Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

2012, un año difícil para las relaciones chino-estadounidenses

In Actualidad on 12 enero, 2012 at 0:01

Editorial de
Diario del Pueblo

LAS ELECCIONES EN EEUU COMPLICARÁN EL PANORAMA BILATERAL

Tras un año de altibajos en las relaciones entre China y EEUU, ¿se encaminarán ambos gigantes hacia una colisión en 2012, o más bien promoverán la cooperación, en el contexto de los problemas económicos mundiales y las elecciones presidenciales de EEUU?

No hay una respuesta definida, en parte debido a los mensajes contradictorios de Washington en el último año. Al principio de su gobierno, el presidente Barack Obama dijo que su país fomentaría una buena cooperación con China, pero más tarde se reunió con el Dalai Lama, aprobó la venta de armas a Taiwán e interfirió en el tema del mar de la China Meridional.

El año pasado, China superó a Japón, para convertirse en la segunda mayor economía del mundo después de Estados Unidos, cambio que ha puesto los nervios de punta a la única superpotencia del orbe, que se ha visto acosada por largo tiempo ya por problemas económicos y altas tasas de desempleo.

No caben dudas de que las relaciones chino-estadounidenses deberán pasar por una nueva ronda de “pruebas de estrés” en 2012, debido a las sensibilidades políticas que marcarán este año, cuando se anuncian elecciones presidenciales en Estados Unidos, amén de una serie de otros temas sensibles.

En año de elecciones, los candidatos presidenciales estadounidenses probablemente repetirán la tradicional cantinela anti-china, para ganar popularidad. Sirva de ejemplo en ese sentido el candidato favorito entre los republicanos, Mitt Romney, ex gobernador de Massachusetts, quien ha estado defendiendo su visión sobre la amenaza de China en los campos económico, militar y cultural.

El comercio es otro tema candente, pues suele ir de la mano de la tasa de cambio monetario. Algunos políticos de EEUU viven convencidos de que China devalúa artificialmente su moneda para obtener ventajas en sus exportaciones, y que el tipo de cambio es la causa fundamental de los desequilibrios comerciales entre los dos países.

Pero el viejo truco podría no funcionar siempre, ya que los intereses de ambos países están cada vez más interrelacionados. El comercio bilateral aumentó en un 17 por ciento interanual, hasta $ 363.000 millones en los primeros 10 meses de 2011.

Los estadounidenses que analizan el tema con cabeza fría sin duda comprenden la importancia del comercio entre China y Estados Unidos. De ahí las esperanzas de que la retórica de guerra comercial se limite a las campañas electorales.

Otro tema que puede añadir incertidumbre a las relaciones entre China y EEUU en 2012 es de alto perfil del empeño estadounidense para volver a Asia.

Recientes acciones de EEUU en la región han dado lugar a sospechas de que Washington tiene por objetivo contrarrestar la creciente influencia de China en la región.

Los hechos de años recientes han demostrado que las complejas relaciones entre los dos países siempre mezclan dosis de consenso y de conflictos, de competencia y de cooperación. La clave está en mantener la cooperación como corriente principal en las relaciones bilaterales.

Gracias al diálogo y los mecanismos de comunicación, las dos partes han logrado evitar que las situaciones se les vayan de las manos.

Los líderes de los dos países se reunieron con frecuencia el pasado año para profundizar la confianza política. La tercera ronda del Diálogo Estratégico y Económico, que por primera vez incluyó a funcionarios de seguridad, también impulsó el entendimiento mutuo entre los dos países en los campos económico y militar.

Una relación sana y equilibrada entre China y EEUU no sólo servirá a los intereses de los dos pesos pesados mundiales y beneficiará a sus pueblos, sino que también coadyuvará a que el mundo supere las actuales dificultades económicas.

Obama dijo que su país da la bienvenida a una China más fuerte, exitosa, próspera y estable, y China también espera que Estados Unidos pueda librarse de su crisis de la deuda tan pronto como sea posible, ya que así se producirían enormes oportunidades económicas para los dos países.

A pesar de las muchas diferencias y sospechas, sobran las razones para creer que China y Estados Unidos harán todo lo posible en el nuevo año para mantener una relación estable y evitar los conflictos que puedan causarles un daño real.






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