Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Archive for the ‘Medio ambiente’ Category

La hipocresía y la superficialidad de los ecologistas caviar distrae de los verdaderos objetivos del ecologismo

In Actualidad, Medio ambiente on 1 mayo, 2011 at 0:00

Ed Gillespie


Ahí estaba yo, relajándome, con mis cómodos ‘jeans’ orgánicos Edun de “índigo natural” (185€), tomando a sorbos de champaña añejo orgánico Fleury (64€ la botella) servido en copa fría, antes de irme a dar una vuelta en mi nuevo Porsche 918 híbrido (597.150€), cuando empecé a meditar dónde pasaría mis próximas vacaciones. ¿Sería en algún hotel acariciado por las plácidas aguas de Cousine Island, en las Seychelles, de los que presumen de ser en su propia página web ecologistas? ¿O quizás en la Hacienda Tres Ríos en México, con su filosofía de un “uso inteligente y responsable de nuestros ecosistemas y recursos naturales”?

Productos orgánicos, coches híbridos, resorts eco-turísticos, moda ética: ¿acaso se puede superar semejante existencia, tan fantástica como indulgente, de “ecologista caviar”? Aunque la aparición como setas de mercados de “eco-lifestyle” pueda parecer cosa buena, en realidad no es más que una perpetuación del modelo económico consumista que nos ha llevado en buena medida al desastre actual.

La “escena verde” está repleta de celebridades comprometidas e hipócritas. El pobrecito Príncipe Carlos predica y pontifica sobre la armonía y simplicidad para luego meterse masoquísticamente en camisa de once varas gastándose 100.000 libras esterlinas en un tren de biodiésel para promocionar el ciclismo. Abundan los viajeros de avión regulares, desde Chris Martin, del grupo de música Coldplay –quien alertó sobre el calentamiento global en una canción y luego acumuló una huella de consumo de carbono que centuplicaba la del británico medio promocionándola por todo el mundo– hasta la esposa de Sting, Trudie Styler, quien hizo volar a todo su séquito (incluyendo a su peluquera) en un jet privado desde Nueva York a Washington sólo para que pudiera asistir como una señora a una fiesta. Mucho más genial es John Travolta, que nos anima a todos a “poner algo de nuestra parte para detener el cambio climático” mientras él mismo es el dueño de cinco jets privados. Como ocurre con el peyorativo “socialistas caviar”, aquí el mensaje transmitido es el mismo: “haced lo que decimos, no lo que hacemos.”

Como la ya muy desacreditada teoría económica del “goteo”, existe la creencia de que este “eco-liderazgo” conseguirá, no se sabe muy bien cómo, filtrar sus ideas en nuestra conciencia colectiva y crear una demanda para mercancías y servicios verdes en todos los niveles de la economía. Quien así lo entiende, no ha entendido nada.

Nos inquietan las consecuencias medioambientales del crecimiento demográfico mundial, y creemos que la generosa fertilidad de nuestros congéneres en los países en vías de desarrollo está en la raíz de nuestros problemas de recursos naturales. Pero éste es un mezquino intento por escurrir el bulto y aliviar nuestro propio sentimiento de culpa cada vez que consumimos. Como han demostrado varios estudios, los 500 millones de personas más ricas del planeta (un 7% de la población mundial, y sí, eso nos incluye a nosotros, los británicos) genera el 50% de las emisiones mundiales de carbono mientras que el 50% más pobre genera sólo el 7%.  Así que cuando nos preguntemos: “¿cómo tendríamos que vivir?”; la respuesta es muy obvia: más simple y frugalmente. La mayoría de lo escrito sobre estilos de vida verde no es más que, lisa y llanamente, nonsense que invita a la carcajada, como si todos pudiéramos seguir viviendo como hasta ahora y como si nada mientras vamos comprando productos orgánicos, éticos y de comercio justo.

La verdadera respuesta es: “menos es más”. Mientras tanto nuestros ecologistas caviar pueden ir por ahí dando lecciones sobre su estilo de vida sostenible con la misma facilidad con la que lanzan un tronco del bosque de papá a la chimenea o se van a hacer trekking por la finca familiar: eso no va a significar mucho para el 80% de la población que vive en las ciudades. No me malinterpreten, creo que es esencial que promovamos un sentimiento de esperanza, de que la vida puede ser mejor para todos nosotros si vivimos de manera más sostenible. Pero la mentalidad del “sí, puedes tenerlo todo” de algunos “ecologistas” no es sólo hipócrita, sino que potencialmente puede decepcionar a muchas personas y distraerlas de los verdaderos objetivos del movimiento.

Creo que el meollo de la cuestión y lo verdaderamente interesante de sostenibilidad ha de buscarse en la transformación radical de nuestros estilos de vida y modelos de mercado, cosas como la Transition Network y el movimiento de redes y cooperativas de consumo. Los eco-productos de gama alta y los estilos de vida a los que aspira más bien alteran nuestra huella incrementando los porcentajes y nos conducen engañosamente a la falsa seguridad de que estamos lidiando eficazmente contra el problema del cambio climático. Y del estilo de vida de los ecologistas caviar no quedará más que la hoja de parra con que cubren sus vergüenza.


(*) Ed Gillespie escribe sobre temas medioambientales para el diario británico The Guardian y es el cofundador de Futerra Sustainability Communications.


[Traducción para SinPermiso: Ángel Ferrero]




¿Gofio transgénico? ¡No, gracias!

In Actualidad, Cultura, Medio ambiente on 18 abril, 2011 at 11:57

DESDE ESTA ORILLA DEL GUINIGUADA


Félix Martín Arencibia

¡Qué pena! La mayoría de nuestro gofito canario está confeccionado con millo transgénico. Sí, ese que está prohibido cultivar en nueve países europeos: Alemania, Francia, Austria, Grecia, Luxemburgo, Polonia, Rumanía, Irlanda y recientemente Bulgaria. En España se sigue cultivando unas 70.000 ha de dicho maíz transgénico (MON810). Ecologistas en Acción, junto a la Plataforma Rural, han coeditado un informe actualizado llamado “Buenas razones para retirar el maíz MON810 cultivado en España”. En él nos informa de las evidencias científicas de los peligros para el medio ambiente, la economía agraria y la salud de las personas que representa dicho transgénico. Las distintas opciones políticas tienen en sus manos la solución a este serio problema.

La magua me trae a la memoria los verdes cercados de millo y papas de mis abuelos. Recuerdo las “deshojadas” o “descamisadas” en las que se reunían los vecinos para comunitariamente quitarle la hoja a la piña. Luego el desgranado del millo, el molido en un molino de agua. Sin olvidar el olorcito que despedía el gofio caliente, el comerlo con la leche recién ordeñada de la cabra o la vaca, la deliciosa pella, el gofio amasado… ¡Me entra un jilorio con tan solo recordarlo! Todo era sano, sacado de la tierra no fertilizada por abonos químicos si no con los abonos de los animales, ni se utilizaban los pesticidas tóxicos. En las personas se daban muy pocos casos de enfermedades tumorales y otras graves afecciones de la salud. No era el paraíso, pero sí mucho más saludable y disfrutábamos con cierto deleite un estilo de vida más social y apacible, aunque indudablemente duro, no nos engañemos.

Volviendo al cultivo de los transgénicos, el Estado español los sigue promocionando y apoyando de esta manera a las multinacionales. No se cumple ni con las normas del etiquetado. Algunos de los voceros de los que realizan dicho cultivo, que como les decía son grandes transnacionales, y los que nos los venden, se desgañitan diciendo que no son malos para la salud. ¿Cómo lo saben? ¿Qué estudios han hecho los muy enterados? ¿O es que esos “vendemillos” son adivinos o sajorines, como decían nuestros abuelos? Sus portavoces en los medios se ponen muy serios con las gafas de estudiantes empollones y sin apenas pestañear nos dicen: Mientras no se demuestre que son malos para la salud se pueden tomar sin ningún temor. No hay duda que los codiciosos sin moral nos quieren usar como cobayas. ¿Los dirigentes políticos de cuántos están esperando la muerte para prohibirlo? Pero ellos serían capaces decir con su lógica aplastante y descarada: Si son pocos, no merece tenerlo en cuenta, seguro que fallecieron porque son unos flojos que andaban medios dañados de la salud.

Puedes preguntarles: ¿Cuántos tienen que morir para que sus cómplices los políticos prohíban los transgénicos? ¡Lo menos un millón o más!, son capaces de contestarte. Mira, Codición Amoral, no tienes solución. ¡Eres capaz de cargarte a media humanidad con tal de lucrarte!, le contestaría. Y le añadiría: Bueno, puedes ponerle a los productos su etiqueta para que sepamos con lo que nos estamos alimentando. ¡No, no, que va, quieres arruinarme! Se le pones la etiqueta nadie me los compraría! ¡Déjate de tonterías! ¿Cómo progresaríamos? Tienen miedo a morirse. Menudos tontos, todos tenemos que perder la vida alguna vez. ¡Se habrán creído, los muy ingenuos, que se van a quedar en este mundo de los vivos para plantar millo transgénico! ¡Sí, porque otro no es conveniente plantar! Serian capaces de echarse una parrafada como esa, a lo mejor con palabras más ilustradas. Les podría añadir: Don Codición Sinalma, no tienes remedio. No piensas que ese maíz transgénico afecta al medioambiente. Chiquillo, eso son cosas de los ecologistas que les gusta rizar el rizo, además son unos exagerados que ni te cuento. O sea que no me puedo comer un gofito con millo sin que se le manipulen sus genes. Si es posible molidito en un molino de agua o de viento que son energías limpias que no proliferan el calentamiento climático.

Antes que aparezca don Condición voy a ponerme manos a la obra y cultivar a la forma de nuestros abuelos para poderme comer un gofito sano y caliente con lechita recién ordeñada de la cabra. La verdad es que a nuestros políticos y principalmente cuando están en elecciones debería exigírseles el compromiso la no importación de productos modificados genéticamente, pues en Canarias se ha declarado libre de transgénicos, pero no se impide que entren. Bueno les dejo con unos versos con el sabor añejo de nuestros abuelos: En torno a una escudilla / llenita de leche y gofio /rumio mis pensamientos / a modo de barrenillo. / Pensando en otros tiempos, / en mi pasado perdido / colgado de telarañas. / ¡Preñado de añoranzas, / de cercados de millo y papa / de plataneras dormidas!.


http://doramas1924.blospot.com




Iluminados por el átomo

In Actualidad, Medio ambiente on 9 abril, 2011 at 0:01

Silvio González


Mientras la opinión pública internacional centraba su atención en el accidente ocurrido en la planta nuclear japonesa de Fukushima se cumplieron 32 años de la lamentable tragedia en la central estadounidense de Three Mile Island. Esa planta, ubicada en el estado de Pensilvania, sufrió una fusión parcial del núcleo sorpresivamente el 28 de marzo de 1979.

Fue un accidente insospechado hasta ese momento pero ocasionó el mayor desastre nuclear registrado por la historia de Estados Unidos hasta el presente.

En aquella ocasión se cometió una cascada de errores humanos y técnicos que pudieron conducir a la primera explosión nuclear en territorio norteamericano.

Aquello pudo ocasionar una peligrosa fuga de elementos radioactivos, recuerda la organización defensora del medio ambiente Ecologistas en Acción.

El reactor nuclear de la planta TMI-2 en aquel momento sufrió graves daños y experimentó una emisión de gases radiactivos.

Afectó inicialmente a unas 140 mil personas y provocó la evacuación masiva de mujeres y niños a más de 30 kilómetros del lugar de los hechos, según evoca el blog anseyprensa.

Ese accidente, ocurrido cerca de la ciudad de Harrisburg, comenzó con un fallo del circuito secundario que aumentó sorpresivamente la temperatura del reactor.

En ese momento un operador tomó la decisión errónea de introducir grandes cantidades de agua fría en el circuito de refrigeración por lo que se crearon burbujas de vapor que complicaron el procedimiento de emergencia.

Además de estas anomalías se produjo hidrógeno, al igual que ocurrió en la planta nuclear japonesa de Fukushima, por lo que no pudo evitarse la formación de una nube radiactiva.

La fusión del núcleo no se pudo evitar finalmente y aunque esta concatenación de lamentables acontecimientos era muy improbable, acabó por producirse con efectos catastróficos para una amplia zona habitada.

La industria nuclear y su lobby en el Congreso estadounidense cuentan con millonarios recursos para la promoción de la energía nuclear sin las debidas precauciones.

Ante aquellos sucesos y otros nuevos peligros han argumentado que aprenderán de los errores cometidos y vaticinan que las centrales nucleares serán más seguras en el futuro.

Varios accidentes se han registrado a partir de la tragedia de Three Mile Island mientras que el lobby pro nuclear no ha aprendido que la seguridad absoluta no existe y que los accidentes por improbables que parezcan, acaban por ocurrir.

Tras aquel incidente y la crisis que originó se mejoraron los niveles de seguridad y los planes de evacuación en Estados Unidos y en el exterior.

Sin embargo, posteriormente ocurrió la catástrofe de Chernobyl el 26 de abril de 1986 y ahora el actual accidente en de la planta japonesa en Fukushima.

Hoy el reactor 2 de la central de Three Mile Island está clausurado y sus dos torres de refrigeración de 130 metros de altura son testigos silenciosos de aquel inolvidable desastre.

A pesar de las protestas de diversos grupos defensores del medio ambiente, el gobierno estadounidense y las agencias responsabilizadas con la cuestión nuclear extendieron la licencia de operaciones de ese mismo reactor hasta el 2034.

Robert Reid, quien lleva 32 años como alcalde de Middletown, recuerda cómo el accidente de Three Mile Island los tomó totalmente desprevenidos.

Relata que tras el suceso, se movilizó para crear el primer plan de evacuación por accidente en una planta nuclear del país.

El texto lo distribuyó entre los miles de habitantes de la ciudad y fue publicado en el directorio telefónico por la empresa Exelon, actual operadora de la planta nuclear.

Los trabajos de limpieza del derrame nuclear se extendieron durante 14 años largos años y costaron más de mil millones de dólares.

Resulta curioso que Japón fue el único país que envió ingenieros especializados a esa zona y ayudó en la reconstrucción durante toda una década.

Tokio donó también 18 millones de dólares para los estadounidenses afectados y plantó una docena de cerezos cerca del reactor dañado.

Así el primer país víctima del infierno nuclear (Hiroshima y Nagasaki / 1945) recordaba que la “humanidad debe defender más la vida“.


(*) Silvio González es jefe del Departamento de Difusión de Prensa Latina.

Fukushima: un escenario apocalíptico

In Actualidad, Medio ambiente on 8 abril, 2011 at 0:00

Mike Whitney

Las condiciones en la planta nuclear de Fukushima Daiichi se están deteriorando por momentos, y la posibilidad de entrar en un escenario apocalíptico cobra fuerza. El domingo los directivos de Tokyo Electric Power Co. (TEPCO) informaron de que los niveles de radiación detectados en el agua de mar alrededor del reactor número 2 eran 100.000 veces más altos de lo normal, y la radiación medida en el aire llegaba a una altura 4 veces mayor que el límite legal establecido por el gobierno. Debido a ello, los equipos de emergencia tuvieron que ser evacuados y llevados a un lugar seguro alejado de la planta. La perspectiva de una fusión completa del núcleo de alguno de los reactores, o de una catástrofe ambiental de incalculables proporciones, aparece ahora más real que nunca. La situación está claramente empeorando.

Si las barras de combustible nuclear ya utilizado arden debido a la falta de refrigeración, el intenso calor producido va a alzar la radiación hasta altas capas de la atmósfera, esparciéndola a lo largo de todo el planeta. Ese es el peor escenario posible, una pesadilla de nubes de material radioactivo inundando durante meses el planeta con toxinas letales para todo tipo de vida. Y según el Instituto Central de Meteorología y Geodinámica de Viena, ese nefasto proceso de hecho ya ha empezado. Sus técnicos declararon a New Scientist que:

“La planta nuclear dañada en Japón ha estado emitiendo yodo y cesio radiactivo a unos niveles parecidos a los que se detectaron justo después del accidente de Chernobyl en 1986. Los investigadores austriacos han utilizado una red de medidores de radiación de alcance mundial – diseñada para detectar pruebas de armamento nuclear clandestinas – para demostrar que se están emitiendo diariamente niveles de yodo-131 del orden de un 73% de los observados tras el desastre de 1986. Y la emisión diaria de cesio-137 que sale de Fukushima Daiichi equivale aproximadamente al 60% de la emitida por Chernobyl” (New Scientist, marzo 24 – del artículo de Michael Collins “Dijeron que no era como Chernobyl y estaban equivocados”).

Así pues, partículas radioactivas volátiles están ya subiendo hasta los corredores aéreos que utilizan los aviones, y por lo tanto están siendo esparcidas por todos los continentes. Pero la diferencia en este caso es que las cantidades son mucho mayores de lo que eran en Chernobyl, y por lo tanto el peligro es también mucho mayor. Según el mismo grupo de científicos, “la planta de Fukushima tiene alrededor de 1.760 toneladas de combustible nuclear nuevo o ya usado” mientras que “el reactor de Chernobyl tenía sólo 180 toneladas”. Los problemas generados en una única instalación nuclear están pues poniendo en peligro a los seres humanos y otras especies de todo el planeta. ¿Es esto a lo que se refería Obama cuando tildó la energía nuclear de “segura y sostenible”?

El siguiente extracto es de la CNN:

Las autoridades japonesas informaron el viernes de que era posible que hubiera una grieta en la vasija de contención del reactor número 3 en la central nuclear de Fukushima Daiichi dañada por el terremoto, lo que son muy malas noticias en la lucha por evitar una fuga de radiación a gran escala”.

Y este del New York Times:

Un alto directivo del ámbito de la energía nuclear, que insiste en permanecer en el anonimato pero que tiene amplios contactos en Japón, ha declarado que hay una larga grieta vertical que baja por el lateral de la vasija de contención del propio reactor. La grieta llega hasta debajo del nivel del agua y por ella se han estado filtrando fluidos y gases. Según sus propias palabras:

“Hay sin duda una grieta en la vasija – va de arriba a abajo y es bastante grande. Y el problema con las grietas es que nunca se hacen más pequeñas” (información obtenida de Washington’s Blog).

Así que hay una grieta en la vasija de contención y hay materiales radioactivos que se están liberando al mar, matando peces y al resto de la vida marina y transformando las aguas costeras en un erial radioactivo. Según el Kyodo News:

Una problemática más es el creciente nivel de contaminación en el mar alrededor de la planta… En una muestra de agua marina que se tomó el sábado a unos 330 metros al sur de las instalaciones, cerca del sistema de drenaje de los 4 reactores afectados, contenía yodo-131 radiactivo en una concentración 1.850,5 veces mayor que el límite legal permitido, comparado con las 1.250,8 veces más que se habían detectado el viernes, informa la agencia.

Nishiyama dijo en la conferencia de prensa de la mañana que no podía negar la posibilidad de que haya materiales radiactivos filtrándose continuadamente al mar. Más tarde afirmó que el agua hallada en la base de los edificios de las turbinas es improbable que haya llegado al mar y generado contaminación” (“Se suceden las malas noticias sobre el agua radioactiva en la planta nuclear”, Kyodo News).

Como era de esperar, los medios de comunicación han pasado a una actitud del estilo “vertido de crudo de BP”, haciendo todo lo posible por minimizar el desastre y tranquilizar a la opinión pública con medias verdades y desinformación. El objetivo es ocultar la magnitud de la catástrofe y proteger a la industria nuclear. Se trata de otra caso de “los beneficios por delante de las personas”. Pero aún así, la verdad está ahí para quienes quieran entreverla tras las mentiras. Ha aparecido radiación en el suministro de agua en Tokyo, las importaciones de leche, verduras y fruta procedentes de cuatro distritos cercanos a Fukushima han sido prohibidas, y el radio de la zona de evacuación alrededor de la planta se ha ensanchado hasta los 25 kilómetros.

Además, los sensores han detectado minúsculas partículas radioactivas que han salido de la zona del reactor y han viajado por el Pacífico hasta los EEUU, el Atlántico y Europa… según Reuters: “Es cuestión de días que se disperse por todo el hemisferio norte”, dijo Andrea Stahl, uno de los principales científicos del Instituto Noruego de Investigación del Aire”.

Y lo siguiente lo comenta Brian Moench, de MD:

Los portavoces de la Administración no dejan de repetir que “no supone una amenaza” el que la radiación haya alcanzado los EEUU desde Japón, igual que hicieron con la hemorragia de petróleo en el Golfo. Tal vez deberíamos todos silbar un “Don’t worry, be happy” al unísono. Sin embargo una mínima reflexión científica lleva a una segunda interpretación.

Que la radiación esté siendo liberada a 7.500 km. de distancia no es tan tranquilizador como parece… Cada día, los flujos de aire de los corredores aéreos traen contaminación de las nubes de humo y polvo asiáticas del desierto de Gobi hasta nuestras costas occidentales, contribuyendo entre el 10% y el 60% al total de contaminación que respiran los californianos, según la época del año que sea. El mercurio posiblemente sea la segunda sustancia más tóxica que se conoce después del plutonio. La mitad del mercurio que hay en toda la atmósfera de los EEUU se origina en China. Es decir, también a 7.500 km. de distancia. Una semana después de que se hiciese un ensayo de armamento nuclear en China, se halló yodo-131 en las glándulas tiroides de los ciervos de Colorado, a pesar de que no había podido ser previamente detectado en el aire o en la vegetación circundante” (Washington’s Blog).

Los restos humeantes de Fukushima son una permanente máquina de muerte que envenena todo a su alrededor – el mar, el cielo y el suelo. Un fragmento del artículo de Collins:

“…La contaminación en el suelo es realmente alta. En el suelo a 40 kilómetros de distancia… los niveles de contaminación eran muy altos – de hecho, mil veces más yodo de lo normal, 4.000 veces el estándar de cesio. Y acabamos de recibir un informe del Dr. Tetsuji Imanaka del Instituto de Investigación en Reactores de Kyoto, donde explica que aunque tiene que estudiar con más detalle las muestras del gobierno japonés, según como estén hechas esas muestras el nivel de contaminación puede ser el doble del que hizo obligada la evacuación alrededor de Chernobyl“. Aileen Mioko Smith, 24 de marzo (del artículo de Michael Collins “Dijeron que no era como Chernobyl y estaban equivocados”).

Ya hay el doble del que había en Chernobyl, y el desastre posiblemente siga durante meses. La situación está empeorando, está empeorando mucho.

El gobierno japonés ha estado minimizando la crisis para que parezca que tiene la situación bajo control, pero es todo una farsa. No controla nada. La misión de rescate fue un fracaso desde su mismo inicio y ahora la cosa está a punto de estallar. Las medidas de emergencia han sido sobrepasadas por los acontecimientos y ahora es ya sólo cuestión de esperar y ver qué pasa. Nos acercamos a un final definitivo.

Pero entonces, ¿porqué encubrirlo? ¿Porqué tratan los medios de comunicación de suavizar los verdaderos efectos de una catástrofe nuclear? ¿Cree realmente el gobierno japonés que va a hacer mejor las cosas manejando estratégicamente sus relaciones públicas? Deberían centrarse en salvar vidas y dejarse de “gestionar la percepción del público”. Lo que sigue puede encontrarse en la página web de la Union of Concerned Scientists:

Nuestra valoración es que el gobierno japonés está desaprovechando la oportunidad de iniciar una evacuación ordenada de una gran área alrededor de la planta – especialmente de la población más vulnerable, como los niños y las mujeres embarazadas. Está potencialmente desperdiciando un tiempo precioso al no estar llevando a cabo ya ahora una mayor operación de evacuación”.

El gobierno japonés trata de proteger al poderoso lobby nuclear. Y lo mismo hace Obama, quien sigue promoviendo la energía nuclear incluso mientras Fukushima escupe radiación. No está pensando en el interés público; se está preocupando de los generosos donantes que llenan los cofres de sus campañas electorales.

Y los trabajadores japoneses se están jugando sus vidas para recuperar el control de la central averiada, pero con escaso éxito. La probabilidad de que haya otro incendio, otra monstruosa explosión, o de que se funda el núcleo de algún reactor aumenta cada día. El desastre de Fukushima se acerca y pone en peligro a decenas de miles de personas, para quienes aumentará drásticamente el riesgo de contraer cáncer de tiroides, leucemia infantil y otras enfermedades mortales.

El sábado, el primer ministro japonés Naoto Kan dijo que la situación en la planta nuclear de Fukushima era “seria”. Eso puede que se convierta en la frase más desafortunada del siglo.


(*) Mike Whitney es un analista político que vive en el estado de Washington y colabora regularmente con la revista norteamericana CounterPunch.



[Fuente: SinPermiso]

El Partido Comunista Japonés denuncia que el gobierno está minimizando la catástrofe y reclama una comisión independiente de los promotores de la energía nuclear

In Actualidad, Medio ambiente on 25 marzo, 2011 at 0:02

Durante un encuentro en la cumbre entre el gobierno y la oposición el 12 de marzo en la residencia oficial del primer ministro tras la Catástrofe del Gran Este japonés, el presidente del Partido Comunista Japonés Shii Kazuo solicitó que el primer ministro diese prioridad absoluta a las operaciones de socorro por encima de todo y que el gobierno hiciese todo lo que tuviera que hacer en este sentido. Shii declaró que el PCJ cooperaría en las acciones de socorro y de salvamento.

En lo que concierne a la explosión en la central nuclear Fukushima-1, declaró : “estamos extremadamente preocupados por la situación. Esperamos que el gobierno tome todas las medidas posibles para impedir que se propaguen las materias radioactivas”.

Propuso también que el gobierno distribuyese inmediatamente comprimidos de yodo a los residentes de las zonas siniestradas para impedir que la radioactividad penetrase en la glándula tiroides. El primer ministro Kan declaró que el gobierno, en cooperación con la administración de la prefectura de Fukushima, trabajaba para proporcionar yodo a los residentes.

EL GOBIERNO ESTÁ MINIMIZANDO LOS DAÑOS CAUSADOS POR EL ACCIDENTE EN LA CENTRAL NUCLEAR

Sobre la explosión que tuvo lugar hacia las 15 h. 30 m., el 12 de marzo, en la central nuclear de Fukushima-1, el presidente del Partido Comunista Japonés declaró lo siguiente : “el primer ministro y el jefe de gabinete deberían darse cuenta de la gravedad de la situación, y tomar enseguida las medidas necesarias para la protección de las vidas humanas”.

Preguntado por los periodistas sobre la reacción gubernamental en relación con el accidente, Shii afirmó : “Es un problema que el g0obierno anunciase el hecho de la explosión dos horas y media después de que la explosión tuviera lugar y que el gobierno no fuera claro y franco en lo que concierne a la situación en su conjunto”.

Shii añadió : “Le dije por teléfono al asistente del primer ministro Kato Koichi que este tipo de reacción no ayudaría en nada a los residentes que se encuentran en las cercanías y que sufren una extrema ansiedad. Le dije que el primer ministro y el jefe del gabinete eran responsables, que deben darse cuenta de la gravedad de la situación en su conjunto, comunicar los hechos a la población, y tomar inmediatamente medidas para limitar los daños, incluso procediendo rápidamente a evacuaciones de urgencia y la distribución de preparados de yodo para eliminar la radioactividad presente en el cuerpo”.

UN EQUIPO DE EXPERTOS INDEPENDIENTES DE LOS PROMOTORES DE LA ENERGÍA NUCLEAR DEBE OCUPARSE DE LA CRISIS

El presidente del Partido Comunista Japonés Shii Kazuo ha propuesto que el gobierno otorgue un mandato a la Comisión de seguridad nuclear, que es independiente de los promotores de la energía nuclear, para gestionar la crisis nuclear actual.

Durante una conferencia de prensa celebrada el 14 de marzo, Shii subrayó que la Agencia para la Seguridad Nuclear e Industrial, organismo que se ocupa actualmente de los accidentes nucleares, forma parte del ministerio de Economía, de Comercio e Industria, pro-nuclear.

Citando el hecho de que el gobierno no ha informado al público de la explosión del reactor número 1 de la central de Fukushima-1, el 12 de marzo, hasta cinco horas y media después de la explosión, Shii afirmó : “Debo decir que fue una reacción irresponsable. El gobierno debería comunicar rápidamente los hechos exactos al público y informarle de la forma en que el gobierno pretende gestionar en el curso de los acontecimientos el peor de los escenarios posibles”.

En lo que concierne a la explosión que siguió del reactor número 3 de la misma central, el 14 de marzo, Shii declaró : “El reactor número 3 utiliza plutonio. Si se propaga en el aire, los daños serán enormes.

En cuanto al corte de corriente eléctrica del 14 de marzo, Shii criticó a la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) por haber cortado la electricidad sin haber explicado claramente cuáles serían las zonas sometidas al apagón, cuándo comenzaría el apagón o lo que sucedería en los centros sanitarios o a las personas que necesitan oxigeno en su domicilio.

Señaló que es posible que se hayan producido graves problemas de salud y de seguridad en este caso y declaró : “El PCJ exige que el gobierno de orden a la TEPCO de utilizar los protocolos establecidos antes de proceder a un corte premeditado de corriente eléctrica”.

[Fuente: L’Humanité en español]

Qué sucedió, por qué, y qué podría pasar: la situación posterior al maremoto en las centrales nucleares de Fukushima

In Actualidad, Medio ambiente on 24 marzo, 2011 at 0:00

Arjun Makhijani


El 11 de marzo de 2011, las centrales nucleares de Fukushima Daiichi y Fukushima Daini (Fukushima para abreviar) sufrieron un terremoto severo, seguido de un maremoto. Este análisis se refiere a la central de Daiichi, que ha experimentado los problemas más graves, por lo que se sabe, en el momento de escribir este artículo (9 p.m. del 13 de marzo de 2011, hora del Este en los Estados Unidos). Se desconectó la corriente de la red, y los reactores se cerraron con éxito como parte de la emergencia. Pero todavía era necesaria la corriente para hacer funcionar el emplazamiento con el fin de eliminar el calor de los reactores. La central de Dai-chi tiene seis reactores de agua en ebullición en funcionamiento.

El más antiguo, la Unidad 1, que parece haber sufrido una fusión parcial del combustible, se activó por primera vez en 1970 (y quedó conectado a la red en 1971). La Unidad 3, que también parece haber tenido problemas similares a los de la Unidad 1, cuyo combustible incluye una mezcla de óxido de plutonio y óxido de uranio (“combustible MOX”) se activó por vez primera en 1976. Ambos reactores son de Diseño de Agua en Ebullición Mark 1. No tienen los macizos edificios de contención de hormigón de varios pies de espesor típicos de posteriores diseños de reactores (nota del 14 de marzo, 6:30: la Unidad 3 ha sufrido también una explosión y la Unidad 2 parece haber perdido refrigeración. El problema aquí descrito se aplicaría probablemente a la Unidad 3; la Unidad 2 puede encaminarse hacia problemas similares).

Un rasgo especial del diseño del Mark 1 es que el combustible utilizado, también llamado combustible irradiado, se almacena dentro del edificio del reactor en una estructura de hormigón en forma de piscina cerca de la parte superior de la vasija del reactor. Cuando se recarga de combustible el reactor, el combustible irradiado es retirado del reactor por medio de una gran grúa, trasladado a la piscina y mantenido bajo el agua durante unos cuantos años. Este combustible irradiado debe quedar bajo el agua para impedir fugas graves de radioactividad, entre otras razones. Podría ocurrir una fusión o incluso un incendio si se produjera una pérdida de refrigerante de la piscina de combustible irradiado. El agua de la piscina de combustible irradiado y el techo del edificio del reactor son las barreras principales para evitar la fuga de radiactividad de la piscina de combustible irradiado.

Una explosión ligada a la Unidad 1 tuvo lugar el 12 de marzo a las 3:36 p.m.[1] En un principio las autoridades declararon que esto había sucedido en el edificio de la turbina junto al edificio del reactor. Sin embargo, fue el tejado del edificio del reactor y parte de las paredes junto al tejado los que saltaron completamente por los aires, dejando solamente un esqueleto de acero en lo alto del edificio. Esto indica una explosión dentro del edificio del reactor, probablemente una explosión de hidrógeno, puesto que el hidrógeno es mucho más ligero que el aire y se acumularía cerca de la parte superior del edificio. La explosión parece haber ocurrido por tanto cerca del nivel en el que se ubicaría la piscina de combustible irradiado en un reactor Mark 1.

Si bien las autoridades japonesas han declarado que la vasija del reactor está todavía intacta, no han dicho una palabra respecto al estado de la estructura de la piscina de combustible irradiado, salvo indirectamente (véase más abajo) ¿Está todavía intacta? Se trata de una cuestión crucial con respecto al abanico de potenciales consecuencias del accidente del reactor.

Se genera hidrógeno en un reactor nuclear si el combustible del reactor pierde su cobertura de agua refrigerante. Los tubos que contienen las cápsulas de combustible están hechos de una aleación de zirconio. El zirconio reacciona con vapor que produce óxido de zirconio y gas de hidrógeno. Además, la reacción es exotérmica, es decir, libera gran cantidad de calor, y crea por tanto una retroalimentación positiva que agrava el problema y eleva la temperatura. El mismo fenómeno puede ocurrir en una piscina de combustible irradiado en caso de perdida del agua refrigerante. Además, puede producirse un incendio. Los mecanismos y consecuencias de un accidente se conocen razonablemente bien. Vale la pena citar por extenso un estudio de la Academia Nacional de Ciencias norteamericana, publicado en 2006:

La capacidad de eliminar el calor deteriorado del combustible irradiado quedaría también reducida a medida que cae el nivel del agua, especiamente cuando cae por debajo del límite superior en las conducciones de combustible. Esto provocaría que aumentara la temperatura en las conducciones de combustible, acelerando la oxidación del revestimiento de aleación de zirconio (o zircaloy) que recubre las cápsulas de óxido de uranio. Esta reacción de oxidación puede tener lugar en presencia tanto de aire como de vapor y es fuertemente exotérmica, es decir, que la reacción libera gran cantidad de calor, que puede elevar aún más las temperaturas del revestimiento. La reacción de vapor también genera grandes cantidades de hidrógeno…

[Con la pérdida de refrigerante] “Estas reacciones de oxidación pueden convertirse en automáticamente autosuficientes…a altas temperaturas (es decir, cerca de un factor de 10 más elevado que el punto de ebullición del agua) si existe un suministro de oxígeno disponible para sostener las reacciones (…) el resultado podría consistir en una reacción de oxidación fuera de control a la que se alude en este informe como incendio del revestimiento de zirconio que procede como frente del fuego (tal como se ve, por ejemplo, en el incendio de un bosque o en una bengala) a lo largo del eje de la barra de combustible hacia la fuente del oxidante (es decir, aire o vapor)…

A medida que se incrementan las temperaturas de la barra de combustible, aumenta la presión del gas dentro de la barra de combustible y puede provocar eventualmente que el revestimiento se hinche y reviente. A temperaturas más elevadas (cerca de 1.800 grados centígrados [aproximadamente 3.300 grados Fahrenheit]), el revestimiento de zirconio reacciona con el combustible de óxido de uranio formando una fase fundida compleja que contiene óxido de uranio-zirconio. Partiendo de la ruptura del revestimiento, estos procesos podrían tener como resultado la liberación de gases de fisión y parte del material radiactivo del combustible en forma de aerosoles en el edificio que alberga la piscina del combustible irradiado y posiblemente en el medio ambiente. Si no se disipa el calor de una conducción candente, el fuego podría extenderse a otras conducciones de combustible irradiado de la piscina, produciendo un incendio del revestimiento de zirconio que se propagara”.

La reacción de alta temperatura del zirconio y el vapor se ha descrito cuantitativamente por lo menos desde principios de los años 60…[2]

El alcance de la fuga dependería de la gravedad de la pérdida del refrigerante, de cuánto combustible irradiado quede en la piscina, y cuánto hace que se haya descargado parte de ello recientemente. Los mecanismos del accidente serían muy diferentes de los de Chernobil, [3] donde también se produjo un incendio, y la mezcla de radionucleidos sería muy diferente. Aunque la cantidad de radionucleidos de corta duración, sobre todo el yodo-131, sería mucho más pequeña, las consecuencias a largo plazo serían mucho más graves debido a radionucleidos de larga duración, tales como el cesio-137, el estroncio-90, yodo-129, y plutonio-239. Estos radionucleidos están generalmente presentes en cantidades mucho más grandes en las piscinas de combustible irradiado que en el reactor mismo. A la luz de lo que esto supone, es notable lo poco que han dicho las autoridades japonesas acerca de este problema. De la minúscula porción de información disponible, parece desprenderse que hay un problema con el enfriamiento del combustible irradiado. Según un comunicado de prensa de TEPCO [empresa propietaria de la central], emitido el 13 de marzo a las 9 p.m., hora de Japón:

Estamos coordinando ahora mismo con las autoridades y departamentos lo relativo a cómo garantizar que el agua refrigerante enfríe el agua de la piscina de combustible irradiado“. [4]

Esto indica que estamos ante un problema de refrigeración del combustible irradiado. Pero no hay información acerca de su gravedad, ni de si se ha dañado la piscina al estar filtrándose. Resulta razonable conjeturar que bombear agua de mar al edificio del reactor desde el exterior iría dirigido más a la piscina de combustible irradiado que al reactor. De acuerdo con TEPCO, la inyección de agua marina en la vasija del reactor de la Unidad 1 se ha realizado con éxito. También parece ser este el caso de la Unidad 3, en el momento de escribir esto. [5] Parece probable que la ventilación del vapor radioactivo de los reactores haya de continuar.

No esta claro en este estadio si se ha dado salida a los radionucleidos de la piscina de combustible irradiado en la Unidad 1. Que se ha dado salida desde el reactor lo han reconocido las autoridades. Se ha informado de niveles bastante elevados de radiación fuera de la central, por encima de 1.200 microsieverts por hora, [6] que es más de 10.000 veces la radiación del trasfondo natural al nivel del mar. En este nivel la dosis anual humana permisible de radiación se sobrepasaría en menos de una hora. Esos niveles indican una fusión parcial en la Unidad 1 y posiblemente en la Unidad 3. Sin embargo, si bien parece estar ampliamente asumido que ha emanado radiactividad sólo de la(s) vasija(s) del reactor, no está claro si parte de la misma procede de una fuga de la piscina de combustible irradiado de la Unidad 1, que puede haber quedado dañada por la explosión.

Las consecuencias de accidentes graves en piscinas de combustible irradiado en reactores cerrados norteamericanos las estudió el Laboratorio Nacional de Brookhaven en un informe de 1997 preparado por la Comisión Reguladora Nuclear de los EE. UU. De acuerdo con sus resultados, los daños ocasionados por esos accidentes en Reactores de Agua en Ebullición norteamericano eran del orden de entre 700 millones y 546.000 millones de dólares, lo que sería poco más o menos entre 900 millones y 700.000 millones en dólares de hoy. Las cifras más reducidas podrían aplicarse si hubiera sólo un conjunto antiguo de combustible irradiado presente en la piscina para una piscina llena en la que el combustible irradiado ha sido reacomodado para maximizar el almacenamiento. Otras variables consistirían en si había algo de combustible irradiado recientemente descargado en la piscina, lo que incrementaría enormemente las fugas de radiactividad. Las estimaciones de muertes por cáncer en los años y décadas posteriores al accidente se calcularían entre 1.300 y 31.900 en 50 kilómetros (30 millas) alrededor de la central y entre 1.900 y 138.000 en un radio de 500 kilómetros (300 millas) alrededor de la central. [7]

Hasta ahora las autoridades no han mencionado la cantidad de combustible irradiado en la piscina de combustible irradiado de la Unidad 1. El abanico de consecuencias en Japón sería algo diferente, puesto que las consecuencias dependen de la densidad de población entre 50 y 500 kilómetros en torno a la planta, la política de reacomodo, y algunas otras variables. Habría que hacer notar también que la Unidad 1 de Daiichi 1 estaría clasificada en cerca de la mitad de la potencia de la mayoría de los reactores norteamericanos, de modo que la cantidad de radiactividad de la piscina sería cerca de la mitad de la cantidad media, de ser igual todo lo demás. Pero el estudio de Brookhaven se puede tomar como indicador general de que la escala de daños podría ser inmensa en el caso más grave.

Esperemos que la piscina de combustible irradiado pueda mantenerse llena de agua y los diversos reactores puedan mantenerse lo bastante refrigerados como para impedir consecuencias mucho más graves que las que ya han sucedido (ha habido ya una exposición grave de los trabajadores y una exposición pública a la radiación, de acuerdo con las informaciones [8]). Pero el accidente deja claro que hay amplia información de que son posibles consecuencias muy graves en reactores de agua más ligeros, que son los diseños utilizados en Japón, los Estados Unidos y la mayoría del resto del mundo. Las piscinas de combustible irradiado tienen formas especiales de vulnerabilidad que son diferentes en diferentes diseños específicos, pero todas poseen algún riesgo de consecuencias graves en accidentes o atentados terroristas en el peor de los casos (estudiados por las Academias Nacionales en su informe de 2006).

Los Estados unidos deberían sacar todo el combustible irradiado que pudieran de las piscinas para trasladarlo a un almacenamiento en seco reforzado y seguro. La tragedia de Japón supone un recordatorio de que elaborar productos de plutonio y fisión para hervir simplemente agua (que es lo que hace un reactor nuclear) no constituye un enfoque prudente de generación de electricidad. Aunque se necesiten los reactores existentes para mantener la estabilidad del suministro eléctrico durante algún tiempo (como resulta evidente también a partir de la catástrofe de terremoto y maremoto de Japón), deberían detenerse los proyectos de nuevos reactores y eliminarse gradualmente los reactores existentes junto al carbón y el petróleo. Es posible hacerlo en términos económicos en las próximas décadas, a la vez que se mantiene la fiabilidad del sistema de electricidad, aumentando además enormemente su seguridad, tal como he mostrado en mi libro Carbon-Free and Nuclear Free: A Roadmap for U.S. Energy Policy [“Sin carbono ni nucleares: una hoja de ruta para la política energética norteamericana”], publicado en 2007 y en trabajos posteriores que pueden encontrarse en la página en red del IEER, www.ieer.org, Carbon-Free and Nuclear-Free y que pueden descargarse gratuitamente.


NOTAS:

[1] Tokyo Electric Power Company, comunicado de prensa, “Plant Status of Fukushima Daiichi Nuclear Power Station (9 p.m. [horade Japón 13 de marzo),” en la Red en: http://www.tepco.co.jp/en/press/corp-com/release/11031310-e.html Estos conunicados de prensa aparecen más abajo como TEPCO 2011, con la fecha y hora del comunicado de prensa y su URL correspondiente.

[2] Safety and Security of Spent Fuel Storage; Public Report. Washington, D.C.: National Academy Press, 2006, pp.38-39. Este informe abordaba la cuestión de los atentados terroristas contra piscinas de combustible irradiado y las precauciones que deberían tomarse a la luz de la gravedad potencial del problema. Véase más abajo.

[3] El reactor de Chernobil era de un diseño muy distinto, refrigerado con agua y moderado con grafito. El reactor mismo explotó de forma catastrófica en ese caso debido a un accidente que se descontroló. No es el caso actual, puesto que el reactor se clausuró con éxito casi inmediatamente después del accidente. En Chernobil se prendió fuego el grafito y el incendio duró diez días. En el caso del accidente más grave en piscina de combustible irradiado, sería el zirconio el que se prendería fuego, tal como describe el estudio de las Academias Nacionales citado más arriba.

[4] Comunicado de prensa de TEPCO, 13 de marzo, 9 p.m. en la Red en:  http://www.tepco.co.jp/en/press/corp-com/release/11031312-e.html

[5] Comunicado de prensa de TEPCO, 13 de marzo, 9 p.m. en la Red en: http://www.tepco.co.jp/en/press/corp-com/release/11031312-e.html

[6] Hiroko Tabuchi y Matthew Wald, “Partial meltdowns Presumed at Crippled Reactors,” New York Times, 13 de marzo, 2011, http://www.nytimes.com/2011/03/14/world/asia/, visto a las 8.13 p.m. hora del Este, 13 de marzo, 2011. A partir de aquí citado como Tabuchi y Wald, 2011.  

[7] R.J. Travis, R.E. Davis, E.J. Grove, M.A. Azarm, A Safety and Regulatory Assessment of Generic BWR and PWR Permanently Shutdown Nuclear Power Plants, BNL-NUREG-52498, Brookhaven National Laboratory, 1997, Cuadro 4.1, 4.2.     

[8] Tabuchi y Wald, 2011.


(*) Arjun Makhijani es presidente del Institute for Energy and Environmental Research [Instituto de Investigación Energética y Ambiental]. Es doctor en ingenieria por la universidad de California, Berkeley, dondese especializó en fusión nuclear. Fue elegido miembro de la American Physical Society en 2007.