Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

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Carta abierta a Cayo Lara

In Actualidad, Documento on 30 marzo, 2011 at 16:02

María Puig Barrios
Coordinadora General de Izquierda Unida Canaria (IUC)


A la atención de Cayo Lara

A lo largo de este mes, se han producido hechos en Canarias que han originado una gran preocupación en nuestra militancia.

En diversos medios, aparecieron, de pronto, noticias sobre posibles pactos entre Nueva Canarias, IUC Tenerife y Socialistas por Tenerife, estos últimos militantes recientemente escindidos del PSOE. La foto de Ramón Trujillo, Coordinador Insular de IUC Tenerife, con Román Rodríguez, Presidente de Nueva Canarias y ex Presidente del Gobierno de Canarias por Coalición Canaria, y el anuncio de conversaciones sobre pactos entre esas fuerzas políticas sembraron la alarma entre la militancia de IUC.

Ramón Trujillo -coordinador insular de IUC en Tenerife- explicó públicamente que este sería un acuerdo “técnico” que “no supondría compartir ni programas, ni análisis político, ni candidaturas, ni nada de nada”. Añadía que el acuerdo “supondría que, a efectos legales, se articularía una coalición para que cada formación política tuviera representación por separado en su isla, si obtenía votos suficientes”.

El Consejo Político de IUC se reúne de urgencia para aclarar públicamente que Izquierda Unida Canaria no está en conversaciones sobre posibles pactos con partidos como Nueva Canarias que tiene una larga trayectoria de políticas de derechas con Coalición Canaria y el Partido Popular, y con sus “socios” el PIL (Partido Independiente de Lanzarote) y el PNL (Partido Nacionalista de Lanzarote) que tienen dirigentes implicados en el llamado Caso Unión, por corrupción política.

A continuación, se produce la visita a Canarias de dos dirigentes federales, Miguel Reneses y Enrique Santiago, que asisten a reuniones en La Palma, El Hierro, Tenerife y Gran Canaria, a su libre albedrío, al margen de la dirección de Canarias que sólo fue “informada” de la visita, sin concretar la agenda, a pesar de los numerosos mensajes al móvil, llamadas a la sede federal y correos.

En Tenerife, Miguel Reneses afirmó en rueda de prensa que como miembro de la dirección federal de Izquierda Unida (IU) no quiere saber “nada” de un partido como el PIL para un posible acuerdo que permita obtener representación en el Parlamento canario. Y que Izquierda Unida Canaria (IUC) decidiría en asamblea el 19 de marzo si llegaba a un acuerdo técnico con otras formaciones políticas, como Nueva Canarias, Los Verdes y Socialistas por Tenerife, “para sumar votos, que no contenidos electorales, para acceder al Parlamento de Canarias y modificar el sistema electoral canario.

Expresó el apoyo de IU al acuerdo que IUC en Tenerife ha firmado con Socialistas por Tenerife y Los Verdes para el ámbito insular. En cuanto a Fran Baute, concejal de IUC en el Ayuntamiento de La Orotava (Tenerife), planteó en esa rueda de prensa que en Canarias no se puede hablar de un verdadero sistema democrático con la actual ley electoral, por lo que Izquierda Unida Canaria se plantea crear un frente de “víctimas del sistema electoral“.

Explicó Fran Baute que se trataría de llegar a un acuerdo “técnico” para superas las barreras electorales e insistió en que se trataría de una especie de lista de “damnificados“.

Por último, Ramón Trujillo, Coordinador Insular de IUC Tenerife, terminó diciendo públicamente que todos y todas nos habíamos equivocado: En declaraciones al programa El Correíllo de CANARIAS AHORA RADIO, Trujillo consideró “lamentable que compañeros de la dirección regional hayan respondido como si fuera una certeza” la propuesta de que IUC se presentase al Parlamento junto a SxTF.

Por último, Ramón Trujillo señaló públicamente que, de cualquier manera, SxT sí concurrirá al Parlamento con un acuerdo técnico con Nueva Canarias (NC), para “neutralizar las injustas barreras electorales, y que, tal y como muestran las encuestas, obtendrá escaño por Tenerife. Esto sentará un importante precedente democratizador y permitirá, en el futuro, a toda la izquierda alternativa en todo el Archipiélago, articular alianzas para superar nuestra fraudulenta ley electoral.

Esto último se considera, en la práctica, un llamamiento al voto de esta Coalición.

A esta preocupación por las noticias sobre pactos que sobrepasan todos los límites de la coherencia ideológica y la honradez política, se une la preocupación militante por la actuación en Canarias de dos dirigentes federales que realizaron un trabajo fraccional, isla por isla; en La Palma, explicando que los problemas no son ideológicos, sino derivados del pleito insular entre las dos islas capitalinas, Gran Canaria y Tenerife; en El Hierro, actuando por su cuenta, a pesar de haber enviado IUC al Federal, en enero, la propuesta de protocolo aprobada por el Consejo Político de Canarias que se ha quedado sin respuesta; en Tenerife, apoyando los pactos, diciendo que lo de Nueva Canarias lo resolviera la asamblea insular; y en Gran Canaria, reuniéndose, en una sede vecinal, con un grupo pequeño de militantes y exmilitantes y un grupo más grande de extras a los que la militancia no conoce (¿Curiosos? ¿Vecinos? ¿Familiares? ¿Militantes de otras organizaciones?). El vídeo, de un medio de comunicación digital invitado a esta asamblea por sus organizadores, fue visionado por los militantes de IUC Gran Canaria que lamentaron que sólo se vertieran descalificaciones, que el discurso de los dirigentes federales fuera tan pobre y su actuación antiestatutaria, al margen de la dirección nacional de Canarias y del conjunto de la militancia de Gran Canaria y su dirección insular.

Para concluir, estamos ante unos pactos en Tenerife con Socialistas por Tenerife que, a su vez, se presentan al Parlamento con Nueva Canarias, que a su vez pacta en Lanzarote con el PIL y el PNL, acusados en el Caso Unión, posiblemente con el llamado Marqués de la Oliva en Fuerteventura, y en los municipios grancanarios de Telde con el CCN (Centro Canario Nacionalista) de Ignacio González, y en Moya con Galván, que está en el ayuntamiento desde los tiempos de Franco, pasando después por CC y PP, entre otros. Romper “técnicamente” la barrera electoral es dar políticamente entrada en el Parlamento de Canarias a Fabián Martín, del PIL y a Román Rodríguez, exPresidente de Coalición Canaria y corresponsable, entre otras muchas otras políticas de derecha, de la subida de los topes electorales al 6% (para que no entrara en el Parlamento IUC que en las elecciones generales de 1996, superó el 5% de la barrera anterior, acercándose al 6%). Y esos pactos directos o indirectos o técnicos son muy difíciles de explicar en Canarias.

Por todo ello, necesito saber, en primer lugar, si Miguel Reneses y Enrique Santiago vinieron a Canarias, con tu consentimiento, para hacer ese recorrido, al margen de la dirección de Canarias, y también si respaldas los pactos que han bendecido en Tenerife.

El jueves de esta semana, día 30 de marzo, se reúnen diversos Consejos Insulares y necesitamos saber tu respuesta para debatirlo y tomar decisiones.


[Este texto fue aprobado por el Consejo Insular de Gran Canaria de Izquierda Unida Canaria]

Texto íntegro del informe del primer ministro chino sobre la labor del gobierno

In Actualidad, Documento on 18 marzo, 2011 at 0:01

El siguiente es el texto íntegro del Informe sobre la Labor del Gobierno, presentado el pasado 5 de marzo por el primer ministro chino, el camarada Wen Jiabao, ante la IV Sesión de la XI Asamblea Popular Nacional, la máxima legislatura del país:






INFORME SOBRE LA LABOR DEL GOBIERNO

(Presentado el 5 de marzo de 2011 ante la IV Sesión
de la XI Asamblea Popular Nacional)

Wen Jiabao

Primer Ministro del Consejo de Estado

Estimados diputados:

En nombre del Consejo de Estado, voy a presentar ante esta Sesión de la Asamblea el Informe sobre la Labor del Gobierno, para que ustedes lo examinen y los honorables miembros del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino hagan sus observaciones.

I. MIRADA RETROSPECTIVA AL DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL DURANTE EL XI QUINQUENIO

El XI Quinquenio fue un lustro extraordinario en el proceso de desarrollo de nuestro país. Frente a la complicada situación interior y exterior, y a una serie de grandes riesgos y desafíos, el Partido Comunista de China, uniendo y dirigiendo al pueblo de las diversas etnias del país, impulsó en toda la línea la reforma, la apertura y la modernización, con lo cual la fisonomía de nuestro país registró cambios históricos.

– En estos cinco años, nuestras fuerzas productivas sociales y nuestra fortaleza nacional integral experimentaron una elevación notable. Afrontamos con eficacia las arremetidas de la crisis financiera internacional, mantuvimos un desarrollo económico seguro y relativamente rápido, y cumplimos victoriosamente las principales metas y tareas del XI Plan Quinquenal, elevando la economía nacional a un nuevo peldaño. El producto interno bruto (PIB) llegó a 39,8 billones de yuanes, lo que supuso un crecimiento medio anual del 11,2%; los ingresos fiscales pasaron de 3,16 billones de yuanes a 8,31 billones. En la navegación espacial tripulada, la exploración lunar, la supercomputación y otras ciencias y tecnologías de vanguardia se lograron avances sustanciales. En la modernización de la defensa nacional y del Ejército se obtuvieron significativos resultados.

– En estos cinco años, los servicios de interés social se desarrollaron de modo acelerado y las condiciones de vida del pueblo mejoraron notablemente. La educación, la ciencia, la tecnología, la cultura, la sanidad y el deporte progresaron en todos los aspectos. En las ciudades y poblados, el número de empleos aumentó en 57,71 millones; 45 millones de trabajadores rurales pasaron a desempeñar ocupaciones no agrícolas; los ingresos disponibles per cápita de la población urbana y los ingresos netos per cápita de la población rural experimentaron en términos reales un aumento medio anual del 9,7 y el 8,9%, respectivamente; y el sistema de seguridad social con cobertura urbana y rural fue completándose paso a paso.

– En estos cinco años, la reforma y la apertura hicieron progresos significativos. En la reforma llevada a cabo en áreas prioritarias y en eslabones clave se lograron nuevos avances decisivos. El régimen de economía de mercado socialista se perfeccionó aún más. El año pasado, el monto global del comercio exterior alcanzó los 2,97 billones de dólares, de modo que el nivel de economía abierta ascendió rápidamente.

– En estos cinco años, el estatus y la influencia internacionales de nuestro país se elevaron visiblemente. Desempeñamos un importante papel constructivo en los asuntos internacionales, salvaguardamos enérgicamente la soberanía, la seguridad y los intereses de desarrollo del Estado, y obtuvimos grandes avances en nuestra diplomacia omnidireccional. Celebramos exitosamente los Juegos Olímpicos de Beijing y la Exposición Universal de Shanghai, haciendo realidad sueños centenarios de la nación china.

Estos brillantes éxitos han demostrado plenamente la superioridad del socialismo con peculiaridades chinas, han puesto de manifiesto la gran fuerza de la reforma y la apertura, han robustecido en grado sumo la autoconfianza y el orgullo del pueblo de las diversas etnias del país, y han incrementado la fuerza cohesiva y centrípeta de la nación china, lo cual nos animará, sin duda alguna, a avanzar valientemente en una nueva expedición histórica.

En los últimos cinco años cumplimos principalmente las siguientes labores.

1. Reforzar y mejorar el macrocontrol y fomentar un desarrollo seguro y relativamente rápido de la economía. Pusimos atención en dominar el rumbo, las prioridades y la intensidad del macrocontrol tomando firmemente la iniciativa en el trabajo económico. En la primera etapa del XI Quinquenio, ante el aumento demasiado rápido de las inversiones, el desmedido superávit comercial, el exceso de liquidez, las alzas estructural e importada de los precios y otros problemas, adoptamos políticas y medidas correctas, evitando con eficacia que los problemas en ciernes devinieran en problemas de tendencia y los problemas parciales en problemas globales. En el pasado bienio, afrontando con aplomo y decisiones científicas las embestidas de una crisis financiera internacional rara vez vista en los últimos cien años, aplicamos resueltamente una política fiscal activa y una política monetaria apropiadamente laxa. Persistimos en ejecutar un paquete de planes: incrementar en gran proporción los desembolsos del Gobierno y aplicar una reducción tributaria estructural; ejecutar a gran escala el programa de reajuste y vigorización de las industrias prioritarias; impulsar enérgicamente la innovación independiente y reforzar el apoyo ofrecido por la ciencia y la tecnología; y elevar considerablemente el nivel de la seguridad social. Perseverando en la orientación estratégica de ampliar la demanda interna, adoptamos una serie de políticas y medidas de estímulo al consumo y acrecentamos los ingresos de la población urbana y rural, sobre todo de las masas populares con rentas bajas, gracias a lo cual el consumo aumentó de continuo y su estructura se actualizó sin cesar. Pusimos en ejecución un plan bienal de inversiones adicionales valorado en 4 billones de yuanes, 1,18 billones de los cuales correspondieron a inversiones de las instancias centrales. De esta suma, el 43,7% se destinó al programa de viviendas de protección social, al programa relacionado con las condiciones de vida de la población rural y a los servicios de interés social; el 15,3%, a la innovación independiente, la reestructuración, el ahorro energético, la reducción de emisiones contaminantes y la construcción ecológica; el 23,6%, a la construcción de grandes infraestructuras; y el 14,8%, a la rehabilitación y la reconstrucción posteriores al catastrófico terremoto de Wenchuan. La inversión gubernamental encauzó e impulsó la no pública, y la demanda interna aumentó en grandes proporciones, cerrándose eficazmente la brecha abierta por la disminución de la demanda exterior; y, en un tiempo relativamente corto, invertimos la tendencia a la ralentización del crecimiento económico, nos pusimos a la cabeza del mundo en el repunte de la economía y en su avance hacia la mejora, superamos peculiares dificultades y garantizamos y mejoramos en gran medida las condiciones de vida del pueblo, sentando así una sólida base para el desarrollo a largo plazo.

2. Realizar bien y sin desmayo los trabajos relacionados con la agricultura, el campo y el campesinado, y consolidar y fortalecer la base agrícola. En términos acumulativos, la inversión de la hacienda central en la agricultura, el campo y el campesinado totalizó cerca de 3 billones de yuanes, registrando un crecimiento medio anual superior al 23%. Abolimos radicalmente el impuesto agrícola y los diversos cobros, poniendo así fin a una milenaria historia de tributación de los campesinos por labrar la tierra y aliviando su carga en más de 133.500 millones de yuanes anuales. Mediante el establecimiento del sistema de subsidios a los campesinos cultivadores de cereales y del mecanismo de compensación de los intereses de las principales zonas cerealeras, el fondo de subsidios a los campesinos para la producción sumó el año pasado 122.600 millones de yuanes. Gracias a la aplicación de la política de precios mínimos de compra y la de adquisición y almacenamiento provisional de variedades de cereales prioritarias, elevamos entre el 25 y el 40% el precio mínimo de la compra de trigo y arroz. Protegimos estrictamente las tierras labrantías. Pusimos mucho empeño en impulsar el progreso de las ciencias y tecnologías agrícolas. La producción de cereales ascendió repetidas veces a nuevas cotas históricas; el año pasado, llegó a 546,41 millones de toneladas, aumentando por séptimo año consecutivo, y los ingresos netos per cápita de los campesinos, se incrementaron hasta los 5.919 yuanes, experimentando crecimientos sostenidos y relativamente rápidos. Impulsamos con paso firme la reforma integral del campo y llevamos adelante en toda la línea la reforma del sistema de derechos a bosques de propiedad colectiva y la del régimen de administración de las granjas agrícolas estatales. Aceleramos la construcción de infraestructuras para la agricultura y las zonas rurales, reacondicionamos 7.356 embalses grandes y medianos y embalses pequeños prioritarios defectuosos o inseguros, y resolvimos el problema de la seguridad del agua de bebida a 215 millones de habitantes rurales. La vida de los campesinos mejoró día tras día y el campo entró en una nueva época de desarrollo.

3. Impulsar enérgicamente el reajuste estructural de la economía y elevar la calidad y la eficiencia de su crecimiento.

Primero: aceleramos la reestructuración sectorial y la innovación independiente. Promovimos activamente la reconversión tecnológica de las empresas así como su fusión o reorganización, con lo cual se elevaron notablemente el nivel global y la competitividad de las industrias, especialmente, la de manufactura de bienes de equipo. Las industrias emergentes estratégicas crecieron con rapidez. Se aceleró la construcción del sistema estatal de innovación y se llevaron a la práctica sendos programas de innovación intelectual y tecnológica, lográndose avances sustanciales en una serie de tecnologías de vanguardia, tecnologías medulares y tecnologías de equipos clave que el desarrollo industrial exige urgentemente, y se industrializaron un gran número de logros de la investigación científica. El veloz desarrollo del sector servicios le permitió elevar en 2,5 puntos porcentuales su aportación al PIB. La construcción de infraestructuras se aceleró de forma evidente. En estos cinco años, se tendieron 16.000 kilómetros de líneas férreas; se construyeron 639.000 kilómetros de carreteras, 33.000 de ellos de autopistas; se construyeron, transformaron o ampliaron 33 aeropuertos; y se levantaron y reforzaron 17.000 kilómetros de diques.

Segundo: promovimos con paso firme el ahorro de energía, la reducción de emisiones contaminantes, la construcción ecológica y la protección medioambiental. Formulamos las metas para el 2020 de nuestra acción dirigida a controlar las emisiones de gases de efecto invernadero, así como las políticas y medidas pertinentes, y elaboramos un proyecto integral de trabajo en materia de ahorro de energía y reducción de emisiones. Hicimos grandes esfuerzos por desarrollar las energías limpias; aumentamos la capacidad instalada de generación eléctrica en 445 millones de kilovatios, 96,01 millones de los cuales corresponden a unidades hidroeléctricas y 3,84 millones a unidades nucleoeléctricas. Suspendimos o cerramos pequeñas unidades termoeléctricas con una capacidad total de 72,1 millones de kilovatios; y eliminamos una considerable capacidad de producción obsoleta de carbón, hierro, acero, cemento y coque. En cuanto a la silvicultura, llevamos adelante la ejecución de proyectos ecológicos prioritarios y repoblamos 25,29 millones de hectáreas. Se beneficiaron del saneamiento integral 230.000 kilómetros cuadrados de tierras afectadas por la pérdida de agua y la erosión del suelo, y se potenciaron la prevención y el tratamiento de la contaminación hídrica y atmosférica y el tratamiento de aguas, gases y sólidos residuales industriales en las cuencas clave. Dedicamos grandes esfuerzos al desarrollo de la economía circular. En términos acumulativos, durante los pasados cinco años, el consumo de energía por unidad del PIB descendió un 19,1%; y la demanda química de oxígeno y la emisión de dióxido de azufre, un 12,45 y un 14,29%, respectivamente.

Y, tercero: promovimos el desenvolvimiento económico coordinado de las distintas regiones. Pusimos en ejecución la estrategia general de desarrollo regional, promulgamos y aplicamos el programa nacional de división regional por funciones prioritarias, elaboramos propuestas orientativas sobre la explotación del Oeste a gran escala para un nuevo decenio y una serie de planes de desarrollo regional, y lanzamos nuevas medidas para impulsar el desarrollo a saltos de las regiones pobladas por minorías étnicas, como Xinjiang, el Tíbet y las áreas de etnia tibetana de las provincias de Qinghai, Sichuan, Yunnan y Gansu. Se agilizó el desarrollo de las regiones centrales, occidentales y nororientales, de modo que sus principales índices, incluido el de crecimiento económico, superaron la media nacional; se optimizó sin cesar la estructura económica de las regiones orientales, y su capacidad de innovación independiente y su competitividad aumentaron paso a paso; y las diferencias en servicios públicos básicos existentes entre las distintas regiones tendieron a disminuir y se formó de manera preliminar una configuración de desarrollo de éstas con sus respectivas características.

4. Profundizar firme e invariablemente la reforma y la apertura, y reforzar el vigor inherente al desarrollo económico y social. Se perfeccionó gradualmente el sistema de pagos de transferencia fiscales y se implantó de modo preliminar el mecanismo para garantizar los recursos fiscales básicos de los distritos. Se sustituyó completamente el impuesto sobre el valor agregado tipo producto por el impuesto sobre el valor agregado tipo consumo, la reforma tarifaria y tributaria de los carburantes avanzó de forma expedita, arrancó la reforma experimental del impuesto sobre los recursos naturales y se unificaron totalmente los sistemas tributarios para las empresas de capital interno, mixto y externo. Se llevó felizmente a cabo la reforma de los grandes bancos comerciales de propiedad estatal de acuerdo con el sistema accionarial y se realizó una activa labor para impulsar la reforma de las instituciones financieras de políticas y la de las cooperativas rurales de crédito. Se encontró sin contratiempos la solución al problema de la separación de los derechos accionariales de las empresas cotizadas en bolsa; se introdujeron sin tropiezos en ésta la plataforma para empresas incipientes, los futuros sobre índices bursátiles, el comercio de margen y el préstamo de valores; el mercado de bonos se desarrolló con paso seguro; se profundizaron la reforma y apertura en el sector seguros; se llevó adelante ordenadamente la reforma del mecanismo de fijación de los tipos de cambio del yuan; y se amplió sin cesar la liquidación experimental con dicha moneda en el comercio transfronterizo. Se obtuvieron resultados positivos en la reforma de las empresas estatales conforme a los sistemas societario y accionarial, así como en la del régimen de supervisión y control de los activos estatales. Se aceleró la reforma del régimen de los servicios postales. Se formularon y pusieron en práctica una serie de políticas encaminadas a promover el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas y las inversiones no gubernamentales, se mejoró de continuo el entorno para el desenvolvimiento de las economías de propiedad no pública y se desarrollaron conjuntamente las economías de múltiples formas de propiedad.

La apertura al exterior progresó continuamente tanto en amplitud como en profundidad. El volumen global de las importaciones y exportaciones aumentó a una media del 15,9% anual y su estructura se optimizó sin cesar. El superávit comercial registró descensos durante dos años consecutivos, siendo el del 2010 un 6,4% menor que el del año anterior. El nivel de la utilización de los fondos foráneos mejoró aún más. Las empresas aceleraron claramente el paso en la aplicación de la estrategia de “salir al exterior”, de modo que las inversiones directas en el extranjero totalizaron, en términos acumulativos, 220.000 millones de dólares y el volumen de negocio por la contrata de obras de ingeniería y la cooperación laboral con el exterior fue de 335.200 millones de dólares. Tomamos parte activa en la reforma del mecanismo de gobierno de la economía mundial y la construcción de mecanismos de cooperación regional, y continuamos profundizando la cooperación económica y comercial bilateral y multilateral. La magnitud de nuestra ayuda al extranjero se amplió de manera constante. La apertura al exterior promovió vigorosamente el desarrollo de la economía y el reajuste de su estructura, y nos permitió aumentar el número de empleos, asimilar tecnologías y experiencias administrativas avanzadas, y elevar sensiblemente nuestra posición internacional.

5. Desarrollar con celeridad los servicios de interés social y garantizar y mejorar efectivamente las condiciones de vida del pueblo. Persistimos en todo momento en la coordinación del desarrollo económico con el social y en la búsqueda del desarrollo centrada en dicho mejoramiento. Situamos el empleo en un lugar preferente del desarrollo económico y social. Fortalecimos la capacitación profesional y los servicios de empleo; promovimos la colocación de los graduados de los centros docentes superiores, de la mano de obra emigrada del campo y de los habitantes de ciudades y poblados con dificultades para encontrar trabajo; y llevamos a buen término la labor relativa al empleo y colocación de los militares licenciados. Pusimos en ejecución la Ley de Contratos Laborales y la Ley de Fomento del Empleo, elevamos en general el nivel del salario mínimo e impulsamos el establecimiento de relaciones de trabajo armoniosas. Logramos avances sustanciales en la construcción del sistema de seguridad social con cobertura urbana y rural; realizamos a nivel provincial la gestión coordinada del seguro de vejez básico para los trabajadores urbanos; aplicamos los métodos de traslado y continuidad transprovincial de la titularidad de dicho seguro; elevamos por séptimo año consecutivo la pensión básica de vejez para los jubilados de las empresas, cuyo aumento anual alcanzó una media del 10%; y extendimos experimentalmente la cobertura del nuevo tipo de seguro social rural de vejez al 24% de los distritos. Impulsamos con dinamismo y prudencia la reforma del régimen de los servicios médicos, farmacéuticos y sanitarios, e implantamos por completo el sistema de seguro médico básico para la población urbana y el nuevo tipo de asistencia médica cooperativa rural, beneficiando con ello a 1.267 millones de habitantes urbanos y rurales. Se hizo realidad la cobertura total del sistema de garantía del nivel de vida mínimo, se estableció básicamente el sistema de asistencia social urbano-rural y se hicieron nuevos progresos en la prestación de servicios de bienestar social, en el trato preferencial a los exmilitares veteranos o inválidos, y a los familiares de los mártires y de los militares en servicio, así como en la colocación de los desmovilizados, las actividades benéficas y las acciones en favor de las personas con discapacidades. Los fondos acumulados de seguridad social de todo el país llegaron a 781.000 millones de yuanes, 580.000 millones más que hace cinco años. Se ejecutó con energía la construcción de viviendas de protección social y la eliminación de núcleos de chabolas, lo cual permitió a 11 millones de familias con dificultades habitacionales instalarse en nuevas viviendas. Debemos trabajar con perseverancia y esforzarnos por que todo el pueblo cuente con sustento en la vejez, disfrute de asistencia médica en caso de enfermedad y tenga una casa donde vivir.

Se elaboró y aplicó el Programa Estatal a Medio y Largo Plazo para la Reforma y el Desarrollo Educacionales. En los últimos cinco años, los gastos fiscales en educación totalizaron 4,45 billones de yuanes, lo que representa un aumento medio anual del 22,4%. Se materializó por completo la educación obligatoria gratuita en la ciudad y el campo, de forma que todos los niños en edad escolar pueden “ir a la escuela sin pagar”. Se aplicó en toda la línea el sistema de salarios complementados en función del rendimiento del personal docente que imparte la educación obligatoria. Se proporcionó formación profesional secundaria gratuita a estudiantes procedentes de familias rurales con dificultades económicas y de familias urbanas con rentas bajas, y a los que cursan especialidades relacionadas con la agricultura. A raíz de la vigorosa aplicación del sistema estatal de subvenciones al estudio, las inversiones fiscales en este renglón ascendieron de los 1.800 millones de yuanes del 2006 a los 30.600 millones del 2010, y el alcance de su cobertura se extendió de los centros docentes superiores a las escuelas de formación profesional secundaria y a las del ciclo superior de la enseñanza secundaria general, financiándose en total a 21,3 millones de alumnos, además de lo cual se ofrecieron subsidios de manutención a más de 12 millones de alumnos internos de la educación obligatoria. Aceleramos tanto la rehabilitación de los edificios en estado precario de las escuelas secundarias y primarias rurales como la construcción de infraestructuras para la formación profesional. Trabajamos por elevar de forma integral la calidad y el nivel de la enseñanza superior y robustecer la capacidad de innovación de los centros docentes superiores. Se elaboró y ejecutó el Programa Estatal a Medio y Largo Plazo para el Desarrollo Científico y Tecnológico. La hacienda central invirtió en ciencia y tecnología 619.700 millones de yuanes, alcanzando el incremento anual una media del 22,7%, y en ambos campos se obtuvieron una serie de importantes logros. Se intensificó enérgicamente la construcción de la capacidad de los servicios médicos y sanitarios en los niveles de base. La hacienda estatal asignó fondos especiales para transformar y construir 23.000 policlínicas de cantón o poblado y 1.500 hospitales, 500 hospitales de medicina tradicional china y 1.000 centros de atención sanitaria materno-infantil de nivel distrital, así como para establecer 2.400 centros de servicios sanitarios de nivel comunitario. Se elaboró y ejecutó el Programa Estatal a Medio y Largo Plazo para el Desarrollo de Recursos Humanos de Excelencia. Se alcanzaron sin inconvenientes las metas de la planificación demográfica. Se hicieron importantes progresos en la reforma del régimen cultural. Se aceleró visiblemente la construcción del sistema de servicios culturales públicos y la industria cultural se desarrolló con pujanza. La filosofía y las ciencias sociales, la prensa y la edición, la radio, el cine y la televisión, y la literatura y las artes progresaron y florecieron. En las zonas urbanas y rurales se aceleró la construcción de instalaciones deportivas públicas y las actividades del pueblo para fortalecer su salud se convirtieron en una práctica común. Se impulsó en toda la línea el fomento del sistema legal y se cumplió felizmente el V Plan Quinquenal del Departamento de Propaganda del Comité Central del Partido y el Ministerio de Justicia sobre la Divulgación y Educación en la Legalidad entre los Ciudadanos. Gracias a la innovación y el fortalecimiento de la gestión social, se mantuvieron la armonía y la estabilidad sociales.

En la lucha contra el excepcional terremoto de Wenchuan y otros graves desastres naturales, se conquistaron victorias trascendentales. La labor de rehabilitación y reconstrucción posdesastre de Wenchuan, prevista para tres años, culminó básicamente en dos años, y tanto la de Yushu, después de un violento sismo, como la de Zhouqu, luego de enormes desbordamientos de torrentes y aludes de lodo y piedras, avanzaron de forma ordenada. Superada la prueba de las calamidades, el pueblo chino ha ganado en madurez, autoconfianza y fortaleza, y el gran espíritu de indoblegabilidad y autosuperación de la nación china se muestra invencible.

A lo largo de estos cinco años, logramos positivos resultados en la autoconstrucción del gobierno: profundizamos sin cesar la reforma del régimen administrativo, aceleramos el cambio de las funciones del gobierno, cumplimos de forma integral la nueva ronda de reformas de los organismos gubernamentales, impulsamos en profundidad la gestión de los asuntos administrativos según la ley, llevamos adelante la construcción de un gobierno regido por la ley y de servicio así como la información pública sobre los asuntos gubernamentales, reforzamos la exigencia de responsabilidades administrativas y desplegamos incansablemente la lucha contra la corrupción.

Hemos recorrido estos cinco años haciendo progresos a cada paso: ¡el pueblo chino tiene motivos para enorgullecerse de ello! Los éxitos de dicho periodo no han sido nada fáciles de cosechar. Todo ello es el resultado del dominio completo de la situación en su conjunto y de la acertada dirección del Comité Central del Partido, con el camarada Hu Jintao como secretario general, y de la lucha unida y esforzada de todo el Partido y todas las etnias que conforman nuestro pueblo. En nombre del Consejo de Estado, quisiera decir aquí: ¡gracias de todo corazón a todas las etnias de nuestro pueblo, a los partidos democráticos, a las organizaciones populares y a las personalidades de los diversos círculos sociales del país! ¡Gracias de todo corazón a los compatriotas de las Regiones Administrativas Especiales de Hong Kong y Macao, a los compatriotas de Taiwan y a los chinos residentes en el extranjero! ¡Gracias de todo corazón a los Gobiernos de los diversos países, a las organizaciones internacionales y los amigos de distintas naciones que se interesan por la modernización de China y le brindan su apoyo!

Somos conscientes de que en el desarrollo de nuestro país los desequilibrios, la descoordinación y la insostenibilidad siguen siendo problemas destacados. Estos problemas se manifiestan principalmente en el agravamiento de la restricción del crecimiento económico por parte de los recursos y el medio ambiente, el desequilibrio de las relaciones entre la inversión y el consumo, las disparidades bastante marcadas en la distribución de los ingresos, la insuficiente capacidad de innovación científica y tecnológica, la irracionalidad de la estructura sectorial, la pertinaz vulnerabilidad de la base agrícola, la descoordinación entre el desarrollo de la ciudad y el del campo y entre el de las diferentes regiones, la coexistencia de la presión proveniente del volumen total del empleo y la contradicción estructural en este ámbito, y la persistencia de un buen número de obstáculos que restringen el desarrollo científico derivados de regímenes y mecanismos; y el valor agregado del sector servicios dentro del PIB, la proporción del empleo del sector servicios en el total de la colocación y el peso específico que representan en el PIB los gastos asignados a investigación y a experimentación y desarrollo no alcanzaron las metas establecidas en el XI Plan Quinquenal. Siguen sin haberse resuelto de raíz algunos problemas que suscitan vehementes quejas por parte de las masas, siendo los principales los siguientes: la insuficiencia del volumen total de recursos para una educación y una asistencia médica de excelente calidad y los desequilibrios en su distribución; el incremento de la presión ejercida por el alza de los precios y la subida excesiva del precio de la vivienda en algunas ciudades; el aumento de las contradicciones sociales provocadas por las infracciones de la ley que se cometen en la expropiación de tierras, la demolición de viviendas y la reubicación de sus ocupantes; la prominencia negativa del problema de la seguridad de los productos alimenticios; y la gravedad de la corrupción en algunos ámbitos. Es indudable que, con un alto sentido de la responsabilidad ante el Estado y el pueblo, y a base de arduas y minuciosas labores y de infatigables esfuerzos, apresuraremos la solución de tales problemas para que el pueblo se sienta satisfecho.

Una mirada retrospectiva a la labor realizada por el Gobierno durante el XI Quinquenio nos permite profundizar en la comprensión y el conocimiento de los siguientes aspectos.

Primero: hay que persistir en el desarrollo científico. Es contando con el desarrollo como hemos vencido toda clase de severos retos y hemos conseguido todos los éxitos y progresos en los diversos terrenos, y aún debemos apoyarnos en él para resolver las dificultades y problemas en nuestro camino de avance. Dado que nuestro país aún está y seguirá estando largo tiempo en la etapa primaria del socialismo, tenemos que perseverar en la construcción económica como tarea central y en el desarrollo científico. Es necesario considerar al ser humano como lo primordial, tener la garantización y la mejora de las condiciones de vida del pueblo como punto de partida y objetivo de todos nuestros trabajos, y seguir invariablemente el camino de la prosperidad conjunta para que los logros del desarrollo beneficien a todo el pueblo; persistir en actuar con una visión de conjunto para promover el desenvolvimiento coordinado de la ciudad y el campo, de unas regiones y otras, así como de la economía y la sociedad; y acelerar el cambio de la modalidad de desarrollo de la economía, impulsar enérgicamente la innovación independiente y ahorrar recursos y proteger el medio ambiente, de modo que el desarrollo económico y social se conjugue con la situación demográfica, los recursos y el medio ambiente, mejorando así el carácter integral, coordinado y sostenible del desarrollo.

Segundo: hay que mantener la unidad orgánica entre el control gubernamental y el mecanismo del mercado. Tanto un mecanismo perfeccionado del mercado como un macrocontrol eficaz forman parte importante e imprescindible del régimen de economía de mercado socialista. El papel mayor o menor del mercado o del gobierno vendrá determinado por lo que exija la coyuntura. En la resistencia a la embestida de la crisis financiera internacional, fortalecimos y mejoramos el macrocontrol, rectificamos oportunamente las deformaciones del mercado y remediamos sus fallos, evitando así la aparición de altibajos drásticos en la economía. La práctica ha corroborado que lo que hicimos fue totalmente correcto. Tenemos que perfeccionar sin cesar el régimen de economía de mercado socialista, poner en pleno juego el papel básico del mercado en la distribución de los recursos, avivar el vigor inherente a la economía y, al mismo tiempo, utilizar de manera científica el macrocontrol como medio para que la economía se desarrolle de forma prolongada, segura y relativamente rápida.

Tercero: hay que persistir en tomar en consideración tanto la situación nacional como la internacional. Con el desenvolvimiento a fondo de la globalización económica y la profundización continua de nuestra apertura al exterior, la relación entre nuestra economía y la mundial se estrecha cada día más y su interacción e interdependencia se fortalecen constantemente. Hay que adoptar una visión del mundo, reforzar el pensamiento estratégico, saber aprovechar plenamente las oportunidades de desarrollo y hacer frente con prudencia a los riesgos y desafíos a tenor de la evolución y el cambio de la situación internacional, utilizar como es debido los mercados y los recursos tanto nacionales como internacionales, y tratar con una visión de conjunto la relación entre el desarrollo nacional y la apertura al exterior, logrando, en el verdadero sentido de la palabra, tomar en consideración tanto la demanda interna como la externa, y consiguiendo un desarrollo equilibrado.

Y, cuarto: hay que persistir en considerar la reforma y la apertura como la fuerza motriz fundamental del desarrollo económico y social. La reforma y la apertura constituyen el camino ineluctable para que la fortaleza y prosperidad del país y la felicidad del pueblo sean realidades, por lo que se deben aplicar a lo largo de todo el proceso de la modernización socialista. Debemos propulsar la reforma con mayor determinación y coraje, elevar la cientificidad de las decisiones sobre la misma, aumentar la coordinación de las correspondientes medidas e impulsar integralmente la reforma e innovación en los terrenos económico, político, cultural, social, etc., con el fin de eliminar de raíz los obstáculos originados por los regímenes y mecanismos, emancipar y desarrollar al máximo las fuerzas productivas y fomentar la equidad y la justicia sociales. Debemos perseverar en tomar el mejoramiento de las condiciones de vida del pueblo como punto de convergencia para tratar de modo acertado la relación entre la reforma, el desarrollo y la estabilidad, conjugando la intensidad de la reforma, el ritmo del desarrollo y la capacidad de aguante de la sociedad, y fomentando la armonía y la estabilidad mediante la reforma, al objeto de garantizar el que el pueblo viva tranquilo y trabaje satisfecho, el mantenimiento de la paz y el orden social y la estabilidad duradera del país.

II. PRINCIPALES METAS Y TAREAS DEL XII QUINQUENIO

De acuerdo con la Propuesta del Comité Central del Partido Comunista de China para la Elaboración del XII Plan Quinquenal de Desarrollo Económico y Social, hemos confeccionado el Proyecto del Documento Guía del XII Plan Quinquenal de Desarrollo Económico y Social, proyecto que sometemos a la presente Sesión de la Asamblea para que lo examine.

El XII Quinquenio coincide con un periodo clave de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada y es el periodo más desafiante para profundizar la reforma y la apertura y acelerar el cambio de la modalidad de desarrollo económico. En el plano internacional, la multipolarización mundial y la globalización económica se desenvuelven a fondo, y la paz, el desarrollo y la cooperación siguen constituyendo la corriente de los tiempos. Las repercusiones de la crisis financiera internacional subsistirán largo tiempo, la estructura de la economía mundial se reajusta de forma acelerada, los mecanismos de su gobierno están experimentando profundos cambios, las innovaciones científicas y tecnológicas y la transición industrial están gestando adelantos sustanciales, y la fuerza global de los países en vías de desarrollo, sobre todo de los países con mercados emergentes, está entrando en un periodo de ascenso. En el plano nacional, las condiciones favorables y la tendencia al mejoramiento permanente del desarrollo de nuestro país no han cambiado; la industrialización, la informatización, la urbanización, la mercadización y la internacionalización se desenvuelven a fondo; la demanda del mercado cuenta con un potencial enorme; el abastecimiento de fondos es holgado; el nivel científico, tecnológico y educacional se eleva en su conjunto; la calidad de la mano de obra mejora; las instalaciones infraestructurales se perfeccionan día a día; la capacidad gubernamental para ejercer el macrocontrol y afrontar grandes retos aumenta visiblemente; y la situación general de la sociedad se mantiene estable.

El enjuiciamiento global de la situación internacional y nacional nos indica que nuestro país sigue encontrándose en un importante periodo coyuntural estratégico en el que podremos llevar a cabo grandes empresas.

Manteniendo en alto la gran bandera del socialismo con peculiaridades chinas y guiándonos por la teoría de Deng Xiaoping y el importante pensamiento de la triple representatividad, debemos aplicar a fondo la concepción científica del desarrollo y adaptarnos a los nuevos cambios en la situación interna y externa, así como a las nuevas expectativas que abriga el pueblo de las diversas etnias de poder llevar una vida mejor; y tomando el desarrollo científico como tema clave y el aceleramiento del cambio de la modalidad de desarrollo económico como línea principal, debemos profundizar la reforma y la apertura, garantizar y mejorar las condiciones de vida del pueblo, consolidar y ampliar los logros obtenidos en el afrontamiento de los embates de la crisis financiera internacional y promover el desarrollo económico duradero, seguro y relativamente rápido y la armonía y la estabilidad sociales, con miras a asentar una base decisiva para completar en todos los aspectos la construcción de una sociedad modestamente acomodada.

– Debemos impulsar el desarrollo económico para que ascienda un nuevo peldaño. En los próximos cinco años, la meta prevista para nuestro crecimiento económico será un incremento anual medio del 7% paralelo a una elevación notable de la calidad y la rentabilidad. Calculado a precios del 2010, el PIB del 2015 superará los 55 billones de yuanes. Tenemos que seguir fortaleciendo y mejorando el macrocontrol, mantener fundamentalmente estable el índice general de precios, combinar las políticas de control a corto plazo con las de desarrollo a largo plazo, persistir en la aplicación de la estrategia de ampliar la demanda interna y explotar a plenitud su enorme potencial, con objeto de configurar con celeridad una nueva situación en la cual el crecimiento económico sea propulsado de manera coordinada por el consumo, la inversión y la exportación.

– Debemos acelerar el cambio de la modalidad de desarrollo de la economía y el reajuste de su estructura. Seguiremos con firmeza el nuevo camino de industrialización con peculiaridades chinas, impulsaremos la integración profunda de la informatización y la industrialización, reconvertiremos y actualizaremos la industria manufacturera y cultivaremos y desarrollaremos las industrias emergentes estratégicas. Desenvolveremos con mayor celeridad el sector servicios elevando en 4 puntos porcentuales la participación de su valor agregado en el PIB. Promoveremos activa y prudentemente la urbanización, cuya tasa se incrementará del 47,5 al 51,5%, perfeccionaremos su distribución y morfografía y elevaremos de continuo su calidad y nivel. Seguiremos fortaleciendo la construcción de infraestructuras y consolidaremos en mayor medida los cimientos para el desarrollo económico y social. Desarrollaremos enérgicamente la agricultura moderna y agilizaremos la construcción del nuevo agro socialista. Aplicaremos a fondo la estrategia general de desarrollo regional y la de división regional por funciones prioritarias, y haremos realidad de manera gradual la igualdad en el acceso a los servicios públicos básicos. Impulsaremos una interacción positiva entre la ciudad y el campo y entre las diversas regiones, así como el desarrollo coordinado de los sectores primario, secundario y terciario.

– Debemos desarrollar con grandes esfuerzos los servicios de interés social. Persistiremos en dar preferencia al desarrollo de la educación, elevando con paso seguro el nivel educativo de todo el pueblo. Adheridos al principio de innovar por cuenta propia, avanzar en terrenos prioritarios quemando etapas, respaldar el desarrollo y ser en el futuro una fuerza conductora, perfeccionaremos el sistema de innovación científica y tecnológica y las políticas en su apoyo, y propulsaremos con empeño las conquistas sustanciales en ambos terrenos. Los gastos de investigación, experimentación y desarrollo ascenderán a un 2,2% del PIB, lo cual impulsará una mejor transformación de los adelantos científicos y tecnológicos en fuerzas productivas. Para responder a las necesidades de la modernización, intensificaremos la preparación de personas de valía y nos esforzaremos por forjar un gigantesco contingente de personas altamente cualificadas. Potenciaremos vigorosamente el fomento de la cultura y promoveremos nuevos saltos en su reforma y desarrollo para satisfacer las crecientes necesidades espirituales y culturales de las masas populares. Desarrollaremos enérgicamente la educación física. Profundizaremos en mayor medida la reforma del régimen de los servicios médicos, farmacéuticos y sanitarios, y completaremos el sistema de asistencia médico-sanitaria básica, para alcanzar con mayor rapidez la meta de permitir a todos disfrutar de sus servicios. Innovaremos los regímenes y mecanismos de la gestión social y reforzaremos su construcción legislativa, institucional y funcional, a fin de asegurar tanto el pleno vigor como la armonía y estabilidad de la sociedad.

– Debemos promover firmemente el ahorro de recursos y la protección del medio ambiente. Afrontaremos activamente el cambio climático. Reforzaremos el ahorro y la gestión de los recursos, aumentaremos la capacidad de garantía en lo tocante a recursos, intensificaremos la protección de las tierras de labranza y del medio ambiente y fortaleceremos el mejoramiento del entorno ecológico y la construcción del sistema de prevención y reducción de desastres, todo ello con el fin de incrementar integralmente nuestra capacidad de desarrollo sostenible. La proporción del consumo de energías no fósiles dentro del de las primarias se elevará al 11,4%; el consumo de energía por unidad del PIB y la emisión de dióxido carbónico se reducirán un 16 y un 17%, respectivamente; la emisión total de los principales contaminantes se rebajará entre un 8 y un 10%; y el volumen de las existencias forestales aumentará en 600 millones de metros cúbicos, con lo que la cobertura forestal llegará al 21,66%. Se potenciará efectivamente la construcción de infraestructuras hidráulicas, se propulsará el saneamiento de los importantes afluentes de los grandes ríos, los lagos y los ríos pequeños y medianos, se elevarán notablemente los niveles de irrigación de las tierras de cultivo básicas y de aprovechamiento eficaz de los recursos hídricos, y se aumentará claramente la capacidad de prevenir inundaciones.

– Debemos mejorar en todos los aspectos las condiciones de vida del pueblo. Tomando con perseverancia el aumento del empleo como objetivo preferente del desarrollo económico y social, crearemos oportunidades equitativas para el conjunto de los trabajadores y en cinco años aumentaremos en 45 millones los puestos laborales urbanos. Manteniendo y perfeccionando el sistema de reparto basado principalmente en la distribución según el trabajo y acompañado de la coexistencia de diversas modalidades de distribución, nos esforzaremos por simultanear el crecimiento de los ingresos de la población con el desarrollo económico, sincronizar el incremento de las remuneraciones laborales con el de la productividad del trabajo y elevar paulatinamente la proporción de los ingresos de la población en el reparto de la renta nacional y la de las remuneraciones laborales en la distribución primaria, para formar con celeridad una configuración racional de la distribución de los ingresos. El aumento real de la renta per cápita disponible de la población urbana y de la renta neta per cápita de la población rural alcanzará una tasa media anual superior al 7%. Elevaremos el nivel de la ayuda a la población pobre y reduciremos su número. Se acelerará el perfeccionamiento del sistema de seguridad social y se elevará aún más el nivel de garantía. La cobertura de los sistemas de seguro básico de vejez y de asistencia médica básica se extenderá a todas las ciudades y al campo, y se elevará y mantendrá estable la tasa de incorporación a los tres seguros de asistencia médica básica, a saber: el de asistencia médica básica para los trabajadores urbanos, el de asistencia médica básica para la población urbana y el nuevo tipo de asistencia médica cooperativa rural; y el porcentaje de reembolso correspondiente a los fondos de seguros médicos sobrepasará el 70% de los gastos incluidos en el marco de las políticas pertinentes y la cobertura de las viviendas de protección social para la población urbana de todo el país alcanzará aproximadamente el 20%. Se persistirá en la planificación familiar como política estatal básica, se perfeccionarán las políticas correspondientes, se propulsará un desarrollo demográfico equilibrado a largo plazo y la esperanza de vida se elevará en un año, con lo que llegará a 74,5.

– Debemos profundizar integralmente la reforma y la apertura. Concederemos mayor importancia al diseño de máximo nivel de la reforma y a su planificación general, propulsaremos con vigor la reforma del régimen económico, impeleremos activa y prudentemente la del régimen político, promoveremos con mayor rapidez la de los regímenes cultural y social, perfeccionaremos constantemente el régimen de economía de mercado socialista, ampliaremos la democracia socialista y mejoraremos el sistema legal socialista, de modo que la superestructura se adapte mejor al desarrollo y los cambios de la base económica y brinde una sólida garantía al desarrollo científico. Persistiendo en el sistema económico básico y perfeccionándolo, crearemos un entorno de regímenes en el que las economías de distintas formas de propiedad puedan aprovechar, en pie de igualdad y conforme a la ley, los factores de producción, competir equitativamente en el mercado y gozar de la misma protección legal. Aceleraremos la reforma de los regímenes fiscal, tributario y financiero, estructuraremos con dinamismo unos regímenes fiscal y tributario que favorezcan el cambio de la modalidad de desarrollo económico y construiremos un sistema financiero caracterizado por su diversidad orgánica, la alta eficacia de sus servicios, su prudencia en la supervisión y el control, y su capacidad de controlar los riesgos. Profundizaremos la reforma de los precios de los productos de recursos naturales y de las tarifas por la protección medioambiental, e implantaremos y perfeccionaremos un mecanismo para la fijación de los precios de dichos productos, capaz de reflejar con agilidad la relación entre la oferta y la demanda en el mercado, el nivel de escasez de los recursos y los costes medioambientales. Aplicaremos una estrategia de apertura más dinámica y activa, crearemos nuevas ventajas para participar en la cooperación y la competencia internacionales, y seguiremos avanzando en la configuración de un nuevo contexto de apertura basado en los principios de beneficio mutuo y ganar-ganar.

– Debemos potenciar sin cesar la reforma y la construcción del propio gobierno. Puesto que todos los poderes que tiene le son conferidos por el pueblo, el gobierno ha de ser responsable ante él, trabajar en favor de sus intereses y someterse a su supervisión. Es preciso movilizar y organizar al pueblo lo más extensamente posible en la administración según la ley de los asuntos estatales y sociales y de las actividades económicas y culturales; es preciso perseverar en el plan básico de administración del país con arreglo a la ley, acentuar la construcción del sistema legal concerniente a la salvaguardia de los intereses de las masas y fomentar el ejercicio de la administración conforme a la ley; es preciso aplicar la toma científica y democrática de decisiones, y crear y perfeccionar un mecanismo de funcionamiento en el que la toma de decisiones, la ejecución y la supervisión se coordinen y condicionen entre sí, con el fin de asegurar el ejercicio acertado de los poderes; es necesario introducir cambios institucionales para terminar con la concentración excesiva e incontrolada de los poderes, y castigar y prevenir con firmeza la corrupción; y es preciso garantizar los derechos democráticos y los derechos e intereses legítimos del pueblo, y salvaguardar la equidad y la justicia sociales.

En resumidas cuentas, al materializar las metas establecidas en el XII Plan Quinquenal, mediante los esfuerzos que realizaremos en los próximos cinco años, nuestra fortaleza nacional integral se elevará aún más, las condiciones de vida del pueblo experimentarán mayores mejoras y la fisonomía del país registrará una mayor renovación.

III. LABORES PARA EL 2011

El 2011 es el año del inicio del XII Plan Quinquenal, por lo que una realización exitosa de las labores de este año reviste vital importancia para el cumplimiento de las diversas metas y tareas incluidas en él. En el año transcurrido, obtuvimos grandes logros en todos nuestros trabajos. El PIB aumentó un 10,3%; se consiguió mantener el alza del índice de precios al consumidor en un 3,3%; se crearon 11,68 millones de empleos en las zonas urbanas; y la situación de la balanza de pagos mejoró en cierta medida, con todo lo cual se sentó una base favorable para llevar a buen término la labor del presente año.

Este año, el desarrollo de nuestro país se enfrenta todavía a una situación muy complicada. La economía mundial seguirá recuperándose con lentitud y sobre una base precaria. Las economías desarrolladas, cuya fuerza de crecimiento es escasa, están rodeadas de dificultades para reducir su elevada tasa de desempleo y los riesgos latentes de la crisis de la deuda soberana de algunos países aún no han desaparecido. Las principales economías desarrolladas impulsan en mayor medida una política monetaria laxa; la liquidez mundial aumenta en gran volumen; las fluctuaciones de los precios de los productos básicos en el mercado internacional y de los tipos de cambio de las principales monedas se agravan; en los mercados emergentes, las burbujas de bienes y la presión inflacionaria se incrementan; el proteccionismo continúa creciendo; la competencia en el mercado internacional es cada vez más enconada; y los factores de inestabilidad e incertidumbre siguen siendo numerosos. En el funcionamiento económico de nuestro país, ciertos problemas a largo plazo se entrelazan con otros a corto plazo y las contradicciones institucionales se superponen a los problemas estructurales, lo que aumenta la dificultad de ejercer el macrocontrol. Debemos juzgar acertadamente la situación, mantener la mente despejada y fortalecer la concienciación sobre posibles adversidades, con el propósito de realizar bien los preparativos para afrontar riesgos.

Los principales objetivos fijados para el desarrollo económico y social durante el año en curso son los siguientes: aumentar el PIB en alrededor del 8%; optimizar en mayor medida la estructura económica; mantener el alza del nivel general de precios al consumidor en torno al 4%; crear más de 9 millones de puestos de trabajo y mantener la tasa del desempleo registrado en no más del 4,6% inclusive en las zonas urbanas; y seguir mejorando la situación de la balanza de pagos. Nuestras consideraciones consisten en términos generales en conseguir un buen entorno para el cambio de la modalidad del desarrollo económico y orientar a los diversos sectores para que desplacen el centro de gravedad de su trabajo a la aceleración del reajuste estructural de la economía y el aumento de la calidad y la rentabilidad del desarrollo, así como al incremento del empleo, la mejora de las condiciones de vida del pueblo y la promoción de la armonía social.

A fin de alcanzar los mencionados objetivos, hemos de preservar la continuidad y la estabilidad de las políticas macroeconómicas, elevar su especificidad, flexibilidad y eficacia, tratar bien la relación entre el mantenimiento del desarrollo seguro y relativamente rápido de la economía, el reajuste de su estructura y la gestión de las expectativas de inflación, atribuir mayor importancia a la estabilización del nivel general de los precios y prevenir grandes fluctuaciones de la economía.

Aplicación continuada de una política fiscal activa. Vamos a mantener el déficit fiscal y la deuda pública en una magnitud adecuada. Para este año se prevé un déficit de 900.000 millones de yuanes, 700.000 millones de los cuales corresponden al déficit de la hacienda central y 200.000 millones a bonos territoriales emitidos por ésta que se incorporarán a los presupuestos de las haciendas territoriales. El déficit previsto implica una reducción de 150.000 millones con respecto al presupuestado el año pasado, disminuyendo la tasa de déficit hasta alrededor del 2%. Se impone, por un lado, optimizar con empeño la estructura de los gastos fiscales y aumentar los gastos prioritarios, entre ellos los destinados a la agricultura, el campo y el campesinado, las zonas subdesarrolladas, las condiciones de vida del pueblo, los servicios de interés social, el reajuste estructural y la innovación científica y tecnológica; y, por otro lado, reducir los gastos ordinarios, controlar con rigor la construcción de bloques de oficinas, salones de actos, hoteles y residencias de huéspedes de los organismos del Partido y de los gobiernos, y lograr en principio un incremento cero de sus egresos para las giras por el extranjero o fuera de la parte continental, la adquisición y uso de vehículos motorizados, y las recepciones oficiales, disminuyendo así efectivamente los costos administrativos. Proseguiremos con la reducción tributaria estructural. Intensificaremos la recaudación y la administración tributarias conforme a la ley. Someteremos las deudas de los gobiernos territoriales a una auditoría exhaustiva y a una supervisión y control integrales, y estudiaremos la implantación de un mecanismo reglamentado para su obtención de préstamos y financiaciones.

Aplicación de una política monetaria prudente. Mantendremos la financiación social en una magnitud racional y situaremos en el 16% el incremento previsto de la oferta del dinero en sentido amplio. Perfeccionaremos el marco de la política macroprudencial y haremos un uso integral de instrumentos como los precios y los importes para elevar la eficacia de la política monetaria. Aumentaremos la proporción de la financiación directa y haremos valer como se debe el papel de las acciones, los bonos, los fondos de capital inversión y otros instrumentos de financiación, al objeto de cubrir aún mejor la demanda de fuentes diversificadas de inversión y financiación. Optimizaremos con empeño la estructura crediticia, encauzaremos los bancos comerciales hacia la intensificación de su apoyo crediticio a los ámbitos prioritarios y los eslabones débiles, y controlaremos rigurosamente la concesión de préstamos tanto a las ramas con un alto consumo energético y elevadas emisiones de contaminantes como a las que tienen una capacidad de producción excesiva. Seguiremos mejorando el mecanismo de fijación de los tipos de cambio del yuan. Supervisaremos y controlaremos muy de cerca el flujo transfronterizo de capitales para evitar la entrada de “dinero caliente”. Fortaleceremos la gestión de las inversiones de los activos de reserva y la de sus riesgos para aumentar su rentabilidad.

Este año debemos ocuparnos prioritariamente de los siguientes trabajos.

1. Mantener estable en lo fundamental el nivel general de precios

En la actualidad, con el alza relativamente acelerada de los precios, las expectativas inflacionarias se incrementan, asunto este que concierne a la vida del pueblo, compromete la situación en su conjunto y afecta a la estabilidad. Se impone considerar la estabilización del nivel general de los precios como la tarea primordial del macrocontrol y poner en pleno juego las condiciones favorables, como la mayor oferta que demanda del conjunto de los principales productos industriales, las existencias suficientes de cereales y las reservas de divisas relativamente holgadas, en un esfuerzo por eliminar la influencia negativa de la inflación importada y la estructural, absorber la presión ejercida por el alza de los costos de los factores de producción, orientar de modo acertado las expectativas del mercado y frenar resueltamente la tendencia alcista de los precios. Tenemos que intensificar de modo integral el control, la supervisión y la administración de los precios, recurriendo principalmente a los medios económicos y jurídicos, y, auxiliarmente, a los medios administrativos necesarios.

Primero: hemos de controlar de manera efectiva la liquidez en el mercado, conteniendo así los factores monetarios que promueven un alza excesiva de los precios. Debemos manejar apropiadamente la oportunidad, el ritmo y la intensidad del reajuste de los precios de las mercancías y los servicios bajo administración gubernamental.

Segundo: desarrollar enérgicamente la producción y garantizar la producción y el suministro de los principales productos agrícolas, los artículos de primera necesidad y los medios de producción importantes. Es indispensable poner en práctica el sistema de responsabilidad de los gobernadores provinciales por el Programa Bolsa del Arroz y el de los alcaldes por el Programa Canasta de las Verduras.

Tercero: reforzar la construcción del sistema de circulación de los productos agrícolas, llevando a cabo activamente la “conexión directa entre el agricultor y el supermercado” y manteniendo expedito un “canal verde” para el transporte de productos agrarios frescos y vivoseccionaremos el sistema de reserva de mercancías importantes y el de adquisición y almacenamiento temporal de los principales productos agrícolas, manejaremos bien la oportunidad de la regulación mediante el aumento y la reducción de las reservas estatales, reajustaremos como es debido las importaciones y exportaciones, y aumentaremos la capacidad de control sobre el mercado.

Cuarto: intensificar la supervisión y la administración de los precios y salvaguardar el orden del mercado. En lo tocante a los precios, reforzaremos, en particular, la aplicación de la ley, investigando y sancionando con rigor las especulaciones maliciosas, las confabulaciones para elevar los precios, las subidas desbocadas y otras acciones ilícitas.

Quinto: perfeccionar el sistema de subvenciones, establecer y complementar un mecanismo de coactuación que vincule la cuantía de la asistencia y la seguridad social con el alza de los precios, y no tolerar en absoluto que el aumento de los precios afecte a la vida normal de las masas con rentas bajas.

2. Ampliar en mayor medida la demanda interna, en particular la de consumo de la población

La ampliación de la demanda interna constituye no sólo una orientación estratégica a largo plazo y el punto de apoyo básico del desarrollo económico de nuestro país, sino también la vía fundamental y el requisito intrínseco para promover el desarrollo equilibrado de la economía.

Ampliación activa de la demanda de consumo. Incrementaremos de continuo los gastos gubernamentales asignados a la mejora y la ampliación del consumo, y aumentaremos los subsidios destinados a la población urbana con rentas bajas y a los campesinos. Seguiremos aplicando las políticas de subvención dirigidas a llevar electrodomésticos al campo y a cambiar los usados por nuevos. En el campo y las ciudades pequeñas y medianas, se intensificará la construcción de infraestructuras, incluidas las de circulación mercantil y comercial, cultura, deporte, turismo y redes de banda ancha. Se promoverá con energía el consumo en los sectores cultural y turístico, y en los servicios para la tercera edad. Impulsaremos la gestión en cadena de los comercios y la logística unificada de las mercancías en las zonas rurales, optimizaremos la distribución de las redes y puntos comerciales urbanos, y desarrollaremos de manera dinámica nuevas modalidades operativas en el sector servicios, como el comercio electrónico, las compras por Internet y la información geográfica. Se rectificará y reglamentará enérgicamente el orden del mercado con el propósito de salvaguardar realmente los derechos e intereses de los consumidores. Se profundizarán las actuaciones especiales de rectificación para combatir las infracciones a los derechos de propiedad intelectual y la producción y venta de artículos falsificados, adulterados o de mala calidad.

Optimización tenaz de la estructura de las inversiones. Al llevar a la práctica concienzudamente los 36 nuevos puntos del Consejo de Estado sobre la estimulación y orientación de las inversiones no gubernamentales, elaboraremos sin tardanza normas de acceso al mercado y políticas de apoyo abiertas y transparentes; además, flexibilizaremos efectivamente dicho acceso y romperemos de verdad las barreras tangibles e intangibles, a fin de alentar y conducir al capital no gubernamental a entrar en sectores como las industrias básicas, las infraestructuras, los servicios públicos urbanos, los de interés social y los financieros; impulsaremos a las empresas no gubernamentales a potenciar la innovación independiente, su cambio de modalidad y su actualización; estimularemos y guiaremos la reestructuración y fusión del capital no gubernamental y su participación en la reforma de las empresas estatales; y fortaleceremos el servicio, la orientación, la reglamentación y la administración relativos a las inversiones no públicas con el objeto de promover su incremento estable y su optimización estructural. Pondremos en pleno juego el papel orientador de las inversiones gubernamentales en el reajuste estructural, garantizaremos prioritariamente los fondos que necesitan los proyectos prioritarios en construcción o por continuar, e iniciaremos de forma ordenada la construcción de proyectos de capital importancia del XII Plan Quinquenal. Debemos evitar las inversiones a ciegas y la duplicación de construcciones. Aplicaremos estrictamente a los proyectos provistos de inversiones las normas de acceso sobre el uso del suelo, el ahorro de energía, la protección medioambiental, la seguridad, etc., con el fin de elevar la calidad y rentabilidad de las inversiones.

3. Consolidar y fortalecer la posición de la agricultura como sector básico

Persistiremos en considerar la labor relativa a la agricultura, el campo y el campesinado como la prioridad de las prioridades, e impulsaremos la modernización agrícola a la par que la profundización de la industrialización y la urbanización, para consolidar y desarrollar la buena situación de la agricultura y el campo.

Aseguramiento del suministro de productos agrícolas y acrecentamiento por múltiples vías de los ingresos de los campesinos. Debemos tomar como meta primordial la garantización de la seguridad alimentaria y empeñarnos sin la menor relajación en llevar a buen término la producción agrícola. Hemos de estabilizar la superficie dedicada al cultivo de cereales y respaldar a las zonas productoras aventajadas en el desarrollo de cultivos básicos, como el del algodón y los de oleaginosas y sacaríferas. Desarrollaremos con grandes esfuerzos la ganadería, la piscicultura y la silvicultura. Se llevará a cabo de forma efectiva y apropiada la nueva ronda del Programa Canasta de las Verduras, y las afueras de las ciudades grandes y medianas deberán contar con una superficie básica para el cultivo de hortalizas y con una capacidad razonable de abastecimiento de alimentos frescos y no elaborados.

Reforzaremos el apoyo científico y tecnológico a la agricultura, desarrollaremos y robusteceremos la industria semillera para cultivos agrícolas, y emprenderemos el establecimiento a gran escala de centros para la demostración de cultivos de alto rendimiento.

Continuaremos aplicando la política de precios mínimos de adquisición de cereales y este año aumentaremos el de los 50 kilos tanto de arroz como de trigo entre 5 y 7 yuanes y entre 9 y 23, respectivamente. Desarrollaremos con energía las industrias no agrícolas en el campo para robustecer la economía distrital, mejoraremos las habilidades profesionales y técnicas de los campesinos y su capacidad para desarrollar actividades emprendedoras y rentables, y promoveremos su traslado a otras ocupaciones en su tierra o lugares cercanos. Elevaremos paso a paso el nivel de las ayudas a la población necesitada e intensificaremos la ayuda contra la pobreza con recursos para el desarrollo.

Desarrollo enérgico de las obras hidráulicas y fortalecimiento integral de la construcción de infraestructuras rurales y agrícolas. Potenciaremos prioritariamente la construcción de obras para la irrigación de tierras de cultivo, el saneamiento de ríos pequeños y medianos, la rehabilitación de embalses pequeños y de compuertas defectuosas o inseguras, así como la prevención y el tratamiento de los desbordamientos de torrentes y los desastres geológicos asociados. Mejoraremos las instalaciones de desagüe y riego, fomentaremos la irrigación de bajo consumo, reforzaremos los diques de los ríos, llevaremos a buen término el dragado y encauzamiento de los mismos, eliminaremos los riesgos ocultos de los embalses y aumentaremos su capacidad de almacenamiento para prevenir inundaciones. Con varios años de esfuerzos, mejoraremos integralmente la capacidad de precaverse contra las inundaciones, resistir las sequías y prevenir y reducir los desastres. Se imprimirá un enérgico impulso a la explotación y el ordenamiento de los terrenos agrarios, y se desarrollarán a gran escala tierras cultivables de elevado estándar que puedan asegurar las cosechas a pesar de sequías o inundaciones, con el propósito de acelerar el aumento de la capacidad de producción cerealera de todo el país en 50 millones de toneladas. Asimismo, fortaleceremos la construcción de carreteras, viviendas y obras de suministro de agua, electricidad y metano, en un enérgico esfuerzo por mejorar las condiciones de vida y producción de las zonas rurales y construir un entorno bello y agradable para los campesinos.

Aumento de la inversión en la agricultura, el campo y el campesinado, y perfeccionamiento de las políticas tendentes a reforzar la agricultura y beneficiar a los campesinos. Destinaremos prioritariamente los gastos fiscales a la agricultura y al campo, para garantizar una elevación tanto de la cantidad total como del aumento de los destinados a estas dos áreas; asignaremos prioritariamente las inversiones en activos fijos previstas en el presupuesto a la construcción de infraestructuras agrícolas y rurales, para asegurar una mayor elevación de su proporción y volumen total; e invertiremos con énfasis los ingresos provenientes de la cesión de terrenos en la explotación de tierras agrícolas y en la construcción de obras hidráulicas y de infraestructuras rurales, garantizando su retirada íntegra y su uso con un destino definido. La hacienda central planea invertir este año 988.450 millones de yuanes en la agricultura, el campo y el campesinado, es decir, 130.480 millones más que en el ejercicio anterior. Continuaremos incrementando los subsidios a la producción en favor de los campesinos y dirigiremos las subvenciones adicionales preferentemente hacia las principales zonas productoras, las variedades prioritarias, las familias dedicadas a la producción especializada a gran escala y las organizaciones campesinas de cooperación especializada. La hacienda central aumentará los pagos de transferencia ordinarios destinados a los principales distritos desde donde se trasladan cereales, oleaginosas y ganado porcino, y se ampliarán la magnitud y el alcance de las gratificaciones y los subsidios. Encauzaremos las instituciones financieras hacia el incremento de los créditos relacionados con estos tres ámbitos y garantizaremos que su aumento cuantitativo no sea inferior al del año pasado. Intensificaremos el apoyo que las operaciones de financiación de políticas ofrecen a la agricultura, el campo y el campesinado. Perfeccionaremos el sistema de seguro agrícola orientado por políticas, instaurando mecanismos de reaseguro agrícola y de dispersión de riesgos ante grandes catástrofes.

Profundización de la reforma rural para incrementar el vigor del desarrollo del agro. Mantendremos y perfeccionaremos los sistemas básicos de gestión y complementaremos el sistema de gestión basado en el contrato familiar que cubre tierras labrantías y forestales, praderas, etc. Impulsaremos de manera ordenada la reforma del sistema de administración de tierras en las zonas rurales. Exploraremos el establecimiento de un mecanismo de compensación para proteger las tierras de labranza. Seguiremos impulsando la reforma rural integral. Pondremos plenamente en marcha el sistema de concesión de gratificaciones y subsidios fiscales para la construcción de obras de beneficio público en el nivel de aldea, previa deliberación exclusiva de cada caso, y aumentaremos de forma considerable el volumen de los fondos correspondientes. Se acelerará el desarrollo de las organizaciones campesinas de cooperación especializada y el sistema de servicios socializados para la agricultura con el fin de elevar su grado de organización. Antes del término del año, en todo el país habremos establecido y completado de modo generalizado los organismos de servicios públicos de nivel de cantón y poblado o regionales, incluidos los de divulgación de técnicas agrícolas, prevención y control de epizootias y epifitias, y supervisión y control de la calidad de los productos agrícolas.

La solución del problema de la alimentación de los 1.300 millones de chinos ha sido siempre un asunto de primordial importancia, por lo cual no es permisible en ningún momento adoptar una actitud negligente al respecto. Tenemos la convicción y la capacidad necesarias para llevar a buen término esta importante empresa.

4. Promover con mayor rapidez el reajuste estratégico de la estructura económica

Éste es el rumbo de nuestra acometida principal para cambiar la modalidad de desenvolvimiento de la economía. Hay que impulsar a ésta a entrar cuanto antes en la órbita del crecimiento endógeno y la propulsión mediante la innovación.

Reajuste y optimización de la estructura sectorial. Aceleraremos la implantación de un sistema industrial moderno y propulsaremos la transición y la actualización industriales.

Primero: se transformarán y actualizarán las industrias manufactureras. Intensificaremos la reconversión tecnológica de las empresas, acentuando la potenciación de su capacidad de desarrollar nuevos productos y crear nuevas marcas; elevaremos el nivel de la utilización integral de la energía y los recursos y el de la integración de los sistemas técnicos y tecnológicos; y mejoraremos la calidad de los productos y aumentaremos su contenido tecnológico y valor agregado. Impulsaremos la fusión y reestructuración transregionales de las ramas y empresas prioritarias. Perfeccionaremos el mecanismo de supresión de la capacidad de producción obsoleta y las políticas complementarias.

Segundo: se apurará el paso en la incubación y desarrollo de las industrias emergentes estratégicas. Desarrollaremos de manera dinámica las industrias de tecnologías informáticas de nueva generación, construiremos redes informáticas de banda ancha de alto rendimiento y agilizaremos la integración de las redes de telecomunicaciones, televisión por cable e Internet, y promoveremos la demostración y la aplicación de la Internet de las cosas. Impulsaremos con vigor el fomento de las industrias de ahorro energético, protección medioambiental, nuevas energías, biología, manufactura de equipos de gama alta, nuevos materiales y vehículos automovilísticos alimentados con nuevas energías. Hemos de elaborar sin tardanza las normas y perfeccionar las políticas correspondientes para fomentar la capacidad de innovación, poner en juego el papel de las pequeñas y medianas empresas científicas y tecnológicas, promover el sano desarrollo de las industrias emergentes estratégicas y acelerar la formación de la capacidad de producción y la competitividad en áreas clave.

Tercero: se desarrollará vigorosamente el sector servicios. Se apresurará el desenvolvimiento de los servicios productivos y se fomentarán con dinamismo los servicios a la vida cotidiana. Trabajaremos duro por desarrollar y actualizar la industria del software. Nos empeñaremos en crear un entorno de mercado favorable al desarrollo del sector servicios y perfeccionaremos rápidamente el sistema de políticas encaminado a estimular su desarrollo. Se llevará a cabo cuanto antes la equiparación básica de las tarifas de la electricidad, el agua, el gas y la calefacción, aplicadas a los servicios incentivados con respecto a la industria.

Y, cuarto: se fortalecerá la construcción de una industria energética moderna y de un sistema de transporte integral. Impulsaremos activamente el cambio de las formas de producción y aprovechamiento de las energías para aumentar su eficiencia. Propulsaremos el uso limpio de las energías convencionales, intensificaremos la construcción de redes eléctricas inteligentes y desarrollaremos vigorosamente las energías limpias. Fomentaremos de manera coordinada y configuraremos con rapidez un sistema de transporte integral caracterizado por su facilidad, rapidez, seguridad, economía y alta eficacia, y, con una visión de conjunto de la tierra y el mar, promoveremos el desenvolvimiento de la economía marítima.

Impulso del desarrollo coordinado de las diversas regiones. Ejecutaremos integralmente los diversos programas de desarrollo regionales. Persistiremos en situar la aplicación de la estrategia de la explotación del Oeste a gran escala en un lugar prioritario de la estrategia general de desarrollo regional, pondremos en práctica concienzudamente las políticas y medidas para dicha explotación en el nuevo decenio y las diversas medidas tendentes a propulsar el desarrollo a saltos de regiones como el Tíbet y Xinjiang. Se revigorizarán en toda la línea el Nordeste y otros viejos centros industriales, y se seguirá impulsando el cambio de modalidad de desarrollo de las ciudades dependientes de sus recursos naturales. Promoveremos con ingentes esfuerzos el despegue de las regiones centrales, aprovechando en mayor medida su ventajosa ubicación geográfica como lazo entre el Este y el Oeste. Apoyaremos dinámicamente a las regiones orientales para que lideren el desarrollo y lleven la delantera nacional en la innovación de regímenes y mecanismos, así como en el cambio de la modalidad de desarrollo. Aprovecharemos mejor el papel de pioneras y experimentadoras de la reforma y la apertura desempeñado por las zonas económicas especiales, como la de Shenzhen, y por la Nueva Zona de Pudong, en Shanghai, y la de Binhai, en Tianjin. Se redoblará el apoyo al desarrollo de las antiguas bases revolucionarias, las áreas de minorías étnicas y las zonas fronterizas, se promulgará y ejecutará el Programa de Ayuda contra la Pobreza con Recursos para el Desarrollo en las Zonas Rurales de China (2011-2020), se pondrá en marcha el programa de “conquista de las plazas fuertes” en la ayuda contra la pobreza con recursos para el desarrollo de áreas colindantes con dificultades especiales y se acelerará el avance de las zonas pobres hacia la prosperidad.

Impulso activo y prudente de la urbanización. Seguiremos con firmeza el camino de la urbanización con peculiaridades chinas y promoveremos su sano desarrollo con sujeción a las leyes que rigen la evolución de las ciudades. Persistiremos en la planificación científica y la administración rigurosa. Intensificaremos la construcción de infraestructuras e instalaciones de servicios públicos urbanos, aumentaremos la capacidad de aguante integral de las ciudades y poblados, y elevaremos el nivel de su administración y servicio. Trabajaremos de manera metódica y conforme a las circunstancias de cada lugar para que los trabajadores emigrados del campo que tengan relaciones laborales estables y hayan vivido determinados años en las zonas urbanas puedan convertirse poco a poco en residentes de éstas. En cuanto a quienes no reúnan por el momento las condiciones necesarias para fijar su residencia en dichas zonas, hemos de resolver debidamente sus problemas reales referentes a las remuneraciones laborales, el acceso de sus hijos a la escuela, los servicios sanitarios públicos, el alquiler de viviendas y la seguridad social. Hay que respetar plenamente el derecho de los campesinos a decidir si emigran a la ciudad o se quedan en el campo, y amparar realmente sus derechos e intereses legales, tales como los de las tierras de contrato y los de los solares residenciales. La promoción recíproca de la urbanización y la modernización agrícola y la construcción del nuevo agro es el rumbo acertado en el que debemos perseverar.

Potenciación del ahorro de energía, la protección medioambiental y la construcción ecológica para responder activamente al cambio climático. Pondremos especial empeño en ahorrar energía en los sectores de la industria, la construcción, las comunicaciones y el transporte, y en las instituciones públicas. Continuaremos ejecutando las obras prioritarias de ahorro energético. Trabajaremos vigorosamente por fomentar el ahorro energético en la industria, generalizar las tecnologías de bajo consumo, emplear equipos economizadores de energía y elevar la eficiencia energética. Aumentaremos las inversiones en la transformación para el ahorro de energía en los edificios ya existentes y promoveremos activamente dicho ahorro en los nuevos. Desarrollaremos con grandes esfuerzos la economía circular. Propulsaremos la experimentación relativa a las ciudades bajas en carbono. Reforzaremos la capacidad de adaptación a las alteraciones del clima, en particular la de respuesta a los incidentes provocados por condiciones climáticas extremas. Estableceremos y perfeccionaremos sistemas de estadística y monitoreo de las emisiones de gases de efecto invernadero, el ahorro de energía y la reducción de emisiones. Apresuraremos la planificación y construcción del alcantarillado para las aguas residuales y de las instalaciones para el tratamiento de las basuras de las zonas urbanas, y generalizaremos el tratamiento y reciclaje de dichas aguas. Intensificaremos el control medioambiental en lo tocante a los productos químicos. Iniciaremos la labor de desnitración en las centrales carboeléctricas y profundizaremos la prevención y el tratamiento de la contaminación causada por el material particulado. Potenciaremos el saneamiento de la contaminación marítima. Aceleraremos el tratamiento de la contaminación hídrica en las cuencas clave, el de la atmosférica y el de la causada por metales pesados en las zonas más afectadas, el saneamiento integral del medio ambiente rural y el control de la contaminación agraria difusa. Proseguiremos nuestros esfuerzos encaminados a ejecutar los importantes programas de rehabilitación ecológica, potenciar la conservación y administración de las zonas ecológicas funcionales prioritarias, realizar la segunda fase del programa de conservación de los recursos forestales naturales, poner en práctica la política de subvencionar y premiar la protección del ecosistema de las praderas, consolidar los logros obtenidos en la devolución de tierras labrantías a la silvicultura y la praticultura y en la restitución de zonas de pastoreo a esta última, desplegar enérgicamente la repoblación forestal, reforzar la protección y recuperación de los humedales, y propulsar el tratamiento integral de la desertificación y la degeneración en pedregales. Perfeccionaremos los planes de respuesta a emergencias para prevenir y reducir las catástrofes, y aceleraremos el paso en el fomento de los regímenes de investigación, evaluación, monitoreo, alerta, prevención, tratamiento y afrontamiento de emergencias en las zonas expuestas a los desbordamientos de torrentes y a los desastres geológicos asociados.

5. Aplicar enérgicamente la estrategia de revigorizar el país mediante el desarrollo de la ciencia y la educación y la de fortalecerlo con la formación de recursos humanos de excelencia

La ciencia, la tecnología, la educación y los recursos humanos de excelencia son la base y el fundamento del desarrollo del país, por lo que debemos ponerlos siempre en un importante lugar estratégico.

Perseverancia en el desarrollo preferente de la educación. Impulsaremos el desarrollo científico de la educación para ofrecer una educación más diversa, más equitativa y de mejor calidad. En el 2012, los egresos fiscales para este ámbito representarán un 4% del PIB. Aceleraremos el desarrollo de la educación preescolar. Recurriendo simultáneamente a inversiones públicas y no públicas, incrementaremos los recursos educativos preescolares con el objeto de solucionar sin demora las dificultades de acceso a los jardines de infancia. Promoveremos el desarrollo equilibrado de la educación obligatoria. Fortaleceremos el fomento de la estandarización de las escuelas de la etapa de educación obligatoria y desplazaremos el centro de gravedad de la distribución de los recursos públicos hacia las escuelas urbanas con una base débil y las escuelas rurales. Aseguraremos efectivamente la igualdad de acceso a la educación obligatoria a los niños que acompañan a sus padres trabajadores emigrados del campo, confiando esta tarea principalmente a los gobiernos y las escuelas públicas de los lugares de destino. Apoyaremos el desarrollo educativo y llevaremos a buen término la educación bilingüe en las zonas de las minorías étnicas. Impulsaremos integralmente la formación cualitativa. Aceleraremos la reforma educativa con el fin de reducir efectivamente el exceso de horas lectivas y de tareas asignadas a los alumnos de primaria y secundaria, prestando atención a orientarlos y prepararlos para que sean capaces de reflexionar por su cuenta, practicar e innovar. Hemos de garantizar a dichos alumnos una hora diaria de actividades deportivas dentro del recinto escolar. Fomentaremos vigorosamente la formación vocacional. Encauzaremos a las escuelas secundarias de ciclo superior y los centros docentes superiores para que se doten de características propias, mejoren la calidad de la enseñanza y potencien la capacidad de los estudiantes de encontrar empleo y desplegar actividades emprendedoras. Reforzaremos las asignaturas prioritarias y desarrollaremos con celeridad cierto número de universidades de primer orden mundial. Respaldaremos el desarrollo de la educación especial. Pondremos en práctica y perfeccionaremos el sistema estatal de subvenciones al estudio para garantizar que ningún alumno, sea cual fuere la etapa educativa en la que se encuentre, abandone sus estudios a causa de dificultades económicas familiares.

Fortalecimiento integral del trabajo relativo a los recursos humanos calificados. Aceleraremos la formación de un buen número de científicos y técnicos innovadores y de personas de valía de las que haya escasez o una urgente necesidad, poniendo el énfasis en la de quienes poseen un alto nivel y una gran habilidad. Aumentaremos las inversiones en el desarrollo de los recursos humanos calificados y ejecutaremos importantes proyectos de formación de personas de valía. Profundizaremos la reforma del sistema de selección y empleo de personal, esforzándonos por crear un sistema y un entorno social igualitarios y abiertos, en los cuales se seleccione al mejor por medio de la competencia, a fin de animar a las personas de valía a sobresalir y de crear una situación favorable en la cual todos puedan dar lo mejor de sí.

Impulso enérgico de la innovación científica y tecnológica. Aceleraremos la ejecución de importantes proyectos científicos y tecnológicos estatales especiales para lograr adelantos sustanciales en una serie de tecnologías medulares y clave y elevar la capacidad de innovación en la integración de sistemas de gran importancia. Intensificaremos las investigaciones en ciencias básicas y en tecnologías de vanguardia, con el objeto de incrementar la capacidad de innovación original. Propulsaremos la institución de regímenes y mecanismos de investigación, desarrollo e innovación de tecnologías en los que las empresas desempeñen un papel rector. Alentaremos a éstas a invertir conjuntamente en el despliegue de proyectos de investigación y desarrollo de tecnologías genéricas clave, a asumir juntas los riesgos y a compartir los frutos, debiendo el Gobierno apoyar con políticas y fondos a aquellos que coincidan con el rumbo estratégico del país. Profundizaremos la reforma del régimen de gestión de la ciencia y la tecnología, y promoveremos la optimización de la distribución de los recursos científicos y tecnológicos, así como su aprovechamiento altamente eficaz, apertura y codisfrute. Estimularemos a las academias e institutos de investigación científica, a los centros docentes superiores y al amplio contingente de personal científico y técnico a cooperar con las empresas a través de diversas modalidades. Mantendremos el crecimiento estable de la inversión fiscal en ciencia y tecnología. Elevaremos la eficacia en el uso de los fondos para la investigación científica. Aplicaremos con toda firmeza la estrategia estatal sobre la propiedad intelectual e incrementaremos la capacidad de crearla, aplicarla, protegerla y administrarla, con miras a activar el vigor innovador de toda la sociedad.

6. Fortalecer la construcción social y garantizar y mejorar las condiciones de vida del pueblo

Cuanto más se desarrolla la economía, tanto mayor es la atención que se debe prestar a la construcción social y a la garantización y mejora de la vida del pueblo.

Ampliación del empleo por todos los medios. Continuaremos aplicando una política de empleo más activa. Este año, la hacienda central planea destinar 42.300 millones de yuanes al apoyo y la promoción del empleo. Adaptándonos a las características de la estructura de la población activa de nuestro país, desarrollaremos enérgicamente las industrias intensivas en mano de obra, el sector servicios, las pequeñas empresas, las microempresas y las empresas científico-tecnológicas innovadoras, en un esfuerzo por satisfacer la demanda de empleo de distintos niveles. Manteniendo de continuo en primer lugar la colocación de los graduados de los centros docentes superiores, realizaremos como es debido la labor relativa al empleo de los grupos prioritarios. Reforzaremos la formación profesional y técnica e incentivaremos la creación independiente de empresas. Mediante el reforzamiento de los servicios públicos para el empleo, complementaremos el mercado de recursos humanos, haciéndolo unificado, reglamentado y flexible. Aceleraremos la configuración de las redes de información sobre el empleo a fin de hacer realidad su vinculación y comunicación a escala nacional. Intensificaremos la supervisión y aplicación de la ley en materia de garantías laborales y perfeccionaremos el mecanismo para el tratamiento de los litigios, con el propósito de defender conforme a la ley los derechos e intereses de los trabajadores y establecer unas relaciones laborales armoniosas.

Reajuste razonable de la distribución de los ingresos. Ésta constituye tanto una tarea a largo plazo como una labor urgente. En el presente año adoptaremos prioritariamente estas tres medidas.

Primera: aumentar con empeño los ingresos básicos de la población urbana y rural con rentas bajas. Elevaremos con paso firme el importe del salario mínimo de los trabajadores, de las pensiones básicas de vejez de los jubilados de las empresas y de la garantía del nivel de vida mínimo de la población urbana y rural. Estableceremos y completaremos un mecanismo para el aumento regular de los salarios de los trabajadores y aplicaremos estrictamente el sistema de salarios mínimos.

Segunda: intensificar la regulación de la distribución de los ingresos. En cuanto al impuesto sobre la renta personal, elevaremos el mínimo imponible de los ingresos salariales y reajustaremos de modo razonable la estructura de la tasa impositiva, a fin de aliviar efectivamente la carga tributaria de las personas con rentas medias y bajas. Regularemos de manera efectiva los ingresos excesivamente altos, reforzaremos el control tanto de la cuantía total como del nivel de los salarios en las ramas con ingresos demasiado elevados y reglamentaremos rigurosamente la administración de las remuneraciones de los altos ejecutivos de instituciones financieras y empresas estatales.

Tercera: rectificar y reglamentar enérgicamente el orden en la distribución de los ingresos. Aboliremos decididamente los ingresos ilícitos. Estableceremos con celeridad un sistema de monitoreo de dicha distribución. A través de incesantes esfuerzos, invertiremos cuanto antes la tendencia al agrandamiento de las disparidades en la distribución de los ingresos, para que las amplias masas populares puedan acceder en mayor medida a los frutos de la reforma y del desarrollo.

Completamiento acelerado del sistema de seguridad social para la población urbana y rural. El alcance del ensayo del nuevo tipo de seguro social de vejez en las zonas rurales se extenderá al 40% de los distritos.

Desplegaremos el ensayo del seguro de vejez para los habitantes urbanos, solucionaremos los problemas heredados del pasado relativos a la garantía para la vejez de los jubilados de las empresas de propiedad colectiva e implantaremos el mecanismo de reajuste regular de las pensiones básicas de vejez de los jubilados de las empresas. Promoveremos con dinamismo la reforma del sistema de seguro de vejez del personal de los órganos e instituciones públicas. Los trabajadores de las empresas estatales y colectivas accidentados antes del 2003, año de la promulgación de los Procedimientos para la Aplicación Experimental del Seguro de Accidentes Laborales, quedarán cubiertos por dicho seguro. Perfeccionaremos el sistema de garantía del nivel de vida mínimo tanto en las ciudades como en el campo. Continuaremos acrecentando los fondos de la seguridad social por múltiples canales. Incorporaremos la crianza y la educación de los huérfanos, así como su rehabilitación si tienen alguna discapacidad, a la cobertura de la garantía fiscal. Seguiremos impulsando la implantación del sistema de seguridad social y el de servicios para las personas con discapacidades. Promoveremos aceleradamente la informatización administrativa de la seguridad social. Haremos desempeñar a los seguros comerciales su papel en el perfeccionamiento del sistema de seguridad social. Desarrollaremos enérgicamente las obras filantrópicas.

Implementación firme e invariable de la regulación y el control del mercado inmobiliario. Completaremos con mayor celeridad el mecanismo de efecto duradero en este aspecto, resolveremos prioritariamente las dificultades habitacionales de las familias urbanas con rentas medias y bajas, y estabilizaremos efectivamente los precios del mercado, para satisfacer la demanda habitacional razonable de la población. En primer lugar, ampliaremos en mayor medida la magnitud de la construcción de viviendas de protección social. Este año emprenderemos la construcción de otros 10 millones de apartamentos para los proyectos de viviendas de protección social y la transformación de núcleos de chabolas, y rehabilitaremos las viviendas rurales en mal estado de un millón y medio de familias. Fomentaremos prioritariamente la oferta de pisos públicos de alquiler. En su presupuesto, la hacienda central planea asignar 103.000 millones de yuanes a este último rubro como fondos de subsidio, 26.500 millones más que en el año precedente. Los gobiernos de los distintos niveles deberán reunir fondos por diversos canales y acrecentar en gran medida las inversiones correspondientes. En cuanto a las viviendas de protección social, hay que establecer sin demora reglamentos administrativos sobre su gestión, disfrute y devolución, aumentar la transparencia y reforzar la supervisión social, con el fin de garantizar que sus beneficiarios sean familias que reúnan los requisitos.

En segundo lugar, daremos nuevos pasos en la aplicación y perfeccionamiento de las políticas de regulación y control del mercado inmobiliario, con el objeto de frenar resueltamente el alza desmesurada de los precios de la vivienda en algunas ciudades. Elaboraremos un plan anual de construcción de viviendas y lo daremos a conocer a la sociedad, y en el plan de aumento adicional de terrenos destinados a la construcción, incluiremos en un renglón diferenciado los dedicados a la edificación de viviendas de protección social, a fin de que, en la medida de lo posible, todo aquel con derecho a ellas pueda acceder a una. Incrementaremos con énfasis la construcción de apartamentos comerciales ordinarios medianos y pequeños. Reglamentaremos y desarrollaremos el mercado de arrendamiento de viviendas. Aplicaremos estrictamente las políticas crediticias y tributarias diferenciadas con respecto a la vivienda, reajustaremos y perfeccionaremos las políticas tributarias relacionadas con los bienes raíces, y potenciaremos la recaudación y administración de sus impuestos, con el propósito de frenar efectivamente la compra de viviendas con fines especulativos o inversores. Hemos de reforzar el monitoreo del mercado inmobiliario y la supervisión y control de su comportamiento, e investigaremos y sancionaremos con severidad las infracciones de las leyes y los reglamentos. En tercer lugar, estableceremos y completaremos el sistema de evaluación y exigencia de responsabilidades. Los gobiernos populares de nivel provincial asumirán la responsabilidad general sobre la estabilización de los precios y la garantización habitacional, mientras que los de nivel municipal y distrital asumirán la responsabilidad directa. Los departamentos pertinentes han de acelerar el perfeccionamiento de los sistemas de visitas de inspección, evaluación, entrevistas programadas y exigencia de responsabilidades, y exigir éstas a las autoridades territoriales que no hayan hecho los debidos esfuerzos por estabilizar los precios de las viviendas y promover la construcción de las de protección social, y hayan afectado por ende el desarrollo y la estabilidad sociales.

Impulso del desarrollo de la reforma de los servicios médicos, farmacéuticos y sanitarios. Este año es el más decisivo para la realización del proyecto ejecutivo trienal de dicha reforma, por lo que se debe garantizar el cumplimiento de todas las metas y tareas previstas.

Primero: pondremos plenamente en práctica en los niveles de base el sistema de medicamentos básicos del Estado. A tal efecto, estableceremos y perfeccionaremos un sistema de garantía de provisión de este tipo de fármacos, e intensificaremos su supervisión y control para garantizar la seguridad en su uso y reducir de forma efectiva sus precios.

Segundo: llevaremos a buen término la reforma experimental de los hospitales públicos. Estimularemos a las autoridades territoriales a hacer exploraciones audaces en ámbitos como el régimen de administración de los hospitales, el mecanismo para fijar los precios de los servicios médicos y el de su supervisión y control. Perfeccionaremos el mecanismo de mediación en litigios entre el personal médico y los pacientes para mejorar sus relaciones.

Tercero: elevaremos el nivel de la garantía de asistencia médica básica. Haremos ascender con solidez la tasa de incorporación de los empleados y habitantes urbanos al seguro médico y la de afiliación al nuevo tipo de asistencia médica cooperativa rural. Este año, el subsidio fiscal a ambos seguros se incrementará hasta los 200 yuanes por persona.

Cuarto: cumpliremos las tareas de construcción de las redes de servicios sanitarios en los niveles de aldea, cantón y distrito, así como las de los organismos de estos servicios en las comunidades urbanas. Este año, los gastos per cápita previstos para los servicios sanitarios públicos básicos del país se elevarán a 25 yuanes. Intensificaremos la prevención, el control y la administración reglamentada de las enfermedades altamente contagiosas, las crónicas, las ocupacionales, las endémicas y las mentales. Fortaleceremos los servicios sanitarios materno-infantiles y seguiremos impulsando las pruebas gratuitas para el cáncer cervicouterino y el cáncer de mama, así como el experimento de garantización del auxilio y tratamiento. Realizaremos de forma concienzuda la prevención y el control del sida. Desarrollaremos con grandes esfuerzos la medicina y la farmacología tradicionales chinas, y las de las minorías étnicas, y llevaremos a efecto las políticas de apoyo correspondientes. Y, quinto: alentaremos al capital no público a establecer centros médicos. Se ampliará el acceso de éste y del capital foráneo a dicha actividad. Se perfeccionará e impulsará el sistema de ejercicio profesional de un médico en varios centros y se estimulará su movilidad racional entre diferentes instituciones de asistencia médica y su creación de clínicas en los niveles de base, para que las masas populares disfruten de un acceso fácil y rápido a los servicios médicos y sanitarios.

Cumplimiento integral de la gestión demográfica y la planificación familiar. Seguiremos manteniendo bajo el índice de natalidad. Llevaremos a buen término el servicio y la administración de la planificación familiar referentes a la población flotante. Reforzaremos las intervenciones de prevención y tratamiento de defectos congénitos, ampliaremos en mayor medida el experimento de exámenes de salud gratuitos previos al embarazo para garantizar la procreación sana y prestaremos buenos servicios sanitarios a las embarazadas, las parturientas, los neonatos y los niños. En las zonas rurales, la tasa de partos institucionalizados superará el 95%. Aplicaremos una nueva formulación del Programa de Desarrollo para la Mujer y del Programa de Desarrollo para la Infancia, con miras a proteger efectivamente los derechos e intereses de las mujeres y los menores. Aceleraremos la implantación y el perfeccionamiento del sistema de servicios sociales para la tercera edad y fortaleceremos la construcción de instalaciones de bienestar público para la vejez.

Intensificación e innovación de la gestión social. En cuanto a la gestión social, intensificaremos la función gubernamental, movilizaremos y organizaremos ampliamente la participación de las masas conforme a la ley y pondremos en juego el papel activo de las organizaciones sociales, a fin de perfeccionar su configuración. Integraremos las funciones de la gestión social y los recursos del servicio social en materia de población, empleo, seguridad social, asuntos civiles, sanidad y cultura, tomando las comunidades urbanas y rurales como vehículos y la demanda de la población como orientación, para conseguir una conexión eficaz y una interacción positiva entre la gestión administrativa gubernamental y el autogobierno de las masas de base. Implementaremos y perfeccionaremos con celeridad el mecanismo de protección de los derechos e intereses de las masas y el de evaluación de riesgos y de rectificación de errores en la toma de decisiones administrativas; reforzaremos la tramitación de las reclamaciones presentadas personalmente o por correo, la labor de mediación popular, administrativa y judicial, y multiplicaremos los canales de expresión de las circunstancias sociales y la opinión del pueblo; y resolveremos efectivamente los problemas que han suscitado fuertes quejas entre las masas, como la ocupación abusiva de tierras de labranza y las infracciones en la demolición de viviendas y la reubicación de sus ocupantes. Fortaleceremos y perfeccionaremos el sistema de seguridad pública. Completaremos los sistemas de respuesta a emergencias, aumentando la capacidad del conjunto de la sociedad para gestionar las crisis y afrontar los riesgos. Potenciaremos la seguridad informática y la protección de secretos y mejoraremos la administración de las redes informáticas. Intensificaremos el saneamiento coordinado del orden público vigilando rigurosamente toda clase de infracciones y delitos, y combatiéndolos conforme a la ley.

Pondremos en práctica el sistema de responsabilidad de las empresas como protagonistas de la seguridad en la producción y de la calidad de los productos, para contener resueltamente la incidencia de los accidentes graves y excepcionalmente graves relativos a la seguridad en la producción. Con respecto a la seguridad de los productos alimenticios, perfeccionaremos el régimen y el mecanismo de supervisión y control, completaremos el sistema legal, aumentaremos el rigor de las normas, completaremos el sistema de monitoreo, evaluación, inspección y verificación, acentuaremos la responsabilidad de supervisión y control de los gobiernos territoriales, e intensificaremos la supervisión, la administración, así como la aplicación de las leyes, para elevar el nivel de garantía en todos los aspectos.

Los gobiernos de los diversos niveles deben situar sin falta la gestión social y los servicios públicos en un plano más importante, resolviendo efectivamente los problemas vinculados con los intereses que más preocupan a las masas populares y les afectan de manera más directa e inmediata.

7. Fortalecer enérgicamente la construcción cultural

La cultura tiene una influencia más profunda y duradera sobre una nación o un país. Se deben satisfacer aún mejor las necesidades culturales variadas y de múltiples niveles de las masas populares, y desplegar las funciones de la cultura como orientadora de la sociedad, educadora del pueblo y promotora del desarrollo, a fin de aumentar la fuerza cohesiva y la creatividad de nuestra nación. En el fomento de la moralidad cívica, inculcaremos en toda la sociedad el socialismo con peculiaridades chinas como ideal y convicción comunes, y aceleraremos la institución de normas éticas y de conducta que hereden y transmitan las virtudes tradicionales de la nación china, concuerden con los requisitos de la civilización moral socialista y se adapten a la economía de mercado socialista. Reforzaremos la construcción del sistema de credibilidad y estableceremos los regímenes, leyes y reglamentos pertinentes. Aumentaremos la capacidad de ofrecer productos y servicios culturales de interés público, reforzaremos prioritariamente la construcción de infraestructuras culturales en las regiones centrales y occidentales y los niveles de base de las zonas urbanas y rurales, y seguiremos ejecutando proyectos culturales que beneficien al pueblo. Apoyaremos las actividades culturales de beneficio público y fortaleceremos la protección, explotación y transmisión del patrimonio cultural. Haremos prosperar en mayor medida la filosofía y las ciencias sociales. Desarrollaremos la prensa, la edición, la radiodifusión, el cine, la televisión, la literatura, el arte y la archivística. Intensificaremos la utilización y la administración de la Internet. Profundizaremos la reforma del régimen cultural, impulsando activamente el cambio de sistema de las entidades culturales con fines lucrativos para que se transformen en empresas. Desarrollaremos con grandes esfuerzos la industria cultural y cultivaremos nuevas modalidades operativas de la misma, impulsándola a convertirse en un pilar de la economía nacional. Desplegaremos enérgicamente entre todo el pueblo las actividades de fortalecimiento de la salud e impulsaremos el desarrollo coordinado de los deportes de masas y de competición. Reforzaremos los intercambios y la cooperación culturales y deportivos con el exterior para que la vasta y profunda cultura china ejerza una influencia cada vez mayor en el plano internacional y vuelva a brillar con todo su esplendor.

8. Impulsar en profundidad la reforma en los dominios prioritarios

Seguiremos impulsando el reajuste estratégico de la economía de propiedad estatal y completaremos el mecanismo de entrada y salida del capital estatal que posibilita su movilidad racional. Perfeccionaremos los regímenes de supervisión y administración de los activos estatales financieros, no operativos y de recursos naturales, y reforzaremos la supervisión y administración de los activos estatales fuera de la parte continental. Continuaremos estimulando, apoyando y orientando el desarrollo de las economías de propiedad no pública. Perfeccionaremos el régimen fiscal y tributario ajustando los recursos fiscales a las funciones y obligaciones, ordenaremos y agruparemos las partidas de pagos de transferencia especiales, incrementaremos los de transferencia ordinarios y perfeccionaremos el mecanismo de garantización de los recursos fiscales básicos del nivel distrital. Llevaremos adelante el ensayo de la reforma del impuesto al valor agregado en algunos ámbitos de servicios productivos y la reforma del impuesto sobre los recursos naturales. Profundizaremos la reforma del sistema de administración presupuestaria, elaboraremos de manera integral los presupuestos para los fondos gubernamentales, ampliaremos la esfera del presupuesto para la gestión del capital estatal y confeccionaremos experimentalmente presupuestos para los fondos de los seguros sociales. Profundizaremos de continuo la reforma de las empresas financieras y estableceremos con celeridad un sistema moderno para las mismas. Apuraremos el paso en el fomento de un nuevo tipo de instituciones financieras rurales. Seguiremos desarrollando vigorosamente el mercado financiero y estimularemos la innovación financiera. Promoveremos la reforma tendente a la mercadización de los tipos de interés. Ampliaremos el uso del yuan en el comercio y la inversión transfronterizos. Impulsaremos la convertibilidad del yuan en las cuentas de capital. Reforzaremos y mejoraremos la supervisión y el control del sector financiero, y estableceremos y completaremos el sistema de prevención y alerta, así como el mecanismo de tratamiento de los riesgos sistemáticos de este sector.

Perfeccionaremos los mecanismos con los que se fijan los precios de los carburantes y el gas natural y las distintas tarifas eléctricas. Promoveremos la reforma tarifaria del agua. Estudiaremos y formularemos propuestas orientativas sobre el experimento de usufructo retribuido y de transacción de los derechos de emisiones contaminantes. En la reforma de los precios, deberemos tomar plenamente en consideración la capacidad de aguante de las masas populares, en especial la de las que tienen rentas bajas. Conforme a la exigencia de separar las funciones de los organismos gubernamentales y las de las instituciones públicas, las actuaciones de las empresas y las de dichas instituciones, la gestión de éstas y la administración gubernamental, así como las actividades lucrativas y no lucrativas, impulsaremos activa y prudentemente la reforma de las mismas por ramas.

9. Elevar en mayor medida el nivel de la apertura al exterior

El desarrollo de China no puede separarse del desarrollo del mundo. Deberemos desarrollar con dinamismo relaciones económicas y comerciales bilaterales y multilaterales caracterizadas por la reciprocidad y el beneficio mutuo, así como extender sin cesar la apertura hacia nuevos terrenos y espacios. Continuaremos propulsando las negociaciones de la ronda de Doha y oponiéndonos a toda forma de proteccionismo, con el objeto de impulsar la evolución del orden económico internacional en una dirección más justa, razonable y beneficiosa para todas las partes.

Cambio efectivo de la modalidad de desarrollo del comercio exterior. Mantendremos el crecimiento estable del comercio exterior sobre la base de nuestros ingentes esfuerzos por optimizar su estructura y elevar su rentabilidad. En cuanto a las exportaciones, sean éstas del comercio general o del de procesamiento, seguiremos desplegando nuestra ventaja en recursos humanos, reduciendo el consumo de energía y recursos naturales, extendiendo su cobertura a la gama alta de la cadena industrial y elevando su calidad, categoría y valor agregado. Ampliaremos activamente la exportación de productos con marcas propias. Promoveremos vigorosamente el comercio de servicios y los servicios externalizados, elevando de manera constante el peso específico del primero. Persistiendo en atribuir igual atención a la importación y la exportación, ampliaremos la importación de equipos con tecnologías avanzadas, de piezas y partes clave, de energía y de materias primas y materiales, y promoveremos el aumento de las importaciones desde los países menos desarrollados y los principales países fuentes del superávit, a fin de paliar poco a poco el desequilibrio comercial y solucionar adecuadamente las fricciones comerciales.

Impulso del desarrollo coordinado de las inversiones en el exterior y de la utilización de capitales foráneos. Aceleraremos la ejecución de la estrategia de “salir al exterior”, perfeccionaremos las políticas de apoyo pertinentes y simplificaremos los trámites de examen y aprobación, a fin de ofrecer facilidades a las empresas y los particulares idóneos para que puedan invertir en el exterior. Alentaremos a las empresas a desarrollar actividades transnacionales de manera dinámica y ordenada. Reforzaremos la macroorientación para la inversión en el extranjero, completaremos el mecanismo de promoción y protección de las inversiones, y procuraremos prevenir sus riesgos. Persistiendo en la política de utilizar los fondos foráneos de manera activa y eficaz, prestaremos atención a la introducción de tecnologías avanzadas y de recursos humanos calificados e intelectuales, animaremos a las empresas transnacionales a establecer centros de investigación y desarrollo en China, y elevaremos efectivamente el nivel global y la rentabilidad integral de la utilización de fondos foráneos. Revisaremos sin demora el Catálogo Guía de Ramas Productivas para Inversiones Foráneas, estimulando la colocación de estos capitales en áreas como las industrias de altas y nuevas tecnologías, de ahorro de energía y de protección medioambiental, en los servicios modernos y en las regiones del Centro y el Oeste.

10. Reforzar la moralización administrativa y la lucha contra la corrupción

La construcción de un gobierno honesto y limpio es una tarea prolongada y apremiante y un vehemente deseo del pueblo. Tendremos que apresurar la resolución de los problemas prominentes en la lucha contra la corrupción y en la moralización administrativa, impulsar con solidez la construcción del sistema de prevención y sanción de la corrupción, considerando la investigación y el enjuiciamiento de los casos grandes e importantes como medidas primordiales de la lucha contra este fenómeno; y, al mismo tiempo, deberemos conceder mayor atención a la correspondiente construcción institucional.

En primer lugar, debemos tratar concienzudamente los problemas como los abusos de poder en busca del provecho personal, la prevaricación y los actos lesivos cometidos por ciertos funcionarios gubernamentales. Teniendo en cuenta los problemas existentes en dominios prioritarios como la construcción de obras, la cesión del usufructo de tierras, la explotación de recursos minerales, la transacción de derechos estatales de propiedad y la adquisición pública, intensificaremos la investigación y sanción de los casos de infracción de la ley y la disciplina, castigando con firmeza a los elementos corruptos.

En segundo lugar, debemos potenciar efectivamente la honestidad, la limpieza y la autodisciplina, y aplicar concienzudamente las Normas sobre la Integridad Moral de los Cuadros Dirigentes Miembros del Partido Comunista de China en el Desempeño de Cargos Públicos, así como ejecutar el sistema de declaraciones periódicas por parte de los cuadros dirigentes sobre sus ingresos, bienes inmuebles e inversiones, y sobre el empleo de sus cónyuges e hijos y los desplazamientos de éstos al extranjero o a territorios fuera de la parte continental del país. Por su parte, los cuadros dirigentes deben someterse por iniciativa propia a la supervisión. Potenciaremos las auditorías y la supervisión. Intensificaremos la supervisión sobre los cuadros dirigentes de los organismos administrativos y sobre los responsables de las empresas estatales y las instituciones públicas.

Y, en tercer lugar, debemos combatir con toda decisión la pompa, el derroche y el formalismo. Hay que reducir las reuniones y los documentos, y revisar y reglamentar toda clase de actividades, incluidas las de emulación, evaluación y encomio, así como los foros, las celebraciones y las ceremonias, ejerciendo un estricto control presupuestario sobre esas actividades. Normalizaremos el control sobre la provisión de automóviles para actividades oficiales e impulsaremos activamente la reforma del sistema relativo a su uso. Llevaremos a cabo con mayor celeridad la información pública sobre los presupuestos fiscales, de manera que las masas populares sepan cuánto dinero gasta el gobierno y qué hace con él. Los gobiernos de todas las instancias deben esforzarse por servir al pueblo y todos los funcionarios públicos deben ser de verdad sus servidores.

Estimados diputados:

La consolidación y el desarrollo de la gran unidad de las diversas etnias son la garantía esencial de la paz y el orden duraderos del país, y de la prosperidad y el florecimiento de la nación, y representan los intereses fundamentales del pueblo de todas las etnias. Mantendremos y perfeccionaremos el sistema de autonomía étnica territorial y pondremos en práctica de manera integral las políticas y medidas adoptadas por la dirección central para apoyar el desarrollo de las minorías étnicas y las zonas donde viven. Elaboraremos y ejecutaremos un plan quinquenal para secundar el desarrollo de las etnias con relativamente pocos miembros, propulsar las actuaciones en favor de la prosperidad de las zonas fronterizas y la mejora de las condiciones de vida de su población, y desplegar todas las labores de servicio a las minorías étnicas. ¡Que avancemos unidos para escribir juntos nuevos capítulos en la historia del desarrollo y florecimiento de la nación china!

Debemos llevar a cabo integralmente la orientación básica del Partido en materia de religión, aplicar a fondo el Reglamento Administrativo de Asuntos Religiosos y poner en juego el positivo papel desempeñado por las personalidades de los círculos religiosos y los creyentes en general en la contribución al desarrollo económico y a la armonía social.

Seguiremos trabajando por fortalecer el trabajo relativo a los chinos residentes en el extranjero y proteger los derechos e intereses legítimos de los compatriotas residentes fuera del país y los derechos e intereses legales de los repatriados y sus familiares, y haremos valer plenamente su singular papel en la promoción de la reunificación de la patria y la revigorización de la nación.

Estimados diputados:

La construcción de una defensa nacional sólida y un ejército popular poderoso constituye una garantía importante no sólo para la salvaguardia de la soberanía, la seguridad y los intereses de desarrollo del Estado, sino para la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada. Actuando estrechamente en torno al conjunto de los trabajos del Partido y del Estado, y con la mirada puesta en el eficaz cumplimiento de su misión histórica en el nuevo siglo y en la nueva etapa, nuestro Ejército potenciará en todos los sentidos su revolucionarización, modernización y regularización, e incrementará sin cesar su capacidad de cumplir una pluralidad de misiones militares, situando en el núcleo su capacidad de ganar guerras parciales en condiciones de informatización. Se persistirá en poner en primer plano la formación ideológica y política. Se efectuarán activamente entrenamientos militares en condiciones informatizadas. Se apretará el paso en la construcción integral de una logística moderna. Se impulsará la integración de la producción militar y la civil, y se intensificarán la investigación científica relacionada con la defensa nacional y el desarrollo de armamento. Se promoverá de manera activa y prudente la reforma de la defensa nacional y de las Fuerzas Armadas. Se perseverará en administrar el Ejército conforme a la ley y con rigor. Es imprescindible que éste cumpla resueltamente las tareas urgentes, difíciles, peligrosas y pesadas, como la lucha por conjurar peligros y socorrer a damnificados. Se fomentará una policía armada moderna para robustecer su capacidad de cumplimiento de servicios, tratamiento de contingencias, lucha antiterrorista y mantenimiento de la estabilidad. Se reforzará la movilización para la defensa nacional y la construcción de las reservas, y se consolidará y desarrollará la unión del Ejército con el gobierno y con el pueblo.

Estimados diputados:

Aplicaremos firme e invariablemente los principios de “un país con dos sistemas”, “administración de Hong Kong por los hongkoneses”, “administración de Macao por los macaenses” y alto grado de autonomía, y prestaremos todo nuestro apoyo a estas dos regiones administrativas especiales en el desarrollo de su economía y en la mejora de las condiciones de vida de sus habitantes. Apoyaremos a Hong Kong en la consolidación y elevación de su condición de centro internacional de las finanzas, el comercio y el transporte marítimo. Respaldaremos a Macao para que se convierta en un centro mundial del turismo y el ocio, y promueva el desarrollo moderadamente diversificado de su economía. Pondremos plenamente en juego el papel especial de Hong Kong y Macao en la estrategia general de desarrollo del Estado. Elevaremos todavía más el nivel de institucionalización de la cooperación entre la parte continental y Hong Kong y Macao, y apoyaremos la profundización de la cooperación interregional entre Guangdong, Hong Kong y Macao, a fin de materializar los principios de beneficio mutuo y ganar-ganar. En el proceso histórico de la gran revitalización de la nación china, ¡la población de la parte continental y los compatriotas de Hong Kong y Macao, avanzando cogidos de la mano, compartirán la dignidad y la gloria de la gran patria!

Persistiremos en los principios, orientaciones cardinales y políticas referentes al desarrollo de las relaciones entre ambas orillas del estrecho de Taiwan y al impulso de la reunificación pacífica de la patria en la nueva situación. Continuaremos propulsando las consultas entre ambas orillas, ejecutaremos activamente el Acuerdo Marco sobre la Cooperación Económica Interribereña del Estrecho, potenciaremos la cooperación entre los sectores industriales, aceleraremos la cooperación en las industrias emergentes, las finanzas y otros servicios modernos, así como su desarrollo, y apoyaremos la inversión de las empresas idóneas de la parte continental en Taiwan. Secundaremos a la zona económica de la costa occidental del estrecho en el desempeño de su papel de pionera y experimentadora en el fomento de los intercambios y la cooperación entre ambos lados. Desplegaremos a fondo los intercambios entre los diversos círculos sociales de uno y otro, y expandiremos activamente su cooperación en cultura y educación. Acrecentaremos la confianza política mutua y afianzaremos la base política en pro del desarrollo pacífico de las relaciones entre las dos partes, a fin de mantener en común la buena situación del mismo. ¡Estamos firmemente convencidos de que basta con el esfuerzo continuado y la lucha conjunta de todos los hijos de la nación china, residamos donde residamos, para que la magna causa de la reunificación pacífica de la patria se haga indefectiblemente realidad!

Estimados diputados:

Seguiremos enarbolando la bandera de la paz, el desarrollo y la cooperación, perseverando en nuestra política exterior independiente y de paz, e insistiendo en avanzar por el camino del desarrollo pacífico, aplicar la estrategia de apertura basada en el beneficio mutuo y el ganar-ganar, e impeler la construcción de un mundo armonioso caracterizado por la paz duradera y la prosperidad conjunta, al objeto de crear un entorno y unas condiciones exteriores todavía más favorables a la modernización de nuestro país.

Debemos mantener el desarrollo sano y seguro de nuestras relaciones con los principales grandes países, impulsar dinámicamente el diálogo y la cooperación, y ampliar los intereses comunes y la base de la cooperación. Adheridos a la política exterior respecto a los países vecinos consistente en “tratar con buena fe a los vecinos y tenerlos como socios”, profundizaremos las relaciones de buena vecindad, amistad y cooperación con ellos, y propulsaremos el proceso de cooperación regional y subregional. Incrementaremos nuestras tradicionales relaciones de amistad y cooperación con los numerosos países en vías de desarrollo, redoblaremos nuestros esfuerzos por poner en práctica y ampliar los logros de la cooperación e impulsaremos su institucionalización y la innovación de sus modalidades. Desplegaremos activamente la diplomacia multilateral y, con la cumbre del G-20 como una de las principales plataformas, reforzaremos la coordinación de las políticas macroeconómicas, promoveremos la reforma del sistema económico y financiero internacional, propulsaremos un crecimiento vigoroso, sostenible y equilibrado de la economía mundial, y asumiremos una función constructiva en el impulso de la resolución de los problemas candentes y los asuntos globales, cumpliendo así nuestras responsabilidades y obligaciones internacionales. ¡El Gobierno y el pueblo chinos estamos dispuestos a sumarnos a la comunidad internacional para afrontar juntos riesgos y retos, compartir las oportunidades de desarrollo y hacer nuevos aportes a la noble causa de la paz y el desarrollo de la humanidad!

Estimados diputados:

Al volver la mirada al pasado, constatamos que hemos obtenido extraordinarios y brillantes logros; y al extenderla al futuro, ¡nuestra confianza en las espléndidas perspectivas del país se fortalece aún más! ¡Que bajo la dirección del Comité Central del Partido, con el camarada Hu Jintao como secretario general, aprovechemos con firmeza esta coyuntura histórica, afrontemos valientemente todo tipo de desafíos, avancemos con ánimo emprendedor, luchemos unidos y trabajemos con tesón, en un esfuerzo por dar buen comienzo al XII Quinquenio y seguir impulsando la gran causa del socialismo con peculiaridades chinas!

 

Proyecto de Línea Política del 14º Congreso Nacional del Partido Comunista de Venezuela

In Documento on 3 marzo, 2011 at 9:53

I.- CONTEXTO INTERNACIONAL

1) Las históricas transformaciones económicas, políticas, sociales y culturales que vive el mundo, están transversalizadas por dos grandes contradicciones: la fundamental entre trabajo y capital, que signa con mayor fuerza la época de transición del sistema capitalista al socialista; y la principal, entre humanidad e imperialismo, que plantea la lucha por la liberación nacional y el desarrollo independiente de los pueblos.

2) Entre las principales tendencias que ponen de manifiesto este nudo de contradicciones, destaca el predominio de la especulación financiera, lo cual determina las nuevas formas de las crisis económicas globales del sistema capitalista en su fase imperialista y los mecanismos utilizados para superarlas, que en general recurren a manipular las variables macroeconómicas sin importar sus efectos reales en las y los trabajadores, pueblos y naciones. Otra tendencia dominante es hacia la modernización y desarrollo de la industria militar, unido a una intensificación del despliegue militar de las fuerzas imperialistas, con miras a asegurar su control sobre áreas, recursos y mercados de interés estratégico. Estos elementos, a su vez, propician un clima de grandes amenazas a la paz mundial. La tercera de las tendencias que señalamos es la agudización de la lucha de clases y en general la reactivación creciente de los movimientos populares de resistencia al imperialismo en todo el mundo.

3) El capitalismo mundial todavía se estremece por los efectos de la crisis que tuvo inicio en el sistema financiero de los Estados Unidos en 2008, y que se extendió y llegó a comprometer seriamente a la mayoría de los países del planeta. Mientras las grandes corporaciones que sobrevivieron esta nueva crisis cíclica y depredaron a las que no lo lograron, ya han vuelto a percibir ganancias exorbitantes, los pueblos trabajadores del mundo siguen siendo golpeados. En Europa siguen las protestas contra las políticas de corte neoliberal impuestas para descargar sobre el pueblo trabajador el peso de una crisis que es responsabilidad de la clase explotadora. Estas políticas de reducción del gasto público en general, recorte de la seguridad social y precarización de las condiciones de trabajo, han traído graves perjuicios a la clase obrera y trabajadora de ese continente, y han desatado protestas en países como Grecia, Portugal, Irlanda, Francia o España, lo que muestra la agudización en curso de la lucha de clases. En los Estados Unidos, persiste también el deterioro de las condiciones de trabajo y de vida de buena parte de la población, y los índices reales de desempleo y pobreza se mantienen cerca de sus valores máximos históricos: unos 30 millones de personas continúan sin encontrar trabajo regular en ese país, y casi 45 millones de personas viven en niveles de pobreza.

4) Esa crisis reciente ha puesto de relieve algunos fenómenos que están en desarrollo desde hace algún tiempo. Uno de ellos es la creciente tensión entre los distintos polos imperialistas, particularmente entre el estadounidense y el europeo, y entre éstos y los polos emergentes o en expansión, como el ruso. Estas contradicciones inter-imperialistas crean una situación muy fluida, que oscila desde las alianzas flexibles entre todas estas potencias económicas para impulsar sus objetivos comunes de dominación mundial, a las confrontaciones momentáneas entre ellos cuando pugnan por el control de áreas o mercados de especial importancia, como ha ocurrido ya varias veces en torno a los recursos energéticos y las posiciones geopolíticas de Asia Central, que despiertan las ambiciones hegemónicas de Rusia, Europa y los Estados Unidos a la vez.

5) Dentro de ese contexto surgen nuevos actores de importancia a escala mundial, los más destacados de los cuales son los llamados países BRIC (Brasil, Rusia, India, China), que tienen los más altos índices de crecimiento y las mejores perspectivas económicas en el corto y mediano plazo. El principal de ellos es la República Popular China, cuyo acelerado desarrollo ya la llevó a desplazar al Japón como la segunda mayor economía del planeta, y su creciente poderío en todas las esferas le permite a disputar la hegemonía económica a los Estados Unidos. Otra de las potencias emergentes es Brasil, país que viene desarrollando una audaz política de aumento de su influencia y presencia particularmente en el escenario latinoamericano, lo que lleva a agudizar sus tensiones con el imperialismo estadounidense.

6) Se han producido asimismo nuevos movimientos de masas en el Medio Oriente y el norte de África, que han agudizado la situación de volatilidad persistente desde hace décadas en esa área de importancia neurálgica. Desde fines del año pasado los pueblos de estos países han iniciado, uno tras otro, movimientos de masas en reclamo de mayores libertades políticas y el fin de los regímenes dictatoriales que habían controlado la mayoría de los países de la región. El imperialismo se está aprovechando de esta situación para reafirmar y fortalecer su dominio en la región, burlando las legítimas aspiraciones de progreso de los pueblos. Más aún, hay indicadores que señalan que al menos algunos de estos movimientos han sido estimulados por el propio imperialismo a través de algunas de sus agencias, dentro de una táctica de desestabilización una amplia región del mundo.

7) Nuestro continente sigue estando en la mira de la estrategia de dominación global del imperialismo, particularmente del estadounidense. Así lo demuestra su renovada y fortalecida presencia militar en algunos países de la región, como el caso de Colombia, sumida en su largo conflicto interno que se agudiza debido a esa presencia militar extranjera. Las acciones abiertas y encubiertas del imperialismo y sus aliados locales han contribuido a agravar las crecientes dificultades que enfrentan los procesos de liberación nacional en curso, pese a lo cual continúan los avances en Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, a la vez que hay nuevos desarrollos de las luchas populares y las fuerzas progresistas en varios otros lugares. La progresiva articulación entre estos y otros países que se expresa en el establecimiento y consolidación de diversos bloques de integración en los que Venezuela viene jugando un papel protagónico, y el creciente reconocimiento a la heroica Cuba pese a las pretensiones imperialistas, apuntan de distintas maneras y con diferente contenido al desarrollo de un mundo multipolar y una nueva correlación de fuerzas en la esfera internacional, todo lo cual repercute favorablemente en la lucha por la soberanía nacional de nuestros pueblos.

8 ) Esto demuestra que continúa en todo el mundo la reactivación de los movimientos democráticos, progresistas y populares, tras el severo reflujo que sufrieron en los años 90 y principios del nuevo siglo, en el contexto de la caída de diversas experiencias socialistas en Europa y algunos países de Asia, y la imposición por el imperialismo de la doctrina del “fin de la historia”. Debemos mencionar con especial satisfacción la recuperación sostenida que sigue experimentando el movimiento comunista internacional en todos los continentes. Pese a la persistencia del anticomunismo en diversos países, especialmente en Europa Central, se consolidan cada vez más los partidos comunistas y obreros del mundo, y se fortalecen y dinamizan sus diversos mecanismos de articulación. Son cada vez más frecuentes y productivos los encuentros entre nuestros partidos hermanos y los movimientos de liberación nacional, con respeto y reconocimiento de las distintas formas de lucha que corresponden a las realidades concretas de cada pueblo.

II.- CARACTERIZACIÓN DEL ACTUAL PROCESO POLÍTICO VENEZOLANO

9) El PCV ha sostenido y ratificado numerosas veces desde nuestros XI y XII Congreso (2002 y 2006), la caracterización del proceso de cambios liderado por el Presidente Chávez, como “…Revolución Bolivariana (…) antiimperialista, de liberación nacional, y que abre perspectivas hacia el socialismo…”; esto es, como la fase inicial de realización concreta del proceso revolucionario que describimos y prefiguramos en nuestro Programa (1980). Sin embargo, tras doce años de gobierno se hace necesario volver a tal caracterización para reevaluarla a la luz de las experiencias que hemos acumulado en esta etapa, y especialmente al confrontarla con la realidad actual del proceso iniciado en 1999. A fin de organizar esa revisión, hemos identificado en la caracterización antes citada dos núcleos conceptuales, que deben ser objeto de un profundo ejercicio de definición y cuestionamiento, crítico y autocrítico: a) “revolución de liberación nacional”, y b) “perspectiva socialista”.

a.- Revolución de liberación nacional

10) La consideración de este primer núcleo conceptual conduce a plantearnos preguntas tales como: ¿qué es para la ciencia marxista-leninista una revolución de liberación nacional?, ¿es el actual proceso venezolano efectivamente una revolución de liberación nacional?, ¿en qué medida se ha cumplido la liberación nacional en Venezuela? Se nos plantea la tarea de revisar los indicadores específicos de avance de la liberación nacional y contrastarlos con la realidad, las tendencias en curso y la orientación objetiva de los planes y ejecutorias gubernamentales.

11) Una revolución de liberación nacional implica un proceso de ruptura de la dominación de los grandes poderes imperialistas sobre los países coloniales, semi-coloniales y dependientes en general; esta ruptura conlleva, entre otras conquistas, el rescate y fortalecimiento de la soberanía nacional, el establecimiento de un Estado nacional moderno y eficiente de carácter democrático-popular revolucionario, el desarrollo económico independiente, la industrialización masiva con progresivo desarrollo tecnológico autónomo y productividad creciente, el logro de la soberanía agroalimentaria, y el establecimiento de las bases para el desarrollo pleno de la cultura nacional.

12) Indiscutiblemente, a lo largo de estos doce años se han producido en Venezuela cambios de importancia en varios de los aspectos mencionados. Ha habido, por ejemplo, un esfuerzo intenso, sostenido y razonablemente exitoso para modificar el patrón de distribución de la renta petrolera nacional, especialmente a través de las diversas Misiones sociales, lo que queda en evidencia en la evolución favorable de indicadores de desigualdad social tales como el “Índice Gini”. También se han impulsado políticas, proyectos y planes con el objetivo de establecer mecanismos que viabilicen un modelo de “democracia participativa y protagónica”, aunque con resultados aún insatisfactorios. Igualmente constatamos importantes cambios en determinados aspectos de la subjetividad colectiva, produciendo avances en la conciencia antiimperialista de amplias capas del pueblo venezolano.

13) Hemos rescatado en buena medida espacios importantes de nuestra soberanía nacional que habían estado mediatizados o completamente controlados por los intereses de los grandes poderes imperialistas mundiales. Un ejemplo primordial es el rescate de la industria petrolera nacional y de nuestra capacidad autónoma de decisión política en materia de hidrocarburos y energía en general. Nunca debemos olvidar que en la última década del siglo XX hubo, por parte del imperialismo y sus aliados locales, un intento sostenido y coherente de desmembrar, debilitar y finalmente desnacionalizar la corporación PDVSA, intento que sólo fue derrotado y revertido a partir del triunfo sobre el paro-sabotaje petrolero de 2002-2003. De no haber contado con un gobierno dispuesto a defender consecuentemente los intereses nacionales, Venezuela habría perdido ya hace años todo control sobre su principal industria, y retrocedido aún más en la ruta hacia la plena liberación nacional. Ese acto de reivindicación de los más fundamentales intereses de la patria es un paso imprescindible en el camino de la liberación nacional.

14) Se han logrado debilitar algunos de los monopolios privados y fortalecer la presencia del Estado en los sectores financiero, producción y distribución de alimentos, generación y distribución eléctrica e industrias básicas. Especial mención merecen la recuperación del papel regulador del Estado sobre el espectro radioeléctrico, el fortalecimiento de los medios audiovisuales alternativos y el avance en cuanto a las telecomunicaciones en general, materia en la que destaca el establecimiento de presencia soberana en el espacio ultraterrestre a través del Satélite Simón Bolívar.

15) Asimismo, como producto de las orientaciones patrióticas y progresistas del Presidente Chávez, la soberanía venezolana ha experimentado también importantes avances en materia de política exterior. Ha sido un propósito permanente de este gobierno promover la formación y fortalecimiento de foros y espacios de integración internacional alternativos a los tradicionalmente controlados por los intereses imperialistas, así como fomentar acuerdos en diversas áreas y contactos diplomáticos con los más diversos países (Cuba, Rusia, Bielorrusia China, Irán, Brasil, entre otros), en procura de los intereses nacionales y sin obedecer a los dictados de los centros mundiales de poder.

16) La liberación nacional, en un mundo dominado por el imperialismo y sus corporaciones transnacionales, no puede concebirse al margen de un proceso de resistencia y acumulación de fuerzas de carácter continental y mundial. De allí la importancia de esta política internacional que ha impulsado la formación de nuevas alianzas y escenarios que fortalecen la multipolaridad a nivel continental y global, en función de la definitiva ruptura de la dependencia y la subordinación de la nación frente a los dictados del imperialismo, en particular el estadounidense.

17) Destacan en este sentido, tanto la histórica derrota sufrida por el imperialismo estadounidense en su pretensión de imponer el ALCA, como las alianzas políticas, económicas, culturales y militares, sobre la base de principios de solidaridad, ayuda mutua y equidad, que viene impulsando y desarrollando el gobierno nacional, especialmente en Latinoamérica y el Caribe, dentro del marco de esfuerzos como ALBA, PetroCaribe, Banco del Sur o Banco del ALBA, entre otras iniciativas dirigidas a construir integración latinoamericana con soberanía. También merecen ser mencionados el destacado papel jugado por el gobierno nacional en el nacimiento de la UNASUR, y su decisión, aún no materializada, de incorporarse a MERCOSUR, hecho positivo pese a las limitaciones inherentes a este mecanismo de integración comercial dominado por capitales brasileros. Acerca de ALBA, que es el más avanzado de estos esfuerzos en cuanto a su concepción y sus objetivos estratégicos, debemos llamar la atención sobre el hecho de que esta experiencia, así como la mayoría de sus instrumentos derivados, dependen en una alta proporción de los recursos que aporta el gobierno venezolano, lo que los hace vulnerables puesto que nuestra propia economía sigue estando atada a la exportación de crudo a los mercados internacionales.

18) Son también notables los esfuerzos del gobierno en cuanto a equipamiento y reorganización de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Rota la dependencia material frente al imperialismo estadounidense en que se encontraba nuestra FANB, y diversificadas las fuentes de nuevos equipos y suministros militares, nuestros cuerpos de defensa nacional están hoy en mayor sintonía con lo que deben ser las fuerzas militares de una nación verdaderamente soberana. Asimismo, hay que subrayar los avances hacia la formulación de una nueva doctrina militar integral que hace énfasis precisamente en la defensa de la soberanía y redefine las relaciones tradicionales entre la FANB y el pueblo dentro de un marco de lucha por la liberación nacional y ante posibles confrontaciones con el imperialismo, nueva doctrina que todavía no ha sido completamente asumida por la totalidad de los integrantes de la FANB.

19) En cuanto a la estructura político-jurídica, se han producido cambios a partir de la aprobación de la Constitución Bolivariana en 1999, tales como la introducción, producto del acumulado de luchas del pueblo venezolano, del avanzado concepto de “democracia participativa y protagónica”, y su posterior desarrollo a través de la creación de ciertos mecanismos de participación popular y de un cuerpo de leyes que les dan forma, aunque a partir de una concepción restringida y tutelada del Poder Popular. Asimismo, se establecieron y reivindicaron avanzados derechos civiles, humanos y políticos para las mujeres, los pueblos indígenas, adultos mayores, niñas, niños y adolescentes.

20) Pasemos ahora a evaluar la dimensión de estos cambios y sus perspectivas de desarrollo futuro. En materia económica, constatamos que sigue vigente, y en algunos sentidos hasta se está fortaleciendo, el modelo de capitalismo dependiente, rentista e improductivo que dominó en nuestro país durante la mayor parte del siglo XX. No hemos logrado avances en la diversificación de la economía, fundamentalmente petrolera, lo que nos obliga a seguir siendo un país monoproductor, multiimportador y con una alta dependencia tecnológica. Hoy dependemos más que antes de la renta petrolera y de la compra en el exterior de buena parte de lo que consumimos, incluyendo una porción significativa de nuestros alimentos. De hecho, desde el primer triunfo electoral del Presidente Chávez, el valor de nuestras exportaciones petroleras ha crecido un 250% y el de nuestras importaciones casi 200%, mientras que el de nuestras exportaciones no petroleras se ha reducido cerca de 15%.

21) Las diversas iniciativas colectivas emprendidas por el gobierno, tales como los “Saraos” y “Saraítos”, “Núcleos de Desarrollo Endógeno”, “Fundos Zamoranos” y las llamadas “Empresas de Producción Social”, han sido, al menos hasta ahora, muy poco exitosas, como también lo han sido la mayoría de las numerosas cooperativas constituidas en el marco de las Misiones “Vuelvan Caras” y “Che Guevara”, y muchas de las pequeñas y medianas industrias que el gobierno ha apoyado. Y una nación que no produce lo que come, o sea, que no ha logrado asegurar su soberanía agroalimentaria, no es verdaderamente dueña de su destino.

22) Continuamos teniendo asimismo un severo déficit en cuanto al aparato institucional del Estado, no sólo en términos de su capacidad de proveer, con niveles razonables de eficiencia y calidad, los servicios a que está constitucionalmente obligado, sino incluso en términos de sus propios procesos internos de organización, administración y contraloría. El Estado venezolano sigue siendo altamente ineficiente, con graves niveles de desorden e improvisación, sin procedimientos claros y estables, sin planificación eficaz. En algunas áreas específicas, como la administración tributaria, servicios médicos preventivos y masificación de la educación, se está avanzando, pero en otros casos hemos retrocedido, como en materia de planificación y coordinación y en prestación de algunos servicios públicos básicos. El desorden generalizado en las instituciones del Estado contribuye a crear condiciones favorables para la intensificación del fenómeno de la corrupción administrativa, que sigue siendo un elemento habitual en la vida de la república, con grave perjuicio para el bienestar colectivo y para el avance hacia la liberación nacional.

23) En general, la estructura orgánico-funcional del Estado sigue estando fundamentalmente orientada a responder a los intereses de la burguesía comercial importadora, cuya relación e intervención no sólo impacta tremendamente todos los ámbitos y niveles del aparato institucional, sino que tiene en éste la principal fuente de sus ingresos y acumulación de capitales, asociada a la corrupción y la cultura política clientelar.

24) Lo que ha ocurrido, esencialmente, es que la burguesía asociada y subordinada a los monopolios imperialistas, especialmente estadounidenses, agrupada en Fedecámaras, Venamcham, Consecomercio y Conindustria, que ejercía el dominio del Estado y parasitaba de la renta petrolera, a través de los múltiples mecanismos creados por el régimen político “puntofijista”, ha sido desplazada del control estatal, pero no por las clases y capas realmente interesadas en un cambio revolucionario. Son otros segmentos de la burguesía, y fundamentalmente de la pequeña burguesía, asociados a ciertos grupos e individualidades civiles y militares, quienes ahora dirigen el Estado, no para transformarlo y crear un Estado Democrático-Popular Revolucionario, sino para administrar la renta petrolera bajo monopolio estatal, introduciendo reformas sociales y políticas, pero preservando el modelo económico rentista tradicional y el tipo de Estado burgués que corresponde a tal modelo, altamente burocratizado, elitesco, ineficiente, corrupto, populista y asistencialista.

25) En síntesis, los cambios ocurridos en estos años son resultado de una práctica social-reformista de tendencia patriótica y progresista, que debe ser superada mediante una nueva correlación de fuerzas populares y revolucionarias liderada por la clase obrera, a fin de garantizar la consolidación y profundización de la liberación nacional y crear condiciones para avanzar efectivamente en la perspectiva socialista.

b.- Perspectiva socialista

26) Estamos obligados a definir con precisión en qué consiste el socialismo, cuáles son los rasgos que debería tener un proceso de perspectiva socialista, y si el actual gobierno ha dado hasta ahora señales concretas y objetivas de que efectivamente se orienta en esa dirección.

27) Constatamos que algunos de los actores fundamentales del gobierno nacional, con el Presidente Chávez a la cabeza, han emitido fuertes y reiteradas señales en el plano del discurso de que están honestamente convencidos de estar construyendo el socialismo; sin embargo, a lo largo de estos años no se han producido realizaciones concretas de importancia que indiquen con algún grado de certeza que el gobierno está efectivamente avanzando hacia esa perspectiva.

28) En los documentos emanados del Taller Nacional Ideológico que realizamos en febrero de 2008 para tratar precisamente este asunto, ya advertíamos del desarrollo de tendencias contrarias a la perspectiva socialista en el propio seno del gobierno y de las fuerzas que lo apoyan, y señalábamos que: “a) en lo económico, el socialismo es transformación profunda del sistema económico para implantar la propiedad social de los medios fundamentales de producción, y el gobierno bolivariano ha logrado pocos avances en este sentido, y en general, sin el protagonismo de la clase obrera organizada; b) en lo político, el socialismo implica la aparición y desarrollo progresivo de formas colectivas de poder y dirección, y el gobierno bolivariano no ha logrado avances sustanciales hacia la abolición de las formas de gobierno presidencialistas tradicionales.”

29) Tres años más tarde, se puede constatar que seguimos sin avances de importancia hacia esas dos metas que allí enunciábamos. Se han producido estatizaciones de empresas por la vía de la adquisición o la expropiación con indemnización, y se han rescatado tierras que estaban en condición de latifundios; nuestro Partido apoya esas iniciativas como avances frente a la propiedad privada monopólica sobre los medios de producción, pero advierte que estas decisiones no alteran de manera significativa el orden económico dominante. Además, como ya señalábamos en 2008, esas estatizaciones han continuado haciéndose generalmente por un método burocrático y administrativo, sin el protagonismo de las y los trabajadores organizados, lo que las debilita como experiencias revolucionarias en ruta hacia la perspectiva socialista, puesto que las priva de la direccionalidad estratégica y el contenido clasista que sólo el control efectivo de la clase trabajadora podría darles, y priva asimismo a la propia clase de las experiencias y aprendizajes que obtendría en el curso de la lucha contra la clase capitalista.

30) Esto también ha ocurrido en las nuevas empresas creadas por el gobierno: la participación de las y los trabajadores en la organización, gestión, administración, planificación y control ha sido nula o muy limitada. Sin la participación protagónica de las y los trabajadores organizados, el desarrollo de estas empresas de propiedad estatal apunta hacia un nuevo ciclo de “capitalismo de Estado”, y no hacia el advenimiento de la perspectiva socialista. Hay, no obstante, algunos casos excepcionales, que deben ser evaluadas con mayor cuidado, como las recientes experiencias de control obrero en las industrias básicas de Guayana.

31) Asimismo, ha faltado en esos esfuerzos, y en general en toda la gestión gubernamental, un componente fundamental de lo que debe ser la estructura económica socialista: la planificación central participativa. Este es precisamente uno de los rasgos distintivos del modo de producción socialista y una de sus características que lo hacen objetivamente superior al capitalismo, pues en este último se imponen los intereses y conveniencias propias de cada empresa individual, no las del conjunto social, y esto conduce a un uso menos racional y eficiente de los recursos y las capacidades productivas de la sociedad. El socialismo, en cambio, ordena y planifica la economía teniendo en cuenta el conjunto social, administrando y reorganizando las fuerzas productivas racionalmente y con visión de futuro, según lo demanden la satisfacción de las necesidades del colectivo y la sustentabilidad social y ambiental.

32) Y en cuanto a los aspectos político-institucionales, continúa sin haber avances de importancia hacia la abolición del modelo presidencialista y la institucionalidad burguesa en general que sigue caracterizando al Estado venezolano. No hay progreso hacia el establecimiento de instancias de dirección colectiva, ni hay expresiones concretas de que esté en marcha un proceso de desmantelamiento de los fundamentos del Estado burgués, para sustituirlo por uno Democrático-Popular Revolucionario de transición al socialismo. Debe observarse que en los últimos años, por el contrario, ha ocurrido un fortalecimiento del presidencialismo, lo que pudiera conducir a una crisis en la gestión de gobierno, al concentrarse en la Presidencia de la República las respuestas fundamentales a las demandas sociales.

33) Hay además, como también lo advertíamos en los documentos producto de ese Taller de 2008, graves dificultades emanadas del hecho de que entre los actores y figuras gubernamentales que parecen interesadas en avanzar hacia el socialismo, predomina una heterogénea mezcla de concepciones idealistas y pequeño-burguesas acerca de la nueva sociedad y las vías para avanzar hacia su construcción. Al no haber en los altos niveles de conducción política una concepción científica del socialismo, coherente y sólidamente fundamentada en los principios del materialismo histórico, el proceso de cambios carece de claridad en las definiciones claves para apalancar su avance en la dirección correcta. Y desde luego, la confusión reinante al respecto sirve magníficamente a los intereses de quienes, dentro y fuera del gobierno, no desean sinceramente la construcción del socialismo.

34) La brecha entre el discurso “socialista” (subjetividad) de algunos actores gubernamentales y la práctica concreta del gobierno (objetividad) es ya inocultable, y la tensión que genera esa brecha creciente está alcanzando un punto crítico. Entiéndase bien, no estamos reclamando que Venezuela no haya llegado todavía al socialismo; antes por el contrario, siempre hemos advertido contra las pretensiones voluntaristas de “decretar” el socialismo. Es necesario tener claro que la caracterización del socialismo que sirvió de base para nuestro documento del Taller de 2008, aunque es esencialmente correcta, corresponde a otra fase del proceso histórico venezolano que todavía no hemos alcanzado. Lo que queremos señalar es que, tras varios años de insistentes discursos y reiterados “proyectos socialistas”, todavía no hay avances concretos que indiquen que efectivamente nos dirigimos hacia esa perspectiva estratégica. Por el contrario, son cada vez más notorias las pretensiones de “construir socialismo” sobre la base de valores y procedimientos que son propios del capitalismo.

35) Esta brecha creciente tiene una explicación histórica concreta: por un lado, el sujeto social que hasta ahora ha dirigido el proceso, corresponde a un perfil clasista de sectores medios y pequeña burguesía, no de clase obrera, que es el verdadero sujeto social históricamente llamado a construir el socialismo; y por otro, la propia clase obrera no ha alcanzado todavía en nuestro país el nivel necesario de conciencia, organización, claridad programática y movilización que le permitiría imponer su hegemonía de clase y forzar el rumbo de los acontecimientos en la dirección correcta. Ello obliga a las fuerzas revolucionarias en general, y especialmente al PCV, a plantearse si es científicamente sostenible la afirmación de que el actual proceso político venezolano es un proceso con “perspectiva socialista”.

c.- Conclusión

36) Todo lo anterior nos conduce a la formulación de una re-caracterización del proceso en curso en nuestro país, producto de la reevaluación permanente que hace nuestro Partido de todas sus afirmaciones y propuestas a la luz de la experiencia concreta, por medio de nuestros mecanismos orgánicos de discusión y elaboración colectiva, y gracias al uso de las herramientas de análisis que nos proporciona la ciencia marxista-leninista. Es desde esta perspectiva que proponemos ahora una nueva caracterización del proceso actual, que recoge nuestras más recientes conclusiones:

37) Desde 1999, nuestro pueblo protagoniza una nueva fase de su larga lucha revolucionaria antiimperialista en el contexto de la transición histórica mundial del capitalismo al socialismo. Esta fase está caracterizada por la existencia de: a) un gobierno democrático, progresista, de orientación patriótica, antioligárquica y antimonopólica, inscrito en un proceso de liberación nacional que se desarrolla pese a grandes dificultades, que promueve una redistribución más equitativa de la riqueza, y que avanza en la ruptura de la dominación imperialista que todavía atenaza a nuestro país; b) condiciones propicias para abrir cauces a la perspectiva socialista en dependencia de que construyamos una nueva correlación de fuerzas favorable a la clase obrera y al pueblo trabajador.

III.- LOS INSTRUMENTOS POLÍTICOS DEL PROCESO. LA CORRELACIÓN DE FUERZAS.

a.- El Frente Amplio Nacional Patriótico

38) Partiendo de la re-caracterización que hacemos del actual proceso, debemos reafirmar, pero con nuevas precisiones, la política de amplia alianza de fuerzas antiimperialistas y de los correspondientes instrumentos, que hemos venido sosteniendo, de una u otra manera, desde hace décadas (“Junta Patriótica” en los años 50, “Frente de Liberación Nacional” en los años 60, “Amplia Conjunción de Fuerzas Populares y Democráticas” en los años 80, etc.), y que hemos reformulado en años recientes como “Frente Amplio Nacional-Patriótico” (FANP).

39) Concretamente, como correlato de algunas de las conclusiones a que hemos llegado en cuanto al carácter y desarrollo del proceso de liberación nacional en la Venezuela actual, reasumimos la definición vigente (XII Congreso, 2006) de ese FANP, precisando la identificación de sus componentes, así como sus posibles limitaciones y diversos niveles de compromiso inherentes; a tales efectos, el XII Congreso definió al FANP como un “…frente social y político (…) integrado por la clase obrera y demás trabajadores, los campesinos sin tierra y los pequeños propietarios del campo, los pueblos indígenas, las capas medias urbanas y rurales, los grupos sociales más excluidos y depauperados, la pequeña burguesía, la burguesía no monopólica y no asociada a los intereses imperialistas, así como los diversos movimientos, organizaciones y partidos que sean expresión de estos sectores y clases.”

40) Esos sectores sociales, y particularmente la clase obrera y las y los trabajadores en general, son las fuerzas que objetivamente necesitan la consolidación y profundización del proceso de cambios y por tanto, las que estarían real y consecuentemente comprometidas con el antiimperialismo, la liberación nacional y el establecimiento de una democracia popular revolucionaria. Las y los comunistas concebimos que este conjunto social de componentes heterogéneos pero no antagónicos, liderado por la clase obrera, está llamado a asumir la vanguardia del FANP, para que se adelanten efectivamente los cambios revolucionarios que nos permitan terminar de resolver la contradicción principal nación-imperialismo e iniciar cambios más profundos, en la dirección de resolver la contradicción fundamental capital-trabajo.

b.- La burguesía y sus diversas fracciones en el FANP

41) En la Venezuela actual ciertamente identificamos a una burguesía nacional no monopólica y no asociada ni dependiente del capital imperialista, cuyos intereses objetivos son compatibles con el incipiente proceso de liberación nacional que se lleva a cabo en el país, y que se aproxima al perfil con que históricamente la hemos caracterizado: interesada en el desarrollo de una comunidad nacional independiente y soberana, ganada para la formación de una economía productiva y diversificada y para el desarrollo de los mercados internos del país; que puede ser motivada a contribuir con el establecimiento de industrias productivas y eficientes en nuestra nación; y que pudiera, por tanto, estar interesada en la derrota del dominio del imperialismo, ante la amenaza de ser devorada por éste. Nos referimos a inversionistas de capitales nacionales no monopólicos, dedicados a actividades productivas y de algunos servicios básicos.

42) Pero tal fracción de la burguesía, hasta ahora, no incide de manera determinante en la realidad económica y social del país. De hecho, la mayoría de los escasos y no siempre exitosos desarrollos productivos de alguna envergadura que han ocurrido en años recientes, han correspondido a iniciativas del propio gobierno y no de esa poco pujante fracción burguesa. Y además, esa burguesía no ha demostrado en general, hasta los momentos, tener un compromiso cierto y consecuente con los intereses nacionales, más allá de si expresa simpatías con el actual proceso de cambios, se identifica con la oposición, o se abstiene de definir posición en la presente polarización política.

43) Por otra parte, existen fracciones burguesas y pequeño-burguesas improductivas, que se aprovechan de la renta administrada por el Estado venezolano, cuyos intereses fundamentales están asociados a actividades tales como el comercio importador, los servicios financieros, los negocios con instituciones públicas y los servicios no esenciales. Estos sectores burgueses no productivos, que proliferan en torno al Estado, son consustanciales con el modelo rentista que sigue dominando nuestra realidad, y no surgieron con el advenimiento del actual gobierno, aunque lejos de extinguirse en el curso de este proceso, parecen fortalecerse con nuevos actores ligados a individualidades y grupos que han ejercido o ejercen funciones dirigentes en el Estado venezolano, en áreas claves de la administración pública y en institutos, entes y empresas estatales. Tales fracciones burguesas, aun relacionadas estrechamente con individualidades y sectores del gobierno nacional, no están interesadas en el desarrollo económico soberano del país. Por ejemplo, los intereses de la burguesía importadora están obviamente reñidos con el propósito de alcanzar la soberanía agro-alimentaria o una abundante producción de bienes a partir del desarrollo de industrias nacionales que procesen en el país nuestras materias primas. Estas fracciones burguesas son incongruentes con cualquier proyecto de desarrollo nacional y por tanto, no podrán formar parte ni estar representadas en el FANP.

44) Mención particular merecen los llamados “nuevos ricos” o ricos parasitarios, que no encajan en la categoría de burguesía propiamente dicha, pero que constituyen una capa social que se aprovecha aún más descaradamente del Estado rentista, a partir de la corrupción administrativa como mecanismo de acumulación de riquezas. Esta capa la forman individuos o grupos, mayoritariamente pertenecientes a sectores de capas medias y pequeño-burgueses, que ostentan cargos de dirección en empresas y organismos del Estado e instancias de diversa importancia de la administración pública, o que están estrechamente relacionados con quienes ejercen tales cargos dirigentes. Tampoco esta capa social parasitaria ha surgido con la fase actual del proceso histórico nacional, sino que es inherente al modelo rentista petrolero venezolano. Pero, al igual que la anterior, no sólo sobrevive, sino que en general luce fortalecida en el actual período con nuevos actores, que ejercen una creciente influencia en la dirección de determinadas instancias gubernamentales.

45) Este segmento social de naturaleza rapaz, aprovechadora y parasitaria, que lucra de la riqueza producida y administrada por otros (clase trabajadora, burguesía nacional, Estado venezolano), no presta ningún beneficio a la sociedad. Algunos individuos de esta capa social inician negocios aparentemente legítimos, aunque surgidos mediante la desviación de recursos públicos, operaciones fraudulentas, jugosas comisiones por asignación de contratos y apropiación indebida de patrimonio público. Estos sectores últimamente ganan fuerza económica y hasta política, enmascarados con éxito en un ropaje y lenguaje supuestamente revolucionarios, en medio de un ambiente político dominado por la prepotencia pequeño-burguesa, la falta de control en la gestión pública y la cultura del no trabajo y la riqueza fácil. Son esencialmente reaccionarios y contrarrevolucionarios, independientemente de las poses que adopten. No tienen cabida en el FANP y es tarea verdaderamente revolucionaria identificarlos y combatirlos.

c.- La clase obrera, las y los trabajadores y el campesinado

46) Partimos de la constatación de que hay avances en la subjetividad colectiva especialmente en cuanto a la conciencia antiimperialista y a la demanda de democracia participativa; esto crea condiciones que permiten avanzar hacia objetivos estratégicos mayores. Pese a ello, por el momento la correlación de fuerzas en el panorama nacional general continúa siendo desfavorable para las fuerzas histórica y objetivamente más comprometidas con la perspectiva del socialismo científico. Los principales factores que inciden en este cuadro de clases continúan siendo el escaso desarrollo ideo-político y la debilidad organizativa de la clase trabajadora, lo que contribuye a mantener su dispersión y desunión. Tenemos que reconocer que este estado de cosas se debe en buena medida a la insuficiente influencia de nuestro Partido en el seno del movimiento obrero y sindical.

47) La historia confirma una y otra vez la justeza del postulado científico que identifica a la clase obrera como la fuerza motriz de vanguardia en torno a la cual debe construirse la alianza de clases necesaria para avanzar por la senda del socialismo. Las razones son claras: dada la posición que ocupan en el proceso productivo, las y los obreros no sólo son los más interesados en llevar las tareas revolucionarias hasta sus últimas consecuencias, sino que son además quienes están en las mejores condiciones objetivas para impulsar desde el propio corazón de la economía la transición hacia las nuevas relaciones de producción.

48) La clase obrera venezolana todavía tiene que fortalecerse, organizarse, unificarse y avanzar más en el desarrollo de su conciencia clasista, para estar en condiciones de colocarse al frente de la revolución y conducir al resto del pueblo en la lucha por construir el socialismo. Mientras esta clase no esté en condiciones de jugar su papel dirigente, el socialismo será sólo una aspiración noble pero irrealizable o una figura retórica en los discursos y consignas. Corresponde al PCV, junto al resto de las fuerzas revolucionarias y progresistas más consecuentes y más genuinamente comprometidas con la perspectiva de la transformación profunda de la sociedad, la tarea de unir al máximo el movimiento de los trabajadores y consustanciarlo con la conciencia socialista.

49) Un grave obstáculo en el desarrollo de estos esfuerzos es la concepción anticientífica y pequeño-burguesa, ampliamente aceptada y difundida por muchos de los actores políticos fundamentales del actual proceso, que pretende sustituir a la clase trabajadora organizada como fuerza motriz fundamental de la revolución social por otras categorías tales como “el pueblo”, “la comunidad” o “las multitudes”. El problema con estas categorías es que son genéricas y abstractas, no históricamente concretas, y carecen por lo tanto de contenido clasista específico. Hablar de “las multitudes”, por ejemplo, es escamotear o al menos deformar la lucha de clases, que ocurre no entre los muchos y los pocos, sino entre los explotados y los explotadores, independientemente de sus respectivas fuerzas numéricas.

50) En la década de los 80, como efecto del neoliberalismo, se inició una tendencia hacia la desindustrialización del país. Esta tendencia fue detenida a partir del año 1999 cuando el nuevo gobierno rompió con la política neoliberal, pero diversos factores internos y externos han impedido que se active un proceso de industrialización del país. Si bien es cierto que la debilidad del tejido productivo ha provocado un decrecimiento numérico relativo del proletariado industrial (por ejemplo, el número de trabajadoras y trabajadores ocupados en la industria manufacturera se ha reducido más de 20% desde 1990), esto no significa un decrecimiento de la clase obrera como un todo, puesto que ha habido un aumento de la fuerza de trabajo ocupada en otros sectores.

51) Somos testigos a menudo de decisiones, acciones y omisiones gubernamentales que, en correspondencia con el carácter de clase de los sectores que dirigen el proceso, no sólo no ayudan a fomentar y estimular la conciencia, los niveles de organización y la combatividad de la clase obrera, sino que, por el contrario, conducen a su debilitamiento y a su desmovilización. Ejemplos patentes de esto último son, entre otros: el hostigamiento, persecución y despido que han sufrido las y los trabajadores de empresas y entes del Estado cuando han intentado ejercer su derecho a la organización autónoma e independiente; la demora y el desgano con que han sido atendidos los reclamos de que se avance hacia la formalización de los Consejos Socialistas de Trabajadoras y Trabajadores como expresiones legítimas del Poder Popular; o el haber desaprovechado, a todo lo largo del período anterior de la Asamblea Nacional, una oportunidad excelente para aprobar una nueva y revolucionaria Ley Orgánica del Trabajo y una Ley Especial de los Consejos Socialistas de Trabajadoras y Trabajadores.

52) Una manifestación de la debilidad de la clase son las dificultades encontradas en el proceso de consolidación y fortalecimiento de la Unión Nacional de Trabajadores y Trabajadoras (UNETE), obstaculizada de diversas maneras desde su fundación, y que en los últimos tiempos, cuando inicia su relanzamiento como central sindical unitaria identificada con el proceso de cambios desde posiciones de independencia de clase, vuelve a ser amenazada, esta vez por la aparición de nuevos intentos fraccionalistas y la imposición de un sindicalismo de tipo oficialista.

53) Con la promulgación de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario en el 2001, comienza un proceso de agrupamiento de corrientes sociales y políticas campesinas en la Coordinadora Agraria Nacional “Ezequiel Zamora” (CANEZ), cuyo papel protagónico en movilizaciones regionales y nacionales permitió aglutinar a campesinos y campesinas en la lucha contra el latifundio, logrando importantes avances en la toma de la tierra, cuyo impacto adquirió mayor relevancia no por las decisiones administrativas del Estado, sino por la acción de las masas en un marco de debilidad orgánica del movimiento campesino y de ausencia de planes específicos de defensa, lo que provocó una contraofensiva de los terratenientes con el uso de sicarios y paramilitares, que llevó al asesinato de más de 230 dirigentes campesinos.

54) A partir de la creación por el gobierno nacional de Fundos Zamoranos, NUDES, Saraos, entre otros, viene conformándose una base organizativa campesina que incluye a pequeños propietarios y trabajadores del campo en organizaciones como CANEZ, Frente Campesino “Ezequiel Zamora”, y Frente de Campesinos y Pescadores “Simón Bolívar”, con los cuales debemos hacer mayores esfuerzos con miras a la creación de espacios de articulación para construir la unidad del movimiento campesino.

d.- La expresión orgánica de la alianza antiimperialista: el FANP

55) La necesidad histórica de construir un instrumento político amplio, unitario y antiimperialista para transitar en mejores condiciones la fase nacional liberadora de la revolución venezolana, ha sido un planteamiento programático del PCV. Ya en tiempos del primigenio “Polo Patriótico” constituido para la campaña electoral de 1998, presentamos la propuesta de que éste trascendiera su carácter electoral y sirviese de base para construir la expresión orgánica permanente de la alianza antiimperialista, cuya concepción corresponde al FANP.

56) Pero no basta con identificar correctamente a las clases, fracciones de clase y organizaciones que objetivamente están llamadas a conformar el FANP en virtud de que sus propios intereses coinciden con los de la patria venezolana en la lucha contra el imperialismo y por la plena liberación nacional. Se requiere además que esa coincidencia alcance a tener expresión material organizada.

57) En nuestro XII Congreso (2006) constatamos los enormes perjuicios que la inexistencia de ese espacio estaba causando a la fase actual del proceso de cambios. Poco o nada se ha avanzado desde entonces, y continuamos privados de instancias y mecanismos estables y eficaces de planificación, evaluación y control popular revolucionario, en que las distintas fuerzas, organizaciones e incluso individualidades que deberían formar parte del FANP, tengan voz y presencia permanente en una estructura orgánica de dirección colectiva y unificada. Tal carencia es, en buena medida, responsabilidad de la alta dirigencia del proceso, que no ha sabido comprender el carácter de la actual fase histórica y de los actores e instrumentos políticos involucrados, y ha actuado, también en esta materia, con arrogancia, sectarismo y apresuramiento. Esto ha llevado no sólo a la inexistencia de esa instancia de dirección colectiva y unificada que necesitamos, sino incluso al alejamiento innecesario de factores y fuerzas que objetivamente deberían estar al lado de la alianza antiimperialista, pero que se han separado por no haber encontrado un espacio orgánico para el debate y confrontación de sus opiniones y contribuciones y para aportar a la construcción colectiva y unitaria de la línea política del proceso.

58) Desde principios de este año, el Presidente Chávez ha propuesto el lanzamiento del llamado “Gran Polo Patriótico”. El PCV reitera su positiva opinión en cuanto a este llamamiento, que es una oportunidad para corregir la situación descrita en el párrafo anterior, e insiste, una vez más, en que este nuevo espacio debe ser una instancia política unitaria y con dirección colectiva; dotada de una propuesta programática con claridad en cuanto a sus objetivos de corto, mediano y largo plazo; permanente y no coyuntural; con visión estratégica y no restringida al ámbito electoral; que estimule y promueva la discusión política e ideológica de fondo; y, sobre todo, que se caracterice por una dinámica interna que respete la diversidad y favorezca la participación equitativa y democrática de todas las corrientes, organizaciones, tendencias y factores políticos y sociales componentes de la alianza antiimperialista.

e.- El Bloque Popular Revolucionario

59) Al mismo tiempo que promovemos la formación del Frente Amplio Nacional Patriótico, las fuerzas dentro de esa alianza que estamos más consecuentemente comprometidas con la perspectiva del socialismo tenemos la tarea simultánea de ir construyendo el “Bloque Popular Revolucionario” (BPR), necesariamente circunscrito a quienes nos proponemos la completa abolición de la clase explotadora, y que por lo tanto no puede incluir absolutamente a ninguna fracción burguesa ni a organización alguna que exprese sus intereses.

60) Pero este proceso de conformación del BPR debe hacerse sin promover rupturas en el Frente Amplio, sino como parte dialéctica de éste. Esto requiere habilidad política, claridad conceptual y constancia por parte de las y los revolucionarios, pues se trata de atender dos líneas de acción que deben avanzar simultáneamente en dos planos organizativos diferentes: una orientada a la consolidación de la amplia coalición antiimperialista junto a algunos elementos, sectores y fracciones de la clase explotadora; la otra orientada al fortalecimiento, dentro de esa misma alianza, de los elementos, fracciones y sectores que buscan avanzar más allá del antiimperialismo, hacia la perspectiva del socialismo y la abolición total de la explotación de clase.

61) Es responsabilidad del PCV y del conjunto de las fuerzas genuinamente comprometidas en la lucha por el socialismo científico, lograr que la clase obrera se constituya en el eje del BPR. Debemos defender los objetivos antiimperialistas y de liberación nacional, fortaleciendo al mismo tiempo las banderas clasistas y socialistas. Esto requiere el fortalecimiento y desarrollo cualitativo y cuantitativo de nuestro propio Partido y nuestros cuadros, tanto en lo organizativo como en lo político-ideológico.

62) En consecuencia, se hace necesario para nosotros abordar con flexibilidad dialéctica y habilidad política la construcción simultánea en dos niveles diferentes, uno más táctico y otro más estratégico. Y en todo momento debemos tener en cuenta que el actual proceso, más allá de sus límites, problemas y dificultades, constituye una ocasión extraordinaria que nos abre oportunidades y posibilidades para avanzar. Es nuestra obligación aprovechar esta ocasión favorable al máximo para acumular fuerzas a favor del movimiento popular y revolucionario, y eso significa no sólo aumentar la eficiencia de nuestro trabajo dentro de las condiciones reinantes, sino esforzarnos para que éstas se preserven y desarrollen mientras madura y se fortalece el BPR.

f.- El Estado

63) Luego de identificar el carácter y contenido clasista del actual Estado venezolano, queda claro que este no es, de ninguna manera, el Estado que proponíamos y prefigurábamos en nuestro Programa de 1980. Hablábamos entonces, y debemos volver a hacerlo, de un Estado Democrático-Popular Revolucionario, que emergerá como resultado de una revolución protagonizada por una amplia alianza de factores políticos, económicos y sociales, con la clase obrera como vanguardia y fuerza principal. Lo verdaderamente relevante de esta conceptualización es ese último elemento: la posición dirigente de las y los trabajadores. Es esto lo que le dará al Estado Democrático-Popular Revolucionario la direccionalidad estratégica y el contenido de clase que le es propio, que garantice la coherencia necesaria para el avance efectivo hacia las metas históricas de la revolución.

64) La esencia del Estado no ha sido alterada. Las modificaciones introducidas a partir de 1999, resultan intentos de democratizar el Estado burgués, ensayos para corregir los vicios y excesos burocráticos de éste y mejorar sus niveles de eficiencia, propósitos que están enmarcados en un proyecto reformista. Esto se debe, en buena medida, a que las fuerzas motrices del proceso iniciado en 1999 corresponden a un perfil clasista de fracciones de la pequeña burguesía, en alianza con sectores medios vinculados al funcionariado estatal incluyendo el estamento militar, y con la intelectualidad radicalizada. Tal bloque de clases, a menos que sea modificado bajo el influjo de un cambio en la correlación de fuerzas, carecerá de la vocación y el empuje necesarios para avanzar mucho más, y puede llegar a retrogradar y degenerar poniendo en peligro los avances democráticos y progresistas de la última década.

65) Algo parecido podemos decir del intento de construir, en los años más recientes, el llamado “Poder Popular” sobre la base exclusivamente de los Consejos Comunales y las Comunas. Reconocemos y apoyamos esta iniciativa como un avance en la organización popular, pero debemos criticar la conceptualización dominante de lo que debe ser el Poder Popular, pues en la actualidad se lo reduce a una instancia circunscrita al nivel inferior del organigrama de la república, se lo convierte en la práctica en una nueva instancia del Estado con posibilidades muy restringidas de incidir en la dirección, administración y evaluación del resto del aparato estatal, y, al subordinarlo a éste, se lo priva de su potencial genuinamente revolucionario y de su capacidad de transformar el Estado burgués en uno Democrático-Popular de avanzada.

66) Sobre esto ya advirtió el PCV durante el debate de la fallida Reforma Constitucional de 2007. Decíamos en esa oportunidad que: “El Poder Popular no es una parte del poder, no es una nueva rama ni un nuevo nivel del Poder Público. Es la fuente fundamental de la que emana todo poder en una democracia popular revolucionaria. La toma de decisiones a todos los niveles de los poderes del Estado debe estar sujeta a este principio. El Poder Popular es el Poder, el contenido y el centro del nuevo Estado Democrático Popular Revolucionario.”

67) Pero la concepción que se ha impuesto desde el gobierno, aunque dice estimular y fomentar la participación protagónica del pueblo organizado, en la práctica somete al llamado “Poder Popular” a las decisiones y lineamientos emanados del Ejecutivo Nacional. Esto es el opuesto exacto de lo que deberá ocurrir en el Estado Democrático-Popular Revolucionario que proponemos. Nada avanzamos con denominar a los Ministerios del Ejecutivo Nacional como “del Poder Popular”, si en la realidad el pueblo organizado carece por completo de mecanismos para incidir efectivamente en la administración o contraloría de los entes de gobierno, y mucho menos para dirigir el aparato de Estado como debería ser.

68) Además, se ha limitado el Poder Popular principalmente a una concepción de carácter territorial (Comunas y Consejos Comunales) y se le ha dado poca importancia a las formas organizativas específicamente clasistas, y por lo tanto de mayor potencial transformador de la sociedad, como ha ocurrido en el caso de los Consejos Socialistas de Trabajadoras y Trabajadores (CSTT), cuyo proyecto de Ley fue preparado y presentado ante la Asamblea Nacional por el PCV en junio de 2007 sin que hasta ahora se haya iniciado su discusión. Es necesario que sigamos avanzando también en el diseño y desarrollo de formas organizativas análogas a los CSTT que sean expresión del Poder Popular en los sectores campesino y de pesca.

69) En suma, tenemos hoy un Estado que corresponde a los intereses y perspectivas de esos sectores que más se benefician de él y pugnan por controlarlo completamente, a pesar de la resistencia de quienes, desde el propio gobierno con el Presidente Chávez a la cabeza, y desde otras esferas de la vida nacional, continuamos empeñados en propiciar transformaciones radicales y profundas.

70) En tal sentido, existen en la Venezuela de hoy particularidades presentes en la agudización de las contradicciones capital-trabajo y Estado burgués-clase trabajadora, en el marco de una creciente conflictividad laboral. La clase obrera y trabajadora en general, además de enfrentar los efectos propios de la lógica de los capitalistas de obtener máxima ganancia al menor costo de la fuerza de trabajo, se enfrenta también, cada vez más, a la élite pequeño-burguesa que se aferra al control de instituciones y empresas del Estado contra la resistencia organizada de las y los trabajadores, tanto en su empeño por preservar derechos laborales conquistados como por ejercer su derecho a la democracia participativa y protagónica a través de organizaciones independientes y autónomas, llámense sindicatos o Consejos de Trabajadores y Trabajadoras

71) Y algo similar ocurre también en casos en que el conflicto se plantea entre las y los trabajadores y la patronal privada: altos funcionarios, civiles y militares, intervienen en conflictos obrero-patronales a favor de la patronal privada, incluso de empresas transnacionales, atropellando impunemente el derecho a la libertad sindical y a la negociación colectiva, entre otras conquistas de la clase trabajadora. Todo esto contribuye a profundizar el creciente descontento y frustración entre la masa laboral venezolana, sirviendo un escenario propicio para que la reacción, de forma oportunista, conquiste adeptos entre las filas proletarias y recupere espacios perdidos en el ámbito político-sindical.

g.- Las fuerzas de la reacción

72) Un estudio de la correlación de fuerzas existente en la Venezuela actual no estaría completo sin una revisión del estado y dinámica de las fuerzas de la reacción. En primer lugar, es necesario identificar la naturaleza de clase de cada una de esas fuerzas, distinguirlas en función de esa naturaleza de clase, y precisar las tensiones y contradicciones que existen entre ellas.

73) Una cosa son las organizaciones, partidos y fuerzas (abiertamente políticas o de la llamada “sociedad civil”) afiliadas a los intereses de la burguesía monopólica tradicional venezolana, el imperialismo y sus agentes locales; y otra cosa son las expresiones orgánicas de los sectores pequeño-burgueses, las capas medias profesionales y los pequeños y medianos propietarios del campo y la ciudad. Las primeras son vehículos de quienes han perdido buena parte del poder político y económico de que disfrutaban sin obstáculos hasta 2001, en su esfuerzo por recuperar y restaurar plenamente sus privilegios y su posición dominante. Las segundas, en cambio, son vehículos de grupos y fracciones de clase cuyos intereses objetivos no están en contradicción con el proyecto antiimperialista y de liberación nacional, aunque mantengan divergencias con algunos rasgos de la conducción del gobierno o con la propuesta socialista.

74) Con la primera categoría de fuerzas de la reacción no hay ni puede haber conciliación posible. Pudiera haber en todo caso coexistencia en el marco de la coyuntura política reinante; pero esta coexistencia nunca puede dar lugar a acuerdos, compromisos o negociaciones que nieguen la lucha de clases y la aguda confrontación de intereses irreconciliables que existe entre ellos y quienes estamos llamados a formar parte del FANP, particularmente del Bloque Popular Revolucionario.

75) La segunda categoría de fuerzas que hoy se encuentran en el campo de la oposición, en cambio, incluye a sectores e individualidades que, en virtud de sus intereses objetivos, su situación histórica concreta y su muy probable evolución futura, deberían estar acompañando a las fuerzas que luchamos por la derrota del imperialismo y el logro de la plena liberación nacional. Es necesario decir que estas fuerzas están hoy enfrentadas al gobierno nacional debido, por un lado, al mal manejo de la política de alianzas por las tendencias dominantes en el principal partido del proceso, y por otro, a la inconsistencia ideológica que es consustancial a las direcciones de otras fuerzas antiguas aliadas. De haber habido una mayor comprensión del carácter de la actual etapa histórica de liberación nacional y del contenido y perspectiva de clase de cada una de las fuerzas involucradas, no sólo se habría evitado el innecesario rompimiento con algunos factores que nos acompañaron en el pasado y deberían seguir haciéndolo hoy, sino que hasta se podría haber ganado o al menos neutralizado a otros factores con los que objetivamente no tenemos contradicciones insalvables en el marco de la actual fase histórica.

76) Tras el arrollador triunfo en las elecciones presidenciales de 2006, comenzó un lento pero incesante proceso de debilitamiento relativo del apoyo popular al gobierno. El PCV ha alertado ya varias veces acerca de este hecho, y el XXXIX Pleno de nuestro Comité Central (noviembre de 2010), en particular, identificó que hay “…un avance de las fuerzas reaccionarias, apoyadas por el imperialismo, aprovechando nuestras fallas y debilidades. El proceso viene sufriendo un peligroso desgaste, que de no revertirse a tiempo, pudiera causar enormes dificultades para mantener el ritmo actual de cambios e, incluso, un retroceso histórico”. Las causas de esta erosión, que puede llegar a convertirse en reflujo, son diversas, y ya hemos mencionado muchas de ellas en este documento.

77) El retorno de la oposición a la Asamblea Nacional es la más visible manifestación de su recuperación en las zonas urbanas, aunque no expresa el nivel real de desgaste del proceso, que es aún mayor. Después de las elecciones legislativas de 2010, ha habido alguna recuperación del apoyo popular al Presidente Chávez, pero sobre bases que podrían resultar frágiles y efímeras si las nuevas expectativas generadas en los últimos meses son defraudadas. En todo caso, lo que nos corresponde ahora, con la mayor urgencia, efectividad y participación popular, es contribuir a revertir la tendencia al desgaste que mencionamos. Para ello, es necesario reorientar revolucionariamente el proceso para corregir los graves vicios y desviaciones que han surgido en todos los niveles de gobierno, y que han deteriorado su credibilidad y debilitado el entusiasmo del apoyo popular: el despilfarro, el burocratismo, el nepotismo, la corrupción, la carencia de eficaz control y contraloría social, la falta de planificación centralizada de la economía, y el asistencialismo como método para ganarse la voluntad inmediata de las masas de manera clientelar, sin crear en ellas la conciencia revolucionaria que las comprometa en las tareas de la revolución.

78) Pero además, las fuerzas del proceso debemos identificar con precisión quién es quién en el campo opositor y cuáles son las contradicciones que hay entre las diversas fuerzas de ese campo, a aprovechar esas contradicciones para ganar nuevos aliados o neutralizar fuerzas confrontadas, y a conectar o reconectar si las condiciones políticas así lo permiten, con quienes, por virtud de esas mismas contradicciones, deberían estar a nuestro lado en esta etapa histórica.

79) Y a la inversa, al mismo tiempo que procuramos ganar o anular a quienes están en la oposición y no deberían estarlo, debemos identificar y confrontar a quienes, incluso incorporados a partidos y organizaciones favorables al proceso de cambios, son en realidad miembros o agentes de la burguesía rentista comercial-importadora o hasta de los “nuevos ricos parasitarios”. Su presencia interesada y oportunista al lado de las fuerzas revolucionarias dificulta todavía más nuestro avance y contribuye al desprestigio del proceso y a la erosión del apoyo popular.

IV.- HACIA UN CAMBIO EN LA CORRELACIÓN DE FUERZAS

80) El objetivo general y fundamental de todo el trabajo político y de masas, ideológico y organizativo del Partido Comunista de Venezuela, en el presente momento histórico, tiene que ver con la necesidad de producir una consistente y acelerada acumulación de fuerzas del movimiento obrero y popular que, cohesionadas en un sólido Bloque Popular Revolucionario inscrito en el FANP, forjen una nueva correlación de fuerzas favorable a la clase obrera y al pueblo trabajador, es decir, a los factores políticas y sociales consecuentemente antiimperialistas y realmente interesados en la profundización del actual proceso de cambios, para el desmontaje del aparato estatal burgués, la construcción del Poder Popular revolucionario, el progresivo desmantelamiento del sistema capitalista y la edificación del socialismo en la perspectiva de la formación económico-social comunista.

81) De todas las anteriores consideraciones, se desprende un conjunto de tareas a desarrollar por nuestro Partido en el corto y mediano plazo. Estas tareas se agrupan en tres ejes principales: el fortalecimiento y desarrollo del propio PCV; el fortalecimiento de la clase obrera tanto en lo organizativo como en lo ideo-político; y la construcción de los instrumentos y alianzas amplias, tanto para la lucha antiimperialista (FANP) como para el avance hacia la perspectiva socialista (BPR).

82) Las y los comunistas nos proponemos que el Bloque Popular Revolucionario sea liderado por la clase obrera, para que en el contexto de la agudización de la lucha de clases, éste pueda asumir consecuentemente la batalla social y política contra el dominio del capital y por el verdadero socialismo. La construcción del Bloque Popular Revolucionario es de crucial importancia para la clase obrera en su lucha por el poder, como lo afirmaba el camarada Antonio Gramsci, consecuente con el pensamiento leninista, de inobjetable actualidad para las y los comunistas venezolanos: “El proletariado puede convertirse en clase dirigente y dominante en la medida en que consigue crear un sistema de alianzas de clase que le permita movilizar contra el capitalismo y el Estado burgués a la mayoría de la población trabajadora”.

83) La concreción del objetivo general y fundamental del trabajo del Partido entre las masas, pasa necesariamente por resolver tres aspectos indispensables para que la clase obrera y el pueblo trabajador asuman un papel efectivamente revolucionario: conciencia, organización y unidad.

84) Conciencia de clase, para asumir la lucha de clases como determinante de los cambios revolucionarios y a la clase obrera como sujeto histórico de la revolución socialista, lo que se relaciona con la necesidad de una amplia y profunda lucha de ideas contra la ofensiva ideológica burguesa anticomunista, activada por las fuerzas contrarrevolucionarias, pero también contra las corrientes reformistas y diversionistas que, desde el interior del proceso, difunden una concepción pequeño-burguesa y acientífica del socialismo, auspiciando la subordinación de la clase obrera ante la actual hegemonía del reformismo pequeño-burgués.

85) Organización y unidad del movimiento obrero y popular, con independencia de clase, para la lucha social y política revolucionaria por la construcción de un nuevo Estado Democrático-Popular Revolucionario, basado en el Poder Popular, y el establecimiento de relaciones socialistas de producción, por lo que adquiere una importancia relevante y prioritaria, para nuestro Partido y, en general, para el movimiento obrero revolucionario, el impulso en la construcción de los Consejos Socialistas de Trabajadores y Trabajadoras y otras formas de organización popular tales como los Consejos de Campesinas y Campesinos y los Consejos de Estudiantes; de allí la importancia de derrotar la pretensión de colocar a las organizaciones de masas bajo el control de la burocracia estatal y de las tendencias que hegemonizan el proceso.

86) Todos estos planteamientos nos llevan a la necesidad de fortalecer ideológica y políticamente al Partido Comunista de Venezuela y de desarrollarlo orgánicamente entre la clase obrera y el pueblo trabajador; no conformarnos con lograr el reconocimiento de las y los trabajadores de la ciudad y el campo por las posiciones que asumimos en la defensa de sus intereses, sino hacer realmente del PCV la vanguardia política organizada de la clase obrera y del pueblo trabajador.

¡Con la clase obrera y el pueblo trabajador para la toma del Poder!

¡Por una nueva correlación de fuerzas para profundizar la liberación nacional en la perspectiva socialista!


XLI Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela – PCV

12, 13, 19, 20 y 26 de febrero de 2011.


Los trabajadores, la liberación nacional y la transición al Socialismo

In Actualidad, Documento on 4 enero, 2011 at 0:01

PONENCIA ELABORADA POR EL INSTITUTO DE ESTUDIOS POLÍTICOS Y SOCIALES «BOLÍVAR-MARX», PARA EL MÓDULO “ANTIIMPERIALISMO Y PERSPECTIVA SOCIALISTA EN VENEZUELA”, DE SUS CURSOS DE FORMACIÓN POLÍTICO-IDEOLÓGICA

INTRODUCCIÓN

Con alguna frecuencia observamos entre las y los revolucionarios la tendencia a asumir que la condición antiimperialista de cualquiera de nuestros aliados garantiza su coincidencia plena con la lucha por el socialismo, o al menos un alto grado de afinidad con los objetivos estratégicos de quienes nos planteamos la perspectiva socialista.

Y observamos también, especialmente entre sectores de la llamada «ultraizquierda», la tendencia contraria, a rechazar cualquier alianza con quienes no compartan plena y abiertamente la propuesta programática del socialismo, incluso a pesar de que, objetivamente, estén tan interesados como nosotros en confrontar el imperialismo, al menos dentro de los límites de un determinado momento o período histórico.

Ambas tendencias son, como explicaremos más adelante, políticamente peligrosas además de conceptualmente equivocadas.

El primer error puede conducir a que las y los revolucionarios, ingenuamente, bajen la guardia ante aliados tácticos en la lucha antiimperialista quienes, por su naturaleza de clase, llegarán a ser inevitablemente enemigos en la lucha por el socialismo; el segundo error puede conducir, por efecto del sectarismo y el aislamiento, al rompimiento innecesario o apresurado con fuerzas genuinamente interesadas en participar en la alianza antiimperialista, y esto a su vez debilita la alianza y puede llevar a la derrota del esfuerzo de liberación nacional.

Detengámonos a considerar con algún grado de rigor estos conceptos y otros relacionados a fin de prevenir tales confusiones dañinas y peligrosas.

1. IMPERIALISMO

El término «imperialismo» se ha hecho en los últimos tiempos moneda corriente entre las y los revolucionarios de nuestro país, pero no siempre es usado con corrección y precisión.

Es frecuente, por ejemplo, que, en lugar de «imperialismo» se hable de «imperio»; es común, igualmente, que por «imperialismo» se entienda «gobierno de los Estados Unidos»; y es habitual, asimismo, hacer referencia a Simón Bolívar y otros héroes históricos del siglo XIX como «antiimperialistas». Todos estos, y muchos otros ejemplos similares, son equivocaciones mayúsculas.

Tomemos la última afirmación, acerca del supuesto carácter antiimperialista de Bolívar, como punto de partida para desarrollar nuestra explicación. Bolívar, como bien lo establece el historiador cubano Francisco Pividal, puede ser legítimamente considerado como «precursor del antiimperialismo», mas no propiamente como antiimperialista. Debe recordarse que el imperialismo es «la fase superior del capitalismo» (V.I. Lenin), y que, en consecuencia, sólo aparece en condiciones de altísimo desarrollo capitalista.

En tiempos de Bolívar, el primer tercio del siglo XIX, la tendencia dominante del capitalismo, particularmente en Estados Unidos, todavía era la de la libre concurrencia, aunque ya se mostraban algunos elementos de la espiral de monopolización y concentración de capitales que conduciría más tarde a la plena aparición del imperialismo. No había en ese momento imperialismo en América, ni lo hubo hasta varias décadas más tarde.

Había, desde luego, colonialismos, tanto el de viejo cuño ejercido por las potencias europeas en decadencia, como el de nuevo cuño que ya buscaba ejercer Estados Unidos. Y había imperios a la usanza antigua, como los hubo en todo el mundo desde tiempos remotos hasta el desarrollo avanzado del capitalismo, con ocupación militar permanente de los territorios conquistados, con anexión e incorporación de éstos al imperio una vez consolidada la dominación, y con establecimiento de autoridades políticas que ejercían el gobierno bajo control directo de la metrópoli.

Pero no había imperialismo, que es un fenómeno característico y exclusivo de la última y más elevada fase del sistema capitalista, y que tiene un carácter más difuso y sutil que el de los imperios clásicos; que usa primordialmente instrumentos de dominación económica y sólo recurre a la fuerza militar en circunstancias excepcionales; y que raramente busca la anexión política o el control gubernamental directo de los territorios sobre los que ejerce su dominio económico.

Se trata de una precisión que no es simplemente teórica o académica, y que tiene graves implicaciones políticas concretas.

Afirmar que Bolívar era antiimperialista conduce a equiparar el imperio español –contra el que el Libertador sí combatió–, con el imperialismo moderno, que ni siquiera llegó a conocer. Y no son lo mismo ni remotamente, aunque podamos establecer algunas analogías entre ambos fenómenos, como lo hizo el propio Lenin para ilustrar o ejemplificar algún punto. El hecho central es que ni Bolívar luchó contra el imperialismo ni nosotros luchamos hoy contra imperio alguno, y que por lo tanto no debemos ni podemos extraer de la experiencia histórica bolivariana conclusiones válidas directamente aplicables a nuestra circunstancia actual.

Las diferencias de fondo entre los conceptos «imperialismo» e «imperio», son numerosas y de gran peso. Como consecuencia de la primacía que ha alcanzado el capital financiero, del grado de concentración del capital resultado de la progresiva monopolización, y de la sustitución de la exportación de bienes por la exportación de capitales, fenómenos todos que han ocurrido en el curso de menos de siglo y medio, el imperialismo moderno se diferencia radical y profundamente de los imperios que lo precedieron al estilo del romano, el austro-húngaro o el español.

El imperialismo moderno hace énfasis en el control económico de los mercados de los países y territorios bajo su dominio, y no necesariamente en el control político-militar formal de tales países y territorios. Asimismo, los sujetos principales del acto de dominación imperialista ya no son los Estados nacionales, sino las corporaciones multinacionales y/o transnacionales.

De tal forma, la dominación imperialista se ejerce primordialmente a través de instrumentos económicos supranacionales (como el Fondo Monetario Internacional o la Organización Mundial de Comercio) que representan y promueven los intereses de las corporaciones, y no a través de aparatos político-militares directamente asociados con un Estado o potencia particular.

Así, al imperialismo moderno no le hace falta sino en circunstancias excepcionales recurrir al uso directo de la fuerza militar para asegurar la persistencia de su dominación; en general le basta con el ejercicio de sus mecanismos de control de los mercados globales y de los circuitos internacionales de crédito. Esto, además de ser mucho más efectivo para el logro de sus objetivos, trae aparejada la obvia ventaja de poder mantener una fachada de respeto a las soberanías nacionales de los países bajo su control, y hasta de preocupación por la paz y los derechos humanos de los pueblos.

Nuestras decisiones acerca de la táctica correcta para avanzar hacia la derrota del imperialismo están necesariamente condicionadas por nuestra comprensión adecuada de la naturaleza del fenómeno a que nos enfrentamos. Es por ello fundamental que establezcamos con certeza las diferencias entre «imperio» e «imperialismo», y caractericemos con propiedad al enemigo actual, que no es un Estado o potencia particular, ni siquiera Estados Unidos, sino un sistema difuso y global de relaciones económicas bajo el control de corporaciones supranacionales que hoy en día dominan a los más poderosos Estados, incluso al de EE.UU.

Por cierto, precisamente a esto último se debe que el imperialismo no cambie de contenido ni de naturaleza con los cambios de gobierno que puedan producirse en un determinado país asociado al fenómeno imperialista: es ingenuo esperar que la victoria electoral de un candidato aparentemente novedoso o progresista en Estados Unidos o en cualquier otro país miembro del llamado «Grupo de los 8», traiga aparejadas transformaciones sustanciales del sistema imperialista. Es que incluso los Estados nacionales de esos países «altamente desarrollados» y sus gobiernos de turno, han sido transformados en instrumentos al servicio de la promoción y preservación del sistema imperialista.

Cada etapa y cada fenómeno tiene sus especificidades y debe ser estudiado y abordado con propiedad. Y a cada uno hay que enfrentarlo con las armas y herramientas correctas para ello. En este sentido, en nada nos ayuda proponer consignas voluntaristas y anticientíficas sobre la base de analogías entre la situación de enfrentamiento que estaba planteada en tiempos de Bolívar contra un Estado nacional particular (la monarquía española), y nuestra situación actual de confrontación con el sistema imperialista moderno.

2. ALIANZA ANTIIMPERIALISTA

La definición del término «antiimperialismo» –oposición al imperialismo– puede parecer obvia, pero algunas de sus implicaciones no lo son tanto. Ello se debe a que la gama de fuerzas, sectores y elementos interesados en luchar contra el imperialismo es muy amplia y heterogénea.

Todo aquel cuyos intereses, inmediatos o de mediano o largo plazo, se vean afectados por el sistema global de relaciones económicas al que llamamos imperialismo, tiene razones objetivas para luchar en su contra y desear su derrota. Esto incluye, desde luego, a las y los trabajadores y a todo el pueblo explotado, cuya aspiración histórica de liberarse de la explotación es coartada y obstaculizada por el sistema; pero caben allí también sectores, fuerzas y elementos que están igualmente interesados en romper con el imperialismo, pero no para construir una sociedad sin explotadores, sino para pasar ellos a ocupar el lugar de privilegio en la relación de explotación.

De manera que la lucha antiimperialista propicia la aparición de una amplísima alianza o coalición, que incluye toda la gama de clases y sectores sociales que, con sus diferencias y antagonismos, tienen en común la necesidad objetiva de alcanzar la independencia nacional frente a los monopolios transnacionales, los organismos financieros globales y la estrategia de dominación del sistema imperialista.

Esta amplia alianza es formada por la clase obrera y demás trabajadores, los campesinos sin tierra y los pequeños propietarios del campo, los pueblos indígenas, las capas medias urbanas y rurales, los grupos sociales más excluidos y depauperados, los sectores profesionales e intelectuales, la pequeña burguesía y hasta la burguesía no asociada a los monopolios transnacionales.

Es este último componente de la alianza el que causa mayores dificultades y debates. No siempre es fácil para las y los revolucionarios comprender la necesidad de establecer, defender y desarrollar una alianza con sectores de la burguesía, ni es siempre fácil recordar que, pese a que sean nuestros aliados de hoy, esos sectores son nuestros enemigos de clase en la perspectiva hacia el socialismo, y por lo tanto debemos mantenernos alertas y en guardia ante ellos. Detengámonos un momento a considerar en mayor detalle la participación de estos sectores burgueses en la alianza antiimperialista, a esclarecer las razones por las que caben en tal alianza, y a determinar los límites previsibles de su participación.

Aclaremos de entrada que la burguesía no es una clase internamente homogénea, sino que está fragmentada en diferentes sectores cuyos intereses no siempre son enteramente coincidentes, y que hay por lo tanto en su seno contradicciones de cierta gravedad, aunque no lleguen a ser fundamentales ni irreconciliables. Hay fracciones burguesas nacionalistas, que apuestan por el desarrollo de una comunidad nacional independiente y soberana; que quieren el crecimiento de la economía y de los mercados internos del país; que desean el establecimiento de industrias productivas, eficientes y tecnológicamente avanzadas en nuestra nación; que buscan, en pocas palabras, el desarrollo del capitalismo en Venezuela. Y hay, desde luego, fracciones burguesas cuyo poder y riqueza depende, por el contrario, de que se mantenga su condición de intermediarias o representantes locales del imperialismo, y que quieren por lo tanto que nuestro país siga sumido en la forma de capitalismo atrasado y dependiente que tenemos hoy en día. Es deber de las y los revolucionarios aprender a sacar partido de estas contradicciones internas de la clase burguesa y aprovecharnos de ellas para nuestros objetivos.

Insistimos en que, al hablar de la composición de la alianza antiimperialista, nos referimos sólo a la pequeña burguesía y a aquellas fracciones nacionalistas de la burguesía que no están asociadas al propio imperialismo ni han alcanzado todavía el nivel de desarrollo necesario para inscribirse en la dinámica de la concentración de capitales y la espiral de la monopolización. Las razones por las que las fracciones de la burguesía asociadas al imperialismo o ya inscritas en la dinámica monopólica no caben en una alianza que busca precisamente destruir el orden de cosas del que derivan su poder y su riqueza, son obvias y no vale la pena profundizar en ello.

Ahora bien, los sectores de la pequeña burguesía y la burguesía nacionalista no asociada al imperialismo tienen muy buenas razones objetivas para interesarse en participar de la alianza antiimperialista: su propia supervivencia depende del grado de éxito que tenga la lucha contra la dominación imperialista. Estos pequeños y medianos empresarios saben que, de imponerse el programa imperialista de libre mercado, libre competencia y abolición de las protecciones tarifarias y aduaneras, sus días estarán contados, pues sus propias limitaciones productivas, su pequeñez y su ineficiencia relativas no les permitirán sobrevivir por mucho tiempo en la selva de la libre competencia contra las grandes corporaciones transnacionales.

Quienes queremos el socialismo tenemos, en este contexto y por el momento, una gran coincidencia con esos sectores burgueses, puesto que tanto ellos como nosotros queremos romper con el imperialismo, aunque por razones opuestas: ellos, para garantizarse su supervivencia y su éxito como clase explotadora, y nosotros, para ir abriendo el camino hacia la abolición de la explotación. De esta coincidencia emanan las bases objetivas de la participación de esos ciertos sectores burgueses en la actual alianza de gobierno en Venezuela. A ello se debe que haya en el seno del gobierno bolivariano y en el Partido mayoritario de gobierno representantes y defensores de los intereses de esos sectores burgueses, que algunos han dado en llamar «boliburguesía» o «neo-burguesía», y que son, simplemente, la pequeña, mediana y hasta gran burguesía que ha entendido que su enriquecimiento actual y sus posibilidades de expansión futura dependen directamente del avance del proyecto antiimperialista. Las y los revolucionarios debemos comprender este hecho, y canalizar la participación de esos sectores burgueses en la alianza actual, pues con ellos se fortalece el proyecto de liberación nacional y se incrementa la posibilidad de éxito de la lucha contra el imperialismo.

Pero al mismo tiempo, quienes queremos avanzar hacia la perspectiva socialista tenemos que tener siempre presente que esos sectores burgueses, neo-burgueses y pequeño-burgueses que nos acompañan en el proceso de lucha antiimperialista y de liberación nacional, han tratado, tratan y tratarán siempre de incidir en la dirección de la alianza y en los instrumentos políticos que la componen, para que el rumbo general de la revolución les sea cada vez más favorable. Estimularán el avance del proceso mientras continúen percibiendo beneficios como resultado del desarrollo económico y social independiente que ocurrirá en la medida en que se logre romper la dominación imperialista, pero usarán su posición dentro de la alianza para detener o desviar el proceso una vez que el avance hacia el socialismo empiece a afectarlos negativamente. Intentarán evitar la profundización del proceso hacia una formación económico-social genuinamente socialista, y se esforzarán para preservar el régimen de propiedad privada de los medios fundamentales de producción. Es por lo tanto previsible una progresiva agudización de las contradicciones de clase dentro de la coalición antiimperialista.

Para usar una analogía tomada de la ecología, esos sectores burgueses, que se encuentran en los escalones intermedios de la cadena alimentaria del capitalismo, acompañan a la alianza porque ésta los protege de los grandes depredadores transnacionales, mientras ellos continúan depredando al pueblo trabajador que es su aliado. Pero mientras las víctimas fundamentales de la depredación capitalista, las y los trabajadores que se encuentra en la base de la cadena alimentaria, buscan el objetivo estratégico de acabar por completo con el sistema, los depredadores intermedios sólo buscan protegerse mientras alcanzan el tamaño y fortaleza necesarios para ascender a los niveles más altos de la cadena.

3. LA ALIANZA ANTIIMPERIALISTA A ESCALA INTERNACIONAL

Las estructuras, dinámicas y características que acabamos de revisar para el caso de la alianza entre clases y sectores diversos al interior de cada país, ocurren también en el caso de la alianza entre países, gobiernos, grupos y organizaciones internacionales de naturaleza heterogénea pero con un interés común en la lucha contra el imperialismo establecido. Y valen también en este plano internacional las observaciones y prevenciones que ya hicimos al considerar la estructura de clases de la alianza en el plano nacional.

Así, se da en la escena internacional la alianza entre gobiernos y organizaciones genuinamente revolucionarios y proclives al socialismo, otros de orientación progresista, algunos de naturaleza liberal-burguesa, conservadora o hasta francamente reaccionaria, e incluso algunos con sus propias aspiraciones o pretensiones imperialistas.

Insistimos: no todo gobierno u organización interesado en confrontar el imperialismo dominante lo hace porque tenga deseos de avanzar hacia la construcción del socialismo, y las y los revolucionarios debemos estar siempre agudamente conscientes de ello. La alianza antiimperialista que promueve en la actualidad el gobierno de Venezuela, incluye por ejemplo al gobierno de Irán, uno de los más reaccionarios y antipopulares, y uno de los más salvajemente opuestos a la perspectiva socialista en cualquier lugar del planeta. No puede caber la menor duda acerca de que los actuales gobernantes de Irán hacen, han hecho y seguirán haciendo todo lo que puedan para alejarse de la perspectiva socialista. El gobierno de los «ayatolahs», desde sus inicios en 1979, ha sido uno de los más ferozmente represivos contra las fuerzas revolucionarias y de izquierda en ese país, y no ha dudado en recurrir numerosas veces a los arrestos, torturas, desapariciones y asesinatos de militantes comunistas y revolucionarios en general.

Sin embargo, ese mismo gobierno iraní es también protagonista en estos momentos de una de las más agudas confrontaciones con el sistema imperialista mundial. Los organismos y gobiernos representantes del sistema de dominación global tienen en su mira a Irán, tanto en relación con el tema del desarrollo de la tecnología nuclear, como en relación con varios otros asuntos. Estados Unidos, la Unión Europea, diversos comités y organismos de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de Comercio, entre otros, han manifestado su hostilidad ante Irán y su deseo de interferir en los asuntos internos de ese país. Esto puede inducir a que las y los revolucionarios del mundo sientan simpatía por Irán amenazado, y se apresuren a manifestar su solidaridad. Y aquí debemos ser muy cuidadosos y precisos: debemos ponernos al lado del gobierno iraní en la circunstancia de una posible confrontación de éste con el sistema imperialista, pero al hacerlo no debemos perder de vista su carácter de clase

El gobierno iraní confronta al imperialismo no porque tenga intenciones de contribuir a liquidarlo y de abrir la perspectiva de un mundo socialista, sino porque, en fiel cumplimiento de su rol como agente promotor y defensor de los intereses de las clases dominantes de ese país, procura las mejores condiciones para su desarrollo capitalista y para el crecimiento de su propia esfera de influencia económica y hasta política. Hay evidencias concretas de que la burguesía iraní tiene aspiraciones proto-imperialistas, y es precisamente debido a estas aspiraciones que ha entrado en un curso de colisión con el imperialismo internacional ya constituido y consolidado. Desde el punto de vista iraní, este es el objeto de los acuerdos y convenios que ha venido firmando ese país con Venezuela en años recientes: abrir nuevos mercados para sus productos de exportación y nuevos espacios para su influencia económica y política, y a la vez ganar un aliado para el caso de una posible confrontación.

Algo parecido ocurre también con otros países miembros del frente atiimperialista que el gobierno de Venezuela promueve: cada uno de ellos participa por sus propias razones, que no siempre son coincidentes con las de quienes aspiramos al socialismo y a un mundo libre de imperialismos. Tan fuerte y definida es la vocación imperialista de algunos de nuestros actuales aliados, aunque generalmente no lo digamos, como lo es la del gobierno de Estados Unidos y los otros gobiernos y organismos a los que habitualmente denunciamos como «imperialistas». Este es, desde luego, el caso del gobierno de Rusia, instrumento de una burguesía definidamente imperialista y en rápida expansión, que necesita consolidar y extender su esfera de influencia, lo cual la lleva inevitablemente a confrontar a los imperialismos dominantes en el mundo.

Y este parece ser también, aunque en menor medida, el caso de la India y hasta del Brasil, cuyas burguesías ya están en proceso de establecer espacios sub-imperialistas en sus respectivos vecindarios geopolíticos, y cuyos gobiernos están efectivamente dando pasos para propiciar ese desarrollo. En el caso brasilero, debemos tener muy en cuenta que la burguesía de ese país, gracias al enorme tamaño y al grado de desarrollo de su propio mercado interior, salió bastante bien parada de la debacle neoliberal que debilitó sustancialmente a las burguesías de casi todos los otros países de nuestro continente a partir de la década de 1980; en consecuencia, la burguesía brasilera está en condiciones particularmente ventajosas para ocupar los espacios económicos que las burguesías de nuestros otros países no están en capacidad de llenar. Por lo tanto esa burguesía es el factor objetivamente más interesado en promover organismos de integración continental al estilo de UNASUR o MERCOSUR, y desde luego no para luchar por el socialismo, lo que implicaría favorecer su propia abolición, sino para usarlos como vehículos en su expansión.

En suma, las alianzas antiimperialistas, tanto las domésticas como las internacionales, son por definición amplias y heterogéneas, y en su seno debemos movernos con flexibilidad y cautela. Nos conviene por el momento que tales alianzas se mantengan y fortalezcan, a fin de aumentar su poderío y de incrementar las probabilidades de éxito de nuestra lucha contra los imperialismos dominantes. Pero nos conviene, asimismo, no olvidar la perspectiva estratégica de cada uno de los integrantes de esas alianzas, y tener siempre presente su carácter de clase, a fin de no bajar la guardia ingenuamente ante unos aliados de hoy que serán inevitablemente enemigos de mañana en la medida en que se vaya perfilando la lucha por el socialismo.

Nuestra obligación, en este contexto, es ir reconfigurando tales alianzas en la medida en que vayamos avanzando; aprovechando y hasta estimulando las contradicciones entre los diversos imperialismos emergentes o establecidos y entre las diversas fracciones de la clase enemiga cuando ello nos convenga, y fortaleciendo simultáneamente nuestras propias posiciones con miras a la perspectiva estratégica.

La política, al fin y al cabo, no es otra cosa que el arte de moverse con agilidad y dinamismo en un mundo caracterizado por múltiples contradicciones, con el propósito de sacar partido en cada circunstancia de esas contradicciones y aprovecharnos de ellas para avanzar hacia nuestros objetivos.

4. DEL ANTIIMPERIALISMO A LA PERSPECTIVA SOCIALISTA

Aclarado el carácter y los límites de la alianza antiimperialista, queda por dilucidar el rol de las y los revolucionarios ante la ineludible tensión de naturaleza clasista que, tarde o temprano, aflorará en el seno de dicha alianza en la medida en que se plantee la profundización de las transformaciones sociales y económicas con miras a la perspectiva del socialismo.

Un proceso antiimperialista en el que la clase obrera y los trabajadores explotados no ocupen la posición dirigente, será estructuralmente incapaz de avanzar mucho en la ruta del socialismo, y apenas podrá cumplir, en el mejor de los casos, con las tareas propias de una revolución de liberación nacional.

El resultado último de tal proceso será casi inevitablemente el establecimiento de una hegemonía neo-burguesa encabezada por una fracción emergente de la burguesía beneficiaria de las oportunidades creadas por la situación de transformación, y que se convierte en heredera de la antigua burguesía a la que acaba de desalojar de la posición de dominio. Este peligro puede ser conjurado únicamente si a la cabeza de la revolución se ubica la fracción más consciente y organizada de la clase obrera y el pueblo trabajador, con su propio Partido como instrumento político.

Aún más, la experiencia histórica, por ejemplo en diversos países africanos en las décadas de 1970 y 1980, ha demostrado que los procesos de liberación nacional en los que las y los trabajadores no llegan a ocupar la posición hegemónica, se estancan bajo la dominación de la nueva élite, la cual, incapaz de mantener por sí misma su poder y continuar impulsando el desarrollo nacional, acaba por dar paso a una regresión de la liberación nacional y al restablecimiento de alguna forma de dominación imperialista. De manera que sólo la clase obrera a la cabeza de la alianza, puede garantizar no sólo el éxito final de la transformación socialista, sino incluso el del propio proceso de liberación nacional.

Una alianza antiimperialista como la que en la actualidad dirige el proceso de transformaciones en Venezuela, en vista de su composición de fuerzas en la que predominan los elementos pequeño-burgueses y neo-burgueses –aunque puede conducir al país en las tareas de la liberación nacional y puede incluso dar algunos pasos preliminares en dirección hacia el socialismo–, no podrá completar exitosamente la transición socialista, puesto que está dominada por elementos cuyos intereses específicos de clase se oponen objetivamente a dicha transición.

No nos dejemos engañar por su tamaño o sus aparentes afiliaciones políticas: todo pequeño o mediano empresario, por muy bolivariano que se proclame, es simplemente un pequeño o mediano explotador que está al acecho de la oportunidad para crecer y convertirse en un gran explotador.

Eso nos lleva a plantearnos el asunto del Poder y de la hegemonía de clase como un objetivo estratégico de las y los trabajadores, como clase, dentro de la amplia alianza antiimperialista. Como estableció de manera categórica la doctrina marxista-leninista, la clase proletaria es la llamada a ejercer la hegemonía de ese amplio bloque social y político porque, dado el puesto que ocupa en el proceso productivo, estos trabajadores explotados no sólo son los más interesados en llevar las tareas de la liberación nacional hasta sus últimas consecuencias, sino que son además quienes están en las mejores condiciones objetivas para impulsar desde el propio corazón de la economía la transición hacia las nuevas formas de organización.

Es necesario, por lo tanto, promover un proceso de acumulación cuantitativa y cualitativa de fuerzas, que vaya cambiando cada vez más a favor del pueblo trabajador, la actual correlación de fuerzas dentro de la alianza que es por ahora claramente desfavorable.

Venezuela carece de una masa trabajadora consciente, unida y organizada como para colocarse al frente de la revolución y conducir al resto del pueblo en la lucha por construir el socialismo. Esta última es la principal debilidad de la revolución. Mientras esta clase no esté en condiciones de jugar su papel dirigente, el socialismo será sólo una aspiración noble pero irrealizable o una figura retórica en los discursos y consignas.

A las fuerzas revolucionarias y progresistas más consecuentes y más genuinamente comprometidas con la perspectiva de la transformación profunda de la sociedad, corresponde la tarea de unir al máximo el movimiento de los trabajadores y consustanciarlo con la conciencia socialista. Hacia allá debemos volcar nuestros mayores y mejores esfuerzos.

Pero mientras tanto, mientras se logre cambiar la correlación de fuerzas desfavorable a fin de abrir la posibilidad de la verdadera perspectiva socialista, es necesario sostener y preservar la organización independiente y el programa estratégico propios de las y los trabajadores, y promover al mismo tiempo la consolidación del bloque de clases interesadas en el triunfo y consolidación de la actual fase antimonopólica y antiimperialista del proceso. Esto requiere gran habilidad política por parte de las y los revolucionarios, pues se trata de atender dos tareas y avanzar en dos direcciones diferentes simultáneamente: una, orientada a la consolidación de la amplia coalición antiimperialista junto a elementos, sectores y fracciones de la clase explotadora; la otra, orientada al fortalecimiento, dentro de esa misma alianza, de los elementos, fracciones y sectores que buscan avanzar más allá del antiimperialismo, hacia la perspectiva del socialismo y la abolición total de la clase explotadora.

En consecuencia, se hace necesario para las y los revolucionarios abordar con flexibilidad dialéctica y habilidad política la construcción simultánea de dos instrumentos diferentes: uno, de carácter táctico, un frente amplio capaz de mantener, consolidar y desarrollar la alianza de fuerzas políticas, económicas y sociales que por el momento apoyan los objetivos antiimperialistas; y, otro instrumento de carácter estratégico, el Partido de la revolución socialista, con unas características orgánicas, ideológicas y clasistas muy particulares, y con un programa de acción consecuentemente orientado hacia el socialismo.

Debemos, por un lado, defender los intereses de la lucha antiimperialista y de liberación nacional, pero sin arriar las banderas clasistas y socialistas; y por otro lado debemos promover la lucha consecuente por los intereses de las y los trabajadores y por la perspectiva socialista, pero sin poner en peligro, al menos por ahora, la viabilidad de la amplia alianza de la que formamos parte.

Debemos hacer ambas cosas simultáneamente y con coherencia. Trabajo ingrato y nada fácil, que nos hará objeto de ataques y acusaciones alternadas de conciliación o de dogmatismo, por pseudo-revolucionarios furibundos de nueva ola, o por quienes, a sabiendas o sin saberlo, sirven a los intereses estratégicos de la fracción emergente de la burguesía.


¡El anticomunismo no triunfará! Declaración conjunta de 38 Partidos Comunistas y Obreros de Europa

In Actualidad, Comunicado, Documento, Represión on 31 diciembre, 2010 at 0:01

Los Partidos Comunistas y Obreros de Europa condenamos la provocadora y escandalosa iniciativa de los Ministros de Exteriores de Bulgaria, Letonia, Lituania, Hungría, Rumanía y República Checa que exige que la Unión Europea instigue la persecución legal de todos aquellos que dentro de la UE no acepten las campañas reaccionarias de reescritura de la Historia y criminalización de los comunistas y el comunismo.

Se trata de un intento peligroso de generalizar la persecución legal y otras medidas similares que ya están en vigor en varios países de la UE y utilizarlas contra todos aquellos que rechacen las calumnias contra las experiencias históricas de construcción socialista y contra todos aquellos que combaten los intentos de eliminar la decisiva contribución que los comunistas hicimos en la lucha por los derechos sociales y laborales y por la democracia en Europa y rechazan la distorsión de la historia de la II Guerra Mundial y la inaceptable equiparación entre comunismo y fascismo.

No es casualidad que esta iniciativa se plantee en un período en el que las luchas obreras y populares se están fortaleciendo. La expansión del ataque antiobrero va de la mano con la expansión de las medidas anticomunistas. Los comunistas somos el objetivo de estos ataques porque estamos en primera línea de las luchas no sólo para que los trabajadores no carguen con el peso de la crisis capitalista, sino también somos los únicos que planteamos una solución real a la barbarie capitalista. La clase dominante, entendiendo plenamente el punto muerto del capitalismo y sus irresolubles contradicciones, intensifica sus persecuciones, amenazas y crímenes. No obstante, cualesquiera medidas que adopte, no puede evitar las inexorables leyes del desarrollo social y la necesidad del derrocamiento del poder capitalista. No puede evitar el fortalecimiento de la organización de la clase obrera y el desarrollo de la lucha de masas por el socialismo y el comunismo.

Declaramos firmemente que los planes anticomunistas de la burguesía fracasarán. La superioridad de nuestra ideología y la justa causa de la clase obrera pueden romper incluso sus medidas más duras. Continuaremos, de manera más firme e insobornable, hasta derrotar el poder antipopular del gran capital. La histeria anticomunista no engañará a la clase obrera y a los sectores populares que sufren los problemas del desempleo, la destrucción de los derechos sociales, de seguridad social y laborales y la propia barbarie capitalista.

Llamamos a todas las fuerzas democráticas, progresistas y antiimperialistas a que se unan a nosotros en la lucha contra el anticomunismo, una lucha que está directamente vinculada a la lucha por los derechos obreros y populares así como por la justicia social, por un mundo sin explotación del hombre por el hombre.

Partido Comunista de Armenia

Partido Comunista de Azerbaiyán

Partido Comunista de Bielorrusia

Partido del Trabajo de Bélgica

Partido Comunista Británico

Nuevo Partido Comunista Británico

Partido Comunista de Bulgaria

Partido de los Comunistas Búlgaros

AKEL, Chipre

Partido Comunista de Dinamarca

Partido Comunista de Estonia

Partido Comunista de Finlandia

Partido Comunista de Macedonia

Partido Comunista Alemán (DKP)

Partido Comunista de Grecia

Partido Comunista Obrero Húngaro

Partido Comunista de Irlanda

Partido de los Comunistas Italianos

Partido Comunista de Kazajistán

Partido Socialista de Letonia

Partido Comunista de Luxemburgo

Partido Comunista de Malta

Partido Comunista de Noruega

Nuevo Partido Comunista de los Países Bajos

Partido Comunista de Polonia

Partido Comunista Portugués

Partido Comunista Rumano

Partido Comunista de la Federación Rusa

Partido Comunista de la Unión Soviética

Partido Comunista Obrero Ruso – Partido de los Comunistas de Rusia

Unión de PPCC-PCUS

Partido de los Comunistas, Serbia

Partido Comunista de Eslovaquia

Partido Comunista de los Pueblos de España

Partido Comunista de Suecia

Partido Comunista de Turquía

Partido Comunista de Ucrania

Unión de Comunistas de Ucrania


Raúl Castro: “Las medidas que estamos aplicando están dirigidas a preservar el socialismo”

In Actualidad, Documento on 20 diciembre, 2010 at 0:02

DISCURSO ÍNTEGRO DEL CAMARADA RAÚL CASTRO RUZ, PRESIDENTE DE LOS CONSEJOS DE ESTADO Y DE MINISTROS DE CUBA, EN LA ASAMBLEA NACIONAL, EL 18 DE DICIEMBRE DE 2010

Compañeras y compañeros:

Llevamos varios días reunidos debatiendo asuntos trascendentales para el futuro de la nación. En esta oportunidad, además del habitual trabajo en comisiones, los diputados han sesionado en plenaria, con el propósito de analizar los detalles de la situación económica actual, así como las propuestas del presupuesto y el plan de la economía para el año 2011.

También los diputados han dedicado largas horas a valorar a profundidad y esclarecer dudas e inquietudes acerca del Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Nuestros medios de difusión han publicado con amplitud el desarrollo de estos debates, para facilitar la información de la población.

A pesar de la incidencia en la economía nacional de los efectos de la crisis mundial, el irregular comportamiento de las lluvias durante 19 meses, desde noviembre de 2008 hasta junio del actual año, y sin excluir errores propios, puedo afirmar que el plan del 2010 ha tenido un desempeño aceptable para los tiempos que vivimos. Se alcanzará la meta de crecimiento de 2.1 por ciento del Producto Interno Bruto, más conocido por sus siglas P.I.B; se elevaron las exportaciones de mercancías y servicios, sin concluir el año ya se alcanzó la cifra prevista de visitantes extranjeros, aunque nuevamente se incumplirán los ingresos, se consolida el equilibrio financiero interno y, por vez primera en varios años, comienza a apreciarse una dinámica favorable, todavía limitada, en la productividad del trabajo en comparación con el salario medio.

Continúan disminuyendo las retenciones de transferencias al exterior, o lo que es lo mismo, las limitaciones que nos vimos obligados a imponer a finales del año 2008 en los pagos desde los bancos cubanos a los suministradores extranjeros, las cuales serán suprimidas totalmente el próximo año y, al propio tiempo, se han logrado significativos avances en la renegociación de la deuda con nuestros principales acreedores.

Nuevamente deseo agradecer la confianza y comprensión de nuestros socios comerciales y financieros, a quienes ratifico el más firme propósito de honrar puntualmente los compromisos contraídos. El Gobierno ha impartido instrucciones precisas de no asumir nuevas deudas sin la seguridad de cumplimentar su pago en los plazos pactados.

Como fue explicado por el Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Economía y Planificación, Marino Murillo Jorge, el plan del próximo año prevé un crecimiento del P.I.B del 3.1%, que deberá alcanzarse en medio de un escenario no menos complejo y tenso.

El año 2011 es el primero de los cinco incluidos en la proyección a mediano plazo de nuestra economía, período en el que, de manera gradual y progresiva, se irán introduciendo cambios estructurales y de conceptos en el modelo económico cubano.

Durante el próximo año proseguiremos de manera decidida en la reducción de los gastos superfluos, promoviendo el ahorro de todo tipo de recursos, el cual, como hemos dicho en varias ocasiones, constituye la fuente de ingresos más rápida y segura a nuestra disposición.

Igualmente haremos, sin descuidar en lo más mínimo, sino elevando la calidad de los programas sociales en las esferas de la salud, la educación, la cultura y el deporte, en las cuales se han identificado enormes reservas de eficiencia en el uso más racional de la infraestructura existente. También incrementaremos las exportaciones de bienes y servicios, al tiempo que continuaremos concentrando las inversiones en aquellas actividades de más rápida recuperación.

En materia del plan y el presupuesto, hemos insistido en que tiene que acabarse la historia repetida de los incumplimientos y los sobregiros. El plan y el presupuesto son sagrados, repito, desde ahora el plan y el presupuesto son sagrados y se elaboran para ser cumplidos, no para conformarnos con justificaciones de cualquier tipo y hasta con imprecisiones y mentiras, intencionadas o no, cuando no se logran las metas trazadas.

A veces algunos compañeros, sin un propósito fraudulento, aportan informaciones inexactas de sus subordinados sin haberlas comprobado y caen en la mentira inconcientemente, pero esos datos falsos nos pueden conducir a decisiones erradas con mayor o menor repercusión en la nación. Quien así actúa, también miente y sea quien sea, debe ser demovido definitiva y no temporalmente del cargo que ocupa y, después del análisis de los organismos correspondientes, también separado de las filas del Partido si milita en él.

La mentira y sus nocivos efectos han acompañado a los hombres desde que aprendimos a hablar en épocas remotas, motivando la repulsa de la sociedad. Recordemos que en los diez mandamientos bíblicos, el número ocho dispone: “No darás falso testimonio ni mentirás”. Igualmente en los tres principios éticos morales fundamentales de la civilización inca se establecía: no mentir, no robar, no ser holgazán.

Hay que luchar para desterrar definitivamente la mentira y el engaño de la conducta de los cuadros, de cualquier nivel. No por gusto el compañero Fidel en su brillante definición del concepto Revolución, entre otros criterios, señaló: “No mentir jamás ni violar principios éticos”.

Tras la publicación el pasado 9 de noviembre del Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social, el tren del VI Congreso del Partido está en marcha, ya que el verdadero congreso será la discusión abierta y franca con los militantes y todo el pueblo de sus enunciados, lo que en un genuino ejercicio democrático, permitirá enriquecerlos, al tiempo que, sin excluir opiniones divergentes, logremos la conformación de un consenso nacional acerca de la necesidad y urgencia de introducir cambios estratégicos en el funcionamiento de la economía, con el propósito de hacer sustentable e irreversible el Socialismo en Cuba.

No hay que temerle a las discrepancias de criterios y esta orientación, que no es nueva, no debe interpretarse como circunscrita al debate sobre los Lineamientos; las diferencias de opiniones, expresadas preferiblemente en lugar, tiempo y forma, o sea, en el lugar adecuado, en el momento oportuno y de forma correcta, siempre serán más deseables a la falsa unanimidad basada en la simulación y el oportunismo. Es por demás un derecho del que no se debe privar a nadie.

Mientras más ideas seamos capaces de provocar en el análisis de un problema, más cerca estaremos de su solución apropiada.

La Comisión de Política Económica del Partido y los 11 grupos que la conformaron, trabajaron durante largos meses en la elaboración de los citados lineamientos, que como se ha explicado, constituirán el tema central del Congreso, partiendo de la convicción de que la situación económica es la principal tarea del Partido y del Gobierno y la asignatura básica de los cuadros a todos los niveles.

Durante los últimos años habíamos insistido en que no podíamos dejarnos llevar por improvisaciones y apresuramientos en esta esfera, teniendo en cuenta la magnitud, complejidad y las interrelaciones de las decisiones a adoptar. Es por ello que pienso que hicimos bien en aplazar el Congreso del Partido, aunque hemos debido resistir, pacientemente, los reclamos honestos y también los mal intencionados dentro y fuera de Cuba para que apuráramos la adopción de múltiples medidas. Nuestros adversarios en el exterior, como era de esperar, han impugnado cada paso que dimos, primero los descalificaban como cosméticos e insuficientes, ahora tratan de confundir a la opinión pública presagiando el seguro fracaso y concentran sus campañas en la exaltación del supuesto desencanto y escepticismo con que dicen nuestro pueblo ha acogido este proyecto.

A veces da la impresión de que sus deseos más íntimos les impiden apreciar la realidad. Haciendo evidentes sus verdaderas pretensiones, nos exigen sin tapujos desmontar el régimen económico y social que conquistamos, como si esta Revolución estuviera dispuesta a someterse a la más humillante rendición o lo que es igual, regir su destino por condicionamientos degradantes.

A lo largo de 500 años, desde Hatuey hasta Fidel, es mucha la sangre derramada por nuestro pueblo para aceptar ahora el desmantelamiento de lo logrado al precio de tanto sacrificio.

A quienes abriguen esas infundadas ilusiones, vale recordarles, otra vez, lo expresado en este Parlamento el 1ro de agosto de 2009: cito: “A mí no me eligieron Presidente para restaurar el capitalismo en Cuba ni para entregar la Revolución. Fui elegido para defender, mantener y continuar perfeccionando el socialismo, no para destruirlo”, fin de la cita.

Hoy añado que las medidas que estamos aplicando y todas las modificaciones que resulte necesario introducir en la actualización del modelo económico, están dirigidas a preservar el socialismo, fortalecerlo y hacerlo verdaderamente irrevocable, como quedó incorporado en la Constitución de la República a solicitud de la inmensa mayoría de nuestra población en el año 2002.

Es preciso poner sobre la mesa toda la información y los argumentos que fundamentan cada decisión y de paso, suprimir el exceso de secretismo a que nos habituamos durante más de 50 años de cerco enemigo. Siempre un Estado tendrá que mantener en lógico secreto algunos asuntos, eso es algo que nadie discute, pero no las cuestiones que definen el curso político y económico de la nación. Es vital explicar, fundamentar y convencer al pueblo de la justeza, necesidad y urgencia de una medida, por dura que parezca.

El Partido y la Juventud Comunista, además de la Central de Trabajadores de Cuba y sus sindicatos junto al resto de las organizaciones de masas y sociales, tienen la capacidad de movilizar el apoyo y la confianza de la población mediante el debate sin ataduras a dogmas y esquemas inviables, que constituyen una barrera psicológica colosal, que es imprescindible desmontar poco a poco y lo lograremos entre todos.

Ese es precisamente el contenido fundamental que reservamos a la Conferencia Nacional del Partido a celebrarse en el año 2011, después del Congreso, en fecha que se fijará más adelante; en ella analizaremos, entre otras cuestiones, las modificaciones a los métodos y estilos de trabajo de la organización partidista, ya que, a consecuencia de las deficiencias presentadas en el desempeño de los órganos administrativos del Gobierno, el Partido a lo largo de los años se tuvo que involucrar en el ejercicio de funciones que no le corresponden, lo cual limitó y comprometió su condición de vanguardia organizada de la nación cubana y fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, en consonancia con el artículo cinco de la Constitución de la República.

El Partido debe dirigir y controlar y no interferir en las actividades del Gobierno, a ningún nivel, que es a quien corresponde gobernar, cada uno con sus propias normas y procedimientos, según sus misiones en la sociedad.

Es necesario cambiar la mentalidad de los cuadros y de todos los compatriotas al encarar el nuevo escenario que comienza a delinearse. Se trata sencillamente de transformar conceptos erróneos e insostenibles acerca del Socialismo, muy enraizados en amplios sectores de la población durante años, como consecuencia del excesivo enfoque paternalista, idealista e igualitarista que instituyó la Revolución en aras de la justicia social.

Muchos cubanos confundimos el socialismo con las gratuidades y subsidios, la igualdad con el igualitarismo, no pocos identificamos la libreta de abastecimientos como un logro social que nunca debiera suprimirse.

Al respecto, estoy convencido de que varios de los problemas que hoy afrontamos tienen su origen en esta medida de distribución, que si bien estuvo animada en su momento por el sano empeño de asegurar al pueblo un abastecimiento estable de alimentos y otras mercancías en contraposición al acaparamiento inescrupuloso por algunos con fines de lucro, constituye una expresión manifiesta de igualitarismo, que beneficia lo mismo a los que trabajan y a aquellos que no lo hacen o que no la necesitan y genera prácticas de trueque y reventa en el mercado sumergido, etc, etc.

La solución a este complejo y sensible asunto no es sencilla, pues guarda estrecha relación con el fortalecimiento del papel del salario en la sociedad y ello sólo será posible, si a la par de reducir gratuidades y subsidios, elevamos la productividad del trabajo y la oferta de productos a la población.

En esta cuestión, como en la reducción de las plantillas abultadas, el Estado Socialista no dejará desamparado a ningún ciudadano y mediante el sistema de asistencia social, asegurará que las personas impedidas para trabajar reciban la protección mínima requerida. En el futuro existirán subsidios, pero no a los productos, sino a las cubanas y cubanos que por una u otra razón realmente los necesiten.

Como se conoce, desde el mes de septiembre se eliminó la distribución normada de cigarros, un artículo que recibía sólo una parte de la población y que es obvio, por sus nocivos efectos a la salud, no constituye un producto de primera necesidad.

El próximo año no podremos darnos el lujo de gastar casi 50 millones de dólares en importaciones de café para mantener la cuota que hasta el presente se distribuye a los consumidores, incluyendo a los niños recién nacidos. Se prevé, por ser una necesidad ineludible, como hacíamos hasta el año 2005, mezclarlo con chícharo, mucho más barato que el café, que nos cuesta casi tres mil dólares la tonelada, mientras que aquel tiene un precio de 390 dólares.

Si queremos seguir tomando café puro y sin racionamiento, la única solución es producirlo en Cuba, donde está probado que existen todas las condiciones para su cultivo, en cantidades suficientes que satisfagan la demanda y hasta exportarlo con la más alta calidad.

Estas decisiones, y otras que será necesario aplicar, aunque sabemos que no son populares, sí son obligadas para poder mantener y mejorar incluso los servicios gratuitos de salud pública, educación y la seguridad social a todos los ciudadanos.

El propio líder de la Revolución Cubana, el compañero Fidel, en su histórico discurso el 17 de noviembre de 2005, expresó: cito: “Una conclusión que he sacado al cabo de muchos años: entre los muchos errores que hemos cometido todos, el más importante error era creer que alguien sabía de socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el socialismo”, fin de la cita. Hace apenas un mes, exactamente al cabo de cinco años, Fidel a través de su mensaje en ocasión del día Internacional del Estudiante, ratificó esos conceptos que conservan total vigencia.

Por mi parte, recuerdo los planteamientos de un laureado científico soviético que hace alrededor de medio siglo, consideraba que aunque teóricamente se había documentado la posibilidad del vuelo del hombre al espacio, no dejaba de ser un viaje a lo ignoto, a lo desconocido.

Si bien hemos contado con el legado teórico marxista leninista, donde científicamente está demostrada la factibilidad del socialismo y la experiencia práctica de los intentos de su construcción en otros países, la edificación de la nueva sociedad en el orden económico es, en mi modesta opinión, también un trayecto hacia lo ignoto, por lo cual cada paso debe meditarse profundamente y ser planificado antes del próximo, donde los errores se corrijan oportuna y rápidamente para no dejarle la solución al tiempo, que los acrecentará y al final nos pasará la factura aún más costosa.

Tenemos plena conciencia de los errores que hemos cometido y precisamente, los Lineamientos marcan el inicio del camino de la rectificación y la necesaria actualización de nuestro modelo económico socialista.

Nadie debe llamarse a engaño, los Lineamientos señalan el rumbo hacia el futuro socialista, ajustado a las condiciones de Cuba, no al pasado capitalista y neocolonial derrocado por la Revolución. La planificación y no el libre mercado será el rasgo distintivo de la economía y no se permitirá, como se recoge en el tercero de los lineamientos generales, la concentración de la propiedad. Más claro ni el agua, aunque no hay peor ciego que el que no quiere ver.

La construcción del socialismo debe realizarse en correspondencia con las peculiaridades de cada país. Es una lección histórica que hemos aprendido muy bien. No pensamos volver a copiar de nadie, bastantes problemas nos trajo hacerlo y porque además copiamos mal; aunque no ignoramos las experiencias de otros y aprendemos de ellas, incluyendo las positivas de los capitalistas.

Abundando sobre el necesario cambio de mentalidad mencionaré un ejemplo: si hemos arribado a la conclusión de que el ejercicio del trabajo por cuenta propia constituye una alternativa más de empleo para los ciudadanos en edad laboral, con el fin de elevar la oferta de bienes y servicios a la población y liberar al Estado de esas actividades para concentrarse en lo verdaderamente decisivo, lo que corresponde hacer al Partido y al Gobierno es facilitar su gestión y no generar estigmas ni prejuicios hacia ellos y para eso es fundamental modificar la apreciación negativa existente en no pocos de nosotros hacia esta forma de trabajo privado. Los clásicos del marxismo leninismo al proyectar los rasgos que debían caracterizar la construcción de la nueva sociedad, definieron, entre otros, que el Estado, en representación de todo el pueblo, mantendría la propiedad sobre los fundamentales medios de producción.

Nosotros absolutizamos ese principio y pasamos a propiedad estatal casi toda la actividad económica del país. Los pasos que hemos venido dando y daremos en la ampliación y flexibilización del trabajo por cuenta propia, son el fruto de profundas meditaciones y análisis y podemos asegurar que esta vez no habrá retroceso.

Por su parte, la Central de Trabajadores de Cuba y los respectivos sindicatos nacionales, se encuentran estudiando las formas y métodos para organizar la atención a esta fuerza laboral, promover el cumplimiento estricto de la Ley y los tributos y motivar en estos trabajadores el rechazo a las ilegalidades. Debemos defender sus intereses igual que hacemos con cualquier otro ciudadano, siempre que actúen en cumplimiento de las normas jurídicas aprobadas.

En esta dirección reviste gran importancia la introducción en los diferentes niveles de la enseñanza de los conceptos básicos del sistema tributario con el objetivo de familiarizar, de manera permanente y concreta, a las nuevas generaciones en la aplicación de los impuestos como la forma más universal de redistribución de la renta nacional, en interés del sostenimiento de los gastos sociales.

A escala de toda la sociedad, debemos fomentar los valores cívicos de respeto y cumplimiento por los contribuyentes de sus obligaciones tributarias, crear en las personas esa cultura y disciplina, bonificar a los que cumplen y sancionar la evasión de impuestos.

Otra tarea en la cual, a pesar del avance logrado, falta mucho por hacer es la atención a las distintas formas productivas en la agricultura, de modo que se eliminen las diversas trabas existentes para potenciar las fuerzas productivas en nuestros campos y que, en correspondencia con el ahorro en la importación de alimentos, los agricultores obtengan ingresos justos y razonables por su sacrificada labor, lo cual no justifica que se impongan precios abusivos a la población.

A más de dos años de iniciada la entrega de tierras ociosas en usufructo, pienso que estamos en condiciones de valorar la asignación de áreas adicionales, por encima de los límites que regula el Decreto-Ley 259, de julio de 2008, a aquellos productores agropecuarios con resultados destacados en la utilización intensiva de los suelos bajo su responsabilidad.

Considero oportuno aclarar que las tierras entregadas en usufructo constituyen propiedad de todo el pueblo, por lo que si se requirieran para otros usos en el futuro, el Estado compensaría a los usufructuarios lo invertido y les abonaría el valor de las bienhechurías.

En su momento, una vez que concluyamos los estudios, a partir de las experiencias que hemos ido acumulando, presentaremos al Consejo de Estado las correspondientes propuestas de modificación del citado Decreto-Ley.

Una de las barreras más difíciles de sortear en el empeño de formar una visión diferente, y así debemos reconocerlo públicamente, es la ausencia de una cultura económica en la población, incluidos no pocos cuadros de dirección, los cuales, evidenciando una ignorancia supina en la materia, al enfrentar problemas cotidianos adoptan o proponen decisiones sin detenerse un instante a valorar sus efectos y los gastos que se generan, ni si existen recursos asignados en el plan y el presupuesto con ese destino.

No descubro nada cuando afirmo que improvisar, en general, y en la economía en particular, conduce a un seguro fracaso, con independencia de los buenos propósitos que se pretenda alcanzar.

El pasado 2 de diciembre, en ocasión del 54 aniversario del desembarco del Granma, el órgano oficial de nuestro Partido reprodujo un fragmento del discurso que pronunciara Fidel en 1976, en igual fecha, cuando se conmemoraban apenas 20 años del suceso y que por su vigencia y actualidad he considerado oportuno citar: “La fuerza de un pueblo y de una revolución consiste precisamente en su capacidad de comprender y enfrentar las dificultades. A pesar de todo avanzaremos en numerosos campos y lucharemos denodadamente por elevar la eficiencia de la economía, ahorrar recursos, reducir gastos no esenciales, aumentar las exportaciones y crear en cada ciudadano una conciencia económica. Antes dije que todos somos políticos, ahora añado que todos debemos ser también economistas y, repito, economistas, no economicistas, que no es lo mismo una mentalidad de ahorro y eficiencia que una mentalidad de consumo”, fin de la cita.

Diez años después, el primero de diciembre de 1986, durante la sesión diferida del III Congreso del Partido, Fidel expresó cito: “Mucha gente no entiende que el Estado Socialista, ningún Estado, ningún sistema puede dar lo que no tiene, y mucho menos va a tener si no se produce; si se está dando dinero sin respaldo productivo. Estoy seguro de que las plantillas infladas, el exceso de dinero entregado a la gente, los inventarios ociosos, los despilfarros, tienen que ver mucho con el gran número de empresas irrentables que hay en el país…” fin de la cita

A 34 y 24 años, respectivamente, de estas orientaciones del Jefe de la Revolución, esos y muchos otros problemas siguen estando presentes.

Fidel con su genialidad iba abriendo brechas y señalaba el camino y los demás no supimos asegurar y consolidar el avance en pos de esos objetivos.

Nos faltó cohesión, organización y coordinación entre el Partido y el Gobierno; en medio de las amenazas y urgencias cotidianas descuidamos la planificación a mediano y largo plazos, no fuimos suficientemente exigentes ante violaciones y errores de carácter económico cometidos por algunos dirigentes y también demoramos en rectificar decisiones que no tuvieron el efecto esperado.

Más de una vez me he referido a que en esta Revolución casi todo está dicho y que debemos revisar qué orientaciones del Jefe de la Revolución hemos cumplido y cuáles no, desde su vibrante alegato “La Historia me Absolverá” hasta hoy. Recuperaremos las ideas de Fidel que siguen vigentes y no permitiremos que nos vuelva a pasar lo mismo.

Los errores, si simplemente son analizados con honestidad, pueden transformarse en experiencias y lecciones para superarlos y no volver a incurrir en ellos. Esa es precisamente la gran utilidad que tiene el análisis profundo de los errores y esa debe empezar a ser una norma permanente de conducta de todos los dirigentes.

La realidad de los números está por encima de todas nuestras aspiraciones y deseos. En la aritmética elemental del primer grado de la escuela primaria, se aprende a temprana edad que dos más dos da cuatro, no cinco ni seis; no hay que ser economista para comprenderlo, por tanto, si en un momento dado tenemos que hacer algo en materia económica y social por encima de los recursos disponibles, hagámoslo con conciencia de las consecuencias y sabiendo de antemano que al final la crudeza de los hechos se impondrá irremisiblemente.

Cuba dispone de decenas y decenas de miles de profesionales graduados por la Revolución en las especialidades de economía, contabilidad y finanzas, por sólo mencionar algunas de este perfil, que no hemos sabido utilizar adecuadamente en provecho del desarrollo ordenado de la nación.

Contamos con lo más preciado, el capital humano, que debemos cohesionar con el concurso de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores (ANEC) para emprender la tarea de educar en esta materia, de manera constante y sistemática, a nuestro pueblo instruido y a sus dirigentes en todos los niveles. Una numerosa representación del Comité Nacional de la ANEC participó en los primeros seminarios sobre los lineamientos que organizamos y muchos de sus miembros están inmersos en el proceso de discusiones en marcha.

En este sentido, cabe destacar la contribución decisiva de miles y miles de contadores para recuperar el lugar que corresponde a la contabilidad en la dirección de la actividad económica, que como sabemos es una condición indispensable para asegurar el éxito y el orden en todo lo que nos proponemos.

En estas circunstancias, nadie debe perder de vista la relevancia de mantener un enfoque diferenciado hacia la juventud, y en correspondencia con ello, debo resaltar la decisión de excluir de los procesos de disponibilidad laboral a los recién graduados en el plazo del cumplimiento del Servicio Social.

Ahora bien, no se trata de ubicarlos en funciones no afines a su perfil profesional, como ha sucedido en el pasado, que han llegado a ponerlos hasta de porteros del centro laboral, porque precisamente ese período está diseñado para adiestrarlos en la base de la producción y los servicios, completar en la práctica la formación teórica de las escuelas y cultivar en ellos el amor al trabajo.

No menos importante resulta la labor que corresponde a los cuadros y especialistas involucrados en la elaboración y revisión de los documentos legales, a tono con las modificaciones que se vayan instrumentando; por ejemplo, sólo para dar cobertura jurídica a dos lineamientos (los números 158 y 159), referidos al ejercicio del trabajo por cuenta propia, su régimen tributario y los procesos de disponibilidad laboral, se ha requerido emitir casi 30 disposiciones, entre decretos-leyes, acuerdos del Gobierno y resoluciones de varios ministerios e institutos nacionales.

Hace sólo unos días una resolución del Ministerio de Finanzas que modificó los precios de acopio de un grupo de productos agropecuarios, tuvo que dejar sin efectos otras 36 resoluciones de ese propio organismo, emitidas en diferentes fechas de años anteriores, pero todas vigentes.

Estos hechos dan una idea del trabajo que en materia de ordenamiento jurídico tenemos por delante con el fin de reforzar la institucionalidad del país, y eliminar tantas prohibiciones irracionales que han perdurado por años, sin tener en cuenta las circunstancias existentes, creando el caldo de cultivo para múltiples actuaciones al margen de la ley, que frecuentemente dan lugar a la corrupción en distintos grados. Puede llegarse a una conclusión probada por la vida: las prohibiciones irracionales propician las violaciones, lo que a su vez conduce a la corrupción y la impunidad, por eso creo que la población tiene razón en sus preocupaciones respecto a los engorrosos trámites asociados a la vivienda y la compra-venta de vehículos entre las personas, por solo citar dos ejemplos, que actualmente son objeto de estudio para su solución de manera ordenada.

Al propio tiempo, se impone simplificar y agrupar la legislación vigente, por lo general bastante dispersa. Los documentos rectores se elaboran para ser del dominio de aquellos responsabilizados con su cumplimiento, no para ser engavetados. En consecuencia, es preciso educar a todos los cuadros y exigirles trabajar con las disposiciones legales que rigen sus funciones y controlar que esto se cumpla como un requisito de idoneidad para ocupar un cargo determinado.

Vale recordar, otra vez, que el desconocimiento de la ley no exime a nadie de su cumplimiento y que, según la Constitución, todos los ciudadanos tienen iguales derechos y deberes, por lo cual quien cometa un delito en Cuba, con independencia del cargo que ocupe, sea quien sea, tendrá que enfrentar las consecuencias de sus errores y el peso de la justicia.

Pasando a otro asunto, también recogido en los Lineamientos, del plan del próximo año se han excluido 68 inversiones de importancia para el país por no cumplir los requerimientos establecidos, entre ellos, la determinación del financiamiento, la preparación técnica y de proyectos, la definición de las fuerzas constructoras capaces de acometerlas en los plazos fijados y la evaluación de los estudios de factibilidad. No permitiremos el derroche de los recursos destinados a inversiones a causa de la espontaneidad, la improvisación y la superficialidad, que en no pocos casos, han caracterizado al proceso inversionista.

Al tratar estos temas es obligado referirme al papel determinante que corresponde jugar a los cuadros del Partido, el Estado, el Gobierno, las organizaciones de masas y juveniles en la conducción coordinada y armónica del proceso de actualización del modelo económico cubano.

En el curso de la paulatina descentralización que desplegamos, se han adoptado diversas medidas en favor de elevar la autoridad de los dirigentes administrativos y empresariales, a quienes continuaremos delegando facultades. En paralelo se perfeccionan los procedimientos de control y se eleva a niveles superiores la exigencia frente a las manifestaciones de negligencia, indolencia y otras conductas incompatibles con el desempeño de cargos públicos.

Igualmente, tenemos plena conciencia del daño que ha ocasionado a la política de cuadros durante años el fenómeno de la “pirámide invertida”, es decir, que los salarios no están en correspondencia con la importancia y jerarquía de los puestos de dirección ocupados, ni existe la diferenciación adecuada entre unos y otros, lo cual desestimula la promoción de los más capaces hacia responsabilidades superiores en las empresas y en los propios ministerios. Esta es una cuestión fundamental que debe ser solucionada de acuerdo con lo señalado en los lineamientos números 156 y 161, referidos a la política salarial.

El VI Congreso del Partido debe ser, por ley de la vida, el último de la mayoría de los que integramos la Generación Histórica; el tiempo que nos queda es corto y, sin el menor asomo de inmodestia o vanidad personal, pienso que estamos en la obligación de aprovechar el peso de la autoridad moral que poseemos ante el pueblo para dejar el rumbo trazado.

No nos creemos más inteligentes o capaces que nadie, ni nada por el estilo, pero sí estamos convencidos que tenemos el deber elemental de corregir los errores que hemos cometido en estas cinco décadas de construcción del Socialismo en Cuba y en ese propósito emplearemos todas las energías que nos quedan, que afortunadamente no son pocas.

Redoblaremos la constancia y la intransigencia ante lo mal hecho, los ministros del gobierno y otros dirigentes políticos y administrativos conocen que contarán con todo nuestro respaldo cuando, en el cumplimiento de sus funciones, eduquen y a su vez exijan a sus subordinados y no teman buscarse problemas. Buscarse problemas por enfrentar lo mal hecho es en estos momentos una de nuestras tareas principales.

También para todos está claro que no nos encontramos en aquellos años iniciales tras el triunfo en 1959, cuando algunos que ocuparon cargos gubernamentales renunciaban para patentizar su oposición a los primeros pasos radicales que emprendía la Revolución y por ello esa actitud se catalogaba entonces de contrarrevolucionaria. Hoy lo verdaderamente revolucionario y honesto, cuando un cuadro se sienta cansado o incapaz de ejercer su cargo a cabalidad, es solicitar su renuncia, con dignidad y sin ningún temor, lo que siempre será preferible a ser destituido.

Con relación a este asunto, debo hacer referencia a tres compañeros que ocuparon importantes responsabilidades en la dirección del Partido y el Gobierno, y que por las faltas que cometieron, el Buró Político les solicitó la renuncia a su condición de miembros de ese organismo de dirección, del Comité Central y de diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Se trata de Jorge Luis Sierra Cruz, Yadira García Vera y Pedro Sáez Montejo. Los dos primeros fueron liberados además de las responsabilidades como ministros del Transporte y la Industria Básica, respectivamente. Sierra por tomarse atribuciones que no le correspondían y que le condujeron a serios errores en la dirección y Yadira García por un pésimo trabajo al frente del ministerio, reflejado de manera particular en el débil control sobre los recursos destinados al proceso inversionista, propiciando el derroche de estos, como se comprobó en el proyecto de expansión de la empresa niquelífera Pedro Soto Alba, en Moa, provincia de Holguín. Ambos compañeros fueron criticados severamente en sendas reuniones conjuntas de la Comisión del Buró Político y el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.

Por su parte, Pedro Sáez Montejo, dando muestras de superficialidad incompatibles con el cargo de Primer Secretario del Partido en Ciudad de La Habana, infringió normas del trabajo partidista, lo cual fue discutido con él por una comisión del Buró Político, presidida por mí e integrada por los compañeros Machado Ventura y Esteban Lazo.

Es justo hacer constar que los tres reconocieron los errores señalados a cada uno y asumieron una actitud correcta, razón por la cual la Comisión del Buró Político decidió mantener su condición de militantes del Partido. Igualmente, se consideró conveniente ubicarlos a todos en trabajos afines a sus respectivas especialidades.

En el plano personal, los tres seguirán siendo mis amigos, pero yo solo tengo compromisos con el pueblo y muy especialmente con los caídos en estos 58 años de lucha ininterrumpida desde el golpe de estado de 1952. Si así hemos procedido con tres altos dirigentes, sépase que esta es la línea que seguirá el Partido y el Gobierno con todos los cuadros. Mayor exigencia, a la vez que alertaremos y adoptaremos las medidas disciplinarias pertinentes cuando se detecten transgresiones de lo establecido.

Como estipuló la Ley modificativa de la División Político Administrativa, el próximo mes de enero se constituirán las nuevas provincias Artemisa y Mayabeque, cuyos órganos de gobierno iniciarán su funcionamiento bajo nuevas concepciones organizativas y estructurales, mucho más racionales que las existentes en la actual provincia La Habana.

Se han definido las funciones, estructuras y plantillas. Se trabaja en la definición de sus atribuciones, así como en las relaciones con los organismos de la Administración Central del Estado, las empresas nacionales y las organizaciones políticas y de masas. Seguiremos muy de cerca esta experiencia para su gradual generalización al resto de los órganos locales de gobierno, o sea, de todo el país, en el transcurso de los próximos cinco años. Defendemos la utilidad de proseguir elevando paulatinamente la autoridad de los gobiernos provinciales y municipales y dotarlos de mayores facultades para el manejo de los presupuestos locales, a los cuales se destinará parte de los impuestos generados en la actividad económica con el fin de contribuir a su desarrollo.

En medio de la convulsa situación internacional avanzan las relaciones con los pueblos y gobiernos de casi todas las naciones.

El mundo ha recibido asombrado las escandalosas revelaciones de cientos de miles de documentos clasificados del gobierno de los Estados Unidos, una parte de ellos muy recientes, sobre las guerras en Irak y Afganistán y, luego, sobre los más variados temas de sus relaciones con decenas de Estados.

Aunque todos se preguntan qué estará ocurriendo verdaderamente y cómo podría relacionarse esto con los vericuetos de la política norteamericana, lo difundido hasta ahora demuestra que ese país, aunque disimule con una retórica amable, sigue en lo esencial las políticas de siempre y actúa como un gendarme global.

En las relaciones con los Estados Unidos no se aprecia la menor voluntad de rectificar la política contra Cuba, ni siquiera para eliminar sus aspectos más irracionales. Se hace evidente que en esta cuestión sigue prevaleciendo una minoría reaccionaria y poderosa que sirve de sustento a la mafia anticubana.

Estados Unidos no solo desprecia el reclamo abrumador de 187 países que demandan poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra nuestro país, sino que en el año 2010 endureció su aplicación e incluyó nuevamente a Cuba en sus listas espurias, mediante las cuales se arrogan el derecho de calificar y difamar a Estados soberanos para justificar acciones punitivas o incluso actos de agresión.

La política de Estados Unidos contra Cuba no tiene la menor credibilidad. No les queda más remedio que acudir a la mentira para reiterar acusaciones entre las que sobresalen, por su escandalosa falsedad, que somos un país patrocinador del terrorismo internacional, tolerante ante el tráfico interno de niños y mujeres con fines de explotación sexual, violador flagrante de los derechos humanos y responsable de restringir, de manera significativa, las libertades religiosas.

El gobierno norteamericano trata de esconder sus propios pecados y pretende evadir su responsabilidad en el hecho de que sigan impunes en ese país notorios terroristas internacionales, reclamados por la justicia de varios países, al mismo tiempo que se mantienen en injusta prisión nuestros Cinco hermanos por luchar contra el terrorismo.

En sus calumniosas campañas sobre el tema de los Derechos Humanos en Cuba, los Estados Unidos han encontrado la connivencia de países europeos conocidos por su complicidad con los vuelos secretos de la CIA, el establecimiento de centros de detención y tortura, por descargar los efectos de la crisis económica sobre los trabajadores de menores ingresos, la violenta represión contra los manifestantes y la aplicación de políticas discriminatorias hacia los inmigrantes y minorías.

Junto a las naciones hermanas de América Latina proseguiremos luchando por la integración emancipadora y en los marcos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, trabajaremos por afianzar la solidaridad y unidad que nos fortalecerá a todos, cada vez más.

Así continuaremos apoyando a la fraterna nación de Haití, donde nuestro personal de la salud, junto a médicos latinoamericanos y haitianos graduados en Cuba, enfrenta con abnegación y de forma desinteresada y humanitaria la epidemia de cólera, los daños del terremoto y la secuela de siglos de explotación y saqueo de ese noble pueblo, que necesita de la comunidad internacional recursos para la reconstrucción y, especialmente, para el desarrollo sostenible.

También es propicia la ocasión para desde este Parlamento enviar, en nombre de todos los cubanos, un mensaje de aliento y solidaridad al hermano pueblo de Venezuela, que sufre los embates de lluvias torrenciales con cuantiosas pérdidas de vidas humanas y daños materiales. Las decenas de miles de colaboradores cubanos que prestan servicios en ese país, recibieron tempranamente instrucciones de ponerse a disposición de los venezolanos y del Presidente Hugo Chávez para lo que sea necesario.

El próximo mes de abril se cumplirán 50 años de la proclamación del carácter Socialista de nuestra Revolución. En las arenas de Playa Girón nuestras fuerzas combatieron por primera vez en defensa del socialismo y en apenas 72 horas, bajo la conducción personal del Comandante en Jefe, derrotaron la invasión mercenaria patrocinada por el gobierno norteamericano.

En ocasión de tan relevante acontecimiento, el 16 de abril realizaremos una Revista Militar, con participación de tropas y medios de combate, a la que asistirán los delegados al VI Congreso del Partido que esa propia tarde se congregarán para el inicio de sus trabajos, que esperamos concluir el 19 de abril, Día de la Victoria de Playa Girón. El cierre de la Revista lo protagonizarán varias decenas de miles de jóvenes, representando a las nuevas generaciones, que constituyen la garantía de la continuidad de la Revolución.

Esta conmemoración estará dedicada a nuestra juventud, que nunca le ha fallado a la Revolución. Jóvenes fueron los que cayeron en el asalto a los cuarteles Moncada y de Bayamo;

jóvenes fueron los que se sublevaron en Santiago de Cuba bajo la dirección de Frank País;

jóvenes eran los expedicionarios del Granma, que tras la debacle de Alegría de Pío formaron el Ejército Rebelde, fortalecidos por oleadas también de jóvenes provenientes del campo y las ciudades, en primer lugar el refuerzo santiaguero organizado personalmente y enviado por el propio Frank;

jóvenes eran los integrantes del poderoso movimiento clandestino;

Jóvenes fueron los valerosos asaltantes al Palacio Presidencial y a la emisora Radio Reloj el 13 de marzo de 1957, encabezados por José Antonio Echeverría;

jóvenes fueron los que combatieron heroicamente en Girón;

jóvenes y adolescentes se sumaron a la campaña de alfabetización hace también 50 años;

jóvenes eran la mayoría de los combatientes en la lucha contra las bandas mercenarias que organizó la CIA;

jóvenes fueron los que protagonizaron hermosas páginas de coraje y estoicismo en las misiones internacionalistas en varias naciones, particularmente en ayuda a los movimientos de liberación en África;

jóvenes son nuestros Cinco Héroes que arriesgaron sus vidas luchando contra el terrorismo y sufren ya más de doce años de cruel prisión;

jóvenes son muchos de los miles y miles de colaboradores cubanos que defienden la vida humana curando enfermedades erradicadas en Cuba, apoyan programas de alfabetización y difunden cultura y la práctica deportiva a niños y adultos por todo el mundo.

Esta Revolución es obra del sacrificio de la juventud cubana: obrera, campesina, estudiantil, intelectual, militar; de todos los jóvenes en todas las épocas que les ha tocado vivir y luchar.

Esta Revolución la conducirán adelante los jóvenes plenos de optimismo e inconmovible fe en la victoria.

Grandes han sido los retos y también los peligros desde el triunfo de la Revolución y muy especialmente a partir de Girón, mas ninguna dificultad ha podido doblegarnos. Estamos aquí y estaremos por la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica y el espíritu de sacrificio y revolucionario del pueblo de Cuba, que hace mucho tiempo hizo suyo el concepto de que el socialismo es la única garantía para seguir siendo libres e independientes.

Muchas gracias.