Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

El Estado español regala anualmente más de 10.000 millones de euros a la Iglesia Católica

In Actualidad, Cultura on 15 mayo, 2011 at 0:00

En 2011, la ICAR (Iglesia Católica Apostólica y Romana) ha conseguido de las arcas públicas (Estado, comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos) más de 10.000 millones de euros, una media de 200 euros por habitante que, sea o no creyente. De hecho, y según diversos estudios, anulando las subvenciones a la Iglesia el Estado ahorraría lo mismo que con la ampliación de la jubilación a los 67 años.

Todo ello, sin contar con partidas “excepcionales”, como la que este próximo agosto destinará al menos 60 millones de euros (en metálico o en especie) para sufragar los gastos de seguridad, limpieza, organización y cesión de terrenos para la celebración de la llamada “Jornada Mundial de la Juventud”, que llevará a Benedicto XVI a Madrid y que ha sido declarado por el gobierno español como “evento de interés especial”. Ésto supone nuevos privilegios fiscales, tanto para la Iglesia como para las empresas colaboradoras del acto. El gobierno Zapatero ya ha anunciado que pondrá todo su empeño por que la visita sea un éxito.

El pasado domingo, 8.000 jóvenes católicos se dieron cita en el pabellón Madrid Arena, gestionado por una empresa pública, para festejar la cuenta atrás de un evento que espera traer a Madrid a dos millones de personas. En su homilía ante los voluntarios de la jornada de agosto, el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, calificó el evento de “nuevo Pentecostés”, y llamó a los jóvenes a participar en la nueva cruzada en torno a Benedicto XVI.

Una de las partidas llega a través de la famosa casilla de la Iglesia en la declaración de la Renta, que el año pasado aportó a las arcas de la institución, de forma directa, más de 250 millones de euros. A ello hay que sumar al menos otros 80 millones que la Iglesia recibe a través de la X de “otros fines sociales”, de la que se benefician proyectos de ONG católicas. Una cantidad que no es relevante teniendo en cuenta el total de las donaciones públicas a la Iglesia, pero que sí refleja la pervivencia de unos privilegios incompatibles con el Estado “aconfesional”.

Una situación que, además, genera desigualdades con otras confesiones. En la práctica, la Iglesia católica es la única religión con financiación pública. Judíos, musulmanes y evangélicos se reparten apenas 6 millones de euros (a través de la Fundación Pluralismo y Convivencia), mientras que la Iglesia católica recibe más de 10.000.

Los presupuestos de la Conferencia Episcopal indican que el montante de la casilla se dedica a pagar los sueldos de los curas. Pero, tanto la jerarquía de la Iglesia como las organizaciones católicas financiadas a través de los fines sociales, dedican parte de sus recursos a sufragar costosas campañas para promover la represión sexual, la discriminación por razón de género u orientación sexual, contra la libertad de la mujer, contra los avances científicos o contra la eutanasia y la muerte digna.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: