamiento, la ocupación o el expolio, que EEUU y las potencias europeas han mantenido por años contra pueblos como Palestina, Afganistán, Irak, Sáhara Occidental, Haití, América Latina o África entera; pueblos que, en cambio, siempre han recibido el abrazo solidario de la Revolución cubana y de su pueblo.

3. Exigimos respeto a los procesos internos de Cuba en torno al ejercicio y desarrollo de su democracia, en coherencia con los principios universales de no intervención acordados por la Carta de Naciones Unidas y el Pacto internacional de Derechos Civiles y Políticos.

4. Por último, reiteramos una vez más nuestro apoyo al proceso revolucionario cubano que desde 1959 lleva a la práctica el compromiso de construir un mundo sin desigualdad, sin explotación, un mundo donde el mercado no esté nunca por encima del ser humano, un mundo en el que la solidaridad entre pueblos sea el motor de las relaciones internacionales, exportando no la guerra (como hace Europa o EEUU), sino la paz entendida como justicia social, con igualdad y sin explotación para las mayorías.

Las Palmas de Gran canaria, a 21 de febrero de 2011


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