Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

La Bolivalogía (XVIII)

In Cultura, Historia, Opinión on 19 mayo, 2011 at 0:00

Víctor J. Rodríguez Calderón


La rebeldía de Bolívar aniquila la resignación y el temor a la derrota, Su lucha como expresión práctica es el antídoto necesario para poder proseguir con su campaña. Necesita penetrar su causa en la conciencia de todos y por esto es que sabe que tiene que enfrentarse a todas las dificultades que se le venían encima.

Sus rápidos triunfos conseguidos no le borran de su mente el hecho que daba una especial característica a su audaz empresa; la marcada minoría numérica de sus tropas frente a la que disponía Monteverde desde San Carlos a Caracas. Al llegar a Trujillo ordena la salida de Girardot en persecución de las fuerzas del capitán Cañas e inmediatamente se dedica a reclutar combatientes a nombre del Gobierno de la Nueva Granada ofrecía el indulto a todos los soldados dispersos del ya exterminado ejército de Correa y a los que se presentasen con su fusil, bayoneta y fornitura, la gratificación de cuatro pesos.

Pero en Trujillo no existía ningún entusiasmo por la causa libertadora, la juventud no se presentó y lo campesinos huían a los bosques vecinos para evitar ser reclutados. Ni víveres, ni bestias, ni soldados le fue posible conseguir, pues la población se encargó de esconderlo todo, presentando una resistencia pasiva a los esfuerzos de los oficiales republicanos.

Si Bolívar hubiese pensado con el pesimismo como lo hizo Miranda, la causa habría muerto allí mismo en Trujillo, esto ahondando los consejos e insistencias de muchos de sus colaboradores. Pero supo manejar como “el hombre de las dificultades” la complejidad de todos aquellos problemas, nunca se sustrajo de su responsabilidad social política y militar. Bolívar, en un despliegue extraordinario y científico, se nos revela más digno que nunca del glorioso destino que le esperaba.

En la historia de la humanidad muchos grandes hombres han sintetizado antiguas fuerzas sociales en marcha y conquistado la gloria por su poder de asimilación de un gran proceso colectivo, pero muy pocos han logrado y podríamos decir: intentado, crear de la nada un movimiento revolucionario histórico, como de este momento en adelante lo realizó Bolívar. Trujillo es el teatro de la lucha emancipadora, es la evolución de la causa, allí nace la dialéctica de Bolívar, la forma que ya venia construyendo, sembrando, para la propagación de la libertad y justicia. No naufraga su fe en el apoyo de los pueblos pues es allí precisamente donde su energía humana lo conduciría como revolucionario a levantar la conciencia americana.

DECRETO DE GUERRA A MUERTE

Este documento político es una expresión a la lucha imperial que se mantiene en ese momento, es un documento que concibe la autentica guerra, cien veces mas difícil, mas larga, mas complicada, porque está encarnizada por un pueblo que busca su libertad y abortar todas las formas de esclavitud.

Documento que evitan mencionar la mayoría de historiadores por considerarlo “Infame” “bárbaro” pero que es una respuesta a una represión inhuma desatada por los esclavistas españoles.

El 15 de junio de 1813 el Libertador dicta, en horas de la madrugada, la famosa proclama de Guerra a Muerte Llamado por muchos como un documento terrible, calificado por algunos como de extrema crueldad y por otros como de una necesidad perentoria, como único medio de hacer interesar a los americanos en su propia causa y de aterrar a los españoles. Para los que han creído que esta Proclama de Bolívar en Trujillo era totalmente innecesaria y contraria a la moral, baste con recordarles todos los crímenes, excesos, violaciones, torturas, desmanes sin cuento de los realistas en esos días en que veían acercarse el fin de su dominación en tierras americanas.

La guerra en Venezuela adquirió un carácter particularmente violento entre los años 1813 y 1814. Las crueldades y la falta de toda consideración para el contrario fueron la norma entre los bandos beligerantes. Los realistas, desde 1811, se habían negado a reconocerles beligerancia a los patriotas.

Los trataban como alzados, bandidos y traidores al Rey, sin reconocerles el derecho a luchar por la causa que defendían. En segundo término, la guerra de independencia presentaba características de una guerra civil. Los realistas obtuvieron fáciles triunfos, porque muchos pueblos se sublevaron contra los republicanos y proclamaron su adhesión al Rey de España. En el propio campo de batalla, los soldados patriotas desertaban y se pasaban al enemigo. Los jefes realistas supieron aprovechar la influencia del régimen colonial sobre el pueblo, la ignorancia y el fanatismo en que lo habían mantenido, para utilizarlo ahora en contra de la causa independiente.

Era necesario, pues, crear una conciencia nacional en favor de la independencia. El Libertador comprendió este hecho y se dispuso a tomar medidas para impedir que el enemigo siguiera teniendo éxito en sus propósitos de dividir al pueblo. Para transformar la guerra civil en guerra internacional; para crear en el pueblo y en los soldados la imagen de la patria libre que luchaba por la causa justa de su independencia nacional.

FRAGMENTOS DE LA PROCLAMA DE GUERRA A MUERTE

(CUARTEL GENERAL DE TRUJILLO, 15 DE JUNIO DE 1813)

Simón Bolívar… a sus conciudadanos…

Tocado de vuestros infortunios, no hemos podido ver con indiferencia a las aflicciones que os hacían experimentar los bárbaros españoles, que os han aniquilado con la rapiña, y os han destruido con la muerte: que han violado los derechos sagrados de las gentes: que han infringido las capitulaciones y los tratados más solemnes; y, en fin, han cometido todos los crímenes, reduciendo la República de Venezuela a la más espantosa desolación. Así pues, la justicia exige la vindicta y la necesidad nos obliga a tomarla. Que desaparezcan para siempre del suelo colombiano los monstruos que lo infestan y han cubierto de sangre: que su escarmiento sea igual a la enormidad de su perfidia, para lavar de este modo la mancha de nuestra ignorancia y mostrar a las naciones del Universo que no se ofende impunemente a los hijos de la América…

Todo español que no conspire contra la tiranía a favor de la justa causa, por los medios más activos y eficaces, será tenido por enemigo y castigado como traidor a la patria, y, por consecuencia, será irremisiblemente pasado por las armas. Por el contrario se concede un indulto general y absoluto a los que pasen a nuestros ejércitos con sus armas o sin ellas: a los que presten sus auxilios a los buenos ciudadanos que se están esforzando por sacudir el yugo de la tiranía. Se conservarán en sus empleos y destinos a los oficiales de guerra y magistrados civiles que proclamen el gobierno de Venezuela, y se unen a nosotros; en una palabra, los españoles que hagan señalados servicios al estado, serán reputados y tratados como americanos…

Y vosotros, americanos, que el error o la perfidia os ha extraviado de las sendas de la justicia, sabed que vuestros hermanos os perdonan y lamentan sinceramente vuestros descarríos, en la íntima persuasión de que vosotros no podéis ser culpables, y sólo la ceguedad e ignorancia en que os han tenido hasta el presente, los autores de vuestros crímenes, han podido induciros a ellos…

Contad con una inmunidad absoluta en vuestro honor, vida y propiedad: el solo título de americanos será vuestra garantía y salvaguardia. Nuestras armas han venido a protegeros y no se emplearán jamás contra uno solo de nuestros hermanos…

Españoles y canarios, contad con la muerte, aún siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de la América; americanos, contad con la vida, aún cuando seáis culpables”.

El deseo evidente de establecer una situación privilegiada para los americanos, aunque fueran enemigos y una guerra sin cuartel contra los españoles, así fueran indiferentes, revele claramente el propósito de Bolívar de crear una frontera definitiva entre España y América, en el cual se engendrará la conciencia de libertad y justicia.

(…Continuará)


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(*) El venezolano Víctor Rodríguez Calderón es politólogo, periodista, escritor, poeta, director de empresas y experto en Planeación de Organizaciones. Recomendamos su blog El Victoriano.




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