Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

¿Cayo Lara entierra a Marx?

In Actualidad, Economía on 20 septiembre, 2011 at 0:01

Sófocles


Paradojas o casualidades de la historia, Keynes nació el mismo año en el que murió K. Marx, y Cayo Lara, miembro del comité federal del PCE, inicia su candidatura a la Presidencia del Gobierno por IU eliminando de su discurso cualquier vestigio de marxismo (y, por tanto, de una IU anticapitalista). Optando por ensalzar el modelo Keynesiano con un plan económico con claros tintes socialdemócratas, que como no han tardado en destacar distintos medios de comunicación, se asemeja al que presentó el pasado jueves Barak Obama (premio Nobel de la Paz , a cuyas espaldas se encuentran ya varias guerras).

El presidente norteamericano presentó el jueves un plan de creación de empleo dotado con 447.000 millones de dólares (323.000 millones de euros), de clara impronta keynesiana, y que IU asimila en un nuevo programa económico (que detallará esta semana) que contará con “40.000 millones de euros” procedentes, básicamente, del combate al fraude fiscal y la economía sumergida y la aprobación de una reforma tributaria progresiva, un Impuesto a las Grandes Fortunas y una tasa a las transacciones financieras, sin mencionar cual es la estrategia que debemos seguir para avanzar hacia el socialismo.

Yo puedo estar influido por lo que estimo que es justicia y buen sentido, pero la lucha de clases me encontrará del lado de la burguesía educada” (Keynes, Ensayos en persuasión, 1925).

Keynes fue un crítico acérrimo del comunismo y un defensor a ultranza del capitalismo, llegando a convertirse sus teorías en la coartada intelectual de la socialdemocracia. Que se basa en hacernos creer que al imponer una serie de medidas más “radicales” que las planteadas hasta ese momento , se puede llegar a hablar de un capitalismo “bueno”, “productivo”, que puede brillar sobre el otro capitalismo “malo”, “especulativo”. Cuando comenzó la crisis de las hipotecas subprime, se manifestó claramente la insuficiencia del liberalismo, y la necesidad de poner en marcha la intervención estatal y ahí comenzó a hacerse referencia a Keynes. “durante la crisis, todos somos keynesianos” dijeron algunos de los teóricos del capitalismo.

Pero como decía Marx, el capitalismo engendra siempre, inevitablemente, crisis, miseria y opresión, es el escándalo de la pobreza y el hambre en medio de la opulencia y el despilfarro. Y esto no es producto de los excesos del capitalismo, sino de la lógica misma de un sistema que se mueve en base a la mayor ganancia y la acumulación del capital.

Ahora bien, cuáles son las cuatro soluciones macroeconómicas que propone keynes para mantener ” el capitalismo ” y salir de la crisis (que tanto parecen haber gustado a la IU de Cayo Lara):

* En primer lugar, es necesario consumir y aumentar el consumo gracias a los ingresos.

* En segundo lugar, es necesario organizar el flujo de inversiones gracias a una política monetaria adecuada: las bajas tasas de interés permiten usar el crédito y por lo tanto lo favorecen.

* En tercer lugar, si la inversión privada está ausente, el Estado debe asumir su papel.

* En cuarto lugar, el Estado tiene que regular a los mercados financieros para evitar que tengan consecuencias desestabilizadoras.

Pero Marx ya se encargó de explicar cómo esos “ajustes en el Capitalismo” no aportan ninguna solución estructural y permanente para superar la crisis.

Como siempre ocurre, la prosperidad alentó muy rápidamente la especulación. La especulación se produce regularmente en períodos en que la sobreproducción ya está en pleno apogeo. Proporciona salidas temporales al mercado a la sobreproducción, mientras que por esta misma razón precipita el estallido de la crisis y aumenta su fuerza. La crisis se desata en el ámbito de la especulación, y sólo más tarde lo hace en la producción. Lo que al observador superficial le parece ser la causa de la crisis no es la superproducción, si no el exceso de especulación, pero esto en sí es sólo un síntoma de la sobreproducción. La interrupción posterior de la producción no parece ser una consecuencia de su propia exuberancia anterior sino un simple retroceso causado por el colapso de la especulación. (Karl Marx y Friedrich Engels, “Revisión: Sí – Octubre 1850″, en Obras Completas, volumen 10).

Por tanto el análisis de Keynes, que tiene grandes limitaciones, no nos puede explicar cuáles son las causas de la crisis, ni nos aporta soluciones que realmente eliminen los problemas. La solución real a la crisis sólo puede hallarse si el sistema capitalista desaparece y es sustituido por una sociedad basada en la igualdad, si la economía está dirigida pon un Estado que defienda los intereses de la mayoría de la población, de la clase trabajadora , a partir de una planificación centralizada de la economía, es decir , del socialismo. Si no nos dirigimos en esa dirección, lo único que haremos será poner parches que medio mejoren momentáneamente las consecuencias más trágicas de la crisis, dejando como estaban los verdaderos conflictos y contradicciones del sistema.

Tanto Keynes, como Obama, y ¿ahora Cayo Lara?, optan por una salida que evite el caos, sin tener que recurrir al socialismo.

¡Socialismo o barbarie!


[Fuente: La Mancha Obrera]






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