Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Trágica política de Washington hacia China

In Actualidad on 13 septiembre, 2011 at 0:01

Zhong Sheng


Según informan medios de prensa estadounidenses, el Gobierno de Barack Obama decidirá si vende o no armas a Taiwan en el presente mes. Al acercarse la fecha para la decisión, crece la ansiedad de algunos congresistas estadounidenses. Ellos han hecho todo lo posible para impulsar dicha transacción, en una acción ya reiterada, demostrando en cada ocasión lo complicado de las relaciones chino-estadounidenses.

Merecen especial atención dos rasgos del forcejeo legislativo en Washington.

Primero, el mismo sucede en medio de la estabilidad general de las relaciones bilaterales, cuando quedan pendientes de solución muchos temas bilaterales y globales, sujetos al mecanismo cooperativo de consultas entre ambos estados. Segundo, hay congresistas estadounidenses que intentan ligar la venta de armas a Taiwan con otros proyectos, para impedir que el Gobierno de Obama anule esta venta. Incluso llaman a consolidar el “Acta de Relaciones con Taiwan”.

En consideración de la importancia de sus relaciones con China, Washington ha hecho gala de “relativa moderación” en el tema, al reducir la exportación a la isla de algunas armas sensibles, las cuales ha evitado exportar en momentos específicos que puedan afectar el cumplimiento de importantes intercambios bilaterales. Sin embargo, esa postura no cambia en lo más mínimo la naturaleza de esa venta, que constituye una grosera intervención en los asuntos de China, un grave daño al sentimiento de la nación china y un grave perjuicio y sabotaje a las relaciones bilaterales.

El “Acta de Relaciones con Taiwan” es un tumor maligno que impide el desarrollo sano de las relaciones chino-estadounidenses. Es una lástima que Washington no tenga el valor para extirpar este tumor maligno e impedir su metástasis. La actitud retrógrada de quines impulsan dichas ventas no hace más descarrilar las relaciones bilaterales de su sendero correcto, desatendiendo los intereses comunes de ambos países.

Es necesario que ambos países multipliquen sus esfuerzos para salvaguardar las relaciones bilaterales, pues estas acciones desconocen la situación en su conjunto y hasta perjudican a los propios intereses estadounidenses. Si estos políticos consiguen imponer su desenfreno, socavarán las relaciones bilaterales y el equilibrio con el resto del mundo.

Es trágico que EEUU cuente con congresistas tan arrogantes y presuntuosos. Pero aunque estos se esfuercen por hacer del Congreso su plataforma para la proliferación de la mentalidad de la Guerra Fría y el sueño hegemonista, sufrirán golpes contundentes. Los que quieren hacer retroceder la rueda de la historia deben ser conscientes del precio que deberán pagar.

China, como todo país, se adhiere a la defensa irrestricta de sus intereses fundamentales. De ahí la necesidad de advertir a esos congresistas estadounidenses que dejen de jugar con fuego. Las quemaduras resultantes pueden ser fatales.


[Fuente: Diario del Pueblo]






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