Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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¡No al chantaje al pueblo con el referéndum! ¡Abajo el gobierno! ¡Elecciones ya!

In Actualidad, Comunicado on 3 noviembre, 2011 at 0:03

Oficina de Prensa del Comité Central del
Partido Comunista de Grecia (KKE)


Ayer, el gobierno llevó a cabo un chantaje descarado y abierto y una intimidación ideológica contra el pueblo en relación con el acuerdo para la gestión de la deuda estatal, anunciando un referéndum. Al mismo tiempo el gobierno del PASOK pidió un voto de confianza del Parlamento.

¡Abajo el gobierno! ¡Elecciones ya! No al chantaje descarado y a la intimidación ideológica contra el pueblo. El chantaje no tendrá éxito. El anuncio del Primer Ministro de un referéndum significa que se está creando un mecanismo enorme de coacción del pueblo mediante el cual el gobierno y la UE utilizarán todos los medios, amenazas y provocaciones para sojuzgar a la clase obrera y los sectores populares y lograr un Sí para el nuevo acuerdo.

El referéndum se va a llevar a cabo con una ley reaccionaria, agrupando a la posición del KKE con la posición de la ND y de los demás partidos, a pesar del hecho de que son posiciones diametralmente opuestas, mientras la estrategia del gobierno se identifica con la estrategia de la ND, del LAOS y de otros secuaces. Elecciones ya. La clase obrera y los sectores populares las deben imponer y recibir con movilizaciones multitudinarias en todo el país. Con su acción y voto deben infligir un golpe fuerte al sistema burgués político, allanar el camino para el derrocamiento de la línea política antipopular, el poder de los monopolios.

AHORA EL PUEBLO TIENE QUE INTERVENIR MÁS DECISIVAMENTE

El KKE llama a los trabajadores, a los autónomos, a los jóvenes de Ática a una manifestación en la Plaza de Sintagma, el viernes 4 de noviembre a las 6 de la tarde. Hace un llamamiento para una alianza para que el pueblo pueda intervenir más decisivamente en los acontecimientos.

Todos en la manifestación del KKE en la Plaza de Sintagma el viernes, 4 de noviembre a las 18.00 h. Orador principal, Aleka Papariga, SG del CC del KKE.

El KKE llama a los trabajadores a una manifestación en la Plaza de Sintagma, el viernes, 4 de noviembre en 18.00 h. Pide una alianza para que el Pueblo pueda intervenir con decisión en los acontecimientos. El chantaje y los dilemas intimidantes que plantean el gobierno, los partidos de la plutocracia y la UE deben fracasar.

Ahora bien debe ser escuchado con más fuerza:

¡ABAJO CON EL GOBIERNO Y LOS PARTIDOS DE LA PLUTOCRACIA!

El Pueblo puede impedir y poner fin en los sacrificios salvajes que se les imponen, mediante los nuevos acuerdos y el nuevo referéndum, que sólo persiguen beneficiar a las ganancias y proteger los intereses de la Unión Europea y la Eurozona.

El Pueblo debe reforzar la lucha de clases y del pueblo y utilizar las elecciones para debilitar al PASOK y al ND (derecha griega) y otros partidos de la plutocracia al servicio de la Unión Europea. El KKE debe fortalecerse. Al mismo tiempo la organización del pueblo en los centros de trabajo y los barrios debe continuar de manera más decisiva. Este es el camino para bloquear lo peor que está por venir puesto que la crisis en la Unión Europea y la Eurozona es cada vez más profunda y las contradicciones interimperialistas se están agudizando.

El Pueblo debe confiar en que su causa es justa y en la fuerza que tiene para rechazar lo peor. Debe dejarse de ilusiones, llamadas al consenso y la cohesión social, las construcciones ideológicas, los dilemas que son promovidos por los partidos burgueses.

Una solución a favor del pueblo puede sólo existir con el KKE fuerte y el pueblo organizado. Alianza popular y contraataque para el poder popular, socialización de los monopolios, retirada de la Unión Europea y cancelación unilateral de la deuda.






El gobierno griego cesa fulminantemente a la cúpula militar ante el riesgo de un golpe de Estado

In Actualidad on 3 noviembre, 2011 at 0:02

La cúpula militar de las Fuerzas Armadas griegas fueron cesadas este martes tras una reunión sorpresa del Consejo de Gobierno de Asuntos Exteriores y de Defensa (Kysea), que no figuraba en la agenda gubernamental del día. Ni el ministro de Defensa, Panos Beglitis, ni ningún miembro del Ejecutivo ha dado una justificación pública de la decisión tomada, aunque todo parece indicar el temor a un golpe de Estado.

El general Ioannis Giagkos, hasta ahora Jefe de la Defensa Nacional ha sido reemplazado por el teniente general Kostarakos Michalis. El teniente general Fragkos Fragkoulis, jefe Mayor del Ejército, ha sido reemplazado por el teniente general Konstantinos Zazias. Asimismo, el teniente general Vasilios Klokozas, jefe de la Fuerza Aérea, ha sido reemplazado por el Mariscal del Aire Antonis Tsantirakis; y el vicealmirante Dimitrios Elefsiniotis, jefe de la Armada griega, ha sido reemplazado por el contraalmirante Christidis Kosmas.

Desde el inicio de la crisis, las Fuerzas Armadas griegas han sufrido importantes recortes que han generado un amplio malestar tanto en los militares en activo como en los ya retirados. Hace algo más de un mes, a finales de septiembre, cerca de 2.000 militares que ya no se encuentran en activo se manifestaron contra el Gobierno por la reducción del 30 por ciento que han sufrido sus pensiones, debido a la exigencias de austeridad que dicta al país heleno la UE y el FMI. Incluso, durante ese acto de protesta, 300 de esos militares retirados llegaron a irrumpir en la sede del ministerio de Defensa.






Celebración del centenario de la revolución china de 1911

In Efemérides, Historia on 3 noviembre, 2011 at 0:01

Domenico Losurdo


En 1911 se produce en China una revolución que provoca el derrocamiento de la dinastía manchú y que da lugar a la proclamación de la República. Sun Yatsen es el primero en ocupar el cargo de presidente. Aunque está lejos de ser un marxista, Sun Yat-sen saluda favorablemente el ascenso de los bolcheviques al poder.

La explicación que proporciona, años más tarde, sobre ese gesto encierra una terrible acusación contra el colonialismo y el imperialismo: «Ya fueron exterminados los pieles rojas de Estados Unidos» y el «exterminio» amenaza también a los demás pueblos colonizados.

Es trágica la situación de estos pueblos, a no ser porque «de improviso 150 millones de hombres de raza eslava se levantaron para oponerse al imperialismo, al capitalismo, a las injusticias, a favor del género humano». Así «nació, en momentos en que nadie lo esperaba, una gran esperanza para la humanidad: la Revolución rusa». Sí, «gracias a la Revolución rusa, la humanidad entera tenía ante sí una gran esperanza». Por supuesto, la respuesta de la reacción no se hizo esperar: «Las potencias han atacado a Lenin porque quieren destruir a un profeta de la humanidad».

Es cierto que Sun Yat-sen no es marxista ni comunista, pero es tomando como punto de partida la «gran esperanza» -la cual describe en un lenguaje a veces ingenuo y precisamente por ello mucho más eficaz– que resulta comprensible la fundación del Partido Comunista Chino, el 1º de julio de 1921.

Posteriormente, Mao, ya por entonces metido de lleno en la guerra nacional de resistencia contra el imperialismo japonés que pretende «someter toda China y convertir a los chinos en esclavos colonizados», recuerda su primer enfoque (en los últimos años de la dinastia manchú) y la causa de la revolución: «En aquel periodo comenzaba yo a tener destellos de conciencia política, especialmente después haber leído un opúsculo sobre el desmembramiento de China […]. Aquella lectura despertó en mí grandes preocupaciones por el porvenir de mi país y empecé a comprender que todos teníamos el deber de salvarlo».

Más de 10 años después, al hacer uso de la palabra en la velada que siguió a la proclamación de la República Popular, Mao recuerda la historia de su país. Menciona en particular la resistencia contra las potencias protagonistas de la guerra del opio, la revuelta de los Taiping «contra los Ching al servicio del imperialismo», la guerra de 1894-1895 contra Japón, «la guerra contra la agresión de las fuerzas coaligadas de las ocho potencias» (después de la revuelta de los Boxers) y, para terminar, «la Revolución de 1911 contra los Ching lacayos del imperialismo». Numerosas luchas y también numerosas derrotas.

¿Cómo se explica el cambio radical que se produjo en un momento preciso?

«Por mucho tiempo, durante ese movimiento de resistencia, por más 70 año, desde la Guerra del Opio en 1840 hasta la víspera del Movimiento del 4 de mayo de 1919, los chinos carecieron de armas ideológicas para defenderse del imperialismo. 

Las viejas e inalterables armas ideológicas del feudalismo se vieron derrotadas, tuvieron que ceder y fueron declaradas inservibles. A falta de algo mejor, los chinos se vieron obligados a armarse con herramientas ideológicas y fórmulas políticas como la teoría de la evolución, la teoría del derecho natural y de la república burguesa, provenientes todas del arsenal del periodo revolucionario de la burguesía en Occidente, patria del imperialismo […] pero todas esas armas ideológicas, al igual que las del feudalismo resultaron ser muy débiles; fueron retiradas y declaradas fuera de uso.

La revolución rusa de 1917 marcó el despertar de los chinos, que entonces conocieron algo nuevo: el marxismo-leninismo. Nace en China el Partido Comunista, y este acontecimiento marca una época […]

Desde que conocieron el marxismo-leninismo, los chinos han dejado de mostrarse intelectualmente pasivos y han tomado la iniciativa. Era el momento que pondría fin al periodo de la historia mundial moderna en que los chinos y la cultura china eran vistos con desprecio.»

Estamos ante un texto extraordinario. El marxismo-leninismo es la verdad finalmente encontrada, al cabo de una larga búsqueda, el arma ideológica capaz de poner fin a la situación de opresión y de garantizar la victoria de la revolución nacional en China. Y se trata de una búsqueda que comenzó desde las guerras del opio, incluso antes de la formación no sólo del marxismo-leninismo sino del propio marxismo: en 1840 Marx no era más que un joven estudiante universitario.

Lo que provoca la revolución en China no es el marxismo sino la resistencia secular del pueblo chino que, al cabo de una larga y difícil búsqueda, logra tomar plenamente conciencia de sí misma a través de la ideología que conduce la revolución a la victoria. Es el 16 de septiembre de 1949. Cinco días después, Mao declara: «Nuestra nación ya no estará sometida al insulto y la humillación. Nos hemos levantado […] La era en que el pueblo chino era considerado un pueblo no civilizado ha llegado a su fin.» 

Al celebrar el despertar de una nación largamente sometida al «desprecio»«al insulto y a la humillación», Mao tiene probablemente en mente la pancarta expuesta a finales del siglo XIX a la entrada de la concesión francesa de Shangai: «Prohibidos los perros y los chinos».

Un ciclo histórico había llegado a su fin.

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[Fuente: Voltairenet.org]






Kafka y el ojo del amo

In Actualidad, Economía on 3 noviembre, 2011 at 0:00

Luis Sexto


El programa de transformaciones socioeconómicas de Cuba puede estar rondando una alternativa letal: que de un Estado absorbente y manirroto, se derive hacia un Estado cicatero y desentendido de la justicia social. Y aunque no resultaría así por voluntad del Gobierno y de quienes conciben y propugnan la reforma, el peligro más bien radicará en la visión con que las nuevas políticas rectificadoras sean aplicadas.

La renuncia al paternalismo como orientador de los subsidios y programas sociales, es un proceso inevitable para reajustar los límites de los gastos públicos. Y el echar a la cuneta el excesivo costo de una política social sin reservas materiales suficientes para sostenerla, implica también desarticular la distribución igualitarista –todos en la misma medida– y desempolvar espacios para que los ciudadanos labren parte de su destino individual o familiar, sin que por ello carezcan de los servicios, universales y gratuitos, de salud y educación, readecuados ahora a una estrategia de racional austeridad ý equilibrio en un país empobrecido –según sabemos– por la extinción de sus mercados socialistas europeos y, además, lastrado por las prohibiciones comerciales y de inversión que le imponen los Estados Unidos.

Esa es, someramente, la situación. Y no parece que la mayoría de los cubanos se disgusten por que al cabo el Estado revolucionario encuentre el término medio entre lo que ingresa y egresa. Pero no les place suponer amenazadas las conquistas de la revolución, sobre todo la seguridad de los servicios médicos. La asistencia médica se ha convertido así en un terreno movedizo en que podría empantanarse la cautelosa reflexión del Gobierno para reorganizar una red de atención primaria que llevaba al médico hasta la puerta de los hogares. Actualmente, casi más de la mitad de los galenos trabajan en el extranjero y el pago a Cuba por esos servicios aglutina una estimable porción del PIB, aunque también ofrecen ayuda gratuita a países carentes de estructura médico asistencial como Haití.

El problema, pues, empieza a agudizarse porque al parecer no existe una vigilancia, un control estricto en la reorganización del sistema de salud. El control, en manos de la burocracia, es un resorte que ha constreñido las soluciones para solventar las necesidades de la ciudadanía. Pero esa misma receta del control no se ejerce, según lo visto, sobre cuantos aplican las reformas en los diversos parajes del país. Y son los mismos funcionarios; esos mismos cuya mentalidad retrógrada, a veces insensata, el Gobierno y el Partido Comunista exhortan a corregir. Hace unos días, el periódico Juventud Rebelde, en su sección Acuse de recibo –mucho más interesante que el blog de Yoani Sánchez, por publicar y comentar  las cartas de los afectados– insertó una queja proveniente de la localidad de Céspedes, en Camagüey. Allí, de acuerdo con la carta, hay una ambulancia para trasladar los casos “no urgentes”, pero que no se puede emplear en los pacientes de urgencia. Estos deben aguardar por que de Florida, cabecera municipal, envíen un vehículo sanitario. Quizás, sin dificultad, Kafka puso a uno de sus personajes a despertar convertido en cucaracha. ¿Tendría tanta imaginación, sin embargo, para inventar una aritmética en que lo urgente es menos importante que lo “no urgente”? ¿Podrían ser los burócratas kafkianos tan originales como la burocracia municipal del ejemplo de Juventud Rebelde?

La experiencia de este periodista, que sigue caminando por Cuba para conocerla y compararla, detecta decisiones parecidas en otros sitios, tomadas a contrapelo de la voluntad del Gobierno central. Raúl Castro ha dicho: Nadie quedará abandonado. Y podría reforzarse esa frase programática de esta manera: Nadie podrá ser abandonado. Salvo que ocurra lo que, a mi manera de juzgar la realidad cubana, sucede en algunos sitios del archipiélago: las readecuaciones tanto en la salud como en otros sectores, se concretan desde posiciones burocráticas, tecnocráticas o economicistas. Si el asunto es gastar poco –piensan-, pues a gastar menos, mucho más que menos. Lo cual evidencia que un número de funcionarios locales, incluso provinciales, no han entendido los fines con que ha sido proyectada la actualización de la economía cubana.

La propaganda radial, por ejemplo, estimula un proceder errado. Por las emisoras se escucha la voz de un locutor muy respetado: Hay que gastar menos… Y adónde irá a parar el país si la consigna es restar, restar… Yo diría: Hay que gastar lo necesario y solo lo necesario. Formulación correcta en todo empeño de ahorro. Por tanto, burócratas y tecnócratas soslayan, pues, un aspecto fundamental en Cuba: la política. Sin el componente político, los cambios en la sociedad cubana podrían perder su esencia revolucionaria y socialista. Y ese aborto lo esperan, dando paseítos por los pasillos de la Internet, tanto algunos impacientes de izquierda – de una izquierda libresca y suspicaz-, como de la derecha hostil y creyente en  el “milagro”  de ver destruida la herencia de la revolución de 1959.

Que yo publique estas líneas es, al menos, uno de los antídotos contra el error. En Cuba el coraje alcanza para alertar de sus problemas. En suma, el problema oscila entre estos dos polos: contra el paternalismo todo; contra la justicia, nada. Y para defender la justicia, hace falta que el ojo del “amo”, amarre los caballos que Kafka no embrida.


[Fuente: Progreso Semanal]