Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

El gobierno abarata el despido, obliga al “servicio social” a los parados y da la puntilla a los convenios colectivos

In Actualidad, Economía, Laboral on 10 febrero, 2012 at 18:51

La contrarreforma laboral aprobada este viernes por el gobierno español rebaja la indemnización por despido de los 45 días actuales hasta un máximo de 42 meses (157,5 días), a los 33 días hasta un máximo de 24 mensualidades (66 días). En la práctica los despidos se abaratan hasta 20 días hasta un máximo de un año, en aplicación del “despido objetivo”, que se convertirá en el más usado. Además los empresarios podrán aplicar EREs a su gusto (con despidos de 20 días) sin necesidad del visto bueno de la autoridad laboral.

Esto es así porque para que el despido sea “objetivo” basta con que el empresario prevea pérdidas o menores ingresos (aunque siga teniendo beneficios).

Estas nuevas medidas se aplicarán también a los trabajadores con contrato en vigor de 45 días por año, si bien para calcular la indemnización se contarán como trabajados a valor de 45 días por año los meses realizados antes de entrar en vigor la contrarreforma, y al precio barato (33 o 20 días) lo trabajado a partir de esa fecha.

Entre las novedades también figura un contrato indefinido con un periodo de prueba de un año para empresas de menos de 50 trabajadores, con bonificaciones de hasta 3.600 euros para contratar a menores de treinta años y 4.500 euros por contratar a parados de larga duración.

Además, se ofrecerá una deducción fiscal de 3.000 euros para empresas de menos de 50 trabajadores en la contratación del primer trabajador de menos de 30 años. Esta ayuda supone que ese trabajador al que saquen del desempleo cobrará el 25% de su prestación como parte de su salario, y el Estado ofrecerá al empresario una deducción por un año del 50% de lo que recibía el parado por desempleo.

Estas medidas sirven para despedir trabajadores fijos por trabajadores en precario con menos derecho y salarios más bajos.

Otro “enemigo a batir” son los parados, a los que el gobierno obliga, si estén cobrando la prestación por desempleo, a que realizar “un trabajo social para la comunidad”, unos trabajos forzados al estilo del antiguo “servicio social” del fascismo.

El otro gran sablazo se da a los convenios colectivos. Hasta ahora, si empresarios y trabajadores no llegaban a un acuerdo sobre la negociación del convenio cuando este llegaba al final de su periodo de vigencia, el que estaba en vigor se prorrogaba indefinidamente, con lo que los trabajadores no ganaban, pero tampoco perdían.

A partir de ahora, el máximo que se puede prorrogar un convenio es de dos años. A partir de ese momento, los trabajadores quedan a salario base y pierden todas las mejoras que pudiera suponer su convenio sobre los mínimos del Estatuto de los Trabajadores.







Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: