Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

El atolladero libio

In Actualidad, África on 27 abril, 2011 at 0:01

Zhao Kejin


Después de semanas de intercambio de fuego entre las partes enfrentadas, el conflicto libio parece haber caído en un estancamiento. Los aliados occidentales dieron por sentado que podrían intervenir y expulsar al líder libio Muammar Gadafi con sus ataques aéreos. Pero ni siquiera al amparo de los bombardeos aliados han logrado las fuerzas rebeldes obtener una ventaja evidente sobre las tropas del gobierno.

De hecho, según aumentan las víctimas civiles y se aproxima un desastre humanitario cada vez mayor, las operaciones militares de Occidente han convencido a algunos de los rebeldes de que la oposición está traicionando los intereses nacionales y recurriendo a las potencias para resguardar sus propios intereses.

Además de acusar al régimen de Gadafi de corrupción y de ejercer la dictadura, la oposición no ha encontrado ninguna otra argumentación convincente para socavar su legitimidad.

La oposición se compone de muchas facciones en pugna por el poder, lo que ha vulnerado la unidad de los rebeldes, y hay preocupación entre los aliados occidentales de que una era pos-Gadafi sería incapaz de restaurar el orden.

Cuanto más se empantanen los aliados occidentales en el conflicto doméstico libio más fuerte serán los sentimientos anti-intervencionistas en Africa, lo que redundará en menos legitimidad política para la oposición del país árabe.

La creciente unidad de África sobre el tema libio contrasta con la fragmentación del mundo árabe, que en un principio intentó instigar a los países occidentales a intervenir en el conflicto libio, dispuestos a sacrificar a Gadafi en el altar de las revueltas regionales.

Pero cuando Gadafi demostró ser un hueso duro de roer, la Liga Arabe comenzó a distanciarse de Occidente, en busca de quitarse el cartelito de “traidor a los intereses árabes”. Tal como van las cosas, en algún momento el mundo árabe les pasará la cuenta a ciertos gobiernos de la región por su complicidad.

En gran medida, la crisis de Libia ha dividido al mundo árabe en tres partes, a saber: los que se ponen del lado de África, los que apoyan a Irán y los defensores de Occidente. Esto ha reducido aún más la influencia del mundo árabe en sus asuntos regionales.


(*) Zhao Kejin es profesor asociado en el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Tsinghua.


[Fuente: Diario del Pueblo]




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