Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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Multitudinarias manifestaciones en Venezuela en defensa de su soberanía nacional

In Actualidad on 30 mayo, 2011 at 10:26

El pueblo venezolano protagoniza con sus movilizaciones en todo el país una respuesta de unidad y patriotismo a las sanciones de Estados Unidos contra Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Las manifestaciones de protesta no cesan en Venezuela desde el pasado martes, cuando se conocieron las sanciones dictadas por el gobierno norteamericano, las cuales prohíben a PDVSA hacer negocios con empresas estadounidenses.

El secretario de Estado adjunto del gobierno norteamericano, James Steinberg, dijo que las medidas dictadas por el presidente Barack Obama, que afectan también a otras seis empresas extranjeras, buscan impedir que Irán obtenga recursos en apoyo de sus supuestas “actividades nucleares ilícitas“.

Los manifestantes, convocados por líderes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), se concentraron en la populosa plaza Catia y otros puntos de la avenida Sucre, en el oeste de la capital, desde donde caminaron hacia el centro de la ciudad.

Vestidos de rojo, portando pancartas, gritando consignas, con mucha bulla y música, la multitud caminó unos seis kilómetros de la avenida Sucre hasta la céntrica plaza O’Leary, a tres cuadras del Palacio de Miraflores, sede del gobierno venezolano, que también fue centro de concentración.

Bajo la consigna “Venezuela se respeta”, la marcha, que fue transmitida en vivo por el canal oficial Venezolana de Televisión, inició su recorrido a las 11:00 hora local (15;30 GMT) luego de una breve intervención del ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez.

Ramírez, también presidente de PDVSA, dijo que la movilización de este domingo es una jornada más en rechazo a las pretensiones del imperialismo norteamericano de atacar a Venezuela.

Desde acá, le decimos al mundo, Venezuela se respeta“, pronunció Ramírez. “Hoy Pdvsa está en manos del pueblo, principal beneficiario de sus recursos naturales“.

Para el titular de Energía y Petróleo, hay conciencia de eso, así como del contexto en el cual ocurren las sanciones de Estados Unidos.

La ocupación de Iraq (2003), la agresión en curso contra Libia y las sistemáticas amenazas a Venezuela e Irán, ilustran una política de ataque a la OPEP y de pretensión de apoderarse del crudo disponible en el planeta.

Ante miles de personas concentradas este domingo en la caraqueña Plaza O’Leary, Ramírez afirmó “El imperialismo es un gigante con pies de barro, con un serio problema energético y necesitan todo el petróleo del mundo“.






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Cuando se despeja la niebla electoral: carta abierta a Manuel Rodríguez Hernández (II)

In Actualidad on 30 mayo, 2011 at 9:43

Pablo Ojeda Déniz
Militante de base de Izquierda Unida Canaria (IUC)


Las declaraciones del candidato de la coalición progresista X Tenerife a la alcaldía de La Laguna, Santiago Pérez, referentes a una política de pactos completamente abierta en el Ayuntamiento de La Laguna, para resolver la situación de carencia de mayoría absoluta de CC, rompen la situación de espera de acontecimientos en IUC, al tiempo que pueden agravar la crisis interna de esta organización, de forma irreversible.

Santiago Pérez propone una alternativa progresista en La Laguna conformada por PP, PSOE, X Tenerife y ASSP (Revista Digital San Borondón, 13 de mayo de 2011), para desalojar a CC en el consistorio lagunero. Santiago Pérez contempla, además, en una información a El Día (14 de mayo de 2011), no descartar ninguna opción, “ni siquiera pactar en solitario con CC”.

Estas declaraciones dibujan un escenario similar al de ICAN en 1991, cuando uno de sus dirigentes (José Carlos Mauricio) expuso, poco después de las elecciones locales, una amplia política de alianzas, que le llevó primero a pactar con el PP en el Ayuntamiento de Las Palmas G. C. y en el Cabildo de Gran Canaria, y a conformar poco después una alianza permanente con ATI para dar lugar a Coalición Canaria.

En este contexto, el coordinador insular de IUC en Tenerife, Ramón Trujillo, se limita a constatar que las declaraciones de Santiago Pérez son “supuestos teóricos”. Como entenderá, Sr. Rodríguez, esto puede ser la gota que colme el vaso.

Respecto a lo que ha pasado en Tenerife se confirman los peores presagios. He hablado con militantes de IUC con relación a los problemas internos de la organización; algunos me han escuchado y otros no me han escuchado. Me limitaré a plantearle las siguientes preguntas, sr. Rodríguez, sin ninguna acritud:

A. ¿Por qué una parte de la militancia de IUC no conoce el artículo de Ramón Trujillo Pacto por la democracia en Canarias?

B. ¿Por qué una parte de la militancia de IUC no sabe ahora, o no quiere saber, que existe en Canarias un tope insular del 30% y otro del 6% para acceder al Parlamento de Canarias?

C. ¿Por qué una parte de la militancia de IUC ignora que IUC no se ha presentando en Tenerife al Parlamento de Canarias y que Santiago Pérez ha sido candidato al Parlamento de Canarias por Nueva Canarias y al Ayuntamiento de La Laguna por IUC, con Socialistas por Tenerife haciendo de enlace?

Considero que la información que se desprende de estas preguntas es relevante para clarificar el debate interno de IUC y, particularmente, cuando tenemos un problema que hay que abordar en el análisis de los resultados electorales, que para IUC pueden ser buenos, pero que también arrojan sombras amenazantes. Por ejemplo, IUC obtiene el 2,47% y 22.695 votos en las municipales en toda Canarias, pero sólo el 0,76% y 6.889 votos al Parlamento de Canarias. Sucede que con Nueva Canarias hay un caso peculiar: Nueva Canarias suma 51.230 votos y el 5,56% en las municipales en toda Canarias, mientras que al Parlamento de Canarias sube a 82.318 votos y al 9,08%.

El desajuste se explica porque cerca de veinte mil votos de IUC y sus aliados en Tenerife se han desplazado a Nueva Canarias en las autonómicas; por tanto, IUC en Tenerife ha aportado una reserva importante de votos para que Nueva Canarias y el PIL estén en el Parlamento de Canarias, superando conjuntamente la barrera del 6%, porque ambas fuerzas quedaron bien lejos del 30% insular en Gran Canaria y Lanzarote. Éstos son los hechos. Gracias a nuestro voto en Tenerife el PIL está en el Parlamento autonómico.

Sr. Rodríguez, el proceso de autocrítica en IUC será largo, duro y difícil, y sin descartar el peligro de una ruptura definitiva. Se ha impuesto sin debate a la militancia el modelo de pactos de IUC en Tenerife, por parte de los dirigentes federales de IU Enrique Santiago y Miguel Reneses, y éstos han dicho que ese modelo es un “prototipo” para IU en todo el Estado. El propósito no es otro que convertir a IU en un proyecto similar a Los Verdes de Alemania, ubicado en el centro, y con una política de alianzas totalmente abierta a pactos a derecha e izquierda.

Los procesos revolucionarios, por duros que hayan sido, siempre tuvieron una constante a lo largo de la Historia: la depuración de los elementos vacilantes, cuestión que parte de una necesidad objetiva: que el movimiento avance para que la gente viva mejor. En un momento de recrudecimiento de lucha de clases en España y en el mundo es absurdo llegar a esta situación en IUC. Es insólito pedir el voto de este nuevo movimiento juvenil que ha surgido en toda España, al tiempo que se trata de colaborar con fuerzas políticas objetivamente neoliberales en las instituciones canarias.

Las fuerzas de la izquierda alternativa en Europa durante los últimos cincuenta años participaron en la construcción del Estado del Bienestar, que combinaba derechos sociales con formas de participación democrática. Pero al abandonar progresivamente la tensión anticapitalista, se fueron incorporando a la élite política, que en Occidente es una facción de la clase dominante: la oligarquía financiera. Al interior de esas fuerzas políticas, se fue generando una fuerte resistencia de la militancia de base, con mayor o menor efectividad, y la burguesía, que se fue incrustando en nuestras estructuras partidarias, creó un armazón de poder fundamentado en el burocratismo, el verticalismo y el electoralismo.

Como afirman dos teóricos marxistas de la democracia participativa (MACPHERSON, INGRAO), la democracia representativa por sí sola, excluyendo las formas de democracia directa (referéndum, revocación de cargos ejecutivos, presupuestos participativos, asambleas populares…), no es más que la legitimación que necesita la burguesía, cada cierto tiempo, de un orden capitalista desbocado que actualmente se ha embarcado en una carrera de destrucción de derechos de las personas y que ha llevado al planeta a una situación alarmante desde el punto de vista ecológico.

Por tanto, la estructura interna de las organizaciones anticapitalistas debe ser democrática, con libre información, y la política de alianzas debe estar en consonancia con un proyecto de ruptura socialista del sistema.

Sr. Rodríguez, le puedo asegurar que no me doblego ante sus amenazas y las amenazas de la dirección federal de IU. Si algunos pretenden traicionar la confianza que doscientos mil nuevos votantes han depositado en las candidaturas de IU que lo intenten, pero deben saber en todo momento que la liquidación interna de IU pasará por la inevitable expulsión de miles de militantes en todo el Estado, proceso que ya está en marcha. Si la dirección federal tratara de imponer a IUC otro acuerdo electoral con la neoliberal Nueva Canarias para las legislativas, sepa usted que nunca más volveré a votar por IUC.

Sin otro particular, atentamente,

Pablo Ojeda Déniz, militante de base de IUC



No en mi nombre: carta abierta a Manuel Rodríguez Hernández





No son los mercados financieros

In Actualidad, Economía on 30 mayo, 2011 at 0:00

Vicenç Navarro


Se está generalizando un entendimiento de la realidad que nos rodea que asume que los estados han perdido su capacidad de decisión, teniendo estos que actuar según los dictados de los mercados financieros. Esta percepción va acompañada de una narrativa en la que las categorías de poder como poder de clase y lucha de clase han quedado totalmente sustituidas por el “poder de los mercados que determina lo que ocurre en cada Estado”, incluido el español.

Como escribía un articulista en uno de los rotativos de mayor difusión del país, “el capital ya no se personifica en la burguesía”. Según tal postura, esta burguesía ha sido substituida por unas élites financieras que no son propietarias de nada excepto de la capacidad de producir papeles que ni siquiera son dinero, pero de los que derivan montañas de dinero. Y que a pesar de haber causado la crisis continúan recibiendo ayudas públicas del Estado (pagadas por todos nosotros con los impuestos) que les permiten continuar con sus prácticas especulativas y no productivas que empeoran la situación.

De ellos se deduce que la burguesía ha perdido también su poder, haciendo incluso irrelevante el análisis de clases. La estructura social se convierte así en ricos y pobres, con la mayoría definida como clase media, nuevas categorías de estructura social agrupadas dentro de estados, cuya capacidad de decisión queda determinada por los mercados financieros. Es importante subrayar que los propios gobiernos –para justificar sus altamente impopulares políticas públicas– apelan al mismo argumento indicando que no hay otra alternativa que seguir los dictados de tales mercados.

Esta lectura de la realidad, sin embargo, es errónea, y es fácil demostrarlo. En primer lugar, las políticas que el Estado español está imponiendo a la población (flexibilización del mercado de trabajo con mayores facilidades otorgadas al empresario para que despida al trabajador, recortes del gasto y empleo público, disminución de salarios, retraso de la edad de jubilación, y congelación de las pensiones, entre otras medidas) son intervenciones públicas que la supuestamente desaparecida burguesía española ha deseado desde hace muchos años.

A la luz de estos datos, indicar que la burguesía ha desaparecido o que no tiene impacto sobre el Estado me parece un error. Como diría Lope de Vega, “nunca los muertos estuvieron tan vivos”. Esta burguesía, tanto la burguesía financiera como la industrial, tienen intereses distintos y otros coincidentes. Y entre estos últimos está el utilizar “la presión de los mercados financieros” como excusa para llevar a cabo lo que siempre han deseado. Naturalmente que la burguesía española (y sus componentes en los distintos pueblos y naciones de España) es ayudada por la burguesía de los estados miembros de la UE, cuyos instrumentos políticos controlan las instituciones de la UE.

Pero los agentes externos no son los que determinan lo que ocurre en España. Condicionan y facilitan, pero no determinan. La atención a lo externo diluye la importancia de lo interno, que es lo determinante. La clase dominante española (término ausente en la narrativa hegemónica) es la que influencia al Estado español. Y parte de su poder ha sido transmitir el mensaje de que no hay alternativa a las políticas que se están siguiendo en respuesta a los agentes externos, los mercados financieros. Y predeciblemente, los medios de mayor difusión juegan un papel clave en la promoción de este mensaje.

Pero no es cierto que no haya alternativas. Sólo un ejemplo. El déficit del Estado podría reducirse, en lugar de recortar el gasto y empleo público, mediante el aumento de los impuestos, alternativa que ni siquiera es considerada por los dos partidos mayoritarios o debatida en los mayores medios. Los partidos a su izquierda han propuesto alternativas creíbles y factibles basadas en los cálculos de los propios inspectores de Hacienda del Ministerio de Hacienda que han indicado que, revirtiendo las ventajas fiscales que se han hecho en los últimos quince años (y que han favorecido a los grupos más pudientes de la población) podrían haberse obtenido 35.000 millones de euros, sin afectar a la carga impositiva de la mayoría de la población, consiguiendo más dinero que el que se ahorra mediante recortes sociales, tales como la congelación de las pensiones y/o el recorte del empleo público.

Es más, si España tuviera la misma política fiscal progresiva que Suecia, el Estado (tanto central, autonómico, como municipal) conseguiría 200.000 millones de euros más de los que obtiene. El hecho de que estas alternativas no entren en el debate político responde a la marginación y discriminación sistemática que los medios de mayor difusión ejercen hacia tales fuerzas políticas. En realidad, la escasa diversidad ideológica de los medios en España es uno de los problemas mayores que tiene la democracia española. Otra es la Ley Electoral que margina al segundo partido de la izquierda (IU), debilitando con ello a toda la izquierda.

Hay una lucha de clases en España en la que la burguesía –la clase dominante en España– gana en bases diarias. Decía el financiero estadounidense Warren Buffett: “Esto es la lucha de clases, y la mía, la de los ricos, la está ganando”. El señor Botín (burguesía financiera) y el señor Martín Villa y el señor Amancio Ortega (burguesía industrial y servicios) podrían decir lo mismo en España. Todas las empresas del Ibex (excepto tres) han continuado teniendo beneficios, de los cuales los más importantes, pero no los únicos, han sido los de los bancos. Mientras, la clase trabajadora está pagando la crisis que los primeros crearon. Un síntoma del poder de la clase dominante es que nadie habla ni de clases, ni de lucha de clases, considerando tales categorías como anticuadas, en las que incluso se llega a la conclusión de que la burguesía ha desaparecido.


(*) Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University.