Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias

Archive for the ‘Medio ambiente’ Category

Fukushima: el precio de la energía atómica

In Actualidad, Medio ambiente on 15 marzo, 2011 at 0:00

Philip Grassman

25 años después de la catástrofe de Chernobil, se repite la historia en Japón, en la periferia de Tokio. El suceso demuestra concluyentemente que los riesgos que comporta la tecnología atómica –criminalmente minimizados en los últimos años por un recrecido lobby pronuclear– son de todo punto inasumibles.

Un devastador terremoto de la escala del sucedido nadie podía preverlo. Ni siquiera Japón, una nación que ha aprendido a convivir con ellos, una sociedad altamente tecnificada que creía haber comprendido tanto como era posible los riesgos que comporta y con tantas precauciones de seguridad como parecían necesarias.

Pero fue un error. El país afronta ahora, unas horas después del peor terremoto desde que se cuenta con registros sísmicos, una catástrofe aún mayor. El reactor de Fukushima está tan gravemente dañado que a pesar de haber sido rápidamente desactivado cuando el terremoto comenzó, planea sobre él el riesgo de una fusión del núcleo. Se trataría de un nuevo Chernobil, casi exactamente veinticinco años después de la catástrofe que tuvo lugar en aquella región de Ucrania. Aunque en esta ocasión la magnitud no sería comparable, porque el reactor se encuentra en una región mucho más habitada que Chernobil.

Y aunque en esta ocasión no ha sido un error humano la razón inmediata para la catástrofe, la política japonesa tiene indirectamente, no obstante, una gran responsabilidad en lo ocurrido. En Japón existen 55 centrales nucleares en activo que generan un tercio de la electricidad del país. Japón emplea desde hace décadas, impertérrita, la energía atómica. Pero, una vez más, se ha demostrado que las centrales atómicas son bombas de relojería. Obvio es decirlo: seguras según los cálculos humanos. Pero hay condiciones que la medición humana no puede concebir. Así ocurrió en Chernobil, cuando un técnico pulsó el botón equivocado y desató la catástrofe. Y ahora amenaza con ocurrir también en Fukushima, donde nadie había calculado que la central estaría desabastecida de electricidad durante tanto tiempo y los niveles de los tanques de agua fría descenderían tan rápidamente.

Quien se apoya en la energía atómica acepta estos riesgos. Tan improbables como se quiera pretender, pero no se los puede excluir. Hace 25 años tuvieron lugar en una región que afectó a cientos de miles de personas. Ahora el mundo se enfrenta a una situación semejante. Vivimos en una época en la que los cálculos de riesgos no están en el discurso oficial de las eléctricas. Se trata siempre solamente de probabilidades que podrían llegar a convertirse en una realidad dentro de un millón de años. La realidad nos da ahora una lección. El precio que posiblemente habremos de pagar por la energía atómica es demasiado alto.

China desarrolla la “agricultura creativa”

In Actualidad, Economía, Medio ambiente on 1 febrero, 2011 at 0:00

Editorial de
Diario del Pueblo


La agricultura creativa es una síntesis orgánica de elementos culturales y artísticos, a los que se suman tecnologías aplicadas y derivados agrícolas para hacer un máximo uso de la tierra y obtener más y mejores cultivos, según la demanda del mercado.

En fecha reciente, Beijing acogió un foro de alto nivel sobre la agricultura en China. El vicepresidente de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh), Li Wuwei, señaló que hoy, cuando el mundo ha entrado en la era de la economía creativa, a China le toca desarrollar una agricultura original, transformando su desarrollo, creando un nuevo sistema de salud y de producción a largo plazo en las zonas rurales, lo que contribuirá a la meta nacional de construir un nuevo campo socialista.

LA AGRICULTURA CREATIVA ES UN “ARMA MÁGICA” PARA LAS BUENAS COSECHAS

En la actualidad, la capital china dispone de más de 30 variantes de producción agrícola original, cuyo rendimiento anual asciende a 10 millones 130 mil yuanes. Además, el país cuenta con 113 parques agrarios creativos, los cuales reciben unos 5 millones 56 mil turistas cada año, con ingresos por 616 millones de yuanes.

Por otra parte, China ha ubicado por todo su territorio cerca de tres mil parques científicos y tecnológicos agrícolas, 36 de ellos con categoría estatal. En sus instalaciones se han desarrollado 9.544 nuevos tipos de productos agrícolas. Hay asimismo 2.707 oficinas empresariales en los parques, las cuales ofrecen prestaciones sociales apoyándose en un prespuesto de más de cinco millones de yuanes.

IMPORTANCIA DE LA AGRICULTURA CREATIVA PARA MEJORAR LA ESTRUCTURA PRODUCTIVA

Uno de los beneficios consustanciales a la agricultura creativa es su destacado aporte al desarrollo de la producción, pues pone en ejecución métodos científicos y técnicos, sobre los cuales se hace posible erigir un sistema industrial y desarrollar el sector de servicios, incluidas las industrias de turismo y la alimentaria. Con su concurso es posible además generar variantes aplicables a una multiplicidad de sectores, cuyos resultados quedan de este modo concatenados, según Li Wuwei.

En la meridional isla china de Hainan se aplica la agricultura moderna, combinando las labores del agro con la actividad turística, como forma de garantizar nuevas variantes de desarrollo. Ante los visitantes a la ínsula se depliega un sinnúmero de hortalizas, como parte del entorno rural que les acoge durante su estancia. En la actualidad, Hainan tiene más de 100 parques agrícolas. El porcentaje de su sector de servicios se elevó a 48%, cifra que refleja el nivel de desarrollo alcanzado por su agricultura creativa en los últimos años.

LA CULTURA COMO PARTE DEL PROCESO CREATIVO

En opinión de algunos expertos, Gran Bretaña, Alemania y otros países europeos marchan a la cabeza del orbe en la aplicación exitosa de la agricultura creativa, ya que en sus territorios la agricultura rebasa el marco de la producción, para insertarse en la cotidianidad e influir en la conformación de una cultura asociada. China, por su parte, aún está a la zaga en este sentido, aunque ya descuellan en su geografía zonas donde se complementan contenidos culturales y productos innovadores.

En el proceso de desarrollo de la creatividad agrícola, sus promotores se vuelcan cada día más hacia la imbricación entre cultura tradicional y actividad del agro. Muestra de ello es la presencia del tradicional arte chino del papel recortado en la producción de manzanas, sobre las cuales se colocan estos patrones de papel, hasta que el diseño queda marcado sobre la fruta por la acción constante de la luz solar. De ahí que sea común encontrar frutos adornados con los caracteres de “felicidad”, y “longevidad”, entre otros. Los aldeanos del distrinto beijinés de Mentougou utilizan otros métodos para la decoración de frutas, además de la pintura tradicional, como son la paja quemada y el blanqueado. Sus productos así decorados se exportan a más de 10 países.


El PCPC se opone al tren para el Norte de Tenerife

In Actualidad, Comunicado, Medio ambiente on 2 abril, 2010 at 0:02

Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC)

ALEGACIÓN:

1.- La propuesta sometida a participación pública atenta gravemente contra la cohesión social y la integración territorial de la zona norte de la isla, por las numerosas viviendas a las cuales afecta y por la gran afección a tierras de cultivo que constituyen el soporte fundamental sobre el cual el Norte de Tenerife se ha vertebrado socialmente, dando lugar a una genuina formación identitaria en la cual la tradición agraria es factor determinante de vertebración interna. En la introducción de la Ley de Directrices, en el apartado 3.5, que trata sobre los requerimientos específicos del carácter insular, se dice:

(….) las Directrices definen como esencial para la sostenibilidad del desarrollo, (….) la integración territorial del archipiélago.

Las actuaciones contenidas en el documento del Avance están en clara y total contradicción con el objetivo de promover la integración territorial del Norte de Tenerife.

2.- Pero, desde el punto de vista de la defensa de la sostenibilidad y de la biodiversidad, las propuestas contenidas en el documento del Avance parecen redactadas en otro lugar que nada tenga que ver con lo que está ordenado en estas islas. Así podemos tomar como ejemplo lo establecido en la Directriz 3, sobre criterios, donde se dice:

1. Constituyen criterios básicos en la elaboración de las Directrices los siguientes:

a) La preservación de la biodiversidad y la defensa de la integridad de los sistemas naturales que perviven en las islas, evitando su merma, alteración o contaminación y el desarrollo racional y equilibrado de las actividades sobre el territorio y el aprovechamiento del suelo en cuanto recurso natural singular.

Hay que preguntarse, ¿qué ocurre con los cientos de miles de metros cuadrados de suelos fértiles, y muchos de ellos en plena producción, que son arrasados con la propuesta de trazado del tren? ¿Cómo es posible presentar un documento técnico, sujeto a la Ley de Directrices, que pueda ignorar y violentar de manera tan descarada el marco normativo que lo regula? ¿Dónde queda el desarrollo natural y equilibrado de las actividades sobre el territorio cuando se proyecta destruir viviendas del pueblo y los suelos que les dan sustento? Evidentemente que el Avance no respeta ni los principios más esenciales de la Ley de Directrices.

3.- El documento sometido a información pública está sujeto a las determinaciones de la Ley 9/2006 sobre evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el medio ambiente. El principio que fundamenta esta normativa es el de evaluar la sostenibilidad de las actuaciones sometidas a la misma.

El concepto de sostenibilidad tiene como uno de sus fundamentos principales el de la maximización de las infraestructuras existentes. Es decir, si existe una determinada infraestructura para resolver unas necesidades concretas de la población no debe proyectarse otra nueva infraestructura para el mismo fin. Además, en el caso de la saturación de una determinada infraestructura, antes de plantear la ejecución de otra nueva debe considerarse con prioridad la remodelación de la infraestructura existente para renovar y ampliar sus capacidades como estrategia más sostenible.

La propuesta sometida a información pública choca frontalmente con este principio.

Si recurrimos a los principios establecidos para la ordenación del territorio en la Comunidad Canaria, claramente reflejados en el artículo 2 apartado 2 del DECRETO Legislativo 1/2000, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de Canarias, que dice:

2. La ordenación de los recursos naturales de Canarias se orientará:

1) A la búsqueda y consecución de un desarrollo sostenible.

2) Al mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales y de los sistemas vitales básicos.

3) A la preservación de la biodiversidad y de la singularidad y belleza de los ecosistemas y paisajes.

4) A la integración en la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos de aquellos espacios naturales cuya conservación o restauración así lo requieran, así como a la promoción en esos espacios de la investigación científica, la educación medioambiental y el encuentro del hombre con la naturaleza, en forma compatible con la preservación de sus valores.

5) A la mejora de la calidad de vida de las comunidades locales vinculadas a las áreas de influencia socioeconómica de los Espacios Naturales Protegidos.

Si prestamos atención a los apartados 1), 2) y 3) -arriba señalados en negrita- habrá que reconocer que en el marco legislativo canario existe un imperativo de sostenibilidad y de preservación de las características fundamentales del territorio, ya sean estas naturales o de producción social. Este reconocimiento expreso no es producto de la voluntad y la conciencia de las clases dominantes, sino que es producto de la presión social sostenida por nuestro pueblo en defensa de su territorio, que las clases dominantes se ven obligadas asumir, cínicamente, para tratar de mantener su hegemonía.

En cuanto a sostenibilidad se refiere, el documento sometido a información pública, se caracteriza por una argumentación permanentemente sesgada y orientada al fin para el que se encargó, que no es otro que “justificar” el carácter “sostenible” de esta brutal agresión al paisaje y a los recursos naturales de la isla. No se utilizan categorías de carácter científico sino que se recurre a valoraciones subjetivas que poco tienen que ver con una valoración rigurosa de los impactos producidos por la obra que se pretende realizar.

4.- La Directriz 86, haciendo referencia expresa a los criterios para el establecimiento de las infraestructuras –entre ellas las de transporte- dice textualmente:

3. (ND) La planificación de las infraestructuras se atendrá a los siguientes criterios:

a) ….

b) Desarrollará las alternativas que generen un menor impacto ambiental y supongan un menor consumo de los recursos, incluido el suelo y los materiales. En particular, analizarán la viabilidad de las nuevas infraestructuras, en contraposición a las alternativas de mejora de la eficiencia de infraestructuras existentes.

Resulta un auténtico ejercicio de cinismo que la documentación sometida a la participación del pueblo haga una caricatura sobre las posibilidades y potencialidades de la Autopista del Norte; infraestructura de primer orden, que de ninguna manera se puede considerar agotada en su capacidad para adaptarse a sistemas de transporte colectivo en lo que se conoce como “plataforma guiada”. Un científico estudio de esta importante arteria vial pondría de manifiesto sus grandes posibilidades para cumplir por un largo período de tiempo las necesidades del Norte de Tenerife, con una oferta de transporte colectivo mucho más idónea para la dispersión de las estructuras residenciales de la zona e, incomparablemente, más respetuosa con el tejido social y con los recursos naturales, hoy gravemente afectados ambos por las propuestas del Avance.

5.- Pareciera que los redactores del Avance, y la Corporación que le da trámite, no se hubieran leído las Directrices con el mínimo detenimiento necesario. Un ejemplo de ello es lo que se dice en la Directriz 81, apartado 2):

2. El sistema de transporte de Canarias facilitará que la satisfacción de la demanda de movilidad se haga con el menor consumo de suelo por las infraestructuras de transporte, minimizando igualmente el consumo de los recursos precisados para su operación.

Para dar cumplimiento a esta Directriz la Corporación Insular debería centrar todos sus esfuerzos en estudiar estrategias de mejora y ampliación de las capacidades de la Autopista del Norte. En ello está la clave de la mejora de las comunicaciones del Norte, para que sus vecinos y vecinas puedan seguir viviendo en sus lugares tradicionales, realizando las tareas que les han permitido desarrollarse como pueblo, y realizarlo en el futuro porque puedan seguir viviendo en el lugar que han construido con la aportación del trabajo de las sucesivas generaciones que han dado lugar a la formación social y económica del norte isleño.

6.- El despilfarro de los presupuestos públicos no es otra cosa que la utilización de los mismos como estrategia fundamental del proceso de acumulación de la burguesía local.

Si en los aspectos anteriores la propuesta del tren significa un ataque frontal a los intereses colectivos de nuestro pueblo, en el aspecto económico queda aun más evidente el carácter antisocial de la altísima inversión económica proyectada para un sistema de transporte inadecuado.

Es una realidad sistemáticamente comprobada en nuestra tierra que en todas las obras públicas los presupuestos iniciales resultan aumentados de manera brutal al final de las mismas; nos evitamos citar ejemplos por se ampliamente conocidos en nuestra sociedad.

Pero -sin entrar en este aspecto más que avalado por la experiencia-, ya las cifras que inicialmente se plantean en el documento sometido a información pública resultan absolutamente desproporcionadas con el problema que pretendidamente se trata de resolver. Por ello los autores del documento tienen que hacer ingeniería financiera para tratar de presentar unos números como creíbles, con una pléyade de afirmaciones carentes del más mínimo rigor técnico. El tren, en términos económicos, nunca será rentable. Se trata de enriquecer a constructores y a otros elementos parásitos del sector.

Por tanto esta obra solo se puede justificar dentro de la lógica de acumulación capitalista que desarrolla el sector de la construcción en la isla. Unos presupuestos cuantiosos, que luego se engrosarán de una manera desmedida durante la ejecución de la obra, que permiten el enriquecimiento de las principales constructoras locales que se pondrán de acuerdo mediante UTEs y otros sistemas de reparto concertado en el proceso de adjudicación de la obra.

Es decir, otro saqueo parasitario de las finanzas públicas que se nutren fundamentalmente a partir de los impuestos indirectos que paga nuestro pueblo y de la tributación absolutamente controlada de las rentas salariales, mientras los beneficios empresarias quedan exentos mediante la aplicación de la RIC.

Por tanto estamos ante un doble expolio a nuestro pueblo, expolio que incluye la progresiva destrucción de nuestros recursos naturales y de nuestra agricultura.

Por todo lo expuesto antes el Partido Comunista del Pueblo Canario se opone a la aprobación del presente Plan Territorial Especial, considerando tanto los aspectos políticos, como el incumplimiento descarado de la normativa de ordenación del territorio y de previsión del impacto ambiental. Así como la falta de rigor utilizado por los redactores de dicho Plan en la evaluación de las alternativas posibles y de los impactos de la opción elegida.

El Partido Comunista del Pueblo Canario se pronuncia por una solución sustentada en la mejora de la Autopista del Norte, y su adaptación a la prioridad del transporte público colectivo. Una solución sustentada en esta opción supondría una reducción absoluta de los impactos ambientales, una reducción importantísima de los presupuestos necesarios para su realización y una mayor posibilidad de orientar a la población a sustituir el transporte privado por un transporte colectivo de calidad, con las ventajas que esta opción tiene en todos los sentidos desde el punto de vista energético, ambiental y social.

La gestión del transporte colectivo de Tenerife tendrá sus efectos más positivos sobre la isla con la reversión de los procesos privatizadores, impulsados desde las distintas instituciones, recuperando el patrimonio público expropiado al pueblo en el marco de una economía popular hegemonizada por los intereses de la gran mayoría del pueblo canario. Para ello es necesario impulsar los cambios políticos que puedan llevar a sustituir al actual bloque de poder por otro, dominado por los trabajadores y el conjunto de sectores populares, que hoy están sometidos a los intereses del bloque histórico de poder en Canarias.

Por todo ello el PARTIDO COMUNISTA DEL PUEBLO CANARIO reclama:

Que teniendo por presentado este escrito de alegaciones al período de información pública del Avance del Plan Territorial Especial de Infraestructura del Tren del Norte, se sirva admitirlo y en base a lo expuesto, se proceda a descartar la opción de infraestructura ferroviaria propuesta en el Avance del Plan, y en todo caso, se opte por la denominada “Alternativa 1” de plataforma exclusiva para guaguas, como solución al problema de congestión del tráfico rodado.

En Sta. Cruz de Tenerife, a 26 de marzo de 2010

Copenhague: el olor a podrido del capitalismo

In Actualidad, Economía, Medio ambiente on 23 diciembre, 2009 at 0:01

La Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático de Copenhague terminó en un rotundo fracaso. El acuerdo meramente formal alcanzado a última hora (que se negaron a suscribir Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua y Sudán) no obliga a los firmantes, ni concreta volúmenes de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (que quedan pendientes de posteriores compromisos “voluntarios”), ni establece plazos. Fue el presidente de EEUU, Barak Obama, el primero en declarar en la capital danesa que el documento, cuando aún se estaba redactando, no sería vinculante. El mismo secretario ejecutivo de la cumbre, Yvo de Boer, lo ha calificado de “declaración de intenciones”. El anunciado objetivo de limitar la subida de las temperaturas en dos grados con respecto a 1900 queda así en mera fantasía.

Sin embargo, el calentamiento global ya es hecho indiscutible. Según las estadísticas científicas, 11 de los 14 últimos años han batido el récord del año más caliente. Las capas de hielo de los dos polos y los glaciares del Himalaya están derritiéndose aceleradamente, la superficie del mar se eleva en forma constante y los desastres climáticos aumentan en frecuencia e intensidad. Estos desastres ya han afectado gravemente a 250 millones de personas, más del 90% de las cuales son de los países pobres.

Evidentemente, el planeta no se ha calentado de repente. El cambio climático es el resultado de varios siglos desde la Revolución Industrial. Las potencias imperialistas son las protagonistas principales de la emisión de gases de efecto invernadero. En cambio, los numerosos países en vías de desarrollo, que apenas empiezan a desarrollar su industria, son las mayores víctimas.

Pero las potencias imperialistas eluden los hechos para exigir a los países pobres que “compartan” la misma responsabilidad que ellas y hagan más “contribuciones”. En Copenhague, esas potencias imperialistas, meras representantes de los intereses depredadores de sus grandes transnacionales, se han negado a comprometerse a reparar parte del daño que han hecho a la supervivencia de la vida en el planeta.

La clave para lograr una efectiva reducción de emisiones no reside en los países pobres, sino en los países occidentales. Pero estas potencias imperialistas se negaron a asumir índices de reducción de emisiones aceptables. Por ejemplo, y a pesar de la existencia de los programas de reducción de emisiones como la “Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático” y el “Protocolo de Kyoto”, EEUU, el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, ni siquiera quiso ofrecer lo que exigía a los países en vías de desarrollo. Su oferta máxima era una reducción de apenas el 4%.

El otro gran asunto a debate en Copenhague era la necesidad de que las potencias imperialistas suministren suficientes fondos y tecnologías a los países pobres. No cabe otra alternativa: los países en vías de desarrollo han sido sistemáticamente descapitalizados por el orden económico imperialista, y la introducción de tecnologías no contaminantes exige cuantiosos capitales.

De los 100.000 millones de dólares que se estimaba eran necesarios hasta el 2012, solo se comprometieron 30.000 millones, de los que EEUU aportará 3.600 millones, la Unión Europea 10.600 millones, y Japón otros 11.000 millones de dólares. Pero ese escaso “compromiso” también flaquea cuando el texto final dice que esos fondos procederán de fuentes “privadas, públicas, bilaterales y multilaterales, incluidos recursos alternativos de financiación”. En otras palabras: ni se garantiza el dinero, ni se tiene claro de dónde se va a sacar.

Hay también otro “compromiso” de proveer 100.000 millones de dólares adicionales ¡a partir de 2020! Es decir, cuando ninguno de los gobernantes actuales tenga ya responsabilidades de gobierno. Largo me lo fiáis, amigo Sancho.

Y eso con la condición de que China y otros países aceptasen “mecanismos de supervisión y verificación” de las emisiones en su territorio (y no, por ejemplo, en el de EEUU). Al final la cosa ha quedado en una inocua alusión a sistemas “internacionales de consulta y análisis” que “garantizarán que se respeta la soberanía nacional”.

Lo que ha dejado claro la cumbre de Copenhague es que el capitalismo imperialista internacional no está dispuesto a ceder en su acelerada carrera por más y mayores beneficios, aunque eso ponga en peligro la misma supervivencia de la vida humana en el planeta. La disyuntiva sigue siendo socialismo o barbarie.



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El “nacionalismo” se carga los recursos naturales de Canariasu

In Actualidad, Medio ambiente on 14 diciembre, 2009 at 0:01

Coalición Canaria (CC) sigue presentándose como “nacionalista” y defensora de Canarias. Incluso hay sectores independentistas que la tienen en alta estima, aunque, según ellos, vaya “por la vía lenta”. Desde luego, lo que sí va por la vía rápida es su majo y limpio al servicio de la burguesía colonial más retrógada y depredadora. ¿Que las normas de protección medioambientales les limitan pelotazos como Granadilla y otros? Pues a cargarse de un plumazo esas normas. De esta manera, se pone en marcha un nuevo Catálogo de Especies Amenazadas apoyado por los partidos que forman el gobierno cipayo (CC y PP), para en realidad descatalogar (desproteger) el 50% de las especies y subespecies de fauna y flora de Canarias.

Este nuevo catálogo elimina 226 especies protegidas, rebaja la cobertura a otras 131 y ampara a 94 de aquella manera, ya que sólo velará por la planta o el animal que no salga de un en algún espacio natural protegido, bien de la red Canaria, o de la red Natura 2000. Como si los animales tuvieran los mapas del gobierno autonómico en la cabeza para saber donde pueden ir o a donde no deben volar. Además, en la mayoría de los casos, los límites de los espacios naturales canarios no responden a criterios ambientales, sino artificiales.

Estupendo para los especuladores del suelo, ya que cargarse plantas o animales de especies descatalogadas no será considerados delito ecológico, sino mera infracción administrativa.

El que los científicos consideren que este nuevo catálogo sea un atentado a la biodiversidad y los recursos naturales de Canarias, no va a detener la legaliización de los chanchullos a los que se dedica en cuerpo y alma el gobierno Paulino-Soria. Ni el que vulnere la ley estatal de patrimonio, que establece que las especies incluidas en los catálogos de las comunidades autónomas deben tener al menos la misma protección que tienen asignada en el catálogo estatal, nunca inferior.

El nuevo catálogo rebaja la protección de más de cien especies. Es el caso de la avutarda hubara, símbolo de la naturaleza de Fuerteventura, que en el catálogo estatal figura como “en peligro de extinción”, y en el nuevo catálogo del gobierno cipayo aparece reducida a “vulnerable”. Pasa lo mismo con la tarabilla canaria, con las siete clases de murciélagos de Canarias, y con otras muchas especies.

Se rebaja descaradamente la categoría de especies cuya protección moleste a cualquier pelotazo de la burguesía criolla. Por ejemplo, el saltamontes Acrostira euphorbiae de La Palma, especie muy amenazada que vive en El Remo y, sobre todo, en Tamanca, donde se pretende construir un campo de golf. No se va a perder un negocio muchimillonario por unos “bichos”. Primero la pasta.

Y, por supuesto, se desprotegen los sebadales (Cymodocea nodosa), hasta ahora protegidos, “culpables” de que la administración de Justicia se haya visto obligada a paralizar la construcción del puerto de Granadilla. Como el sebadal de Granadilla, el más importante y biodiverso de Canarias, se encuentra fuera del LIC “Sebadales del Sur”, los beneficiarios del megapelotazo podrán cargarse las sebas con total impunidad. En la misma situación se encuentran el puerto de Fonsalía (Tenerife) y el de Agando (Fuerteventura).

Se trata de quitarse de en medio todas aquellas especies protegidas que molesten para las operaciones urbanísticas e inmobiliarias, desde el anillo insular de Tenerife, a la autopista exterior, los puertos deportivos previstos y un largo etcétera. La “patria” de CC y del PP está hecha de hormigón y de cuentas corrientes en paraísos fiscales.

Y vaya prisas. La Comunidad Autónoma Canaria (CAC) es la única del Estado que ha corrido a hacer un catálogo autonómico sin esperar a que un comité científico finalice el nuevo catálogo estatal, saltándose una disposición de la Ley de Conservación del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, según la cual las categorías de especies sensibles a la alteración del hábitat y de interés especial se mantienen vigentes hasta que no aparezca el listado estatal.

En esto consiste el “nacionalismo” de CC y de El Día (que presenta a Paulino Rivero como “independentista” (eso sí, de “vía lenta” y “auténtico guanche”). Habría que recordarle a estos “patriotas” que los recursos naturales de Canarias no son suyos. Ni siquiera de todos los canarios actuales, sino que simplemente los administramos para las futuras generaciones. Algo que sí tienen claro los que participaron en la cadena humana del pasado 28 de noviembre.

Con “nacionalistas” como estos, quién necesita colonialistas.

La Conferencia de Copenhague tiene que superar “cuatro barreras”

In Actualidad, Medio ambiente on 12 diciembre, 2009 at 0:01

Xie Zhenhua
Viceministro encargado de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China


La Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático se inauguró el día 7 en Copenhague. Tiene como objetivo alcanzar a un nuevo acuerdo para enfrentar el problema del cambio climático global. En vista de las serias divergencias de los países participantes, esta conferencia tiene que superar “cuatro barreras” para alcanzar a un acuerdo que tenga obligatoriedad legal.

Primera, las metas de los países desarrollados en la reducción de emisiones en 2020, o sea, metas a medio plazo. Los países en vías de desarrollo exigen a los países desarrollados cumplir sus compromisos de reducir por lo menos un 40% de las emisiones en 2020 con respecto a 1990, tal como lo señaló en la “Hoja de Bali” acordada en 2007. En este momento, sólo Noruega se compromete a reducir sus emiones en 40% en 2020 respecto a 1990. La Unión Europea se compromete reducir sus emisiones en un 20% en el mismo período, y Japón, en un 25%. Pero EEUU sólo se compromete a reducir un 4%.

Si los países desarrollados rehusan en la Conferencia de Copenhague cumplir sus compromisos contraídos en la “Hoja de Bali”, es inevitable que provoquen serias disputas y divergencias con los países en vías de desarrollo.

Segunda, el problema de la reducción de emisiones de los grandes países en vías de desarrollo como China e India. Actualmente, China e India han pasado a ser países que emiten gases de efecto invernadero en cantidaes relativamente grandes. Pero en cuanto al volumen acumulado de las emisiones y en el volumen de la emisión per cápita, China e India están muy por debajo de los países desarrollados de Europa y América. En vísperas de la convocatoria de la Conferencia de Copenhague, los países desarrollados de Europa y América ya exigieron con vehemencia que los grandes países en vías de desarrollo, como China e India, se comprometieran a cumplir metas concretas de la reducción. Y estos países han rechazado en términos explícitos las exigencias de los países desarrallados de acuerdo con las condiciones de la etapa de desarrollo en que se hallan.

Como grandes países en vías de desarrollo y economías emergentes, China, India y Brasil se hallan en un proceso de industrialización y urbanización en gran escala y a rtimo acelerado. El crecimiento económico y la elevación del nivel de vida de la población conducen inevitablemente al aumento de energías en grandes márgenes y, por lo tanto, la emisión de gases de efecto invernadero se mantiene a un alto nivel durante un período determinado. Además, sigue en aumento la población de estos países, la infraestructura todavía requiere desarrollarse, y las condiciones de vida del pueblo aún necesitan mejorarse. En un contexto tal, es evidente que los países en vías de desarrollo como China e India no reúnen las condiciones para contraer compromisos para cumplir metas absolutas en la reducción de gases de efecto invernadero, ni pueden precisar la fecha exacta de su culminación.

Tercera, para dar respuesta al cambio climático los países en vías de desarrollo tienen que afrontar los problemas de las tecnologías y los fondos necesarios. Como los países desarrollados tienen ineludible responsabilidad histórica en el problema de cambio climático, los países en vías de desarrollo les exigen asumir esta responsabilidad tomando la delantera en la reducción de las emisiones, y ayudar a los países en vías de dsarrollo a adaptarse al cambio climático con fondos y tecnologías. Cuando los países desarrollados exigen con vehemencia a los países en vías de desarrollo comprometerse a cumplir metas concretas en las emisiones, no quieren aportarles ayudas concretas en fondos y tecnologías, o lo hacen con mucho ruido y pocas nueces.

La Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático exige, en términos explícitos, que los países desarrollados aporten fondos a los países en vías de desarrollo para afrontar el cambio climático. Según las estimaciones de Inglaterra, hasta 2020 los países en vías de desarrollo necesitan anualmente unos 100.000 millones de euros para reducir la emisiones de gases de efecto invernadero y afrontar el cambio climático. De momento, entre los países desarrollados sólo la Uniión Europea ha manifestado su disposición a aportar de 5.000 a 7.000 millones de euros como ayuda financiera. Es evidente que la insuficiencia financiera es sumamente grande al respecto.

Cuarta, el marco y los principios de las negociaciones sobre el cambio climático. En las negociaciones celebradas en septiembre del presente año en Bangkok (Tailandia), los países como la Unión Europea propusieron fusionar en una misma las dobles vías de las negociaciones de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto. Con ello tratan de deshacer por completo el Protocolo de Kyoto, que ha establecido metas concretas de reducción para los países desarrollados, y de establecer nuevas negociaciones para elaborar un sólo documento legal a base de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático. La esencia de la propuesta es anular el principio de “responsabilidad compartida pero diferenciada” en el problema de emisión de gases de efecto invernadero y establecer metas concretas de reducción para los países en vías de desarrollo después de 2012, exigiéndoles asumir la misma responsabilidad que los países desarrollados. La propuesta ha encontrado oposición general y decidida entre los países en vías de desarrollo.

En resumidas cuentas, sólo con la superación de estas cuatro barreras la Conferencia de Copenhague podrá llegar a un acuerdo global de obligatoriedad legal para la reducción. De otra manera, sólo alcanzará a hacer una declaración política o compromiso sin fuerza legal en materia de reducción de gases contaminantes.