Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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Los capitalistas sacan el dinero de España: más de 17.000 millones de euros sólo en el primer trimestre

In Actualidad, Economía on 27 septiembre, 2011 at 0:02

Al menos 17.000 millones de dólares que los bancos extranjeros tenían en España fueron sacados del país durante el primer trimestre de 2011, según el Banco de Pagos Internacional, la más antigua y prestigiosa de las instituciones financieras internacionales y, quizá por eso mismo, la más desconocida. Los grandes capitalistas financieros mundiales “redujeron su exposición”, es decir, escapan de la más previsible quiebra del Estado español.

El mejor termómetro para medir esa desconfianza es la llamada “prima de riesgo”, la tasa adicional que debe pagar España para que los inversionistas le presten dinero, que en las últimas semanas ha fluctuado entre 250 y 400 puntos. Es decir, para que los inversionistas compren su deuda, España tiene que ofrecer un interés entre 2,5 y 4% superior al que ofrece Alemania, considerado el país más solvente entre los que componen la zona Euro.

Los inversionistas, principalmente británicos y alemanes, han preferido distanciarse de la banca española e invertir en valores “refugio”, como los bonos alemanes, el franco suizo, o el oro. De hecho, mientras en España se redujo la exposición de los inversionistas extranjeros a la banca, en Alemania esta exposición aumentó. Y casi en la misma proporción (-3,4% en España, +3,1% en Alemania).

Y es que, a pesar de que ha aplicado de manera disciplinada y casi inmediata los recortes sociales y laborales impuestas por el Banco Central Europeo, siguiendo las directrices del Fondo Monetario Internacional (FMI) e impuestas por los grandes oligopolios financieros, o más bien precisamente por ello, el Estado español no logra “generar confianza”. Lo cierto es que, cuando más aplica las recetas de ajuste capitalista, más cae el consumo, más se enduda el país y más riesfo de bancarrota sufre.

De hecho, España sigue estando en el grupo considerado “de riesgo” junto a Italia, Irlanda, Grecia y Portugal, los coloquialmente llamados PIGS, por sus iniciales en inglés y que se traduce como “cerdos”. Y aunque de oficialmente se niega esa posibilidad, los analistas del mercado financiero no descartan que algunos de estos “cerdos” serán sacrificados para evitar el contagio con el resto de la piara. En una palabra: los echarán de la zona Euro.

La preocupación de los grandes capitalistas gira en torno a la capacidad del Estado español para hacer frente a su deuda, la pública y la privada. Lo que deben los gobiernos (central, regionales y municipales) ronda el 70% del Producto Interior Bruto (la suma de todos los bienes y servicios que se producen durante un año). Es decir, por cada 10 euros que produce la economía española, el gobierno debe 7.

Pero si hablamos de deuda privada, lo que deben los ciudadanos y las empresas, sobre todo los bancos, la cifra se va a casi el 300%. O lo que es lo mismo, por cada euro que se produce en la economía española, las empresas y los bancos deben 3.

Si la economía no crece, esto es, si el PIB no aumenta en los próximos años (y no podrá aumentar si se siguen las recetas de ajuste duro y si no se nacionaliza la banca), esta deuda privada será impagable y los bancos españoles tendrán graves problemas para subsistir. Aunque los políticos hablan de confianza en la recuperación, los banqueros españoles ya advertían esta semana que “difícilmente” se alcanzarán las cuotas de crecimiento previstas por el gobierno.

De hecho, las propias necesidades de financiación del gobierno “lo hacen vulnerable a una retirada de la demanda de los bancos e inversores institucionales nacionales”, según advertía el jueves el FMI. Lo que quiere decir que aquellos más de 17.000 millones de euros que se fueron de España en el primer trimestre de 2011 ni han sido ni serán los últimos.






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Cuando el “soft power” de Ankara se endurece

In Actualidad on 27 septiembre, 2011 at 0:01

Marc Saint-Upéry


Al primer ministro turco Erdogan le recibieron como héroe en las capitales árabes que visitó hace poco. Celebrando el despertar democrático árabe, condenó las políticas israelíes y declaró que el reconocimiento de un Estado palestino “no era una opción, sino una obligación.

A inicios de septiembre, en reacción ante la negativa israelí de presentar excusas por el asalto contra la flotilla humanitaria para Gaza el año pasado, Turquía suspendió sus relaciones de cooperación militar con Tel Aviv, expulsó los principales diplomáticos israelíes de su territorio y habló de mandar la marina turca para escoltar los próximos barcos humanitarios. En su discurso en la cumbre de la Liga Árabe de en Cairo, Erdogan explicó ante un público embelesado que Israel “tenía que pagar por los crímenes que había cometido.

¿Se habrán vuelto los turcos radicales antioccidentales, como se les reprocha a veces en Tel Aviv y en Washington? ¿Querrán tomar el puesto de una Siria debilitada y un Irán que suscita sospechas a la cabeza de un frente regional contra el Estado judío y su padrino norteamericano?

Sería más bien extraño, ya que Turquía es todavía miembro de la OTAN, todavía candidata a la Unión Europea, y todavía un amigo y aliado declarado de Estados Unidos, un estatuto oficialmente reciprocado por Washington. Casi al mismo momento en que decretaba sanciones contra Israel, Ankara aceptó el despliegue en su frontera sudoriental de un sofisticado sistema de radar de la OTAN cuyo objetivo explícito es proteger Europa de los misiles iraníes.

En realidad, lo que está ocurriendo es algo más complejo y más interesante, y existe cierto paralelismo con las evolucione recientes en otras partes del mundo. En America del Sur, en la primera década del siglo XXI, la Venezuela de Hugo Chávez –amigo cercano de Bashar al-Asad y Mahmud Ahmadinejad– era supuestamente la punta de lanza del antiimperialismo regional, mientras el Brasil de Lula era percibido por los radicales como demasiado conciliador hacia el “imperio”.

Sin embargo, el radicalismo de Chávez colapsó bajo el peso de sus contradicciones y de su retórica fatua. El líder venezolano proclama ahora estar prácticamente enamorado del presidente colombiano Juan Manuel Santos, ayer tratado de fascista, mafioso y cachorro de Washington. Y no hay dudas de que Santos es el mejor amigo de Washington en la región.

Es ahora el moderado Brasil y su política de tipo “cero problemas con los vecinos” –para retomar el famoso lema del canciller turco Ahmet Davutoglu– que asuma a los ojos del mundo el liderazgo de los afanes de autonomía y autodeterminación diplomática de la región. Sin sorpresas, Brasilia y Ankara ya demostraron su voluntad de colaboración estrecha sobre temas internacionales delicados, como las ambiciones nucleares de Teherán.

Hay también un lado económico en este paralelismo del “poder blando”. Mientras las multinacionales brasileñas –las únicas de origen local que cuentan en la región– manejan casi todos los grandes proyectos de infraestructuras sudamericanos, las empresas turcas hacen exactamente lo mismo en Asia Central. Y los interese turcos no solo están penetrando Oriente Medio (¿adivinen quién ganó los contratos de recolección de basura en metrópolis iraquíes como Bagdad y Basra?), sino también África subsahariana.

Al inicio de la guerra civil libia, cuando los extranjeros fueron evacuados precipitadamente, muchos se sorprendieron de saber que había alrededor de 25.000 trabajadores turcos en el país de Muamar Gadafi. Allá también, las empresas turcas eran fuertemente implicadas en el sector de la construcción, entre otros.

Ankara fue inicialmente muy prudente y no rompió completamente con el dictador libio, pero cuando finalmente lo hizo, regaló 300 millones de dólares a los rebeldes. Las oportunidades económicas de Turquía en Libia lucen óptimas. En cuanto a Egipto, el volumen anual de sus intercambios con Turquía llega a $3,7 mil millones de dólares, no muy lejos del nivel del comercio entre Ankara e Israel.

Aún considerando los posibleы beneficios de esta nueva combatividad de Turquía, queda un interrogante: ¿Se trata de una estrategia brillante o de un peligroso salto hacia el vacío por parte de Erdogan? Pese a las habilidades políticas y diplomáticas del primer ministro turco y de su ministro de Relaciones Exteriores, los escépticos piensan que no serán capaces de controlar todas las consecuencias de su riesgosa estrategia en un escenario tan volátil y traicionero como Oriente Medio. En otras palabras, Turquía está jugando con fuego.

Lo que podría ser el caso si el status quo regional fuera sostenible. No lo es, Erdogan lo sabe, y su apuesta tiene mucho más sentido si uno toma la verdadera medida de la situación. Los líderes de Turquía están en lo cierto en al menos un cosa: las autocracias árabes y los abusos coloniales israelíes son parte de la misma ecuación obsoleta. En vista de la obtusidad suicida de Tel Aviv, y considerando la miopía y la parálisis vergonzosa de la primera superpotencia, algo de caos creativo no puede ser peor que el presente inmovilismo enfermizo.


[Fuente: RIA Novosti]






UNICEF confirma que Cuba es el único país de Latinoamérica sin desnutrición infantil

In Actualidad on 27 septiembre, 2011 at 0:00

En el último informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) titulado de “Progreso para la Infancia un Balance sobre la Nutrición”, determinó que actualmente en el mundo existen 146 millones de niños menores de cinco años con problemas de graves de desnutrición infantil. De acuerdo con el documento, 28% de estos niños son de África, 17% de Medio Oriente, 15% de Asia, 7% de Latinoamérica y el Caribe, 5% de Europa Central, y 27% de otros países en desarrollo.

Cuba sin embargo no tiene esos problemas, siendo el único país de América Latina y el Caribe que ha eliminado la desnutrición infantil, todo esto gracias a los esfuerzos del Gobierno por mejorar la alimentación, especialmente la de aquellos grupos más vulnerables. Además, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) también ha reconocido a Cuba como la nación con más avances en América Latina en la lucha contra la desnutrición.

Esto se debe a que el Estado Cubano garantiza una canasta básica alimenticia y promueve los beneficios de la lactancia materna, manteniendo hasta el cuarto mes de vida la lactancia exclusiva y complementándola con otros alimentos hasta los seis meses de edad. Además, se les hace entrega diaria de un litro de leche fluida a todos los niños de cero a siete años de edad. Junto con otros alimentos como compotas, jugos y viandas los cuales se distribuyen de manera equitativa.

No por nada la propia Organizacion de las Naciones Unidas, (ONU) sitúa al país a la vanguardia del cumplimiento de materia de desarrollo humano. Y por si fuera poco para el año 2015, Cuba tiene entre sus objetivos eliminar la pobreza y garantizar la sustentabilidad ambiental.


[Fuente: Patria Grande]