Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Good Bye Constitución!

In Actualidad on 31 agosto, 2011 at 10:55

Javier Parra
Director de La República


“La maté porque era mía”. Eso debieron pensar los diputados de PSOE y PP al sentenciar a muerte la Constitución de 1978 en uno de los capítulos más obscenos de la “democracia” española. Lo cierto es que ya hacía mucho tiempo que la Constitución no servía al pueblo español y que los artículos supuestamente más progresistas del texto no eran más que papel mojado, que eran violados una y otra vez por esos trileros de la política.

No quedan demasiado lejos los tiempos en los que el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, convocaba y ganaba un referéndum para modificar el texto Constitucional venezolano. En aquellos días, unos y otros en nuestro país se escandalizaban por el “ramalazo dictatorial” del líder bolivariano que se había atrevido a cambiar la Constitución, y además lo había hecho con un referéndum en el que arrasó.

Quienes en aquellos días acusaron de dictador a Chávez y hoy justifican el Golpe de Estado que se está dando en España, con una modificación de la Constitución sin preguntar al pueblo español, han dado sobradas muestras del talante democrático de quienes hoy dirigen nuestras vidas desde un Parlamento desigual y no representativo de la realidad de nuestro país.

Nos decían que es muy difícil cambiar la Constitución, incluso la Ley Electoral aunque fuera para tener unas instituciones más representativas, pero ahora con nocturnidad y alevosía, en pleno mes de Agosto y violando todos los principios democráticos, se pone de rodillas a nuestro país ante las entidades financieras. Porque eso es lo que significa esta reforma: un Golpe de Estado financiero.

No les ha hecho falta sacar los tanques a la calle, sólo bajarle los pantalones hasta los tobillos a 318 diputados. Algunos se hacen llamar socialdemócratas, pero ni siquiera eso son. En el mejor de los casos habrá algún que otro cobarde.

Pues bien, si la Constitución de 1978 ya fue una trágala que venía con una Monarquía impuesta, ésta reforma es la sentencia de muerte de la Constitución, de nuestro decadente modelo de Estado e incluso puede que hasta de la mediocre casta política que nos malgobierna.

La realidad es que el pacto Constitucional está roto y que el Estado ha sido puesto de rodillas por los Mercados con la inestimable ayuda de sus capataces, los señores diputados de PP y PSOE. Que se queden pues ellos con su Constitución, porque ya sólo es de esos 318. Pero que no se sorprendan si mañana se levanta un país que nada tiene que ver con el que creen representar. Quizá entonces se suban los pantalones y manden sacar los tanques.






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