Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Ohio prohíbe a los empleados públicos el derecho de huelga, de manifestación y de negociar sus pensiones o la cobertura sanitaria

In Actualidad, Laboral on 3 marzo, 2011 at 11:39

La ofensiva antiobrera encabezada por la derecha republicana se extiende por Estados Unidos. En el estado de Wisconsin las protestas duran ya dos semanas contra el recorte de los derechos sindicales. Ahora en Ohio se ha aprobado por tan solo un voto una propuesta similar que afectará a 300.000 trabajadores públicos, a los que se cercena la capacidad de negociación sindical prohibiéndoles las huelgas, entre otros recortes. Esta ley fue aprobada por 17 votos a favor y 16 en contra (incluidos seis republicanos que se opusieron) y pasará ahora a la Cámara de Representantes, donde se espera un amplio respaldo de los republicanos, que son mayoría.

Los trabajadores ya han calificado de “vergüenza” esta ley, un grito que pudo escucharse durante la votación. “Es una proposición que asusta”, asegura Sue Taylor, presidenta de la Asociación de Profesores de Ohio, quien considera que sus “voces serán reducidas notablemente”. Pero no solo las voces de los profesores, dado que esta medida afectará también a bomberos, policías y otros empleados públicos.

El caso de Ohio es, si cabe, más grave que el de Wisconsin, donde el descontento social desde hace dos semanas es palpable. Allí, la medida afecta tan solo a 175.000 trabajadores públicos, la mayoría profesores, mientras que en Ohio se extiende a policías y bomberos. Además, se prohíben las huelgas de los trabajadores públicos, que serán sancionados si participan en alguna marcha. Los empleados públicos podrán negociar sus pagas, sus horas de trabajo y ciertas condiciones laborales, pero no la cobertura sanitaria ni sus pensiones. También dará poder a representantes oficiales para decidir unilateralmente sobre disputas laborales.

Mientras tanto, las protestas en Wisconsin continúan y la tensión aumenta. Desde hace dos semanas, Madison, la capital de un Wisconsin que normalmente da bastante poco de qué hablar, es el escenario de una auténtica revolución. Los empleados públicos han tomado el Capitolio local, sus 14 congresistas demócratas han huido al vecino Illinois para evitar una votación, las manifestaciones han paralizado la ciudad y las escuelas están cerradas porque no hay profesores. Entre 70.000 y 100.000 personas volvieron a protestar el pasado sábado. Algunos han llegado incluso a comparar Wisconsin con las manifestaciones en Egipto, poniendo a Walker en el papel de Mubarak.

Los funcionarios protestan por una ley del gobernador que recortaría sus salarios, les haría pagar el 12% de su seguro médico y la mitad de su plan de pensiones y, sobre todo, eliminaría su derecho a llevar a cabo cualquier negociación colectiva que no fuera estrictamente salarial. Aseguran que el argumento de Walker paliar el déficit estatal de 360.000 millones de dólares es una excusa para acabar con los sindicatos.


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