Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

La economía mundial sigue un modelo con forma de W

In Actualidad, Economía on 22 agosto, 2011 at 0:00

Tang Shuangning


Recientemente, la rebaja de la calificación de la deuda soberana de Estados Unidos causó una gran volatilidad en los mercados. Las bolsas registraron importantes fluctuaciones de los principales índices y el mundo cayó en un estado de tensión.

¿Cómo se puede ver esta pérdida de calificación de AAA a AA+? Al comienzo de la crisis financiera, mencioné en un artículo que, al igual que los principios filosóficos del avance de las olas, la recuperación de la economía mundial sería en forma de “W”, es decir un proceso gradual con subidas y bajadas. Desde la bancarrota de New Century para evitar una crisis de las subprime hasta la quiebra de Lehman Brothers fue la subida de la W, el aumento de la crisis. Desde entonces hasta el incidente de Dubai, la investigación de Goldman Sachs, la retirada del mercado de Freddie Mac y Fannie Mae, y la crisis de deuda europea, entre otros, se produjo la bajada de la W.

El duro golpe a la confianza de los mercados causado por la deuda de EEUU, ha sido principalmente un juego entre el partido democrático y republicano que fue más allá de sus límites y se convirtió en un problema internacional. A esto se le suma la crisis de la deuda en Europa. De este modo la crisis financiera y la crisis fiscal se influyen mutuamente, la crisis económica se hace eco en una crisis social que empujan al mundo a un estado de pánico y confusión. Sin embargo, para salir del desorden actual, hay que ver la situación desde una perspectiva global, la economía mundial todavía sigue la tendencia de la W y se encuentra en la bajada. Todo esto demuestra que la crisis en EEUU y Europa están dentro de lo anticipado. Aunque la crisis continúe, no significa que ha llegado “el fin del mundo”, pues el modelo de la W continuará siendo la tendencia fundamental de la economía mundial en el futuro.

La influencia de la crisis occidental se ha manifestado en China de la siguiente manera: en primer lugar está la influencia financiera, que incluye entre otras cosas el valor de las reservas de divisas extranjeras de nuestro país. En segundo lugar ha repercutido en el comercio, pues la disminución de la demanda extranjera, debido tanto a la presión de revaluar el RMB como a la falta de impulso de la recuperación de la economía de EEUU, podrían refrenar las exportaciones. En tercer lugar encontramos la influencia sobre los precios, sobre todo si EEUU acude a una tercera flexibilización cuantitativa (conocida como EQ3, por sus siglas en inglés: quantitative easing), que aumentaría la posibilidad de inflación en China. Para ello, China necesita hacerse cargo de sus asuntos, “observar tranquilamente, desarrollarse, mantener la iniciativa y responder activamente a cualquier eventualidad”, y no puede dejarse arrastrar por el argumento de “China debe salvar al mundo”.

En primer lugar se debe tratar de controlar la inflación por todos los medios. Actualmente el índice de precios al consumidor (IPC) de China ha alcanzado el 6,5%. Desde el punto de vista político y económico, no se puede permitir que continúe esta situación. La tasa de interés casi cercana a cero en EEUU, ha causado un impacto en nuestro país. Si se lleva a cabo una tercera flexibilización cuantitativa, será mayor la presión de una “invasión” de fluidez. Por eso, China debe actuar manteniendo una política monetaria compacta en su totalidad, razonable en su estructura, constante en su frecuencia y fuerte frente a los problemas que vengan desde el extranjero.

En segundo lugar hay que acelerar el ajuste de reservas en divisas extranjeras. Anteriormente mencioné las “cinco derivaciones” de las reservas (incrementar el capital del estado, adquirir recursos estratégicos, ampliar la inversión en el exterior, emitir bonos extranjeros, fomentar la compra de divisas por parte de los ciudadanos) y la solución de algunos problemas actuales (vivienda, educación, seguros sociales, etc.) con el uso de divisas extranjeras. Este es el “desvío”. Al mismo tiempo del “desvío”, se debe bloquear la fuente y analizar la situación de manera sistemática y estratégica.

En tercer lugar hay que prestar mayor atención al riesgo financiero. Primero, el riesgo de las plataformas de financiamiento. Las plataformas de financiamiento locales jugaron un importante papel para contrarrestar los efectos de la crisis financiera, sin embargo también existieron riesgos que no se pueden ignorar. Si las condiciones a largo plazo son buenas, los riegos se pueden controlar. Si, en cambio, son malas, se podría formar un “efecto marea” del que he hablado anteriormente. Cuando las aguas retroceden, se descubre el arrecife, el buen capital de los bancos se puede convertir en negativo. Segundo, los riegos de fluidez de los bancos pequeños y medianos. En el presente, frente a una gran presión por tener grandes reservas, algunos bancos pequeños y medianos enfrentan un peligro de ruptura de la cadena de financiación. Estos bancos tienen directa relación con las PYMES. Si el manejo no es adecuado, podría provocar un efecto en cadena y generar una crisis de supervivencia de las PYMES, por eso las políticas deben ser diferenciales. Por último, el riesgo en los mercados de valores. Si hay problemas en EEUU y Europa, esto repercute en todo el mundo y China no es la excepción. El mercado de valores en China todavía no está maduro y hay que prevenir el exceso de efectos irracionales. En la actualidad se debe prestar suma atención en la prevención para poder generar confianza en el mercado.


(*) Tang Shuangning es comentarista de Diario del Pueblo y presidente del China Everbright Bank.





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