Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Archive for 9/11/11|Daily archive page

El 15-M pide el voto para Coalición Canaria

In Actualidad on 9 noviembre, 2011 at 11:23

Tras prohibir los símbolos y banderas de los partidos y organizaciones de izquierda, incluída la bandera canaria, el movimiento 15-M ha lanzado la campaña “#AritmÉtica 20N” en Twitter para pedir el voto a la tercera fuerza política en cada circunscripción, detrás de PP y PSOE, con independencia de su ideología o de sus propuestas políticas. En Canarias piden el voto para CC-NC.

En cambio, en Cataluña fijan una excepción: votar por la cuarta fuerza política para descartar a CiU. A los jefes del 15-M les da igual cuál sea esa tercera vía, no les importa lo que piense o lo que defienda, y si se acerca a sus reivindicaciones. Se trata simplemente, según señalan en internet, de “hacer imposible que nos gobiernen reventando su legitimidad desde dentro”.

También piden que no se vote a las organizaciones minoritarias sin posibilidad de conseguir escaño en estos momentos. “No dispersemos los votos en partidos mejores, pero demasiado pequeños para ser un peligro real para ellos”, admite el manifiesto de la iniciativa, que insiste en que lo importante es que “salte por los aires la aritmética” de los grandes.

Aportan para ello incluso una tabla, y muestran cuál sería la “alternativa más asequible” en cada circunscripción. Eso supone pedir el voto para el Partido Regionalista en  Cantabria, para Amaiur en Álava, para el ultraderechista UPyD en León y Burgos,  o para ICV en Barcelona.



Fascismo dry





Anuncios

Un año del nuevo paso. Trabajo colectivo, discusión colectiva, responsabilidad colectiva.

In Actualidad on 9 noviembre, 2011 at 0:01

Marco Vinicio Dávila Juárez
Miembro del Buró Político del Partido Comunista de México


Hace poco más de un año se hizo publico nuestro documento Un nuevo paso, completar la tarea fijada hace 16 años, con el cual zanjábamos de manera definitiva una lucha ideológica, política y orgánica que se intentó resolver en el seno de el, en aquel entonces, Partido de los Comunistas. En dicho documento declarábamos fracasado un proceso unitario al que le sobró voluntad pero le faltó decisión, ya que a la construcción de un partido comunista de nuevo tipo no le corresponde una ecuación matemática simple, es decir, una suma de cuadros, miembros y simpatizantes de las organizaciones unitarias.

Por otra parte, haber señalado que el único punto de nuestro programa era la toma del poder no fue en modo alguno un mero discurso propagandístico, pero evidentemente tampoco podía quedarse en una mera frase incendiaria. Darle contenido y forma a la estrategia y a la táctica del programa era una tarea pendiente para la discusión colectiva en el seno de esa nueva organización, pero esa tarea reclamaba la necesidad de abrir un debate ideológico serio, profundo y de altura, para estar en condiciones de poder construir el partido que la clase obrera de nuestro país necesita como destacamento de vanguardia para la lucha por la revolución socialista. Dicho debate nunca se dio y eso impidió avanzar y ahondar en el conocimiento de la época que nos tocó vivir en México y el mundo, en el estudio de la crisis capitalista, en el lugar que ocupa nuestro país en la pirámide imperialista, en la caracterización del Estado mexicano, en el papel de los monopolios, entre otros temas de importancia estratégica.

Agotada esa posibilidad y ante el apremio de la realidad nacional e internacional cuya profundización de la crisis capitalista se manifiesta en crisis económica, política, social, alimentaria, ecológica, etc., colocando al borde del precipicio no sólo a la clase trabajadora, sino a la sociedad en su conjunto, lo urgente para nosotros era continuar la tarea propuesta aquel 20 de noviembre de 1994, es decir, la construcción del Partido Comunista.

La decisión fue correcta. Hoy el Partido Comunista de México existe y se reivindica como la continuación histórica de aquél que en 1919 dio origen la Sección Mexicana de la Internacional Comunista. Sus principios, programa y estatutos son el reflejo de lo que somos pero también de lo que aspiramos a ser.

Sin embargo este tiempo no pasó en vano, jóvenes trabajadores y estudiantes, hombres y mujeres se fueron integrando a las organizaciones locales donde el estudio de la teoría marxista-leninista se combinaba con el trabajo revolucionario en las tareas cotidianas, en las más pequeñas, en las más sencillas, formando una mística revolucionaria de entrega y satisfacción, pero también elevando el nivel de formación política e ideológica de todos los cuadros y militantes, preparando las condiciones para una elaboración teórica colectiva cuyo resultado más sobresaliente, entre otros, fueron las Tesis del partido y que ningún partido marxista-leninista en México había tenido antes; estas tesis permiten la discusión y caracterización lo más certeramente posible de todos aquellos temas que estuvieron estancados durante más de un lustro por falta de decisión para el debate.

Fruto del trabajo colectivo, discusión colectiva y responsabilidad colectiva, las Tesis del Partido Comunista de México son ahora una herramienta valiosa para la actividad revolucionaria de los cuadros y militantes, pues no se puede transformar aquello que no se conoce y las tesis ubican la contradicción principal de la sociedad capitalista actual: la del capital-trabajo; caracterizan la fase actual del capitalismo, es decir la del imperialismo, estableciendo por tanto el objetivo histórico para hoy, la revolución socialista, sin estadios intermedios; nos permiten trazar una estrategia correcta y reconocer acertadamente quién es el enemigo fundamental: los monopolios; nos ayudan a construir no sólo al partido, sino a sus referentes de masas con una orientación clasista y radical, quien las lea y las comprenda dejará de lado esa acusación mediocre de que en nuestro partido somos sectarios, pues ellas orientan el desarrollo de una política de alianzas adecuada con los objetivos para el momento actual. Nos dictan las tareas para la lucha cotidiana, que conllevan también la lucha sin cuartel contra el oportunismo y el desenmascaramiento de la socialdemocracia y su accionar encubierto con un manto revolucionario. También nos permiten asimilar los aportes teóricos derivados del estudio de la construcción socialista del siglo pasado en la ex Unión Soviética, que el Partido Comunista de Grecia ha realizado de manera sistemática, comprensión necesaria para quienes aspiramos construir un mundo socialista.

Es verdad que todavía le falta mucho camino para conquistar un lugar de vanguardia entre la clase obrera, pero hemos empezado a caminar con ella, sin mesianismos pero sin confusiones ideológicas, y bien podemos decir con Lenin: “Es una nueva forma de organización y de lucha, que también debe ser aprendida, pero las enseñanzas no se adquieren sin equivocaciones ni derrotas”. Y sin embargo, la unidad ideológica y política en que se funda la unidad orgánica también vaticinan los aciertos y las victorias del partido de la clase obrera de México.






El siniestro linchamiento de Gadafi

In Actualidad, África on 9 noviembre, 2011 at 0:00

Vicky Peláez


La guerra no es más que un asesinato en masa, y el asesinato no es progreso” (Alphonse De Lamartine).

Cuidaron especialmente que todo quede grabado para la historia, y lo transmitieron en vivo y directo, el horror segundo a segundo como si quisieran mostrar al mundo el poder de la hiena ensañándose con la victima caída, pero cuando ya no cabía nada más para el asombro, entre la horda de victimarios se escucharon los gritos de dolor, la metralla persistente y también las voces, claras y nítidas diciendo en perfecto castellano y con acento sudamericano: ¡mátenlo ya, maten ya a ese hijo’ e puta!, deja que lo fusilen!

Estaban en el otro lado del planeta, en Libia donde la estadística de residentes hispanoamericanos es casi es nula, y allí entre la multitud de linchadores, como un muñeco desarticulado y ensangrentado el presidente Muamar Gadafi. Después se supo que un comando de la OTAN lo había herido de bala en las dos piernas y después lo entregaron al grupo de milicianos que lo golpeo y hasta violo con cuchillo, para luego matarlo de dos balazos uno en la cabeza y otro en el pecho.

La reacción del mundo fue de repudio especialmente del presidente norteamericano  Barack Obama y del  primer ministro ruso Vladimir Putin, aunque la reacción de la secretaria de Estado norteamericano Hillary Clinton pasará a la historia diciendo visiblemente satisfecha y sonriendo: ¡Wow, wow, confirmen que ya lo capturamos! Luego diría “We came, we saw, he died”.

Muchos titulares en  medios latinoamericanos decían “Los asesinos de Gadafi hablando español“, ¿eran contratistas o paracos (paramilitares)? Realmente no es extraña la presencia de contratistas o mercenarios  de diferentes países latinoamericanos en el Medio Oriente.

Tras la invasión a Irak y la matanza de contratistas norteamericanos en Faluya sucedió lo que se llamó la privatización de la guerra y fueron llevados ex soldados desde Chile, Perú, Hondureños, colombianos y ecuatorianos con pagas muy baratas hasta Irak y Afganistán.

Tras un escándalo en Perú por la extraña muerte de uno de ellos en Irak, (se le había generalizado un cáncer en todo el cuerpo en menos de un mes, dijeron sus familiares) se supo que a estos les pagaban mil dólares al mes mientras que  los mercenarios norteamericanos cobraban 10 mil dólares por semana.

Ya el 6 de julio pasado Jaled Kaim el entonces vice canciller de Libia dijo a Prensa Asociada que el ‘gobierno libio tiene evidencias de que mercenarios colombianos financiados por el occidente y sus aliados árabes se han unido a los combatientes rebeldes que tratan de avanzar hacia Trípoli”.

La muerte de Gadafi era una muerte anunciada ya desde hace mucho. En el 2007 el general Wesleey Clark declaró en la Radio Pública “Democracy Now” en Nueva York que después del  11 de setiembre del 2001, el gobierno del presidente Bush estaba preparándose para invadir Afganistán, Irak, Libia Siria, Líbano, Somalia, Sudan e Irán.

Gadafi marcó su destino desde el momento  en 1969 cuando destronó al rey Idris. Tras hacerse del poder lo primero que hizo fue cerrar una de las más grandes bases norteamericanas en África Wheelus Air Base y empezó el programa del Socialismo Islámico en Libia.

Unifico a 150 tribus que siempre habían estado en guerra uno contra otro, pero nunca logró su afán de crear una Unión Panafricana. De acuerdo a informes de las Naciones Unidas, hasta ese momento, Libia vivía en el feudalismo donde solo el 20 por ciento de la población sabía leer y escribir, y la transformo  en uno de los países más ricos de África con el más alto coeficiente de desarrollo humano. Salud y Educación gratuita fue su mayor logro, al momento de su caída el 25 por ciento de la población era graduados universitarios.

Gadafi pudo dar bienestar al país debido al petróleo cuyas reservas es 42 mil millones de barriles y con uno de los costos más baratos de producción: un dólar por barril. Toda la ganancia se depositaba en el Banco del Estado. También invirtió en carreteras, infraestructura pública, proyectos de irrigación y construcción de la vivienda gratuita para su pueblo.

En su política exterior se identificó en los años 1970 con la lucha del pueblo palestino y con los movimientos de liberación nacional en África. Tuvo excelentes relaciones con los países socialistas. Todo esto siempre irritó a los grandes y poderosos. Ronald Reagan lo llamó “perro rabioso de África” e hizo todo lo posible para sacarlo del poder sin éxito.

Después del derrumbe de la URSS, Gadafi decidió acercarse a los más poderosos para asegurar su supervivencia, recibiendo del presidente Bush el apodo “nuestro bastardo”. Ingenuamente creyó en sus “nuevos amigos” y sus declaraciones de apoyo. Para mostrar su buena voluntad desarmó su país quedándose inclusive  sin proyectiles tierra – aire.

Recibió inclusive a los presos de al Qaeda que los aviones de la CIA llevaban a Libia para su tortura. También inició programas neoliberales abriendo Libia para las transnacionales.

Lo que olvidó Gadafi fue que las potencias no tienen amigos eternos sino intereses nacionales que nunca cambian y  atacan a los países desarmados. Así al final del 2009 empezó a crecer a pasos agigantados en la zona petrolera en el noroeste de Libia en  la ciudad de Bengazi, el movimiento al Qaeda, perdiendo Gadafi el control de esta región en 2010. Posteriormente con el apoyo de Francia, EE.UU. Italia comenzó, lo que Barack Obama llamó, la continuación de la “revolución árabe”, orquestada por la OTAN.

Gadafi fue acusado de bombardear Bengazi, sin que esto fue nunca fuera comprobado, y las Naciones Unidas permitieron la intervención aérea para proteger a la población. Con 40.000 bombardeos mataron cerca de 70.000 personas y la ciudad natal de Gadafi, Sirte fue destruida por completo al estilo del bombardeo de Dresden por los EEUU en 1945.

Ahora el Consejo Nacional de Transición que tomó el poder está compuesto por diferentes grupos rebeldes rivales dominado por al Qaeda, apoyados por los Estados Unidos a pesar de que este movimiento fue declarado enemigo número uno de Norteamérica.

Pero “business es business” y el primer ministro inglés Cameron dijo a los empresarios a ponerse los ternos (suits) para ir a Libia. La era del saqueo del país ha sido anunciada. Pero todavía nadie sabe el desenlace final, la historia recién comienza.


[Fuente: RIA Novosti]