Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Un dolor de cabeza chino de 3.200 millones de dólares

In Actualidad, Economía on 31 agosto, 2011 at 0:00

Yao Yang


Si bien la disminución del nivel de crédito de la deuda soberana del Gobierno de EEUU, según la clasificación otorgada por la firma Standard and Poor’s conmocionó los mercados financieros globales, China tiene más motivos para preocuparse que la mayoría: la mayor parte de sus 3.200 millones de dólares en reservas oficiales de divisas – más del 60% – está denominada en dólares, incluyendo 1.100 millones de dólares en bonos del Tesoro de EEUU.

Siempre y cuando el Gobierno de EE.UU. no caiga en mora, las pérdidas que China pueda experimentar a partir de la rebaja serán reducidas. Sin duda, el valor del dólar caerá, imponiendo una pérdida en el balance del Banco Popular de China (BPCh, el banco central). Pero, por otro lado, la caída del dólar abaratará la compra de productos de EEUU para consumidores y empresas chinas. Si los precios se mantienen estables en EEUU, como es el caso ahora, los beneficios de la compra de productos estadounidenses deberá compensar exactamente las pérdidas del BPCh.

La rebaja podría, por otra parte, forzar al Tesoro de EEUU a aumentar la tasa de interés de los bonos nuevos, en cuyo caso China se beneficiaría. Sin embargo, la rebaja fue una mala decisión, tomada en el momento equivocado. Si las deudas de EEUU se habían hecho realmente menos dignas de confianza, las mismas habrían sido aún más dudosas antes del acuerdo alcanzado el 2 de agosto por el Congreso y el presidente Barack Obama para elevar el límite de la deuda pública.

No existe una cura a corto plazo para el problema de los 3.200 millones de China. El Gobierno debe basarse en medidas a largo plazo para mitigar el problema, incluyendo la internacionalización del renminbi. El uso del renminbi para saldar las cuentas internacionales comerciales de China ayudaría a sacar el cuerpo a la política estadounidense de arruinar al vecino, la cual permite que el valor del dólar caiga drásticamente contra sus rivales comerciales.

Para lograr esto, China debe aumentar la cuota de consumo interno en el PIB. Esto ya está contenido en el 12mo Plan Quinquenal.

Desafortunadamente, dada la alta inflación, el ajuste estructural se ha pospuesto, y los esfuerzos para controlar la expansión del crédito deberán convertirse en la primera prioridad del Gobierno. Esta desaceleración de inversión forzada supone un aumento del ahorro neto de China, es decir, del superávit en cuentas corrientes, a la vez que limita la expansión del consumo interno.

La apreciación real del renminbi es inevitable, siempre y cuando los estándares de vida chinos alcancen los de EEUU. De hecho, el Gobierno chino no podrá contener la inflación mientras se mantenga un valor estable para el renminbi. El BPCh debería centrarse en la tasa real de apreciación del renminbi, en lugar de ir por una tasa de inflación bajo un renminbi estable. En consecuencia, el Gobierno deberá poner más atención al ajuste estructural -la única cura efectiva que se requiere para sanar el dolor de cabeza de los 3.200 millones millones de dólares.


(*) Yao Yang es director del Centro Chino de Investigación Económica de la Universidad de Pekín.


[Fuente: Diario del Pueblo]




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