Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Las medidas del PP no resuelven el problema de fondo

In Actualidad, Comunicado on 3 enero, 2012 at 0:02

Partido Comunista de Canarias (PCC)


El Partido Comunista de Canarias afirma que las medidas drásticas del Gobierno del P.P., como las de Grecia, Portugal e Italia, no resuelven nada, porque no van dirigidas a acabar con la especulación brutal a la que está sometida la deuda pública, ni con la gran evasión de impuestos a los paraísos fiscales que son la causa de la quiebra económica de los países de la Unión Europea.

Sólo son útiles para seguir empobreciendo a la clase trabajadora europea, desmantelando el modelo social conseguido trabajosamente a lo largo de más de cien años de luchas sociales y políticas.

La globalización económica se sitúa a inicios de los años noventa, cuando el capitalismo creyó entrar en una fase de estabilidad económica, sin oposición, y por lo tanto, llena de nuevas posibilidades. Creó, entonces, un nuevo sistema financiero con muchos productos, que genera una especulación rápida y brutal y enormes beneficios para unos pocos, que van acumulando dinero a mansalva, mientras magnifican los riesgos de la deuda pública, y llevan a la quiebra económica a los países y a la mayoría de la población.

Empezaremos por el capital-riesgo. El capital-riesgo no compra empresas para generar una estructura productiva estable, con trabajo estable. Las compra “sin vocación de permanencia”, para “sanearlas” con despidos masivos y otros recortes, “aumentando” su valor en el mercado internacional donde las vende al mejor postor, obteniendo jugosas ganancias. Eso, a lo que le llaman “expansión”, ha contribuido a la pérdida de empleo estable: Mientras muchos engrosaban las cifras del paro, unos pocos engrosaban sus cuentas bancarias.

Continuaremos con el Banco Central Europeo (BCE). Un banco público, con capital público, al que las leyes de la Unión Europea le prohíben financiar a los gobiernos. Entonces, el BCE le presta el dinero a los bancos privados al 1%. Después, estos bancos privados, con ese dinero barato (al 1%) compran deuda pública de los Estados. Y los Estados se la pagan al 4% o el 5%. Un negocio lucrativo para la banca privada que incrementa su margen, sus beneficios y su capital, en detrimento de las arcas públicas.

Volvieron los mercados secundarios, para la reventa de los bonos ya emitidos en el mercado primario, como la reciente oleada de 500.000 millones de euros – dinero barato al 1% – lanzada por el BCE a la banca privada en el mercado primario. Los especuladores financieros pueden pedir prestado los bonos al Banco y venderlos en el mercado secundario de forma masiva. La señal al mercado es clara: los bonos son de mala calidad y por eso se venden masivamente. Otros inversores asustados (comportamiento “rebaño” de los mercados financieros) venderán los suyos. Eso causará un descenso del precio de los bonos. El especulador, los comprará, entonces, a bajo precio para poder devolverlos (los cogió prestados) pero habrá obtenido importantes ganancias: venta de los bonos prestados a un precio alto y compra a precio bajo para devolverlos.

La especulación más canallesca, aún, es la que se hace con los CDS (las primas de seguro). Los que tienen bonos o letras del Tesoro compran CDS para protegerse ante el posible impago. Pero el “mercado CDS” también permite que compren protección los especuladores que no tienen títulos y por lo tanto no necesitan protegerse. Estos especuladores buscan que aumente la percepción de riesgo para sacar tajada. Cuando consiguen muchos bonos prestados los venden en el mercado secundario de forma masiva. Es la señal para que otros inversores con títulos se sientan asustados y compren también protección. Se producen muchas operaciones y las aseguradoras también se asustan porque piensan que hay más riesgo de impago y suben las primas. El especulador busca, entonces, ofrecer protección. Ha comprado CDS a bajo precio y los vende con primas mucho más altas, obteniendo así grandes beneficios. Alta ganancia para los especuladores (de 17 a 26 Trillones de dólares del 2005 al 2006) y presión gravísima sobre los bonos de deuda pública de los países. El incremento de la prima del seguro (CDS) se interpreta como desconfianza hacia el país y mayor posibilidad de bancarrota, con lo cual los demandantes de deuda pública piden al Estado intereses más elevados que nada tienen que ver con el nivel de riesgo real, pero el país tendrá más dificultades para obtener financiación.

Otros elementos que contribuyen a la inestabilidad económica, con prácticas especulativas, haciendo subir artificialmente los tipos de interés, las primas de riesgo y alterando el mercado de seguros de riesgos (CDS) son las Agencias de Calificación de Riesgo (agencias de rating), agencias privadas que no supieron adelantar la crisis en 2008 e incluso se permitieron dar buenas calificaciones a entidades como Lehmans Brother, pocos días antes de que protagonizara una de las mayores quiebras de la Historia, por las subprimes, lo que demuestra su capacidad de evaluación y su rigor. Pero siguen teniendo el poder de convertir la mala puntuación de las empresas en despidos masivos. Siendo empresas privadas, tienen, también, el poder de convertir a los países en países en riesgo de impagos, sólo con bajarle la calificación. Eso sí, en ambos casos, pierden las y los trabajadores. Empleo y derechos.

Otro abuso lo constituyen los Paraísos Fiscales donde los depósitos privados ingresados alcanzan la cifra de ocho billones de euros. Ese dinero proviene del fraude fiscal, de los que eluden pagar impuestos, acumulando dinero en pocas manos en detrimento de las arcas públicas, de la mayoría de la población.

Por lo tanto, el Gobierno del P.P. no mejorará la situación que vivimos, bajando los salarios de los funcionarios públicos, haciéndolos trabajar más horas, subiendo la recaudación en 4.100 millones a las rentas del trabajo (IRPF) y sólo en 1.250 millones a las rentas del capital, no planteando un nuevo impuesto a las grandes fortunas, ni a los bancos pero recortando el empleo público de manera a que el 90% de médicos o maestros que se jubilen no serán sustituidos por trabajadores jóvenes.

El Gobierno del P.P. dirá que lo hace para “calmar los mercados” (los mercados de especuladores) pero éstos son insaciables. Y es precisamente con eso con lo que hay que acabar, con los abusos de la especulación brutal a la que está sometida la deuda pública, con la gran evasión de impuestos a los paraísos fiscales, con la acumulación capitalista que es la causa de la quiebra económica de los países de la Unión Europea.

Como dice Julio Anguita: hay que romper la baraja. ¡Rebelión, rebelión, rebelión!


Se adjunta Glosario con once conceptos que nos parecen claves para entender la acumulación capitalista rápida y brutal que se está produciendo.






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