Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Archive for the ‘Economía’ Category

La troika impone a Grecia rebajas del 32% del salario mínimo para jóvenes, del 22% del de adultos, del 15% para las pensiones y el despido de 15.000 empleados públicos

In Actualidad, Economía on 9 febrero, 2012 at 11:31

La crucial reunión del primer ministro griego, Lucas Papademos, con los líderes de los partidos políticos helenos para decidir su respuesta a las exigencias de la troika (FMI, Banco Central Europeo y Comisión Europea), concluyó este pasado miércoles tras 8 horas de negociaciones sin que haya habido consenso. El primer ministro y los líderes de los partidos que forman la coalición de gobierno -PASOK, ND y el ultraderechista LAOS- saben que las medidas que exige la troika les puede suponer un desgaste electoral irreversible.

«Los líderes políticos examinaron el programa económico que acompaña el nuevo préstamo. Se pusieron de acuerdo en todo el programa con la excepción de un punto que necesita más negociación con la troika«, señaló el primer ministro impuesto desde la UE, el banquero Papadimos, en un comunicado tras la reunión.

El punto de fricción, según indicaron los partidos del gobierno, son las pensiones, que deberán ser recortadas en un 15 %, lo que afectaría a las rentas más bajas. Por contra, ya hay acuerdo para las otras exigencias de la troika: el salario mínimo será reducido en un 22 %, hasta dejarlo en 585 euros brutos (unos 480 euros mensuales netos). Para los menores de 25 años, la rebaja será aún mayor, del 32%. Además el gobierno griego despedirá 15.000 empleados públicos.

Eurostat reveló este miércoles que el número de griegos que vive por debajo del umbral de la pobreza relativa superó en 2010 los 3 millones (27,7 % de la población) y, de acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), esa cifra se acercará a los 4,5 millones este año.

La troika ha dado dos semanas al gobierno griego para que encuentre de dónde ahorrar 300 millones de euros, o de otro modo ordenará proceder con recortes más drásticos sobre las pensiones.







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Este barco capitalista se hunde

In Actualidad, Economía on 9 febrero, 2012 at 0:00

José Blanco

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En “El desprecio como destino” nuestro entrañable escritor Eduardo Galeano puso en negro sobre blanco: Como Dios, el capitalismo tiene la mejor opinión sobre sí mismo, y no duda de su propia eternidad. Es posible que el capitalismo del que habla Galeano empiece a asumir otro punto de vista, si nos atenemos al documento Global Risks Report 2011 encargado por la élite mundial que se reunió en Davos, que bien podría subtitularse Las cosas duran hasta que se acaban. Esa es quizá la principal conclusión del reporte: en breve, advierten que el derrame de la actual crisis financiera agotó la capacidad del mundo para hacer frente a nuevas crisis.

Concluyen también que la gravedad y la profundidad de los riesgos para la estabilidad mundial se han vuelto más frecuentes, mientras que resulta evidente que la idoneidad de los sistemas de gobernanza (?) para enfrentar tales problemas ha periclitado. El sinceramiento es impresionante.

Como era de esperarse, las élites llegaron a Davos, cada una con su propio discurso, a decir a las demás qué debían hacer, y regresaron a sus lares con el mismo discurso con que llegaron; no pueden asumir que todos vamos en el mismo barco. Dilma Rousseff dijo: prefiero asistir a Porto Alegre, un foro creado como alternativa a la política capitalista de los banqueros del mundo.

Todos reconocen que navegamos en el mismo barco: George Osborne, responsable de la Hacienda de Cameron, dijo en Davos al referirse a Grecia (0.028 por ciento del PIB de la eurozona, en 2010): La cola mueve al perro. Grecia tiene en jaque, dadas las articulaciones financieras internacionales, a la poderosa Alemania y a la eurozona como conjunto. Y más allá, la eurozona (20.5 por ciento del PIB mundial en 2010), hizo exclamar a Donald Tsang, jefe del gobierno autónomo de Hong Kong: Nunca había tenido tanto miedo como ahora como efecto de lo que está pasando en la eurozona.

Los sistemas de libertinaje financiero del siglo XX y primera década del XXI están diseñados para que los banqueros repleten de ganancias sus alforjas. Todos parecen saberlo, pero no tienen un acuerdo para someterlos al orden y ponerlos al servicio de la economía productiva.

El director general del propio foro de Davos, Robert Greenhill, mira, impotente, el caos: La interconexión y la complejidad de las cuestiones significa que las consecuencias no intencionales [los cisnes negros del capitalismo occidental] abundan, y los mecanismos tradicionales de respuesta a esos riesgos simplemente transfieren el riesgo a otros grupos de interés o a partes de la sociedad.

Con todo, en Davos aparecieron unos aliens en la primera sesión formal de sus actividades. Cinco ponentes que representan a cinco países que, sumados, tienen más de 200 millones de habitantes, con economías en crecimiento constante durante toda la década pasada y un potencial de transformación económica y social que escapa a la imaginación de gringos y europeos.

La región donde se encuentran estos cinco países, que mandaron a tres presidentes y dos primeros ministros a Davos, es la segunda región de mayor crecimiento económico del mundo, una zona emergente que atrae inversiones de las grandes potencias inversoras, aunque no tiene aún ninguna visibilidad y traducción en influencia política. Las oportunidades de crecimiento que hay allí son inusitadas, pues está experimentando el mayor crecimiento urbano de toda su historia, con la aparición de unas extensas e incipientes clases medias urbanas emergentes. Cuentan con una extensa población muy joven, un don invaluable que puede tener cualquier país si sabe aprovecharlo mediante una educación extensa, profunda, educada desde el principio en el pensamiento complejo.

Hacia estos países de enorme oferta de mano de obra se puede conducir la próxima oleada de deslocalizaciones, una vez se encarezcan los sueldos en Asia. Aunque sufren dificultades de corrupción e inseguridad, también están mejorando la gobernanza económica, así como unas políticas monetarias y fiscales hasta hace poco inexistentes. Todo es aún, claro, muy incipiente.

Estos cinco hombres se plantaron convencidos de que en sus manos están cinco países que serán parte de una nueva geografía económica que definirá el siglo XXI, donde todo o casi todo está por hacerse en infraestructuras de todo tipo, carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos o redes eléctricas. Esto es así por el enorme caudal de materias primas que tiene escondido en su suelo, origen del caudal de riqueza de los últimos diez años, cuando la globalización y el incremento del consumo mundial ha hecho explotar su potencial comercial y también los pecios.

Uno de ellos cree que deben buscar el ejemplo de la Unión Europea, que partió de la Comunidad del Carbón y del Acero, para construir también paso a paso la unidad de su continente a partir de un mercado común de la energía y de las infraestructuras. También hay que romper las barreras del comercio y eliminar las fronteras. Hay que cambiar hábitos culturales y acostumbrarse a las tecnologías.

Esto es África y entre los cinco países representados hay de todo, en ingresos, en democracia y en crecimiento: Guinea, Tanzania, Kenia, Etiopía y Sudáfrica. Detrás está, en gran medida, China. El barco capitalista occidental, se hunde.

[Fuente: La Jornada]






Atenuar las grandes expectativas de Cuba: evitar la “maldición del petróleo”

In Actualidad, Economía on 8 febrero, 2012 at 0:00

Jorge Piñón

Compañías petroleras internacionales actualmente realizan exploraciones en busca de petróleo y gas natural en el Estrecho de la Florida y el sudeste del Golfo de México, en aguas profundas pertenecientes a la zona económica exclusiva de Cuba.

Las expectativas de un importante descubrimiento de petróleo son grandes. Estudios geológicos y sísmicos indican la posible presencia de 5 a 6 mil millones de barriles en reservas petroleras por descubrir, lo cual pudiera significar un punto de viraje a largo plazo para el desarrollo económico de Cuba y su independencia energética. Sin embargo, no se sabe si hay reservas recuperables adicionales de hidrocarburos en las aguas ultraprofundas de Cuba en el noroeste del golfo de México y de la Brecha Oriental. Algunos creen que podría haber otros 10 a 15 mil millones de barriles de reservas petroleras no descubiertas, lo que llevaría el total de las reservas no descubiertas de Cuba dentro de su Zona Económica Exclusiva (ZEE)* a unos 20 mil millones de barriles.

Lo que sabemos con certeza es la improbabilidad de que Cuba se convierta en exportador neto en los próximos 15 años.

Actualmente Cuba consume aproximadamente 147 000 barriles por día de productos del petróleo y produce aproximadamente 50 000 barriles diarios de petróleo crudo, lo que significa un déficit de unos 100 000 barriles por día de importación.

Si los actuales esfuerzos exploratorios tienen éxito y se descubren importantes yacimientos de petróleo en alta mar, Cupet la única compañía petrolera, podría llegar en 10 años a una producción en tierra y mar de 100 000 a 150 000 barriles por día, lo que equilibraría la balanza de oferta y demanda de Cuba a los niveles actuales de demanda.

El Instituto James Baker de la Universidad Rice estima que en una Cuba posterior al embargo y bajo un sistema económico descentralizado, la futura demanda de petróleo de Cuba podría llegar a 250 000 barriles diarios, lo que haría improbable la posibilidad de ser exportador neto de petróleo.

Sin embargo, Cuba podría tener grandes mejoras en su balanza de pago estableciendo una nueva mezcla de fuentes de energía y continuando sus programas de conservación de energía.

Con petróleo o sin él, Cuba debe continuar sus actuales políticas, programas, tecnologías, inversiones y comportamiento de conservación y eficiencia de energía, además del desarrollo económico de fuentes renovables de energía tales como energía solar, eólica, hidráulica, biomasa de caña de azúcar, biocombustibles y otras fuentes menos desarrolladas, como la energía de mareas y de corrientes marinas, como parte de un plan integral nacional de energía.

Con la visita esta semana de la presidenta de Brasil Dilma Roussef, los líderes cubanos tendrán una oportunidad singular de considerar la recapitalización de la industria azucarera como parte de una política energética nacional. La caña de azúcar podría desempeñar un papel importante para lograr el objetivo de Cuba de independencia energética mediante el aporte de sustitutos de combustibles fósiles como etanol y biomasa para sus sectores de transporte y de energía eléctrica, respectivamente.

El resurgimiento de la industria cañera podría generar significativos beneficios económicos por medio de una variedad de mecanismos. No solo incrementaría el empleo tanto a nivel agrícola como en el sector productivo, sino que también fortalecería la balanza de pagos de Cuba al reducir la necesidad de importar petróleo y también obtendría nuevos ingresos provenientes de las exportaciones de etanol.

El papel del gas licuado natural como combustible para el sector de la generación de energía también podría ser un componente de la combinación balanceada de fuentes de energía, ya que sustituiría el fuel oil a base de petróleo, el cual pudiera ser procesado adicionalmente para producir combustibles más valiosos para el transporte, como gasolina, diesel y de aviones a reacción.

Y por último, Cuba debe manejar el peligro de la “maldición del petróleo” o “Paradoja de la Abundancia”, en la que la noticia de un importante descubrimiento de petróleo podría llevar al pueblo cubano a la falacia de creer en nuevas riquezas y a olvidar la necesidad de conservar.

La riqueza petrolera es temporal; el yacimiento petrolero del North Slope en Alaska llegó a una producción máxima de casi 2 millones de barriles por día en 1988, comparada con la producción actual de menos de 600 000 barriles diarios.

En el posible caso futuro de que Cuba se convierta en exportadora de petróleo, se hace muy importante la manera en que el país maneje sus ingresos netos de petróleo y evite el impulso de gastar espléndidamente sus nuevas riquezas, en vez de continuar con una cultura de frugalidad.

Independientemente de cómo maneje Cuba cualquier posible ingreso petrolero futuro, debe considerar la educación y la salud pública como una inversión a largo plazo en las nuevas generaciones por venir, mucho después de que se acabe el petróleo.

NOTA

* Según el derecho marino, una zona económica exclusiva (ZEE) es una zona marítima sobre la cual un estado tiene derechos especiales para la explotación de recursos marinos, incluyendo la producción de energía.


(*) Jorge R. Piñón es Investigador Titular de la Universidad de Texas en el Centro Austin para Energía Internacional y Política Medioambiental, y expresidente de Amoco Oil Latinoamérica. Se le localiza en jrpinon@austin.utexas.edu


[Fuente: Progreso Semanal]






Europa: el diktat sobre política fiscal

In Actualidad, Economía on 6 febrero, 2012 at 0:01

Alejandro Nadal
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La Unión Europea firmó en Bruselas el nuevo pacto fiscal promovido por Alemania. La retórica oficial está envuelta en fórmulas sobre crecimiento y empleo, pero se trata de la peor respuesta de política económica de cara a la crisis. Equivale a entronizar el dogma de la austeridad fiscal que tanto daño hace en momentos de recesión. Puede ser también el último empujón para que Grecia abandone el euro y siga su camino como mejor le convenga.

El pacto establece que cada país de la zona euro deberá introducir a nivel constitucional una regla que limite el déficit fiscal estructural a 0.5 por ciento del PIB. De rebasarse ese tope, se activarían automáticamente mecanismos de corrección para subsanar el déficit. Si un país incurre en esta falta sería llevado a la corte central europea, instancia que podría imponer una multa de hasta 0.1 por ciento del PIB. La multa iría a engrosar el fondo del Mecanismo europeo de estabilidad (MES). El nuevo tratado entrará en vigor al ser aprobado por los parlamentos de 12 países de la eurozona. Sólo los que ratifiquen el nuevo pacto fiscal podrán aspirar a recibir ayuda del MES.

Mientras Ángela Merkel y el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, festejaban el nuevo pacto, se incrementaban las dudas sobre la capacidad de Grecia para llegar a un acuerdo con sus acreedores privados. El acuerdo para renegociar la deuda con el sector privado involucra unos 200 mil millones de euros y todavía no se ha podido completar. Ese acuerdo conlleva una quita significativa (superior a 40 por ciento) de tal manera que para las agencias calificadoras, Grecia técnicamente ya está en una moratoria.

La negociación griega se encuentra entre dos fuegos. Por una parte las calificadoras amenazan con declarar un evento crediticio si la negociación con los acreedores privados es insatisfactoria. Esa declaratoria activaría las cláusulas sobre impago en los contratos de seguros de deuda (los infames credit default swaps o CDS). Aunque la Asociación Internacional de Swaps y Derivados es el arbitro final y quien decide si se produce un evento crediticio, las quitas probablemente activarán los CDS. El saldo total de contratos de seguro sobre deuda europea es suficiente para desestabilizar el sistema bancario de Estados Unidos.

Por otro lado, Grecia tiene que llegar a un acuerdo con sus acreedores privados para poder solicitar el segundo tramo del paquete con el FMI y la Unión Europea (equivalente a 172 mil millones de euros). Esta no es una crisis de liquidez. Grecia es insolvente y de no alcanzar este acuerdo, Grecia entraría en moratoria y tendría que abandonar la moneda única.

Es claro que el pacto fiscal responde a una falta de confianza en la capacidad de Atenas para aplicar el plan económico del primer rescate. Ya el incumplimiento de varias metas macroeconómicas en 2011 alimenta la irritación en Alemania. Por ello la Unión Europea y el FMI han impuesto condiciones feroces para avanzar con un segundo paquete de rescate. Esas condiciones incluyen el cese de unos 150 mil empleados públicos en los próximos tres años, reducción del salario mínimo, recortes en gastos de salud y en defensa (Atenas ha mantenido un nivel absurdo de gasto militar, con el beneplácito de la industria militar europea).

Pero lo más importante en estos días es el diktat alemán relacionado con la subordinación de la política fiscal a la Unión Europea. Alemania considera que las metas de reducción del déficit fiscal fueron incumplidas por Atenas en 2011 y por eso propuso en la cumbre de Bruselas crear un comisionado especial para el presupuesto en caso de incumplimiento de compromisos adquiridos, con poder de decisión sobre gastos e ingresos. Además, exigió colocar el servicio de la deuda externa como el objetivo primordial de la política fiscal, por encima de todas las demás consideraciones. Lo cierto es que estas exigencias equivalen a socavar las bases de la democracia en toda Europa. También implican una transferencia de soberanía; Grecia se convertiría en un protectorado del alto comisionado fiscal. Creo que al nacionalismo griego no le agradó esto.

La cumbre europea dejó en el aire cualquier consideración seria sobre la renegociación de la deuda y la corresponsabilidad de los acreedores. Después de todo, Alemania disfrutó prestando a los que ahora son deudores. No hay que olvidarlo: Grecia es parte de un sistema de desequilibrios estructurales entre países superavitarios y países deficitarios en el seno de la Unión Europea, un arreglo que beneficia a Alemania. Ese sistema de desequilibrios debe ser corregido, pero no a expensas de los pueblos de Europa.

En Bruselas también se olvidó el impacto de esta institucionalización de la austeridad sobre la demanda agregada y las perspectivas de crecimiento. El saldo final es claro: se confirma la hipoteca de la política fiscal y quedó prohibido su uso como mecanismo contra-cíclico. Poco falta para tipificar en el código penal el delito de ser un seguidor de Keynes..

http://nadal.com.mx


[Fuente: La Jornada]







Lo que pagan los ricos y lo que pagaban hace 50 años. ¿Deberíamos empezar todos a rezar por Mitt Romney?

In Actualidad, Economía on 4 febrero, 2012 at 0:00

Sam Pizzigati


El aspirante a la presidencia republicana de Bain Capital se ha convertido en un ejemplo andante y parlante de lección sobre cómo funciona la plutocracia (y por qué necesitamos desesperadamente acabar con ella). Parece que los igualitaristas han estado rezando esforzadamente desde las elecciones primarias a la presidencia en Carolina del Sur. Si se presta atención, casi se puede escuchar su rezo: por favor, Señor, haz que Mitt Romney gane la nominación a la presidencia republicana de 2012.

¿A qué esta explosión de afecto por uno de los estadounidenses más adinerados que ha pujado por entrar en la Casa Blanca? En las últimas semanas Mitt Romney ha dibujado la largamente esperada “cara humana” de la plutocracia estadounidense en su peor lado destructor de trabajos y evasor de impuestos.

Gracias a Mitt Romney, millones de estadounidenses entienden ahora cómo los líderes del capital privado dirigen las fortunas (hacia ellos mismos) a costa de la desgracia de la clase media. Otros tantos millones, gracias a la franqueza de Mitt en su campaña, tienen ahora una visión del mundo de los que son tan ricos que 370.000 dólares (los ingresos de Mitt por sus discursos el año pasado) cuentan como “más bien poco”.

Cada nuevo día en la campaña de Romney parece obsequiarnos con otro “momento educativo” sobre la plutocracia: ora las complejidades de las lagunas jurídicas, ora el atractivo de los paraísos fiscales en las Islas Caimán.

Todo esto fue antes de que Mitt hiciera pública su declaración de la renta. Tal publicación, que se llevará a cabo mañana, no hará más que redoblar su escrutinio. Ya se le ha ido la lengua con su declaración básica de la renta: el impuesto sobre la renta que pagó el año pasado, ha revelado, se ciñó a un 15 por ciento.

Su campaña, como máquina expendedora de momentos educativos, disfruta de otra fantástica ventaja: Mitt tiene un padre adinerado. Aún mejor, el padre adinerado de Mitt, el director ejecutivo de American Motors George Romney, hizo pública su declaración de la renta de 12 años cuando se presentó a la presidencia republicana en 1968.

Estas declaraciones de renta de papá Romney ofrecen una óptica en sí mismas (de lo asombrosamente filantrópico que se ha vuelto el código actual de impuestos de los Estados Unidos).

Desde 1955 hasta 1966 George Romney declaró unos ingresos de 2,97 millones de dólares (unos 22 millones en dólares de hoy) y pagó el 36,9 por ciento de tales ingresos en impuestos sobre la renta.

En su época de apogeo, George quedó registrado como uno de los estadounidenses con ingresos más altos. En 1960, sus retribuciones por parte de American Motors le ayudaron a elevar sus ingresos totales a la cifra de 661.423 dólares, un poco más de los 5 millones de hoy. Hacienda sumó tan solo 533 contribuyentes que ganaban entre 500.000 y 750.000 dólares en 1960 (y sólo 508 contribuyentes en todo el país que ganaban más de 750.000).

¿Cómo eran los impuestos sobre la renta de George Romney en comparación con los de sus colegas adinerados? En verdad George pagó una proporción mucho menor de sus ingresos al Tío Sam, principalmente porque donaba casi un cuarto de sus ingresos a la caridad y a la iglesia.

La cohorte adinerada estadounidense de 1960, perteneciente al intervalo de George de 500.000 a 750.000 dólares, pagó una media del 45,3 por ciento de sus ingresos en impuestos sobre la renta, tras agotar todas las lagunas jurídicas que pudieron encontrar.

Los verdaderos millonarios de 1960 (los 306 contribuyentes que declararon por lo menos 1 millón de dólares en ingresos, equivalentes a 7,6 millones de hoy), pagaron impuestos un poquito más altos: el 45,8 por ciento. Estos millonarios promediaban, en dólares de hoy, un poco más de 15 millones en ingresos cada uno.

¿Qué representa esa media de 15 millones de los estadounidenses más ricos comparada con los ingresos de los estadounidenses más ricos de hoy? Los ricos de 1960, incluso después del ajuste por la inflación, ganaban tan solo una pequeña fracción de los ingresos que perciben los ricos de hoy. La primavera pasada, una revista de economía sobre la industria de fondos de alto riesgo informó de que, el año anterior, los 25 directores de fondos de alto riesgo más importantes de los Estados Unidos promediaban 882,8 millones de dólares (cada uno).

¿Sus impuestos sobre la renta? No podemos estar seguros. Sin embargo, los directores de fondos de alto riesgo explotaron la misma laguna fiscal que ha demostrado ser tan lucrativa para autoridades del capital privado tales como Mitt Romney.

Los impuestos sobre la renta de los 25 directivos de fondos de alto riesgo más importantes oscilan generalmente entre el 15 (el mismo porcentaje que paga Mitt) y el 18,1 por ciento (la media de tasa de impuestos sobre renta de los 400 contribuyentes estadounidenses más ricos en 2008), según los datos públicos del año más reciente.

Recapitulemos esta subasta. Los directivos más importantes de fondos de alto riesgo ganan 59 veces más que los estadounidenses más ricos de 1960, teniendo en cuenta la inflación. Aun así, los estadounidenses más ricos de 1960 pagaron tres veces más de sus ingresos en impuestos sobre la renta que los directivos más importantes de fondos de alto riesgo de hoy.

Unas estadísticas tan reveladoras aún no se han filtrado en la conciencia política de los Estados Unidos. Si Mitt Romney obtiene la aprobación republicana, el maravilloso e iluminador seminario nacional sobre desigualdad que ha representado su campaña seguirá su curso, vaya sorpresa, rumbo a noviembre.


(*) Sam Pizzigati es editor de Too Much, el semanario en línea sobre excesos y desigualdad, publicado por el Institute for Policy Studies.


[Traducción para www.sinpermiso.info: Vicente Abella]






¿El mundo al borde de otra recesión? ¿En cuál de ellos?

In Actualidad, Economía on 3 febrero, 2012 at 0:01

Ernesto Wong Maestre

A propósito de las afirmaciones de especialistas de la UNCTAD o Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo que advierten de la próxima “recesión” a la que podría entrar “el mundo”, expresado con el característico lenguaje “diplomático” de los organismos internacionales.

Hay que recordar que durante casi 50 años, la UNCTAD fundada en 1964, como institución del sistema de ONU, ha estado dándole vueltas y vueltas a los problemas económicos y del desarrollo pero no han penetrado en sus naturalezas, ni ofrecido verdaderas soluciones para un mundo donde cada día que transcurre hay más hambrientos y pobres en los países que no transforman sus sociedades capitalistas.

Si los funcionarios y especialistas de UNCTAD son en su mayoría agentes de las clases dominantes burguesas, sería iluso creer que sus análisis y dictámenes atentarán contra el status social internacional o de sus respectivos países. Si hay casos diferentes a los caracterizados anteriormente son aislados y como dice el dicho: “una golondrina no hace época”. Aún cuando en ese organismo internacional actúen especialistas de países enfocados al socialismo, el lenguaje e ideas dominantes de quienes detentan el control del organismo siempre terminan imponiéndose.

Este tipo de planteamientos o proposiciones de corte metafísico de tratar de hacer ver que el mundo es solamente EEUU y Europa, o que la recesión de Europa será la recesión del mundo, está de cierta forma alejado de la propia realidad que la UNCTAD describe y no puede ocultar.

El meollo del problema es que el relevante organismo no quiere reconocer que el capitalismo está en una fase crítica frente al socialismo en cualquiera de sus expresiones particulares en el mundo de hoy.

EL COLOSO ASIÁTICO Y SUS ALIADOS NO RECESARÁN

La República Popular China es el gran reto que no pudo vencer el sistema imperialista desde que el presidente estadounidense Richard Nixon, casi fracasado en la guerra contra Vietnam, junto a sus transnacionales y multinacionales, reestableció vínculos económicos, financieros y diplomáticos con la R.P.China en 1972, inició los tratados SALT I con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) para el limitado desarme nuclear, también en ese año, y logró volver a controlar a Egipto y un poco más al Medio Oriente, luego de la muerte del revolucionario egipcio Gamal Abdel Nasser en 1970 y de la guerra de Israel contra los árabes en 1973, denominada Yon Quipur (para los judios) o del Ramadam (para los musulmanes).

En realidad, la distensión lograda por el gobierno de Nixon lo convirtió en un adversario incómodo y blanco del entonces complejo militar-industrial en amplio crecimiento, hoy Complejo Militar-Financiero-Comunicacional, que lo envolvió entre sus enmarañadas redes y lo hizo caer en lo que se conoció como el escándalo del Watergate. Esa es otra ley del sistema imperialista estadounidense: desembarazarse a las buenas o a las malas (casos Abraham Lincoln o John F. Kennedy entre otros muchos) de sus presidentes cuando no se ajusta al rigor explotador del sistema.

Fueron muchos los preocupados por el futuro de China, llena de Mac Donalds y de Lee o Levis al concluir la década de los 80. Sobre todo los desconocedores del marxismo. Es verdad, China pudo haberse desviado y abandonado el ideal comunista pero no fue así. Marx siempre tuvo la razón cuando obligaba a realizar un análisis dialéctico e histórico para ser certeros. Incluso, el propio Deng Tsiao-ping, quien hizo los acuerdos con Nixon, decía que sus renovaciones eran para evitar caer en el capitalismo y las dos generaciones siguientes de dirigentes chinos lo reconocen como un gran líder histórico.

La R.P.China ha hecho ajustes o actualizaciones socialistas, como tiene derecho todo pueblo en el poder que ejerce su plena soberanía, independencia y autodeterminación, sea con un único partido o con varios. Es la decisión popular la definitiva y así ha ocurrido con el sistema político que construyeron los chinos, en donde los campesinos, la gran mayoría del país, siempre hizo y continúa haciendo el mayor sacrificio en función del “socialismo con características chinas” que los ha sacado de la pobreza y los catapultado hacia el dominio del cosmos.

No creo que si China ha crecido durante 60 años, a un ritmo entorno al 10% y como lo ha logrado superar en los últimos 20 años, y hasta 9,4 en el crítico 2011, y ha desplazado a todas las potencias europeas y a Japón para acercarse más a EEUU, ahora vaya a caer en recesión como en Europa o EEUU.

China es la locomotora mundial y socialista, crecida así basándose en estructuras (relaciones sociales nacionales e internacionales de producción, distribución, cambio y consumo) diferentes a las que fueron las bases del desarrollo de los países capitalistas europeos y de EEUU quienes con guerras coloniales, de expansión y saqueos neocoloniales en los tres continentes del sur formaron sus fortunas y sus estructuras de dominación. No es el caso de China, sin dudas de ningún tipo.

También es verdad que en China se sentirá la recesión de Europa pero será quien está en mejores condiciones quien absorba más todos los mercados, precisamente porque los capitalistas europeos o estadounidense como sistema están en recesión, y los que no están invirtiendo en sus países es dudoso que regresen con sus capitales, tal como lo quiere ahora Barack Obama. Esa es la propia ley del capitalismo donde actúa el gigante asiático y de la que es víctima el propio Premio Nóbel.

Nunca se puede obviar en el análisis de este crucial problema mundial que la R.P.China es un país multiétnico dirigido por un Partido Comunista que ha reafirmado en el 2011 su filosofía política y que, así como dirigió toda la conquista del poder y construcción de las bases del desarrollo, desde 1920, peleando contra más de un imperio, ahora sabrá dirigir también cualquier período crítico por difícil que parezca, ahora más que antes, porque dispone de cuantiosos recursos, hasta para distribuir a otros aliados.

Recordemos que por ser China como es y los otros asiáticos en crecimiento como son, las viejas leyes del sistema imperialista no actúan con el mismo peso sobre China, ni sobre los otros donde ella tiene influencia o ha podido establecer alianzas de clases trabajadoras.

ES UN «JUEGO DE SUMA NULA», AUNQUE HAYA MULTIPOLARIDAD

En realidad, la crisis actual de EEUU y Europa es creada por los propios grandes emporios confabulados que no quieren perder nada. La crisis no es como una enfermedad que se genera por procesos naturales de intercambio entre el ser y la naturaleza. La crisis es una decisión de los poderosos ambiciosos, por los poderosos y para los poderosos.

Si para esos detentadores del poder alguien tiene que perder, ese es el pueblo, los capitalistas intermedios y algún que otro chivo expiatorio grande. Ahí están los fuertes recortes sociales desde Grecia hasta Islandia, y desde Rumania y Polonia hasta Londres, con la secuela de indignados por doquier que en muchas ciudades abrazarán las ideas revolucionarias del socialismo actualizado, no tienen otra solución, aunque por las propias leyes del sistema capitalista, el desarrollo desigual puede provocar y casi siempre provoca soluciones desiguales, en el tiempo o en el espacio.

Eso que ocurre hoy en Europa es el efecto de las propias contradicciones capitalistas en sistemas totalmente capitalistas, pero ella no funciona con la misma intensidad ni fuerza para la China del “socialismo de mercado” que seguirá siendo aún más la locomotora del progreso, con sus 1.500 millones de seres y sus aliados de Asia, América Latina y África que vienen a conformar juntos poco más del 70% de la población mundial.

Es decir, las perspectivas para China y sus aliados estratégicos o tácticos no son desalentadoras como para la Europa capitalista o para EEUU que se preocupa más cuando ve como su eterno aliado Japón le reclama el porqué tiene que reducir sus importaciones de petróleo de Irán o cuando la gran mayoría de la comunidad internacional le exige que levante el bloqueo económico, financiero y comercial a Cuba.

También debe recordarse que Marx decía que la crisis era la solución que daba la clase dominante a sus contradicciones económicas. De ese 1% (unos 3 millones) que en EEUU se enriquecen a costa del 99% (unos 305 millones) como lo han hecho ver los indignados ¿cuántos ha ido a la ruina?, ¿cuántos se han suicidado?, ¿cuántos se han quedado sin trabajo?, ¿a cuántos les han embargado sus casas?¿cuántos hacen cola para comer en los sitios para desamparados?.

Lo que señaló Marx es la verdad más verdadera porque cada crisis creada por ese 1% está montada sobre la anterior, y es más profunda, según el ciclo económico (explicado por el prometeo de Tréveris en su obra El Capital) y por ello cada vez son más ricos, y a su vez, cada vez las contradicciones en el capitalismo se profundizan.

Por supuesto, cada crisis debe analizarse con sus propias características, dadas por las condiciones en que se desata en cada momento, sean nacionales o internacionales, y por el contenido que lleva dentro de sí que estalla con mayor o menor intensidad y fuerza. A diferencia de las anteriores grandes crisis del capitalismo, en esta la potente presencia de China le imprime a los resultados un panorama nada halagador para los gobernantes del imperio que precisamente sale de ese 1%.

Si esa salida a la crisis creará más contradicciones en el capitalismo hasta desaparecer como opción sistémica, es lo que también dijeron Marx, Engels, Lenin, Luxemburgo, Gramsci, Che, Fidel y nos recuerda a diario el líder bolivariano Hugo Chávez, así que no debemos aceptar ese chantaje urdido por los “tanques pensantes” del norte de que hay que ayudar a Europa para no caer en la «recesión del mundo».

Ayudar a Europa, en sus condiciones políticas actuales y como quieren sus gobiernos, es ayudar a los emporios y transnacionales capitalistas a que sigan expoliando a sus pueblos. Son esos emporios capitalistas a los que les corresponde desprenderse de sus privilegios y ambiciones y no seguir creando situaciones críticas para chantajear a sus trabajadores a que abandonen sus conquistas sociales o de lo contrario “recesará” la economía y el “desastre” será más profundo.

El mundo de esta segunda década del siglo XXI se parece más a un juego de suma nula, es decir, entre dos contendientes estratégicos en que lo que pierde uno lo gana el otro, y por lo que dialécticamente, el que nació dominado comienza a crecer para luego ser el vencedor. No se trata de que lo que pierde el capitalismo lo gana el socialismo, no, porque no es una cuestión mecánica sino dialéctica, sino que el socialismo ganará en la medida en que pueda romper las trabas que el capitalismo impuso a la sociedad humana para convertirse en lo que fue. En ese sentido si es verdad que la humanidad con la práctica socialista hará suya todo lo que el capitalismo le prohibió y creará todo lo que el capitalismo no pudo. Ahí está «la suma nula».

Mientras más recesión haya en Europa y en EEUU, más crecimiento tendrá China y sus aliados estratégicos, esa es la ley del mercado que hará colapsar al sistema del capital monopólico de EEUU y a todo aquel aliado que se aferre a la dominación imperial, y surgirán nuevas condiciones con sus propias leyes de desarrollo, pues al ser el mundo multipolar (económica, política y nuclearmente) la única salida para los «tigres de papel» será ir aceptando, mediante el proceso político particular en cada país, el nuevo mundo que se está creando en Asia (Asean+3, OCSh), en América Latina (Alba, Unasur, Celac, Mercosur) o en el este Europeo con la denominada Unión Eurasiática de Vladimir Putin, que tendrán, en un momento u otro, que formalizar sus alianzas estratégicas entre ellos, como esa que está sugiriendo el potente BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Suráfrica), para sepultar a las moribundas potencias excoloniales con toda su Unión Europea y la federación estadounidense en procesos de desintegración, que conforman ese otro mundo que sí caerá en una próxima recesión.

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[Fuente: Barómetro Internacional]