Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

El pueblo norcoreano es el que debe decidir su destino

In Actualidad, Comunicado on 5 enero, 2012 at 0:01

Comité Central del
Partido Comunista Brasileño (PCB)

El PCB nunca ha tenido relaciones bilaterales formales con el Partido del Trabajo de Corea. Históricamente, nuestras relaciones internacionales tienen su origen en el campo político que fue liderado por el Partido Comunista de la Unión Soviética. Recientemente, en 2010, un consejero de la embajada de Corea del Norte en Brasil nos honró con su presencia y su saludo en nuestro XIV Congreso Nacional.

Nuestro colectivo partidario, por lo tanto, dispone de pocas informaciones sobre la formación histórica, de la cultura y de la actualidad del proceso de construcción del socialismo en la República Popular de Corea del Norte.

La mayoría de las informaciones a las que tenemos acceso vienen de la no fiable prensa burguesa. A falta de mayor información de otras fuentes, la manipulación de los medios de comunicación, en el caso norcoreano, no tiene ningún contrapunto en nuestro país, sonando como verdad absoluta todo lo que aquella difunde al respecto.

Siendo así, sería una irresponsabilidad política del PCB dar una opinión categórica sobre la coyuntura por la que está pasando Corea del Norte, a causa de la muerte de Kim Jong-il, el principal dirigente del Partido del Trabajo, y su sucesión, de forma hereditaria, por su joven hijo, Kim Jong-un.

Sin embargo, por las pocas informaciones de fuentes confiables de que disponemos y por la literatura oficial del régimen, nos preocupan los indicios de falta de democracia popular y de riesgos de regresión de los fundamentos socialistas. Por otro lado, registramos como positivas diversas conquistas sociales, destacando la educación universal y la firme postura antiimperialista.

La democracia popular a que nos referimos no tiene nada que ver con la democracia burguesa, forma sutil y encubierta de la dictadura de las clases dominantes que mantiene el capitalismo. En nombre de esta falsa democracia con que las fuerzas imperialistas vienen manipulando la opinión pública mundial, con el objetivo de invadir y saquear los países que no les son dóciles, como Corea del Norte, obligada a vivir bajo eterna tensión, en estado permanente de guerra con una Corea del Sur alineada con las grandes potencias y fuertemente armada por estas.

Los Estados Unidos y la OTAN ocuparon Irak durante diez años, promoviendo la destrucción del país y el sacrificio de centenares de miles de vidas para derrocar al “dictador de turno” y obligaron al país a realizar elecciones en el formato burgués occidental. Y el pueblo iraquí sigue con su crisis y su opresión, ¡y sin democracia! Una situación similar ocurre en Libia, en Afganistán. La satanización llega ahora a Siria, a Irán y, nuevamente, a Corea del Norte.

Repudiamos las maniobras de los medios de comunicación hegemónicos, que crean un clima de incertidumbre en Corea del Norte, aprovechando la asunción de un joven dirigente. El aislamiento y el hermetismo del país favorecen estas maniobras. Los medios de comunicación se ocupan hoy de tratar de desmoralizar y ridiculizar el sistema vigente para intentar desestabilizarlo, con la vista puesta en conquista además un geopolíticamente estratégico en el ajedrez de la lucha hegemónica mundial.

La manipulación mediática es siempre la antesala de la invasión militar, para que la opinión pública mundial se sienta “aliviada por la caída de un dictador sanguinario”. Mientras tanto, las grandes potencias capitalistas hacen la vista gorda con los dictadores de países aliados y sumisos. Y no hay una dictadura más cruel que la dictadura del capital. Los países imperialistas, que se presentan como paladines de la democracia, reprimen violentamente cualquier manifestación popular local y violan los derechos humanos y políticos en todo el mundo, promoviendo guerras, saqueos, golpes, atentados, asesinatos, encarcelamientos arbitrarios, desapariciones, torturas.

El PCB expresa su más firme solidaridad con el pueblo norcoreano, que soberanamente debe decidir los destinos de su país, sin ninguna ingerencia de potencias extranjeras. En lo que se refiere al proceso de construcción del socialismo, cabe al PCB sólo alimentar la esperanza de que los trabajadores norcoreanos puedan ajustar su rumbo, asumiendo el papel dirigente en el fortalecimiento del poder popular y en la lucha contra cualquier forma de restauración capitalista.


29 de diciembre de 2011







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