Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Archive for the ‘Medio ambiente’ Category

Los dueños de la economía verde

In Actualidad, Economía, Medio ambiente on 19 enero, 2012 at 0:01

Silvia Ribeiro

Se podría pensar que lo más verde de las propuestas de economía verde, que gana terreno en diversos ámbitos oficiales, principalmente en las negociaciones hacia la conferencia internacional Río+20, es el color de los billetes que esperan ganar con ella las empresas trasnacionales que han causado las crisis económicas, alimentarias, ambientales y climáticas. Esta es una de las conclusiones que se derivan al comprobar que son las mismas compañías que controlan las tecnologías, las patentes, los productos y los mercados de la economía verde.

No se trata solamente de los oligopolios que conocíamos y que avizoran nuevos negocios. Además, se avanzan nuevas configuraciones corporativas que reúnen a las mayores empresas petroleras, químicas, farmacéuticas, forestales y de agronegocios con nuevas compañías de biología sintética y genómica para procesar cualquier tipo de biomasa, sea natural o cultivada, y convertirlo en combustibles, forrajes, plásticos u otras sustancias industriales, planteando un escenario donde cualquier cosa verde (o que esté o haya estado viva) podría ser apropiada corporativamente para sacarle ganancias con algún uso industrial. Más que una economía verde, la conjunción de oligopolios y nuevas tecnologías está llevando a un asalto corporativo sin precedente de la naturaleza, de lo vivo, de los sistemas de alimentación y de los territorios de las culturas campesinas e indígenas, que irónicamente se presenta como una nueva etapa del desarrollo sustentable.

El reciente informe Quién controlará la economía verde, del Grupo ETC , muestra que la tendencia hacia la concentración corporativa global continúa, favorecida incluso por las crisis. Si bien en diversos sectores analizados hay estancamiento del crecimiento o incluso menos ingresos, las ganancias corporativas se mantuvieron, porque según su propia definición hicieron más con menos. Con menos trabajadores, menos prestaciones y derechos laborales, menos consideraciones ambientales y de salud.

En el caso de la cadena alimentaria agroindustrial, desde las semillas e insumos agroquímicos, a la distribución, procesamiento y ventas en supermercados, las ganancias aumentaron con la crisis alimentaria y climática, en algunos casos en forma exponencial, gracias a la manipulación de la oferta, a la desaparición de competidores, a los subsidios públicos por desastres (para replantar cosechas arruinadas, para ayuda alimentaria, etc). Es dramático y absurdo que en semillas –llave de toda la cadena alimentaria– una sola empresa, Monsanto, controle 27% de todas las semillas comerciales a escala global (y más de 80 por ciento en semillas transgénicas), y que junto a dos empresas más, Syngenta y DuPont-Pioneer, controlen más de la mitad del mercado mundial de semillas. Las semillas y venenos químicos que venden esas empresas son la base de la agropecuaria industrial que ha destruido suelos, contaminado aguas y provocado la mayor parte de la crisis climática global. Ahora van además por el monopolio de lo que llaman semillas resistentes al clima –sequía, cambios de temperatura, inundaciones–, alegando que con más del mismo modelo, con menos reglas de bioseguridad, con más patentes a su favor y más apoyos de los gobiernos para las empresas, ahora sí saldremos de la crisis que ellas construyeron.

Al otro extremo de la cadena alimentaria las grandes superficies de ventas directas al consumidor (supermercados) han crecido a punto tal, que en 2009 superaron el mercado total de energéticos, el mayor del mundo por décadas. Esto significa un brutal control corporativo de qué, cuándo, cómo, con qué calidad, dónde y a qué precio se producen y consumen los alimentos y muchos otros productos de la vida cotidiana. En el informe se analiza además el control corporativo en otros rubros, como agua, petróleo y energía, minería y fertilizantes, forestación, farmacéutica, veterinaria, genética animal, biotecnología, bioinformática, generación y almacenamiento de datos genómicos.

Uno de los aspectos más preocupantes son los impactos del avance del uso de biomasa, a través de nuevos emprendimientos corporativos y tecnológicos. Por ejemplo, la empresa de biología sintética Amyris, con sede en California y Brasil, tiene asociaciones con Procter & Gamble, Chevron, Total, Shell, Mercedes Benz, Michelin, Bunge y Guarani para producir combustibles y sustancias industriales. En Brasil, ya consiguió que se permita la producción de combustibles a partir de la fermentación de azúcares derivados de biomasa, con microbios artificiales, cuyo escape constituye un grave riesgo (consumen celulosa, presente en toda la materia vegetal), que de ninguna forma está contemplado en los marcos de bioseguridad. Sin embargo, éste es uno de los ejemplos de economía verde en Brasil.

Otro ejemplo es la asociación de DuPont con el gigante petrolero BP, y las cerealeras General Mills y Tate & Lyle (Bunge), que además de biocombustibles agregan ahora combustibles derivados de algas. O la constelación Dow Chemicals, con Chevron, Unilever, Bunge, la marina y ejército de Estados Unidos, alrededor de la empresa de biología sintética Solazyme, para transformar azúcares de bajo costo en aceites de alto valor, que podrían ser desde combustibles a alimentos y muchos otros productos. Todo esto representa nuevos riesgos, pero además un aumento vertiginoso de la demanda de biomasa, tierra, agua y nutrientes, que exige que denunciemos estas propuestas por lo que son: nuevas formas de despojo.


(*) Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo ETC


[Fuente: La Jornada]






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Ojo con los escapes radiactivos en Japón

In Actualidad, Medio ambiente on 21 agosto, 2011 at 0:00

Editorial de
Diario del Pueblo


Los peligros y asociados a los escapes nucleares en la planta Fukushima Daiichi de Japón se mantienen vigentes.

En una declaración emitida el 31 de julio la Administración Estatal Oceánica de China anunció que las aguas en la región del Pacífico Occidental, al este y al sureste de Fukushima, han quedado “claramente afectadas” por los materiales radiactivos que se han filtrado desde la ahora inactiva planta de energía nuclear.

Los resultados de las pruebas merecen seria atención. Se han detectado elevados niveles de residuos radiactivos de cesio-137 y 134, así como de estroncio-90 en las muestras obtenidas en estas áreas.

De acuerdo con la administración oceánica, el cesio-134 no puede ser detectado en agua de mar en condiciones normales, mientras que la cantidad de cesio-137 detectada en las muestras es de 300 veces el nivel normal de radiación de fondo en aguas territoriales de China y el estroncio-90 alcanzó niveles 10 veces por encima de la norma habitual.

Se desconoce el impacto de estas cantidades de materiales radiactivos para la vida marina en estas áreas.

Cuando Japón vertió agua radiactiva en el océano, cerca de su complejo nuclear afectado, los expertos no tomaron en serio su impacto. No creían que fuera a representar un peligro generalizado para la vida marina y que se propagaría a la cadena alimenticia de los seres humanos.

Los 252 mil kilometros cuadrados de mar que la administración ha revisado superan con creces el área que Japón dijo que había sido contaminada.

El Gobierno japonés ha presentado un proyecto de plan para la reestructuración de sus organizaciones de regulación y funciones nucleares, en respuesta al terrible accidente en la central nuclear de Fukushima. El plan propone la creación de un nuevo órgano regulador nuclear, mediante la separación de la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial del Ministerio de Economía, Comercio e Industria. La agencia propuesta tendrá nuevas funciones y eliminará la generación de energía nuclear en ese país.

Japón hace lo correcto al reestructurar su organismo regulador nuclear y proponer una norma de seguridad para la exposición a la radiación que sus ciudadanos pueden asimilar sin daño durante toda su vida. Pero el Gobierno nipón también es responsable de tomar medidas para mantener sus aguas libres de fugas radiactivas, a fin de que sus vecinos no sufran.

Por su parte, la administración oceánica de China dijo que seguirá publicando los resultados de otras pruebas. Esperamos que nuestro Gobierno elabore planes para hacer frente a los resultados de la administración oceánica y su impacto en el país.






Neoliberalismo, pobreza y destrucción ecológica: el programa del Banco Mundial para África

In Actualidad, África, Economía, Medio ambiente on 21 junio, 2011 at 0:00

Patrick Bond


Poco después del lanzamiento en febrero del documento de estrategia para la próxima década del Banco Mundial, “El futuro de África y el Apoyo del Banco Mundial”, se produjo una nueva ola de demagogia sobre el desarrollo. En menos de tres meses, se extendió un mini-tsunami de afro-optimismo: la perspectiva económica para el Africa Subsahariana del Fondo Monetario Internacional, el optimista estudio de la Comisión Económica sobre Africa, el informe sobre la competitividad del Foro Económico Mundial de África, y el descubrimiento del Banco Africano para el Desarrollo, de una extensa “nueva clase media” (creativamente definida incluyendo al 20% de los africanos cuyos gastos son de $ 2-4/día).

Borrachas en su propia retórica neoliberal, las organizaciones multilaterales se desmayan ante las supuestamente excelentes perspectivas de exportación y de crecimiento del continente, restando importancia en este proceso a las opresiones estructuralessubyacentes de las que son cómplices: las relaciones de poder corruptas, la vulnerabilidad económica, el empeoramiento de la “maldición de los recursos”, la apropiación de tierras y las amenazasde caos ambiental y enfermedades.

Estos temas son sólo mencionados de pasada en la Estrategia para África del Banco – el más completo de estos panfletos del revival-neoliberal – pero un análisis sincero, honesto del papel del autor es inconcebible, incluso después de un cáustico informe interno del Grupo Independiente de Evaluación sobre los errores de los últimos tiempos. Ese esfuerzo, el Plan de Acción para África 2005 (AAP), se asoció con la Cumbre del G-8 en Gleneagles, con grandes promesas y pocos resultados.

El Banco reconoce que la AAP fue un “ejercicio de arriba hacia abajo, preparado en un corto período de tiempo con poca consultas con los clientes y las partes interesadas“, y que se echaba en falta la “actuación del Banco en la región”. Es revelador que el Banco confiese: “La gente que tuvo que aplicar el plan no tenía mucho compromiso con el Plan de Acción para Africa, y en algunos casos ni siquiera lo conocían.”

TIRANOS Y DEMÓCRATAS

Aunque en 2021 probablemente se dirá lo mismo de esta estrategia, el Banco afirma que su antídoto es “debates cara a cara con más de 1.000 personas en 36 países.” Sin embargo, como demuestran las declaraciones de los asistentes, el Banco reprodujo sólo los comentarios más banales.

Tampoco la Estrategia propone nuevas alianzas importantes (por ejemplo, con la Fundación Gates). Sólo hay una rápida referencia a dos socios de la sociedad civil, el África Capacity Building Foundation (Harare) y el Consorcio de Investigación Económica de África (Nairobi), que en conjunto han educado a 3000 neoliberales locales, según comenta el Banco con orgullo.

Vergonzosamente, el Banco rápidamente se inclina a apoyar tres instituciones continentales: la Unión Africana (UA), la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (fundada por el ex presidente de Sudáfrica Thabo Mbeki, en 2001) y el Procedimiento Africano de Evaluación (African Peer Review Mechanism, 2003). Los dos últimos son por lo general considerados como fracasos rotundos. En cuanto al primero, hubo una vez grandes esperanzas de que la UA respondería a las aspiraciones socio-políticas y económicas de África, pero Muammar Gaddafi ejerció un fuerte control como Presidente de la UA y causó un clientelismo no desdeñable.

Horace Campbell señaló otras contradicciones en el liderazgo africano (Pambazuka News, marzo):

Que los líderes actuales de África puedan apoyar la elección de Teodoro Obiang Nguema, como presidente de esta organización indica que la mayoría de estos líderes como Denis Sassou-Nguesso de la República del Congo, Robert Mugabe de Zimbabwe, Omar al-Bashir de Sudán, Paul Biya, de Camerún, Blaise Compaoré de Burkina Faso, Meles Zenawi, de Etiopía, Ali Bongo de Gabón, el rey Mswati III de Swazilandia, Yoweri Museveni, de Uganda, Ismail Omar Guelleh, de Djibouti, y Yahya Jammeh, de Gambia, no son serios traduciendo la letra del Acta Constitutiva en realidad.

Este tipo de gobernantes son los ejecutores lógicos de la estrategia del Banco. Ninguna cantidad de falsas consultas con la sociedad civil puede disfrazar la acumulación de deudas odiosas para las sociedades africanas ocasionadas gracias al Banco, al FMI y sus aliados los prestatarios fuertes.

Sin embargo, los presidentes citados están lejos de ser tan fuertes como el Banco asume. En un  mapa, elaborado recientemente por una consultoría, de los países considerados con niveles “bajos” de “fragilidad estatal“, se incluye a Túnez y Libia – justamente cuando acaba de caer la antigua tiranía del primero y el segundo está viviendo revueltas.

Por el contrario, la Estrategia para África no hace mención alguna de los molestos, los demócratas de la sociedad incivil que se oponen a los dictadores aliados del Banco.

 Firoze Manji, editor de Pambazuka, comenta:

Su ira se manifiesta en el nuevo despertar que hemos presenciado en Túnez, Egipto, Libia, Yemen, Costa de Marfil, Argelia, Senegal, Benin, Burkina Faso, Gabón, Djibouti, Botswana, Uganda , Swazilandia y Sudáfrica. Estos despertares son sólo una fase en la larga lucha de los pueblos de África para reafirmar el control sobre nuestros propios destinos, para reafirmar la dignidad y para luchar por la autodeterminación y emancipación.

INADECUADO ENFOQUE EN ÁFRICA

El Banco continuará poniendo obstáculos financiando opresores, y la Estrategia para África será algo estructuralmente enfermo y cursi. Usando una metáfora arquitectónica, el documento señala: “La estrategia tiene dos pilares – la competitividad y el empleo, y la vulnerabilidad y la resistencia – y tiene una base – la gobernanza y la capacidad del sector público.

Dejando a un lado la retórica hipócrita sobre la gobernanza, el primer pilar se derrumba, porque con frecuencia una mayor competitividad requiere la importación de máquinas para reemplazar a los trabajadores (por esa razón la tasa de desempleo en Sudáfrica se duplicó con la reestructuración económica posterior al apartheid). Y el consejo del Banco para todos los países africanos a hacer lo mismo – ¡a exportar! – exacerba la saturación de minerales o de cultivos comerciales, como se experimentó desde 1973 hasta el boom de las materias primas de 2002-08.

La Estrategia del Banco también se enfrenta a “tres riesgos principales: la posibilidad de que la economía mundial experimente una mayor volatilidad; los conflictos y violencia política; y el hecho de que los recursos disponibles para aplicar la estrategia puedan ser inadecuados.

Estos no son sólo riesgos, sino certezas, habida cuenta de que los administradores de la economía mundial dejaron sin resolver todos los problemas que causaron la crisis 2008-09; los conflictos por los recursos naturales aumentarán a medida que comiencen a escasear (especialmente el petróleo como se muestra en el Golfo de Guinea), y los donantes recortarán los presupuestos de ayuda al desarrollo durante los próximos años. Sin embargo, mientras que el Banco mantiene “cierta confianza en que estos riesgos pueden ser mitigados“, su estrategia en realidad los amplifica.

El Banco actúa en su propio interés -pero no como estrategia para África- al promover nuevas exportaciones de países africanos que ya sufren extrema dependencia de los productos básicos. Económicamente, la estrategia es insostenible, con los países europeos en graves dificultades y haciéndose morosos, Japón estancado, los EEUU probablemente entrando en una recesión de doble caída, y China y la India compitiendo como locas con empresas mineras occidentales y con empresas de bio-ingeniería por los recursos de África y por la apropiación de sus tierras. En ninguna parte se puede encontrar ninguna intención real de ayudar a África a industrializarse de una forma equilibrada.

Más adelante el Banco hace una consideración suave: “Mientras que África, siga siendo una parte relativamente pequeña de la economía mundial, poco puede hacer para evitar tal contingencia. La presente estrategia está diseñada para ayudar a las economías africanas a lidiar con estas circunstancias mejor que antes.” Pero no se trata de “circunstancias” y “contingencias”. Son las características principales de la economía política Norte-Sur de las que África debería ser protegida.

EL NEOLIBERALISMO, LA POBREZA Y LA DESTRUCCÓN ECOLÓGICA

Un ejemplo penoso es el cálido respaldo del Banco hacia el comercio de flores cortadas de Kenia, a pesar de que empeora la escasez de agua, la inestabilidad de los precios de los productos básicos y las exigencias del impuesto sobre el carbono. “Entre 1995 y 2002, la exportación de flores cortadas de Kenia creció un 300 por ciento” -mientras que la agricultura campesina cercana sufrió una escasez paralizante de agua, un problema que no vale la pena mencionar en la propaganda del Banco.

¿De dónde viene el almacenamiento de agua y electricidad? La política del Banco promocionando gigantescos embalses (como Bujagali en Uganda o en Inga en la República Democrática del Congo) hace caso omiso de la incapacidad de los pobres para pagar por la energía hidroeléctrica, por no hablar del empeoramiento de la evaporación relacionada con el clima, la sedimentación o las emisiones de metano tropicales.

Otros silencios son reveladores, como expresa esta confesión previa del Banco con “mentalidad de silo” [1] : Centrarse en la salud ha llevado al descuido de otros factores como el agua y el saneamiento que determinan la supervivencia infantil“. La razón por la cual el agua no se financió suficientemente, según el famoso informe macroeconómico de Jeffrey Sachs de 2001 para la Organización Mundial de la Salud se debió en parte a que sus analistas no evaluaron correctamente por qué $ 130 mil millones invertidos en perforación y conducciones de agua, resultaron un fracaso en la década de 1980 a los 90: los subsidios para cubrir los déficit de operación y mantenimiento fueron insuficientes.

La falta de subvenciones para infraestructura básica es un problema constante, en parte debido a que “la promesa del G-8 de duplicar la ayuda a África se quedó corta en aproximadamente $ 20 mil millones.” Así que como resultado, “la estrategia actual hace hincapié en las asociaciones con los gobiernos africanos, el sector privado y otros socios para el desarrollo“, a pesar de que las asociaciones público-privadas rara vez funcionan. La mayoría de los sistemas privatizados de agua de África se han desmoronado.

Sudáfrica ha tenido muchos experimentos fallidos de ese tipo, prácticamente en todos los sectores. El último préstamo del Banco a Pretoria, por $ 3,75 mil millones (el préstamo para un proyecto más grande de su historia) es en sí mismo una refutación a gritos de la teoría de la Estrategia según la cual “el programa del Banco en África apoyará la infraestructura sostenible“. El enfoque va más allá de simplemente cumplir con las garantías medioambientales. Pretende ayudar a los países a desarrollar estrategias de energía limpia que elijan la combinación adecuada de productos, tecnologías y ubicación para promocionar tanto la infraestructura como el medio ambiente.”

Ese préstamo produjo además una desigualdad extrema en los precios de la electricidad y legitimó prácticas corruptas del Congreso Nacional Africano en las ofertas de construcción.

Esto generó la condena del gobierno por sus propios investigadores y los del Banco, incluso, por un periódico de negocios de Johannesburgo, que por lo general era un buen aliado.

Los trabajadores sudafricanos también mostraron su desacuerdo con una declaración del Banco: “La regulación del trabajo (por ejemplo en Sudáfrica) a menudo limita a las empresas… En algunos países, como Sudáfrica (donde la tasa de desempleo es del 25 por ciento), una mayor flexibilidad en el mercado de trabajo aumentará el empleo.

Esta opinión, expresada en varias ocasiones por Shanta Devarajan, economista jefe del Banco para África, agresivamente neoliberal, no es refutada sólo por los 1,3 millones de puestos de trabajo perdidos en 2009-10, sino además por el análisis de la consulta al Artículo IV del Fondo Monetario Internacional de septiembre de 2010, que sitúa a Sudáfrica en la parte superior de la Clasificación de la flexibilidad laboral en el mundo, sólo detrás de los EE.UU., Gran Bretaña y Canadá.

Hay otros dogmas neoliberales, por ejemplo, “Las microfinanzas, cuando hay crecimiento, tienen un enorme potencial sin explotar en África.” El Banco al parecer no se enteró de la crisis mundial de las microfinanzas,  simbolizada por la destitución de Muhammad Yunus, como ejecutivo del Grameen Bank (justo cuando se publicó la Estrategia), las muchas controversias sobre las tasas de interés usurarias, o los 200.000 suicidios de pequeños agricultores en Andra Pradesh, India, en los últimos años debido a las cargas insoportables de sus microdeudas.

El Banco también apoya teléfonos móviles, que supuestamente “están llegando a ser el activo más valioso de los pobres. La adopción generalizada de esta tecnología – en gran parte debido al entorno reglamentario y el espíritu empresarial – abre la posibilidad de que pudiera servir como un vehículo para transformar la vida de los pobres“. El Banco se olvida de los grandes problemas vividos en los mercados nacionales de teléfonos móviles, incluyendo la propiedad y el control por parte de empresas extranjeras.

Y en relación con “el cambio climático, la mayor amenaza a África a causa de su impacto potencial, también podría ser una oportunidad. La adaptación tendrá que abordar la gestión sostenible del agua, incluidas las necesidades inmediatas y futuras de almacenamiento, la mejora de las prácticas de riego, así como el desarrollo de mejores semillas“. Los peligros de inundaciones y sequías para los campesinos y los administradores urbanos, con una subida probable de 7 grados, son subestimados, y las oportunidades de una visión más amplia de una Africa post-carbono, no se tienen en cuenta, ni tampoco la importancia del pago de la deuda climática hacia Africa por parte del Norte (incluyendo al propio Banco Mundial).

¿”CONSENSO EN ÁFRICA”?

Si descontamos la financiación del Banco para mega-proyectos locos como el de 3750 millones de dólares prestados a Sudáfrica para construir la cuarta mayor planta eléctrica de carbón del mundo en abril pasado, no hay mucho en juego en la cartera de la Estrategia con 2,5 mil millones de euros /año para la década.

Sin embargo, la arrogancia de la Estrategia para África es peligrosa no sólo por alejarse tanto de la realidad, sino por buscar un camino de la Estrategia del Banco hacia “un consenso africano.” El Banco se compromete a “trabajar en estrecha colaboración con la UA, el G-20 y otros foros para apoyar la formulación de la respuesta política de África a los problemas globales, tales como la reglamentación financiera internacional y el cambio climático, porque hablar con una sola voz tendrá mayor impacto.

¿Necesita África una voz única neoliberal predicando “consenso”, que habla desde lo alto de unos pilares apoyados en inestables cimientos basados en premisas falsas y en procesos corruptos, pilotando proyectos insostenibles, aliada con tiranos incurables, impermeables a las exigencias de democracia y justicia social? Si es así, el Banco tiene una estrategia que ya se está desarrollando.

Y si todo va bien, manteniéndose la situación actual, las predicciones de la Estrategia para 2021 incluyen una disminución en la tasa de pobreza en un 12 por ciento y al menos cinco países que se incorporarán a las filas de las economías de ingresos medios (los candidatos son Ghana, Mauritania, Las Comores, Nigeria, Kenia y Zambia).

Lo más probable, sin embargo, es que se agrave el desarrollo desigual y la creciente irrelevancia del Banco mientras que los africanos siguen protestando valerosamente contra el neoliberalismo y las dictaduras, en busca tanto de libertades políticas como de la liberación socio-económica.


NOTA DEL  TRADUCTOR:

[1] La “mentalidad de silo” se refiere a la compartimentación de conocimientos que ocurre cuando ciertos departamentos o grupos de una organización no quieren compartir su información con otros individuos de la misma organización.



(*) Patrick Bond dirige el Centro de la Universidad de KwaZulu-Natal para la Sociedad Civil en Durban: http://ccs.ukzn.ac.za

[Traducción para www.sinpermiso.info: Africa Melis Maynar]






La OMS bajo el poder de la industria nuclear

In Actualidad, Medio ambiente on 5 junio, 2011 at 0:00

Thierry Brugvin


La central nuclear de Fukushima explotó en marzo de 2011. Unos días después de la catástrofe, el portavoz de la OMS (Organización Mundial de la Salud) anuncia que los riesgos para la salud de las poblaciones civiles que viven fuera de Japón son bastante reducidos. Sin embargo, teniendo en cuenta la historia de la OMS en materia nuclear ¿se puede realmente confiar en esta organozación?

«Desde la firma del Acuerdo OMS-AIEA (WHA 12-40) el 28 de mayo de 1959, la OMS parece estar subordinada a la Agencia Internacional de la Energía atómica (AIEA), en lo que concierne a la radiactividad artificial y particularmente al estudio de las consecuencias sanitarias de la explosión de Chernóbil. […] Profesionales de la salud». [1].

Por tal razón, el 26 de abril de 2007, la ONG Infancia de Chernóbil-Bielorrusia, la CRIIRAD [Comisión de investigación e información independientes sobre la radiactividad], la Red Salir de lo Nuclear, la ContrAtom de Ginebra (entre otras muchas ONG) lanzaron un llamamiento a favor de la independencia de la OMS.

El acuerdo del 28 de mayo de 1959 obliga a la OMS a consultar previamente a la AIEA antes de hacer cualquier declaración pública sobre los problemas de salud relacionados con lo nuclear, con el fin de «resolver el asunto de común acuerdo». El artículo III prevé «tomar medidas de restricción para el carácter confidencial de algunos documentos». La misma AIEA está bajo la influencia de la industria nuclear civil (AREVA) y militar.

Anteriormente, la OMS ya había sido sometida a la presión de los lobbies tabaqueros, del amianto (Saint-Gobin), a la de los laboratorios farmacéuticos, etc. [2]

En 1995, la OMS había organizado un coloquio sobre las consecuencias de Chernóbil, con 700 investigadores, médicos, científicos. Michel Fernex, el representante de la Asociación de médicos para la prevención de la guerra nuclear (IPPWN) afirma que las actas de este coloquio han sido simple y llanamente censuradas.

Los lobbies nucleares y la Agencia internacional de la energía atómica ejercieron toda su potente influencia para que no se publicaran las intervenciones y las minutas de este encuentro. El entonces Director General de la OMS, el doctor Nakajima confirmó, en un programa de la Televisión suiza italiana de 2001, que la censura de las actas es consecuencia de los vínculos jurídicos entre la OMS y la AIEA (…). Esta última «depende del Consejo de Seguridad, desde donde coordina la promoción de la energía nuclear comercial. Mientras que la OMS y otras agencias dependen únicamente del Consejo Económico y Social» [3]

En realidad, para los Estados miembros del Consejo de seguridad, como los Estados Unidos o Francia, el desarrollo de la industria nuclear civil está íntimamente ligado a la industria nuclear militar. Dominique Lorentz comenta que desde la Segunda Guerra Mundial, a fin de consolidar el campo anticomunista, los Estados Unidos compartieron con Francia los secretos de la tecnología nuclear, y por su intermedio, con varias naciones. En particular con Israel, África del Sur (durante el apartheid), Irán, Irak [4]. Paradójicamente, la supuesta existencia de armamento nuclear fue el motivo (y pretexto) principal de la guerra contra Irak en 2003. El Estado francés y Nicolás Sarkozy incrementaron aún más la diseminación nuclear, negociando la venta de centrales nucleares a Libia en 2007.

«En cuestión de proyectos de investigación, “resolver el asunto de común acuerdo”, es quitarle toda libertad a la OMS en el ámbito de los accidentes nucleares.» El anexo al programa de las Conferencias de la OMS de Ginebra menciona que, “a principios de 1990 el ministerio soviético de la salud pidió a la OMS poner en pie un programa de ayuda internacional. Mayo de 1991 Finalización del proyecto internacional por parte de AIEA”. Así pues, fue la AIEA quien entregó los planes que el Ministerio de Salud de URSS pidió a la OMS. Esto explica por qué no se mencionaron las consecuencias genéticas, cuya importancia se conoce desde la publicación en 1957 de los resultados de una investigación encargada por la OMS acerca de los “Efectos genéticos de las radiaciones en el hombre”. Para la AIEA el tema de la caries dentales y la salud buco-dentaria son más importantes [5].

En 1995 la AIEA ponía en tela de juicio las muertes y los cánceres de tiroides de los niños que viven en las proximidades de Chernóbil. A partir de 1996, gracias a la presión de investigadores y asociaciones, las cifras oficiales empezaron a evolucionar.

En la conferencia de la OMS de Kiev, del 4 al 8 de junio de 2001, A. González, representante la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA), declaró que « Chernóbil causó 31 muertes, 2000 cánceres evitables de la tiroides en los niños y que hasta el día de hoy no existe prueba alguna, validada internacionalmente, referente al impacto sobre la salud pública por exposición (a las radiaciones) que pueda atribuirse a Chernóbil » [6].

Sin embargo, hubo entre 600.000 y 800.000 «liquidadores», bomberos, militares, civiles, que se encargaron de reparar las averías causadas por la explosión nuclear de la central y hacer desaparecer todo rastro de los efectos de la catástrofe, exponiéndose directamente a las radiaciones [7].

Según el diputado de Bielorrusia, A. E Volkov, en su país se registró un 85% de niños enfermos en las regiones contaminadas; antes de la explosión constituían sólo un 15% [8].

En 2001, el jefe médico de la Federación Rusa señalaba que había fallecido un 10% de los 184.175 liquidadores rusos y que un tercio sufría invalidez.
Ucrania proveyó 260.000 liquidadores. «Según el comunicado de prensa de la Embajada de Ucrania en Paris publicado el 25 abril del 2005, 94,2% de ellos estaban enfermos en el 2004.

Durante la Conferencia de Kiev en el 2001, se supo que el 10% de estos trabajadores seleccionados (la mitad de ellos eran jóvenes militares), habían fallecido, y el tercio estaban gravemente inválidos. La Embajada de Ucrania contaba con 87,85% de enfermos entre los habitantes de los territorios contaminados por la radiactividad. La proporción de enfermos iba aumentando cada año (www.independantwho.info 02-12-2007)».

Finalmente, según Alla Yarochinskaga hubo «70.000 mineros de los que una mayoría murió instalando los tubos de enfriamiento bajo la losa del reactor para evitar una explosión termonuclear» [9].

En la misma tónica, entre 1960 y 1996, Francia no dudó en realizar 193 pruebas militares nucleares experimentales a escala real. Aparentemente también pretendía estudiar el impacto de la radioactividad nuclear sobre el ser humano. «Cerca de 150.000 personas participaron, en tanto que personal civil y militar, a los 210 ensayos nucleares franceses —unos 50 a cielo abierto — realizados en el Sahara argelino entre 1960 y 1962 y en la Polinesia francesa, en los atolones de Mururoa y Fangataufa, entre 1960 y 1996».

El ejército francés detonó explosiones nucleares experimentales sin proteger suficientemente a los asalariados, que pertenecían a la población local, y a los soldados franceses. El 27 de abril de 2009, los tribunales examinaron los expedientes de ocho demandantes, de los cuales tres todavía eran «sobrevivientes». El 26 de noviembre de 2008, el Ministro de Defensa Hervé Morin había reconocido que estos ensayos habían originado enfermedades y anunció una ley de indemnización de las víctimas de los ensayos nucleares franceses en el Sahara y en la Polinesia.

La URSS, China y los Estados Unidos también hicieron pruebas nucleares.

Entre enero de 1951 y 1962, detonaron más de 100 explosiones atómicas al aire libre en el desierto de Nevada [10].

En 1980, en Salt Lake City, 1992 demandantes acusaron a la administración central estadounidense de ser responsable de las enfermedades ocasionadas por dichas explosiones, sin embargo, el número de personas afectadas supera esa cifra.

Algunos consideran que para poner fin a la guerra contra Japón, las bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki no eran imprescindibles. Consideran que el gobierno de los Estados Unidos sacrificó millares de civiles con fines de experimentación en poblaciones, pero sobre todo, con el objetivo de exhibir su nuevo poder y así valerse de una futura ventaja psicológica ante un país que no dispusiera de la bomba nuclear.

Efectivamente, una sola bomba hubiera bastado. Vemos pues, de nuevo, que en general el poder de los intereses militaro-industriales pasa antes que el interés de los pueblos.


NOTAS

[1] www.independantwho.info, Llamamiento de profesionales de la salud a favor de la independencia de la Organización mundial de la salud

[2] Ver el Acuerdo entre la Agencia internacional de energía atómica y la Organización mundial de la salud.

[3] www.independantwho.info 02-12-2007.

[4] Dominique LORENTZ, Affaires atomiques (Asuntos atómicos), ediciones Les arènes, París 2001.

[5] www.independantwho.info 02-12-2007

[6] Maryvonne David JOUGNEAU (bajo la dirección de), Les Silences de Tchernobyl, L’avenir contaminé (Los Silencios de Chernóbil, El futuro contaminado), Editions Autrement, Collection Mutations n°10. París 2004.

[7] GSBPCCPCS (Grupo estratégico del buró político del comité central del Partido comunista soviético), Punto 5 del documento confidencial “Protocolo n°10” – 10 05 1986, titulado “Informe de la reunión de GSBPCCPCS, encargado de las cuestiones relativas a la supresión de las consecuencias del accidente de Chernóbil”, en Jougneau, 2004, pág 40.

[8] Alfredo PENA-VEGA, Les incertitudes de l’incident de Tchernobyl, L’émergence du sens dans les territoires contaminés en Belarus, Société (Las incertidumbres del incidente de Chernóbil, La emergencia del sentido en los territorios contaminados de Bielorrusia), Société CETSAH/EHESS, n° 77, París 2002-3.

[9] Alla YAROCHINSKAGA, “Absolument confidentiel :Les Autorités Soviétiques face à la catastrophe” (Absolutamente confidencial: las autoridades soviéticas ante la catástrofe), in JOUGNEAU, París 2004.

[10] Christian BATAILLE, Henri REVOL, Rapport sur les incidences environnementales et sanitaires des essais nucléaires effectués par la France entre 1960 et 1996 (Informe sobre las incidencias medioambientales y sanitarias de los ensayos nucleares realizados por Francia entre 1960 y 1996), Assemblée Nationale, N° 3571, París 05/02/2001.



[Fuente: VoltaireNet]





Agua, cuestión de vida o muerte

In Actualidad, Economía, Medio ambiente on 22 mayo, 2011 at 0:01

Tatiana Martínez Hernández


El agua, sustancia vital en el planeta, se agota y los genios del capitalismo la convierten en mercancía, debido a lo cual se pronostican grandes conflictos en el futuro inmediato. Los estudios coinciden en que la vida nació en el agua hace más de tres mil 500 millones de años, y las primeras civilizaciones se desarrollaron alrededor de ríos o lagos.

Hasta el momento es irremplazable la molécula formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno existente en el 71 por ciento de la superficie del planeta. Sólo el tres por ciento de ella es dulce y de esa ínfima parte apenas el uno por ciento es para uso y consumo humanos.

El desarrollo desigual y la explotación irracional de los recursos naturales provocarán el fin de la especie humana y de la vida, pronostican analistas y políticos.

La sequía en algunas regiones, las inundaciones en otras, las guerras, el cambio climático y la reciente catástrofe nuclear en Japón son apenas momentos de la Apocalipsis al estilo bíblico.

El primer estudio global del Instituto Internacional para el Manejo del Agua (IWMI, según sus siglas en inglés), advierte que el agotamiento incontrolado de las capas acuíferas subterráneas representa una seria amenaza para la seguridad de los alimentos.

En los países en vías de desarrollo, el sistema de riego utilizado en la agricultura depende del agua subterránea y como consecuencia de su disminución y/o contaminación resulta una agravante que refuerza la inseguridad alimentaria mundial. Se espera que para el año 2025, la demanda será el 56 por ciento superior al suministro, y quienes tengan la suerte de contar con reservas serían blanco del poder imperial.

De hecho, la guerra en Iraq tuvo además el objetivo adicional de controlar los recursos hídricos de los ríos Éufrates y Tigris, torrentes caudalosos en una de las zonas más áridas del planeta.

Estos dos accidentes fluviales son motivo de conflicto entre Turquía, Siria e Iraq. Asimismo el río Nilo, cuna de la civilización humana, es la manzana de la discordia entre Etiopía, Sudán y Egipto.

También el Jordán y el Litani, en Oriente Medio, son puntos de las conversaciones en el conflicto
israelo-palestino.

Según expertos, Jordania, Israel y los territorios palestinos han agotado casi todos sus recursos acuíferos; y, de hecho, cualquier acuerdo de paz entre Israel y Palestina debe considerar un apartado sobre aguas, para ser aprobado por ambas partes.

La meseta del Golán, territorio ocupado por Tel Aviv a Siria, es un importante reservorio de agua dulce en medio de esa zona desértica.

El actual conflicto armado en Libia, además del crucial componente petróleo, tiene en su trasfondo el dominio de sus recursos acuíferos subterráneos.

Con el crecimiento poblacional mundial, cercano a seis mil 800 millones de habitantes, aumenta la demanda en la utilización del recurso en la industria (farmacéutica, cosméticos, alimenticia y textil, entre muchas otras).

En la actualidad existe un debate ético entre quienes defienden al agua como bien social relacionado con el derecho a la vida y aquellos que lo asumen como un negocio multimillonario.

El analista Edmundo Fayanás publicó en el sitio Rebelión que en medio de esta fiebre por el “oro azul” ha surgido una industria cuyo valor rondó, según estimaciones del Banco Mundial, el billón de dólares, en el año 2001.

Entre las principales industrias del sector, se encuentran las corporaciones multinacionales con fines lucrativos, que ofrecen servicios hídricos o venden agua embotellada, logrando grandes beneficios, apunta Fayanás.

El agua, como la sonrisa, no debe tener precio. Pero el antiguo dicho de que “aquí no se cobra el agua” es pura fantasía para los especuladores del líquido vital.

Para el liberalismo económico, se trata de un bien comercial, como el petróleo, un auto o una prenda de vestir, y, aunque el acceso a ella es una necesidad, no la considera un derecho humano esencial.

Todo lo contrario a lo estipulado en la resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas, el 28 de julio de 2010, que reconoce al agua potable y al saneamiento básico como derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida.

Dicha resolución fue adoptada a iniciativa de Bolivia, tras 15 años de debates, e impulsada por una activa campaña liderada por el presidente de ese país suramericano, Evo Morales.

En tanto fuente de vida, es también consecuencia de la muerte de millones de personas por enfermedades relacionadas con su consumo contaminado, sobre todo en el África subsahariana. Beber agua no tratada causa cinco millones de muertes al año, según informes de Naciones Unidas.

Pero aproximadamente mil millones de personas carecen del servicio de agua potable y más de dos mil 600 millones no disponen de acceso al saneamiento básico.

Reducir para el 2015 en el 50 por ciento el número de personas sin ella se contempla como una de las Metas del Milenio de la ONU, aspiración que está lejos de alcanzarse, pero incluso si así fuere se calcula que aún quedarían alrededor de 500 millones sin la posibilidad de acceder a ella, y más de mil millones carecerían de un adecuado sistema de saneamiento.

La Organización Mundial de la Salud estima que la adopción de políticas de agua segura podría evitar la muerte de un millón 400 mil niños al año, víctimas de la diarrea.

Pero los esfuerzos actuales son insuficientes para conservar y aprovechar el recurso natural que generó vida y que se convierte hoy en causa de especulación, conflictos y muerte.


(*) Tatiana Martínez Hernández es redactora de Temas Globales de Prensa Latina




¿Adónde nos lleva la energía nuclear?

In Actualidad, Medio ambiente on 2 mayo, 2011 at 0:00

Editorial de
Diario del Pueblo


El incidente de la central nuclear de Fukushima en Japón ha disparado las alarmas mundiales, por los riesgos que el incidente conlleva para la seguridad nuclear global. El desastre ha provocado una ola de rechazo al uso de este tipo de energía en Europa, donde se han producido manifestaciones antinucleares en Alemania, Francia e Italia. Muchos países han cesado de aplicar su plan de desarrollo electronuclear.

Alemania ha declarado que cerrará 7 centrales nucleares puestas en funcionamiento antes de 1980, y suspendido el plan de prorrogar el periodo límite de funcionamiento de las centrales nucleares. Suiza, Corea del Sur, la India y China han decidido reconsiderar sus planes de desarrollo electronuclear.

Como segundo desastre nuclear más grave después del Chernobil en los últimos 50 años, el incidente de Fukushima ha ensombrecido el desarrollo nuclear global, obligando al mundo a replantearse los senderos por los cuales encaminará su futuro desarrollo energético.

LA ENERGÍA NUCLEAR COMO ALTERNATIVA ANTE LA ESCASEZ DE SUMINISTRO ENERGÉTICO Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

Considerando el problema desde el ámbito global, el suministro eléctrico mundial depende en un 13 a 15 por ciento del desarrollo electronuclear. Los países grandes consumidores de energía dependen en grado aún más alto de la energía nuclear: Francia, 27 por ciento, Corea del Sur, 38 por ciento, Alemania, 32 por ciento, Japón, 30 por ciento, EEUU, 20 por ciento, Gran Bretaña, 20 por ciento y Rusia, 16 por ciento. Hasta marzo de 2011, China había puesto en funcionamiento un total de 13 grupos electrógenos nucleares, con una capacidad instalada total equivalente a cerca de 1,8 por ciento de la total nacional.

Además de la garantía del suministro energético, la tentativa de enfrentarse al cambio climático y reducir la emisión de gases de efecto invernadero también constituye un importante factor que compulsa a diversos países a desarrollar la energía nuclear, considerada como importante medida orientada a reemplazar la energía fósil y a reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

Aunque el incidente nuclear de Chernobil en Rusia y el de Three-Miles Island en EEUU han mantenido estancada la construcción de plantas nucleares durante decenios, el desarrollo de nuevos energéticos se ha convertido en tendencia general irreversible, debido a la creciente demanda de energía del mundo y a la necesidad de reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Esta tendencia no cambiará a pesar de los incidentes ocurridos. Tras el desastre de Fukushima, las autoridades de EEUU, Francia y Gran Bretaña han declarado expresamente que no dejarán de desarrollar la energía nuclear.

LAS ENERGÍAS RENOVABLES TODAVÍA NO PUEDEN REEMPLAZAR A LA NUCLEAR

De acuerdo con el informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, sobre las tendencias generales en la inversión en energía sostenibles en 2010, la electricidad generada por la energía renovable en 2009 representó el 18 por ciento del total mundial, incluido el 15 por ciento de la energía hidroeléctrica y el 3 por ciento de la eólica, solar y biológica. En 2009, la capacidad electrogena con carbón instalada en China representó el 75 por ciento del total de la electricidad generada del país, la de electricidad hidráulica, el 22,5 por ciento, y la de electricidad eólica, solar y biológica, menos del 1 por ciento. Por su desarrollo limitado, las energías sostenibles no pueden sustituir a la nuclear por el momento.

La generación hidroeléctrica es la tecnología más madura para aprovechar las energías renovables y es ampliamente utilizada en el mundo. Actualmente, los recursos hidroeléctricos han sido explotados casi hasta el punto del agotamiento en los países desarrollados, lo que imposibilita el crecimiento en gran margen de la energía hidroeléctrica. La construcción de plantas hidroeléctricas se centra principalente en países en vías de desarrollo. En su XII plan quiquenal de desarollo socioeconómico, China ha estipulado la meta de explotar en gran margen la generación hidroeléctrica. Según calculan expertos, en cada uno de los cincos años venideros, China construirá y pondrá en funcionamiento grupos de generación hidroeléctrica con capacidad instalada equivaliente a la de la planta hidroeléctrica de las Tres Gargantas, para cumplir la meta quinquenal establecida en el plan. Si ralentiza el desarrollo de la energía nuclear, al país le resultará muy difícil acelerar la generación hidroeléctrica para cubrir la disparidad. Poniendo el tema en perspectiva a largo plazo, los países en vías de desarrollo también llegarán a explotar en exceso sus recursos hidráulicos para la generación eléctrica. Los daños derivados de la explotación de la energía hidroeléctrica para el medioambiente tambien han provocado polémicas.

El aprovechamiento de las energías eólica y solar está limitado por las condiciones geográficas y climáticas. Quizá estas energías se convertirían en la principal fuente energética para los países con menos demanda y condiciones geográficas y climáticas adaptables para su aprovechamiento. Sin embargo, los grandes consumidores sólo pueden aprovechar las energías eólica y solar para la generación electrica en ciertas zonas.

La generación de electricidad partiendo de la energía biológica puede evitar las restricciones de las condiciones geográficas y climáticas, pero los problemas de escasez de estos recursos, su mala calidad y las dificultades para conseguirlos impiden su desarrollo ulterior.

INDUSTRIA NUCLEAR: IMPULSAR EL DESARROLLO DE LA NUEVA INDUSTRIA ESTRATÉGICA

Además de garantizar el suministro de energía nuclear, esta rama industrial es capaz de elevar el nivel industrial de un país. Todas los países que disponen de energía nuclear son potencias industriales. El desarrollo de la industria nuclear, que necesita gran cantidad de inversiones y la introducción de sofisticadas tecnologías, constituye la principal fuente y símbolo de la fuerza nacional de un país y de su poderío estratégico. En cierto sentido, la disposición de una industria nuclear avanzada y de gran envergadura constituye el umbral para la entrada al club de las potencias.

Como rama industrial con tecnología intensiva, fondos concentrados, procesos prolongados y amplias conexiones con otros sectores, la industria nuclear promueve el desarrollo de una decena de ramas industriales, tales como la de maquinaria, metalúrgica, electrónica, química y de instrumentos y medidores y materiales. La promoción del desarrollo de esta rama industrial precisa de movilizar las élites profesionales, elevar la capacidad creativa tecnológica y mejorar el nivel manufacturero industrial del país.

Actualmente, el mundo ha entrado a una etapa del desarrollo industrial con innovaciones sin precedentes, lo que permite una restructuración industrial y económica a nivel global. Por un lado, las potencias están promoviendo el desarrollo de nuevas industrias y explotando nuevas esferas tecnológicas para impulsar la economía y salir de la sombra de la crisis financiera internacional. Por el otro, desde que comenzó el siglo XXI, han aparecido nuevos indicios de importantes innovaciones científicas y tecnológicas en la industria nuclear, como la construcción de plantas nucleares de la tercera generación, y se espera que la tecnología nuclear de la cuarta generación entre a la etapa de comercialización hacia 2030. Las principales potencias nucleares han comenzado a analizar la estrategia de promover el desarrollo tecnológico, elevar el nivel industrial y ponerse a la cabeza de la economía mundial.

OBJETIVO FUTURO: UNA ENERGÍA NUCLEAR MÁS SEGURA

El incidente nuclear de Fukushima no logrará desviar la tendencia del desarrollo de la energía nuclear, pero ha hecho que los científicos presten mayor importancia a la seguridad nuclear. A tal tenor, se acelerarán las renovaciones tecnológicas en esta rama energética y la introducción de la tecnología de la tercera generación para reemplazar las viejas plantas nucleares. Los diversos países han formulado más estrictos criterios de seguridad para la plantas nucleares y elevar la vigilancia de las mismas. Asimismo, tomarán una actitud más cautelosa en la selección de sitios para la construcción de plantas nucleares. Es posible que China vuelva a evaluar los sitios de las futuras centrales nucleares en las provincias de Hunan, Shanxi y Gansu y el municipio de Chongqing, ubicadas en las cercanías de zonas sísmicas.